-Gracias por venir hasta aquí nii-chan- agradeció el rubio con sonrisa radiante, estaban frente a la academia ninja, Shiro se había ofrecido a acompañarlo para darle buena suerte -¡prometo que pasare con una nota excelente!- alzo su puño derecho con convicción y sonrió aún más.

-Sé qué harás tu mejor esfuerzo- le respondió con cariño, revolvió sus cabellos y añadió -me saludas a Hinata-chan, he oído de Kurenai-san que se está esforzando mucho-

-es muy rara Shiro nii-chan- le respondió cerrando sus ojos y haciendo una mueca –si no fuera tan tímida…-

-y si tú no fueras tan ruidoso, pero el mundo está lleno de contras Naruto-kun, volveré cuando les den sus bandanas- se despidió revolviéndole los cabellos, al dar media vuelta dijo -Se tú mismo y las cosas estarán bien, ¿entendido?-

-¡Si señor!- respondió seriamente con un saludo militar.

Dentro de la academia

-Uzumaki Naruto- llamo Iruka, cuando lo vio entrar a la habitación con su típica mirada retadora supo que todo iría bien -cuando estés listo-

-en ese caso- hizo el sello del carnero y cerro sus ojos, al contrario de lo que Iruka y Mizuki esperaron no hubo un gran estallido de Charka, solo 3 simples y simultáneos *poof* seguido de nubes de humo, al dispersarse vio a 3 Narutos idénticos en todo aspecto físico al original, lo único que parecía variar era que el color de piel tenía una tonalidad más claro, solo un ojo experto pudiera diferenciarlos.

-Nada mal Naruto, son copias casi perfectas- felicito Iruka -el color de piel es un defecto pero no es algo muy importante, ¿qué opinas tu Mizuki-sensei?-

-increíble en verdad- acepto Mizuki - felicitaciones Naruto-kun ya eres todo un ninja- lo siguiente que se podía escuchar eran los gritos de alegría del rubio y quejidos de Iruka pidiéndole que se detuviese ya que lo estaba lastimando, cuando salió del salón con su bandana en la frente las personas que aún no habían pasado se quedaron perplejas.

-si no lo veo no lo creo- susurro una rubia vestida de morado a un chico con cara de aburrimiento -no debe estar tan difícil el examen-

-Tsk, que problemático- fue lo único que respondió, pero el realmente esperaba que eso fuese cierto.

Mientras salía del edificio con una sonrisa en su rostro no paraba de pensar en todo lo que había pasado, había impresionado tanto a Iruka que hasta le había dado su bandana diciéndole lo orgulloso que estaba, iba al columpio fuera de la academia a esperar a que Shiro llegara, nada en el mundo podría pagar la satisfacción de Naruto cuando viera el brillo de orgullo en los ojos del peliblanco.

-Mas tarde-

Había una multitud situada frente a las puertas de la academia, padres felicitaban a sus hijos mientras todos portaban orgullosos su bandana como ninjas de Konoha, todos habían aprobado satisfactoriamente el examen para convertirse en Genin, Naruto se encontraba sentado en el columpio del árbol tarareando alegremente mientras se balanceaba.

-así que ese chico se pudo graduar-susurro una de las madres de los graduados -quien lo diría, ese Jōnin del clan Kamakiri hizo milagros-

-tienes razón, se predecía que el sería una causa perdida- le respondió otra mujer con mala cara -que desastre, no sé porque lo hicieron genin siendo el…-

-con permiso señoras- pidió cortésmente un peliblanco de ojos negro, las miro a los ojos a las dos y les sonrió -Felicitaciones, deben estar orgullosas ¿no?- eso ultimo lo pregunto con un extraño doble sentido, ambas se miraron y luego asintieron, sudor frío apareció en su frente.

-Gra-gracias Kamakiri-sama- se atrevió a decir una de ellas, luego se devolvieron a la multitud de niños y sus padres que celebraban por la graduación.

-SHIRO NII-CHAAAAAAAAN- comenzó a gritar el rubio mientras corría hacia el -MIRA MIRAAAAAAA- gritaba señalando a su bandana con alegría, el peliblanco sintió como algo en su interior crecía, un extraño sentimiento entre orgullo y felicidad, siempre estuvo complacido con el desempeño de su protegido pero nunca llego a sentirse tan orgulloso, cuando el rubio se le lanzo a la yugular para abrazarlo él lo respondió con todas sus fuerzas.

-Felicitaciones, sabía que podías hacerlo- se soltaron y le revolvió los cabellos -aun te falta mucho Naruto-kun pero al paso que vas eso no será problema-

-calla, calla Shiro nii-chan- le dijo penoso el rubio -¡me estas avergonzando!-

-je, ese es mi trabajo- respondió sonriente, -disculpa por llegar tarde, Hokage-sama necesitaba ayuda para organizar las misiones y eran un montón-

-ese viejo te tiene esclavizado- se quejó poniendo mala cara -¡vamos a celebrar!-

-¿con ramen?- pregunto por cortesía, él sabía muy bien que así era como al rubio le gustaba celebrar.

-y puede ir Iruka-sensei ¿verdad? ¿verdad?-

-por supuesto- acepto sonriente -deja que hable con él- le sonrió y al voltearse vio a Iruka hablando con el Hokage -Tsk se suponía que se tenía que quedar en la oficina- se acercó a ellos evitando la multitud -Iruka-sensei, quiere venir a la celebración de Naruto, invitaría a Hokage-sama pero él tiene trabajo- lo miro de reojo haciendo que el anciano riese con tranquilidad.

-Tienes razón, pero quería ver que Naruto estuviese en buenas manos- puso sus manos tras su espalda y antes de irse añadió -Ya lo sabes Iruka-

-no se preocupe Hokage-sama-

Lejos de ahí

-¿Ahora qué voy a hacer?- se preguntaba en desesperación una figura masculina que saltaba de tejado en tejado -el chico era crucial para el plan…- la mezcla entre miedo y locura en su rostro se incrementó, el obtendría ese pergamino y se volvería el ninja más poderoso, y cuando eso ocurriese todos temerían el nombre de Mizuki.

Fin del capítulo 2

Notas del autor:

otro capitulo cortito, los proximos seran mas largos, me enfoco mas en su vida diaria para que se aprecie la diferencia.

¡gracias por leer!