Disclaimer: El Universo de Katekyo Hitman Reborn no es de mi propiedad sino que le pertenece a Amano Akira -sensei, yo solo lo uso con fines sin ánimo de lucro.
Advertencias: Uso de múltiples Occ's, muerte de varios personajes (en su mayoría míos), uso de vocabulario desconocido, ¿Spoilers? (aunque quien a estas alturas no ya leyó el manga), falta de coherencia en todo el fic, okno. Eso ultimo ignórenlo XD
De momento los próximos capítulos, parecerá que no tienen nada que ver con KHR. No se preocupen que poco a poco esto comenzara a tomar coherencia ante ustedes.
También sé que es una sandez de mi parte el mezclar dos mitologías diferentes pero eso es porque me encantan y son de mis favoritas, así que si llego a ofender a alguien por esto, me disculpo de antemano.
Ahora sí, lo que importa el fic.
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Capítulo 1.- Robo
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Año 20XX.
Mundo: Tierra.
Ubicación: Alguna parte escondida en el Continente Europeo.
Hora: Cerca de la Medianoche
Las alarmas comenzaron a sonar alertando a todos los miembros de esa sección pero de pronto se todo termino en silencio. Una sombra, con caminar lento y elegante, pasaba por encima de los varios cadáveres que se encontraban desperdigados por doquier. Su destino, la salida.
Fue muy poco tiempo lo que duró ese chirriante sonido pero aún así fue capaz de atraer la atención de unos pocos desafortunados, todos ellos se situaron enfrente de él y así evitar que continuara su avance por.
- ¿Quién eres? ¡Identifícate! – gritó un envalentonado sujeto, creyéndose superior al contar con apoyó.
- ¡Estas instalaciones son Propiedad Privada! – otro tonto más. - ¡Sera mejor que se entregue!
No respondió, continuando su caminar, sin vacilar ante los gritos de esos hombres.
Molestia. Eso era lo que irradiaban, molestia al saberse ignorados, molestia al ver que su autoridad no valía nada para aquel ser.
- ¡Esta es la última advertencia! ¡Haga el favor de entregarse o de lo contrario nos veremos obligados a recurrir a la violencia! – trato de razonar un tercer sujeto, sin respuesta nuevamente. Volteo a ver al resto y con la cabeza les hizo una seña, todos se colocaron en posiciones y - ¡Fue…!
No pudo terminar la frase, aquella sombra paso entre ellos sin darles tiempo de reaccionar, no los rebaso ni dos pasos y todos ellos cayeron al suelo. Tan solo pudo atinar a sonreír, marchándose oculto entre las sombras del Velo de la Noche.
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~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ Al día siguiente ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
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Ese mismo escenario se encontraba atestado de gente que iba y venía de un lado a otro, ora inspeccionando ora recolectando datos. Era prácticamente un caos en ese lugar por tal motivo ninguno se percato de la figura que se acercaba de una manera imponente y no fue sino hasta que esta habló.
- ¿Qué fue lo que sucedió aquí? – aquella persona que se hizo notar, era un hombre maduro. Cabello color negro carbón, ojos igualmente negros y afilados, de una altura y musculatura que imponían, finalmente vestía con un traje digno de cualquier militar respetable en un color verde que contaba con cuatro estrellas sobre su pala, indicando su Rango como General, y al lado de aquel sujeto se encontraba una mujer de aspecto menudo y sereno, ella tenía le cabello y ojos color castaño, con un peinado de una coleta alta, su uniforme consistía en un saco militar, su blusa, una falda a la altura de las rodillas y finalmente unos zapatos de tacón color negros. El lugar se sumió en un mutismo absoluto y todas las personas se mantuvieron quietas cual estatuas. - ¿Qué acaso nadie me piensa responder? – el silencio reinaba. - ¿Qué es lo que sucedió aquí? – se vió obligado a repetir la pregunta.
No hubo un solo valiente que se atreviera a contestar aquella pregunta, todos conocían el carácter de esa persona y un error no era aceptado cerca o lejos de su presencia. Todos estaban nerviosos o en una palidez fatal, lo que contribuyo a levantar aun mas sospecha.
El tan temido hombre comenzó a acercarse al lugar en donde se hallaba una concurrencia mayor, aunque nadie quisiese hablar, sabían de antemano que con él no era bueno jugar, por ese motivo y sin dudarlo se apartaban de su camino con el conocimiento de que aquello iba a desencadenar una gran amenaza para ellos.
Al fin llego a su destino, ante sus ojos se topaba con un intrigante escenario: varios de sus agentes se encontraban sin vida y con una mueca de terror indescriptible. No se inmuto ante aquello o eso es lo que deseaba aparentar, su ceja izquierda se hallaba levantada en un gesto de cuestionamiento hacia ese acontecimiento.
- Puedo saber, ¿Por qué varios de mis mejores agentes se encuentran muertos? – dijo con un tono neutral, sin dirigirse a nadie en particular espero su respuesta. - ¿O es que acaso no pensaban informarme de esto? – finalizo con un tono irónico. Hubo una sola persona lo suficientemente valiente, o tonta, para responder a la primera pregunta hecha por el General.
- Aun desconocemos las causas de sus muertes, ya que no hemos realizado la autopsia pero poseemos la teoría de que fue algo interno lo que origino su deceso. – explico, quien parecía ser a simple vista una doctora.
- ¿Por qué razón a un no han hecho la autopsia? – soltó al aire, volteándola a ver y causándole pánico a la mujer.
- ¡M-mil disculpas Señor! – ella comenzó a temblar de miedo, en su rostro se mostraba cuan asustada estaba de ese sujeto y pese a eso, sabía que tenía que responderle – Lo que sucede, es que recién nos percatamos de esta situación… - y ahí la chica ya no supo como continuar.
El General mantenía un gesto estoico que poco a poco comenzó a deformarse en uno de ira total, las luces comenzaron a parpadear como si estas apoyaran la furia de este. De un momento a otro la doctora que había dado el informe, o solo una parte de el, se encontraba con la cabeza estrellada en la pared y con su sangre escurriendo al suelo formando un pequeño charco.
- No, no, no, no – canturreo un extraño sujeto, mientras se acercaba a donde la joven yacía – Si continua matando a los del Departamento Medico, usted va a terminar queriéndolos sustituir con los de mi equipo y eso no se lo puedo permitir. – finalizo divertido de la situación aquel hombre.
Ante esto el General y su Asistente, dirigieron su mirada a dicho individuo quien hablo no era nada más ni nada menos que el Jefe del Departamento Científico y Tecnológico, Krauss Luther, un hombre con fachas del típico científico loco.
- Profesor Luther. – lo vio con un indiferencia. - ¿Qué es lo que hace usted fuera de su área de trabajo? No suele salir de ahí, ni siquiera porque se lo ordenen. -
- A decir verdad, esto tiene que ver mucho con mi trabajo – esto solo provoco una mirada de cuestionamiento por parte del otro - ¡Todo lo que usted ve aquí y en cualquier lugar de esta Base… – para un mayor énfasis en sus palabras, este comenzó a dar vueltas sobre su eje y finalizo golpeándose el pecho con ambas palmas de sus manos – fue construido por Mi Persona! Entonces Yo quiero saber... ¿Quién fue capaz de burlar mi perfecto sistema de vigilancia? – finalizo en un tono lleno de emoción, al saber que hubo alguien lo suficientemente competente como para lograr tal hazaña.
- Eso quiere decir, ¿Qué no solo mataron a varios de mis mejores soldados, sino que también lograron evadir su sistema de vigilancia? – ahora si el General no logro mantener un rostro impasible al contrario estaba lleno de ira hacia los incompetentes de sus subordinados y no dudo en demostrarlo al tomar de las solapas al primer Soldado Raso que hallo en su camino - ¡Tú! ¡Quiero que me expliques la situación! ¿Por qué no fui notificado de esto? ¿Por qué aun no han llevado a cabo la autopsia de los cadáveres? ¡Contesta! – no dejaba ni respirar al pobre hombre, entonces lo tiro al suelo a la espera de que este le contestara.
- Ge cofcofcof General – trataba de tomar aire para responder – Na-na-nadie se había percatado de la situación – hablo ya con la respiración casi normalizada.
- ¿Qué se supone que significa eso? – el tono de voz del General comenzaba a acercarse al de la ira total.
- Eso yo se lo puedo explicar con mucho gusto General – dijo Krauss, mientras se acomodaba sus gafas – Pues vera eso también es sumamente interesante, la razón por la cual nadie se había percatado de esta situación es fácil. Al parecer fuimos engañados – dijo encogiéndose de hombros.
- ¿Engañados? – cuestiono el General.
- Si, engañados. O mejor dicho todo el sistema de seguridad lo fue – se acerco a la cámara de vigilancia más cercana y la señalo – Alguien o algo creó una especie de ilusión sobre la lente de las cámaras para fingir que los soldados se encontraban trabajando y así evitar que nos percatáramos de la situación – Krauss tomo su mentón y comenzó a divagar – A decir verdad, creo que escuche como sonaba la alarma de esta sección, ¿habrá sido mi imaginación?
- ¿Sonó una alarma y la ignoraron? – el General volteo a ver a todos los presentes con una mirada llena de ira.
- Según varios miembros del personal, ultimadamente esa alarma se activaba ante nada – comento la asistente del General, la Teniente Jessamine Lovelace.
- ¿Y por qué aun no la han arreglado? – comenzó a enojarse aun mas.
- A decir verdad, estaba programado que fuera arreglada el día de hoy – dijo Jessamine mientras revisaba unos papeles que traía en mano – La persona que hizo todo esto debió de estar al tanto de esta información y así logró actuar con facilidad – finalizo viendo la escena del ataque.
- Solo alguien sumamente experto en tecnología e informática pudo burlar mi perfecto sistema, aunque también cabe la posibilidad que uno de "ellos" lo hiciera – soltó al aire Krauss.
- Teniente Lovelace – hablo el General.
- Si, Señor – la Teniente se cuadro ante este llamado.
- ¿Dónde se encuentran en este momento los Equipos Especiales? – pregunto el General con una mirada sombría en el rostro.
- Se encuentran al término de una misión que se les fue encomendada, la mayoría de ellos ya deben de estar de regreso al Cuartel – contesto la Teniente, volviendo a consultar sus papeles.
- ¿Es posible que alguno de "ellos" pudiera llevar a cabo esto desde una distancia bastante considerable, Profesor Luther? – volvió a preguntar el General.
- No, hasta donde llegan mis investigaciones. El rango máximo que maneja uno de "ellos" es de 2 km y no se especializa precisamente en Ilusiones – expuso el Profesor.
Si los presentes pensaron que la cosa no se podría poner peor, pues se equivocaron. De uno de los tantos pasillos surgió un nuevo personaje, un Soldado que por la insignia en su pecho se podía identificar como un Sargento Primero. Este llego donde se encontraba el General y se cuadro para saludarlo debidamente, tras recibir un asentimiento por la cabeza dejo de saludar y procedió a hablar.
- General, después de revisar todo el Cuartel hemos hallado una anomalía en el Primer Sector perteneciente al Departamento de Ciencia y Tecnología – finalizo su informe el Sargento Primero.
Al no obtener respuesta por parte de su superior o de alguno de los presentes, se atrevió a inquirir.
- ¿Pasa algo malo General? – cuestiono lleno de curiosidad - ¿General? –volvió a interrogar.
Sin embargo lo que sucedió ni el mismo se lo esperaba. El Profesor Luther salió corriendo y gritando algo así como "mi sagrado lugar de trabajo", mientras que por otro lado el General y la Teniente se dirigían al mencionado lugar a un paso moderado. Después de marcharse de ahí, todos los presentes al fin pudieron darse un respiro y comenzar su trabajo con tranquilidad.
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~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ Primer Sector del Departamento de Ciencia y Tecnología ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
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- ¡¿Pero qué rayos?! – la expresión que el General tenía en su rostro era una llena de total y puro asombro, poco después comenzó a transformarse en una llena de de ira.
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! – gritó el Profesor Luther mientras colocaba sus manos sobres sus propias mejillas, en una expresión de horror y muy similar a la famosa pintura de "El Grito" deEduard Munch - ¡¿Quién ha osado robar mi más preciada obra maestra?! – fue lo último que exclamo antes de caer desmayado.
- ¡Profesor! – clamó preocupada la Teniente Lovelace - ¡Resista Profesor! – mientras trataba de reanimarlo.
La escena que ellos contemplaban era la siguiente: Una gran habitación llena de varios equipos de tecnología muy avanzada y muchos contenedores de lo que parecía cristal, todos ellos destruidos, grandes extensiones de cables que colgaban despedazadas desde el techo o paredes, varias zonas de ese lugar se veían carbonizadas, las mismas puertas yacían abolladas y fuera de su lugar, pero eso no fue lo que los aterro sino que justo en el centro de esa habitación se hallaba un pedestal donde se supone debería estar un artefacto de suma importancia para toda su organización sin embargo este se encontraba vacío.
- Teniente Lovelace – llamo el General a su subordinada.
- Si, Señor – respondió mientras se colocaba en una posición de descanso.
- Contacte inmediatamente con los Equipos Especiales, que se les dé la orden de regresar cuanto antes al Cuartel – y antes de que esta pudiera decirle algo, agregó – No me interesa sin no han concluido su misión, hágalos volver. Esto es de máxima prioridad para nosotros.
- Entendido General – dicho esto ella salió corriendo con dirección hacia el salón de comunicaciones.
- Seria un problema que cayera en manos enemigas, definitivamente debemos recuperar "La Caja de Pandora" cuanto antes – soltó al aire para después mirar hacia el desmayado – Profesor Krauss Luther, le otorgare como tiempo límite la llegada de los Equipos Especiales para hallar al responsable de todo esto. De lo contrario considérese usted y su departamento como muertos – dijo para proceder a marcharse sin interesarle si fue escuchado o no, no tenía tiempo que perder.
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País: Canadá.
Provincia: Columbia Británica.
Cuidad: Burnaby.
Equipo: Investigación.
Se encontraba durmiendo un joven adulto en un sillón, tenía los brazos cruzados tras su cabeza y el insistente sonido de su radio no parecía perturbar su sueño. De la nada le cayó un chorro de agua fría sobre su cabeza, poco después la cubeta tuvo el mismo destino que el agua provocando que esa persona al fin lograra despertar.
- ¡¿Qué rayos?! – exclamó aun con la cubeta en la cabeza, alzo un poco dicho recipiente para ver al culpable de ese acto - ¿Sorine? Vaya manera de despertarme, ¿Qué sucede? – dijó sentándose y viendo a una adolescente que traía puesto una chamarra gruesa, pero sin llegar a retirar nada de su cabeza.
- Mouuu~ nada de "¿Qué sucede?", su radio está sonando desde hace un buen rato y usted no lo contesta – le señalo el aparato – Apúrese a contestar, de lo contrario… - decido no terminar la frase pero a cambio le mostro una sonrisa algo sádica, que le infundiría temor a cualquiera.
- Si, si, ya voy – al fin se saco la cubeta que estaba en su cabeza, él ya estaba más que acostumbrado a ese tipo de sonrisas tétricas.
Mientras él se dedicaba a secarse el cabello y contestar el radio, a esa misma habitación arribaron un par de jovencitas una más adelante que la otra quien mostraba una sonrisa en el rostro.
- Cumplí mi misión de hallar a la extraviada Kasumi - dijo mientras alzaba una mano.
- No estaba extraviada, Cloe – contesto seriamente la susodicha – Mientras me di la vuelta a alguien se le ocurrió mover nuestro hotel – finalizo volteando su rostro.
A las otras dos les escurrió una gota por la nuca al escuchar ese argumento y antes de que alguna pudiera contestar, llego el primer sujeto donde ellas se hallaban.
- Tomen sus cosas, regresamos al Cuartel de inmediato – al verlas bien pudo percatarse de algo – Uno, dos, tres… Me falta una, ¿Dónde está?
- Fue a comprar recuerdos, Capitán Sasha – contesto Sorine.
- Ya veo, en cuanto terminen de guardar todas sus pertenencias deberán guardar las de ella también y en cuanto regrese partiremos rumbo al Cuartel – ordeno el Capitán del Equipo.
- Entendido Capitán – respondieron las tres al unísono.
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País: Australia.
Estado: Victoria.
Cuidad: Melborune.
Equipo: Cacería.
Cerca de la Bahía de Port Philip, se hallaban cuatro adolescentes alrededor de varios cuerpos tirados. Todos ellos guardaban sus armas usadas en batalla, al poco tiempo una persona más se les unió; a esta última persona lo único que le era visible de su cuerpo era su ojo izquierdo que era de un color plata, parecía ser que recién terminaba una conversación por radio.
- Eso les enseñara que de nadie puede escapar de nuestro Equipo – habló de manera sarcástica uno de los jóvenes (¿?), quien daba la apariencia de ser de los mayores.
- Tienes razón Terra – expusó seriamente un joven con unos audífonos puestos por donde escuchaba música.
- Que bueno que al fin terminamos el trabajo – hablaba una chica, a la par que comía un chocolate – Nee Soren, ¿Dónde esta Alice? – preguntó al varón anterior mientras volteaba a ver a todos lados.
- Estoy aquí Azure, por cierto ¿Por qué estas comiendo un chocolate enfrente de tantos cadáveres? – indagó la ultima de los mas jóvenes.
- Porque tengo hambre – contesto con simpleza, después comenzó a olfatear el aire – Soy yo o huele a quemado.
Todos voltearon a buscar el origen de ese aroma, para encontrarse con que una de las lanchas locales se encontraba ardiendo en llamas. Comenzaron a procesar la información y miraron de forma acusadora a Alice, después solo vieron como la quinta figura se les acercaba y no hallar más que una leve columna de humo. Esta persona se les acerco, parándose enfrente de ellos.
- "…" - ¿hablo? – "…." – ¿y continuo hablando? el personaje recién llegado.
- ¿Debemos regresar al Cuartel de inmediato? – preguntaron a la vez todos los presentes y tras recibir un asentimiento, se colocaron en una posición de descanso – ¡Si Capitán! – volvieron a hablar al unísono.
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País: Egipto.
Cuidad: El Cairo.
Barrio: Midan Ramses.
Equipo: Aniquilación.
Dentro de un tren, en un compartimiento privado y con dirección a Heliopolis, estaban reunidas tres muchachas quienes lucian ropas llenas de arena, sangre seca y varios arañazos en las mismas.
- Chicas – llamo a sus compañeras, mientras dibujaba una pirámide o lo que parecía ser una pero destruida - ¿Creen que la Capitana este enojada con nosotras? – termino de hablar virando a verlas.
- Yo no lo creo así Alicia – dijo de manera burlona una segunda joven que mantenía sus piernas recostadas sobre el brazo del asiento, mientras jugaba con una pequeña cuchilla - ¿Tu qué opinas Anjuu-chan?
- La verdad no lo sé Yoko – hablaba, casi susurraba de manera calmada – Después de todo cumplimos la misión, no debería haber ningún problema – termino de habla mientras para beber un poco de té.
- Por cierto, ¿A dónde fue la Capitana y nuestra otra compañera? – cuestiono Yoko, las demás jóvenes respondieron con un gesto negativo al no saber la respuesta.
Ellas seguían en sus cosas cuando de la nada la puerta fue abierta bruscamente. Por ella entro una mujer joven, quien se sentó pesadamente en uno de los sillones de ahí y luego suspiro pesadamente.
- Lo que me faltaba – dijo con un aire de pesadumbre y al ver la cara de desconcierto procedió a explicar – Pacere ser que alguien en el Cuartel no hizo bien su trabajo, por lo tanto nos mandaron llamar de urgencia para que regresemos cuanto antes – vio como sus subordinadas estaban por protestar y decidió hablar – No podemos hacer paradas largas, en cuanto lleguemos a Heliopolis abordaremos el primer avión que nos lleve donde se halla el Cuartel, de todas formas no es como si estuviera contenta con ustedes después de que se cargaran " La Pirámide de Saqqara" – finalizo mientras las miraba con un aura oscura sobre ella.
- Después de todo si está enojada la Capitana – ese fue el pensamiento que cruzó por la mente de las tres jóvenes – Entendido Capitana – pronunciaron por igual las tres presentes.
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Año 20XX.
Mundo: Tierra.
Ubicación: Desconocida
Hora: Unos minutos para el amanecer.
Una figura totalmente encapuchada se encontraba parada sobre un edificio, desde esa posición podía contemplar toda la ciudad que se erigía bajo sus pies. El viento comenzó a soplar fuertemente, agitando las copas de los árboles y alzando al vuelo cientos de hojas de estos, una ráfaga azotaba los pliegues de la capa de este ser; develando así una extraña caja que era sostenida por su mano derecha entonces comenzó a reír suave y profundamente.
- Solo un poco más – hablo con un tono que bien le pondría los pelos de punta a cualquiera – Solo un poco más y podremos volver a vernos las caras, avasallos del "Ragnarok Projetc" – con una última ráfaga de viento desapareció.
Los primeros rayos del sol comenzaban a iluminar, cálidos rayos que invitaban a los seres vivos a despertarse y alejarse del mundo de los sueños. Poco a poco la actividad de ese lugar se hacía más fluida, dando inicio a un nuevo día sin embargo eran muy pocos los desafortunados que no hubieron sido despertados de manera tan gentil y un fue un grito lo que lo demostró.
- ¡REBORN! – grito de manera dolorosa un joven castaño.
Año 20XX.
Mundo: Tierra.
Continente: Asia.
País: Japón.
Ubicación: Namimori.
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Fin del Primer Capitulo…
Antes que nada díganme, ¿Qué les pareció?
Acepto reclamos, críticas constructivas, sobornos para actualizar más rápido, fruta pero que no esté podrida, acepto todo menos que se metan con mi Madre =^^U=
La historia comienza a tomar forma, trate de darle coherencia a los lugares u objetos mencionados y por lo tanto ahi me tienen buscando informacion en internet _ _lll
Los personajes Occ de los que se me hizo entrega tuvieron una leve aparición, en el siguiente capítulo tratare de centrarme más en ellos.
Es la primera vez que escribo 3490 palabras de un capitulo, no se acostumbren del todo a capítulos tan largos ya que estarán variando el contenido del mismo.
Y por ultimo, no por ello meos importante porque de hecho es lo mas importante. Los agradecimientos:
- Artemisa93
- sesshomaru102
- Franbel alias "Boss"
- Little Idiot alias "Mei"
- DarkinocensDLT
Muchas gracias por dejarme sus comentarios, soy feliz =QwQ=
Nos leemos!
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P.D. Dejen Reviews!
