Como al parecer todos quieren que continúe este fic, he decidido hacerlo. Los capítulos no serán muy largos y la verdad no sé cuántos serán, porque no tenía planeado hacerlo así. En fin, espero que esto no salga muy mal
La siguiente vez que Hinata le trajo una flor fue justamente al día siguiente. Se dirigía a su cuarto ya que estaba volviendo de sus lecciones diarias y la vio delante de la sala del trono esperándolo. Sujetaba una flor contra su pecho con ambas manos y miraba tímidamente en todas direcciones buscándolo. Una sonrisa se le escapó al verla así, ella era como un ángel.
Cuando Hinata se dio cuenta de su presencia aún le faltaba un tramo para llegar a donde ella se encontraba y al parecer no quería esperar más porque rápidamente comenzó a caminar hacia él. Pero en el camino de alguna manera se tropezó y cayó al suelo estrepitosamente.
Sin dudar ni un segundo se acercó a ella preocupado para ver el estado en el que se encontraba y entró en pánico al ver sangre. El liquido rojo se deslizaba por su pequeño brazo desde su codo, que se encontraba libre ya que el uniforme de sirvienta de verano tenía manga corta.
-¿Te encuentras bien, Hinata? -era definitivamente un genio, por supuesto que no estaba bien.
Ella se movió para quedarse sentada en el frío suelo y miró por un segundo hacia abajo para después volver a fijar su vista arriba, donde él estaba. Sus ojos perlas brillaban por las lágrimas contenidos y apretaba sus finos labios, esa imagen hizo que su corazón se oprimiera. Eso realmente parecía doloroso y estaba seguro de que se había golpeado también en alguna otra parte.
-Lo siento -dijo Hinata con voz queda mientras las lágrimas caían por sus sonrojadas mejillas- La flor ha quedado aplastada
A continuación desconcertado dirigió su vista a la flor que ella estaba sujetando, al parecer debido a la caída no se encontraba en muy buen estado. Así que Hinata estaba llorando no porque se había hecho daño, sino por el estado de la flor que le iba a dar. Entonces su corazón se llenó de una calidez extraña, no entendía como un ser tan puro podía existir.
-Eso ahora no importa -le explicó con cariño y preocupación-Vamos a ver que podemos hacer con esa herida
De su bolsillo sacó un pañuelo para atarlo alrededor de su herida y parar la hemorragia. Era lo máximo que podía hacer hasta la tratasen adecuadamente. Después la cargó en brazos -era más ligera de lo que parecía- para encontrar a alguien que la pudiese curar
-Sí, importa. Me pidió que le trajera una... Además la herida no duele -intentó explicarle Hinata entre balbuceos
-Así está bien, me las has traído después de todo -cuidadosamente cogió la flor que ella aún sujetaba- Gracias, es muy bonita ¿Cómo se llama? -ya lo sabía, pero la intentó distraer para que se calmara
-Se llama Zinnia -al parecer estaba funcionando porque dejó de llorar, aunque aún le costaba hablar bien
-¿Y sabes qué significa? -prosiguió con las preguntas
-Al elegirla le pregunté a mamá y dijo que amabilidad o dulzura
Después de escuchar la respuesta de Hinata no pudo evitar pensar que esa flor pegaba mucho mejor con ella que con él, porque si de algo estaba seguro es que no había nadie más dulce que la niña que estaba llevando en brazos
Antes de darse cuenta ya había encontrado a alguien para atender a Hinata. El problema fue que al verla en sus brazos la reprendieron por molestarlo supuestamente, por lo que el intervino sin dudar reprendiendo por el tono que usaron con ella y diciendo que la curaran enseguida.
LOL, esto me quedó demasiado cursi. Qué se le va a hacer, esto os pasa por pedir continuación amados lectores XD.
