Castle salió del estudio muy contento, hacia la cocina donde se encontró con Alexis y Kate hablando.
- Hola, calabaza, ¿la pasaste bien? ¿Quieres comer algo con nosotros? – preguntó mientras la abrazaba y le daba un beso en la cabeza.
- Hola, papá. Justo te iba a ver y a desearte buenas noches. – Castle se separó y rodeó la isla de la cocina para ponerse junto a Kate. – Estoy cansada así que prefiero irme a dormir. Veo que estás mejor.
- No me puedo quejar. Nunca me han cuidado con tanta pa— - Kate le pegó en la pierna por debajo de la mesa para que se cuidara con lo que decía. Castle cerró la boca repentinamente y se corrigió. – Quiero decir… con tanta responsabilidad.
- Me alegro mucho. Hasta mañana entonces. – dijo mientras se dirigía a las escaleras.
- Buenas noches. – dijeron al unísono.
Mientras Alexis subía, Kate le dio la espalda a Castle siguiéndola con la vista así que él aprovechó la oportunidad y la agarró de la cintura, atrayéndola mientras le corría el pelo para besarla en el cuello y en la nuca. Kate intentó quejarse:
- Tu hija puede bajar en cualquier momento, para. – le dijo.
- Me lo debes por haberme pateado. – le aclaró sin soltarla.
- Mmmm… Está bien, pero más te vale controlarte. – le dijo, rendida a sus besos.
Le besó un lado del cuello, mientras que con el brazo le acariciaba la cintura y el abdomen. Luego fue a su nuca haciendo que se le erizara la piel. Volvió a su cuello y subió para lamerle el lóbulo de la oreja haciendo que Kate soltara un suspiro.
- Veo que he encontrado su punto débil, detective. – le susurró seductoramente.
Kate sonrió y levantó su brazo para acariciarle el pelo de la nuca. – Cállate si no quieres que me arrepienta. – le dijo.
Entonces Castle, sin decir nada, siguió besándole. Finalmente volvió a su cuello donde, en vez de besarla, le chupó sonoramente el cuello. Kate se percató de lo que Castle había hecho y le pegó un codazo para que le soltara.
- ¿Hiciste lo que creo que hiciste? ¿Cómo demonios le explico a Lanie que tengo un chupón en el cuello?
