Wenas otra vez, supongo que, después de haber empezado algo, es de mala educación no terminarlo, más si es algo que es de tu gusto, claro que como tal, ya he empezado esto, así que seguiré (ni idea de que dije, pero suena bien), bien, he leído los reviews, y doy gracias a solo una novata por haber escrito eso, en verdad, me alegra que les gusten mis historias, me da pauta para emocionarme en la carrera que quiero tomar, está bien, sin más, aquí la segunda parte, el capítulo de reencuentro esta vez desde la perspectiva de Izuku

REENCUENTRO

Despertó algo tarde para la cual era su costumbre, usualmente, desde muy temprano se encontraría levantado y arreglado para irse a su empresa afiliada y comenzar con su rutina diaria como héroe, sin embargo, estaba de visita en su ciudad natal, desde que se había graduado de yuuei, se había mudado a tokio para trabajar en una agencia que vio potencial en él, aunque en realidad agradecía esa oportunidad, el hecho de estar tanto tiempo alejado de casa le había afectado, extrañaba a su madre, a sus ex compañeros, All Might vivía cerca de el en tokio, por lo que era normal que fuese a visitarlo algunas veces en las tardes, y el mayor parecía bastante satisfecho por lo que había logrado su sucesor, si bien aún le faltaba un poco para ser considerado el nuevo símbolo de la paz, estaba bastante cerca, y, para ser sinceros, el rubio estaba seguro de que sería alguien mucho mejor que el para ocupar ese importante lugar. Claro que, ahora esas cosas pasaban, al menos momentáneamente, en segundo plano para el héroe peliverde, estaba en su ciudad para relajarse un poco, y claro, para ir a la reunión de ex alumnos que estaban programada para dentro de unos días.

Había decidido ir con antelación en cuando recibió la noticia de All Might, le encantaba trabajar como héroe, y estaba dispuesto a seguir con sus arduos entrenamientos diarios para conseguir ser el héroe que All Might, su madre, el mundo y el mismo esperaban, sin embargo, descansar tampoco estaba nada mal, y hacía mucho tiempo que no probaba una comida casera de su madre, o no visitaba ciertos lugares que le encantaban… y el katsudon… dios, extrañaba tanto el katsudon casero que su madre preparaba, en fin que, en pos de tal evento como lo era una reunión de esa índole, decidió que lo mejor sería estar un poco más de tiempo en descanso, claro que, si alguien necesitaba ayuda, no iba a negarse.

Justo un día antes de la reunión una antigua amiga suya le había mandado un mensaje, por lo que, y aun con lo que conllevase, decidió ir a visitar a Uraraka y a su esposo, lo que claro posiblemente le valdría algunos moretones. Al medio día exactamente llego a la antigua casa de Kacchan, no le extraño que hubiese sido ahí que decidieran alojarse, la madre de Katsuki nunca se negaría a que su hijo pasara un tiempo de visita, claro que Izuku sabía que el joven explosivo se habría negado rotundamente a ir a la reunión de no ser porque, por fin, alguien había logrado domarlo… aunque fuese un poco. Al tocar la puerta no tuvo que esperar más de unos segundos antes de que abrieran

"¿Qué haces aquí, Deku?"

"Ah ¡ Kacchan¡...Eh…pues veras Urara...ehhh, Ochako-san me pidió que viniera…quizás para hablar un rato…esto…"

Podría ser mayor, inclusive estar a la misma altura que Katsiki Bakugo, sin embargo el ponerse nervioso en situaciones como estas era costumbre para él, sobre todo por que esperaba que una sonriente Ochako le abriese la puerta y no una malhumorada cara de Katsuki, por un momento un silencio cargado de una pesadumbre ya familiarizada con ambos lleno el ambiente, tal como hubiese sido en el pasado, el orgullo sobrecargado del rubio simplemente no soportaba el progreso de quien, para él, seria siempre una piedra en el camino de su éxito, obstaculizando su avance permanentemente. Izuku lo sabía, sabia de lleno por qué para su amigo de la infancia fuese imposible de tragar que su éxito era tanto como el de él, sin embargo, al menos después de saber todo lo que sabía, no tendría dudas o miedos al enfrentarse, directa o indirectamente con el héroe explosivo.

"Deku-kun!" la inconfundible voz de la anti gravedad se escuchó entre el silencio incomodo de ambos hombres, Katsuki en seguida volteo para ver a su esposa, molesto pues seguramente la idea de invitar a Izuku fue totalmente de la castaña.

Tras una pequeña discusión por la pareja en donde el oji verde se sintió completamente incomodo pasaron a la sala, donde después de otro momento de tensión por parte de Bakugo mientras Ochako preparaba el té, Izuku se preguntó si en realidad habría cambiado algo entre ellos tres desde que estaban en la preparatoria, exceptuando claro, la relación de la castaña y el rubio, después de convivir con ellos cerca de un día pensó que en realidad no, todo estaba técnicamente igual, en personalidades, en maneras de ver las cosas, en realidad, seguía todo como antes.

Después de despedirse de la joven pareja decidió caminar un rato por las calles de su antigua ciudad, en realidad le agradaba la sensación de verse inmerso en constantes recuerdos que llegaban al mientras daba pasos sin rumbo fijo, aunque con pleno conocimiento de sus lugares, de repente se vio de nuevo como un joven de catorce años yendo donde quiera que hubiese un ataque de villanos, tomando notas en su cuaderno para sus posibles, aunque en ese momento poco probables hazañas futuras, sonrió un poco ante aquel recuerdo y bajo la vista hasta sus manos, extendiéndolas frente a sus ojos pudo ver, de alguna manera, el poder que se encontraba dentro de su ser, poder que algún día debía ser traspasado a alguien capaz, mejor que él. Sumido en sus pensamientos se guio hasta cierto punto apartado de la ciudad, no era tan tarde por lo que los leves destellos de luz que comenzaban a hacerse más tenues llamaron su atención. Reflexiono un poco sobre el día tan tranquilo y agradable que había tenido con sus viejos compañeros de escuela, contemplo entonces en silencio la imagen que tenia del matrimonio de sus viejos amigos, Ochako parecía feliz estando al lado de Katsuki, y este mismo, aunque no lo admitiera, se le notaba más alegre al estar junto a la castaña, se recargo levemente en una pared pensando un poco, una familia no sonaba tan mal, miro nuevamente la puesta de sol, haciéndose una pregunta mentalmente. –Me pregunto si alguna vez podre ver una puesta de sol con alguien a mi lado-.

La fecha estipulada en la carta de la U.A llego por fin, no tuvo mucha prisa, pues empezaba algo tarde, así que se la pasó tranquilamente en la mañana, salió a dar un leve paseo por la tarde y, después, llego a casa y se arregló, como supuso irían todos, uso su traje habitual, tomo un poco de agua y salió rumbo a la U.A, en realidad no demoro mucho, tuvo la idea de ir rápido puesto que creyó que en un momento se le haría tarde, sin embargo descarto la idea puesto que en realidad sería más conveniente no usar su kosei en esos momento, el aire del ambiente era fresco y agradable, así que se limitó a sentirlo durante su trayecto, en un momento, mientras pasaba por cierto lugar ya cerca de llegar a la U.A miro un momento el cielo, estaba claro y con la tenue luz de la tarde llegando al horizonte la cuidad era realmente hermosa, fijo su vista en un edificio cercano, los colores de un traje se hacían notar entre las grises paredes del inmueble, reconoció a Asui Tsuyu al instante de verla, anteriormente le había visto en las noticias de la ciudad, se había vuelto realmente popular y aclamada, por un momento iba a hablarle, sin embargo, se veía tan ensimismada contemplando el atardecer que decidió simplemente contemplarla un rato más, su cabello estaba suelto, estaba un poco más alta, su figura había madurado bastante, en ese traje, sobretodo, se acentuaban más sus curvas de la cintura y del pecho, Izuku volteo la vista cuando se dio cuenta de que observaba más de lo que debería, al girar la vista al cielo nuevamente se dio cuenta de que ya estaba oscuro, perdió la noción del tiempo al momento en el que fijaba y perdía su vista en la joven heroína, se giró hacia la dirección de la U.A y emprendió camino, esta vez impulsándose con su kosei para llegar a tiempo.

En cuanto llego no pudo evitar rememorar antiguas cosas que había vivido en la escuela, conocer a tantas personas, pasar tantos peligros, aprender tantas cosas y finalmente graduarse, se recordó que no debía perder el tiempo y entro a la institución, llego a su antigua aula y nada más entrar, se vio de nuevo como un adolescente de 15 años llegando ultimo el primer día de clases, vio entonces a todos sus antiguos compañeros, algunos volteando hacia él y otros sumergidos en sus asuntos, guio su vista por toda el aula, en cuanto encontró a Ochako y Lyda inmediatamente fue a hablar con ellos, la castaña estaba junto a su esposo y Lyda platicaba amenamente con esta, Katsuki se limitaba a mirar a todos con superioridad y, de cuando en cuando mandarle una mirada matadora a casi cualquiera, paso un momento con ellos escuchando acerca de sus hazañas de héroes, lo que habían logrado, lo lejos que estaban llegando, y lo admiraba, pero no era lo que esperaba de esa reunión, de nuevo guio su vista por el aula, notando rápidamente la familiar figura vista solo hace unas horas atrás, Tsuyu salía del aula rápidamente, Izuku al instante se disculpó con Lyda y Ochako y siguió a la chica, no tardó mucho en encontrarla pues estaba en el pasillo viendo al piso, la admiro una vez más, esta vez de cerca notando la madurez de su porte, recordó entonces que antes se ponía nervioso por el simple hecho de hablar con una chica, esta vez, estaba seguro que si se tratase de Tsuyu se pondría nervioso por el hecho de ser ella, algo en esa mujer le hacía arder las mejillas y acelerar el corazón, era extraño

"pensé que sería más divertido" Tsuyu volteo la mirada hacia él, no había podido ocurrírsele nada para comenzar una conversación, pudo notar entonces grandes cambios, recordaba que desde antes debía mirar a Tsuyu bajando la vista por cuestión de altura, sin embargo ahora estaba seguro que Tsuyu apenas le llegaba a la mitad del pecho, su ajustado traje revelaba más de lo que desearía, cayó en cuenta entonces que hacia un rato que había comenzado la conversación y la menor no contestaba

"Tsuyu-chan, estas bien?" no supo exactamente como pero sin tartamudeos logro llamarla así, supo también que estaba bastante cerca de ella al notar la cercanía de sus rostros, al parecer Tsuyu también lo noto, puesto que se alejó un poco con un pequeño salto

"ah, sí, no es na…" se sorprendió un poco y volteo nuevamente a ver al más alto "Midoriya-chan… me llamaste Tsu...

"Tsuyu-chan?...ah, es que….pensé que de alguna manera estarías más cómoda así…y…bueno yo…" se sonrojo y tartamudeo unos momentos más hasta que sintió como Tsuyu ponía una mano en su hombro, el contacto aun con los guantes de esta produjo una gran calma en el más alto, sonrio levemente y le miro en silencio de nuevo

"pensé que estarías más cómodo adentro, con Ochako-chan o Lida-chan" Izuku pensó por un momento que a la joven le molestaba su presencia, estaba seguro de haber hecho una especie de mueca al pensar en ello sin embargo, pensó también que la menor simplemente tenía la idea de que estaría más cómodo hablando son sus viejos conocidos que con ella, suspiro un poco, dejando que el aire frio de la época formara una especie de vapor con su aliento, Tsuyu estuvo atenta a esto como si se tratase de lo más interesante que había visto en su vida

"la verdad, no estoy seguro si fue una buena idea venir, al principio pensé que sería genial verlos a todos de nuevo, cuanto han progresado, cuanto han cambiado, rememorar viejas historias y todo eso…sin embargo, en cuanto llegue me di cuenta de que nada de eso pasaría aquí, todos cuentas sus hazañas y eso es increíble…pero no es lo que me esperaba"

Izuku se recargo contra la pared, viendo al piso, estaba bastante decepcionado o eso parecía por la forma de su mirar, Tsuyu se acercó un poco para darle una especie de apoyo silencioso, Izuku sonrió levemente.

"quizá podamos ir a una charla amistosa después de clases ahora" Izuku sonrió más abiertamente ante las palabras de Tsuyu, sin pensarlo la tomo de la mano y comenzaron a caminar fuera de la escuela. Dentro de su antigua aula se podía escuchar a Katsuki perdiendo los estribos, a Yaoyorozu y Todoroki anunciando su compromiso, a Ashido preguntando donde estaba Tsuyu, a Lida conversando con otros de la clase, a Uraraka tratando de calmar a Katsuki, de un momento a otro, la clase A volvió a ser la misma de años atrás, sin embargo, dos de los veinte ex compañeros pasaban un momento caminando por la ciudad, ante la atenta mirada de los ciudadanos por ser los héroes que eran, y, sin que ninguno de los dos se incomodara o hiciera algo por evitarlo, iban tomados de la mano.