Era una mañana cualquiera, como siempre fui el ultimo en despertarme. Al salir de mi habitación me encontré con Jasper. Tenía una toalla enrollada en la cadera y la mano en el pomo de la puerta de su habitación.

— Papa nos quiere abajo – lo mire extrañado pero asentí.

— Bajo en 5 – le sonreí y él me devolvió la sonrisa antes de entrar a su habitación. Me dirigí al baño para tomar una ducha rápida, me afeite y cepille los diente. Entre a mi habitación y me vestí sin prestar realmente atención. Baje de dos en dos los escalones y llegue a la sala de estar. Mi padre estaba sentado en el sillón individual y mi madre se encontraba a su lado sentada en el reposa brazos, sus Sonrisa era radiante y no pude evitar que mi sonrisa se ensanchara al verla así. Jasper y Edward estaban en el sofá grande, me senté junto a ellos.

— Hasta que llegas – rodé los ojos al escuchar a Edward.

— Qué pasa? – pregunte mirando a mis hermanos pero ellos negaron con la cabeza haciéndome entender que tampoco sabían. Volteamos hacia nuestros padres y esperamos expectantes.

— Llego esto? – miramos interrogantes a papa cuando seco de su bolsillo 3 sobres. Nos levantamos los 3 al mismo tiempo.

— Esas son…? – no terminamos de hablar cuando mama nos asintió. Nos entregaron una a cada uno.

— Diga lo que diga estamos orgullosos de ustedes – escuchamos las palabras de mi padre pero yo no podía quitar la vista del sobre en mis manos. Los tres los abrimos al mismo tiempo. Con manos temblorosas saqué la hoja y aun más nervioso la leí.

Sr. Emmett Cullen:

¡Felicidades!

Estamos complacidos de informarle que usted ah sido aceptado en Washington DC University. Gracias a su intachable expediente y excelentes calificaciones estamos seguros que será una gran adquisición para esta prestigiosa universidad….

Deje de leer y voltee hacia mis hermanos que aun tenía los ojos en las cartas. Gire mi rostro y vi a mis padres pasear la vista por cada uno de nosotros expectante.

— Me aceptaron – no encontraba mi voz y salió casi inaudible. Mama volteo hacia mí y sin contenerme la abrace elevándola del suelo mientras ella reía – ¡Me aceptaron! – Esta vez grité, solté a mi madre y abrace fuertemente a papa.

Voltee hacia mis hermanos y ambos se miraron la cara antes de sonreír.

— Me aceptaron – dijeron ambos a la vez antes de abrazarse. Se soltaron u mientras Edward abrazaba a papa Jasper hacia lo mismo con mama y luego intercambiaron. Cuando terminaron con ellos ambos cayeron sobre mí.

— Iremos a la misma universidad – exclamo Jasper.

— Juntos – esta vez fue Edward.

— Se los dije – le sonreí hasta que mis mejillas dolieron pero no me importo – uno para todos y todos para uno – bromee y todos reímos.

— Estoy tan orgullosa de ustedes – volteamos y vimos a papa abrazar a mama que tenía el rostro lleno de lagrimas – mis bebes – esta vez rompió en llanto y nos acercamos a ella rodeándola con los brazos y quedo en medio de los cuatro.

Cuando menos nos dimos cuenta tuvimos que ir al instituto porque ya habíamos perdido la primera hora de clases. No me podía encontrar de mejor humor. Apenas cabía en mí de felicidad. Íbamos todos en el auto cuando Jasper hablo.

— Recuerdan lo que nos prometimos hace 12 años? – le sonreí a mi hermano mientras asentía.

— Nuestros sueños se están haciendo realidad – dije recordando. Hacia 12 años estábamos los 3 en el orfanato, desde que habíamos llegado no nos habíamos separado y temíamos cada día porque alguien se llevara a alguno de nosotros. Ese día prometimos nunca separarnos, y lograr todo lo que nos propusiéramos, éramos unos niños pero sabíamos que queríamos estudiar e ir a la universidad. Ese día Carlisle y Esme entraron por las puertas del orfanato. Nos llamaron a todos a la sala. Edward Jasper y yo siempre éramos desagradables con los que venían para que no nos llevaran. Ellos nos miraron. Estábamos uno al lado del otro con los brazos cruzados. Nos sonrieron y luego salieron del salón. Nos habían elegido a los 3. Desde ese día toda nuestra vida cambio. Gracias a los ángeles que ahora teníamos el honor de llamar padres.

Llegamos al instituto y fuimos a la clase que nos tocaba hasta que sonó la campana nos encontramos con los chicos de equipo de baloncesto.

— Y ese humor? – pregunto Dimitri extrañado.

— Recibimos las cartas de aceptación en la universidad – dijo Jasper con una gran sonrisa que no se había borrado de su rostro.

— Iremos juntos a Washington – todos nos felicitaron.

— Parecen siameses – bromeo Félix – irán hasta a la misma universidad – todos reímos sin poderlo evitar.

— Esto hay que celebrarlo – esta vez el que hablo fue james. Nos detuvimos y volteamos hacia ellos – que tal una fiesta en mi casa el ulti… - sus palabras fueron cortadas por un grito, todos volteamos pero no encontramos la fuente de este – el ultimo día de clases? – todos asentimos.

— Será grandioso, yo invito a las porristas – todos reímos y rodamos los ojos cuando escuchamos a Laurent. Iba a hablar cuando de pronto sentí una mano en mi hombro que me volteo abruptamente, estaba preparándome para insultar o golpear al que lo había hecho cuando me encontré con un par de ojos azul cobalto casi violetas. Todo desapareció a mí alrededor cuando me sentí chocar contra los casilleros. Sentí como la chica movió mi mano hasta su muslo y esta quedo suspendido junto a mi cadera, inconscientemente lo sujete. Me sentí de nuevo impulsado hacia delante y lo próximo que supe fue que me estaba besando de forma casi violenta con la desconocida. Sus labios danzaban con los míos. Involuntariamente la apreté mas contra mi cuerpo sintiendo el suyo cálido, estaba desconectado de la tierra cuando la sentí apartarse dándome cuenta que debía respirar y sintiendo casi dolor físico ante su ausencia. La mire quedándome de nuevo embelesado observándola fijamente y grabando su rostro en mi mente. Aparte mis ojos de los suyos y la detalle más. Su cabello era una cascada de oro líquido que caía por sus hombros hasta su pecho, su piel parecía alabastro, una pequeña nariz respingada y rasgos delicados, sus labios se encontraban entreabierto e hinchados. Sentí la necesitad de volver a probarlos pero antes de que pudiera siquiera moverme, desapareció.

Cuando reaccione todos me miraban sorprendidos.

— Quien era ella? – pregunto Laurent y yo negué con la cabeza.

— No lo sé, pero lo voy a averiguar – me prometí a mí mismo.

Jasper POV

Aun no podía creer lo que acababa de pasar. La chica simplemente había llegado, lo había besado y había dejado a Emmett en las nubes, era una situación casi graciosa. Nos fuimos a nuestra próxima clase pero aun Emmett no reaccionaba. A veces le hablábamos y había que gritarle para que escuchase, ya había recibido golpes tanto de Edward como míos. Nos fulminaba con la mirada y luego se volvía a sumir en sus pensamientos con una sonrisa idiota en el rostro.

Sonó el timbre para el almuerzo y nos dirigimos a la cafetería. Nos sentamos en la misma mesa de siempre. Emmett volteaba ansiosamente a todos lados mientras observaba toda la cafetería.

— Parece que no está aquí – se burlo Edward. Y yo me reí.

— Disimula un poco Emmett – el me fulmino con la mirada – tampoco es para tanto – el sonrió un poco más.

— Ya te quisiera ver – yo bufe audiblemente y voltee hacia los chicos que seguían planeando la fiesta. Un carraspeo nos hizo voltear. Quienes estaban frente a mi voltearon medio cuerpo y se apartaron como dejando una especie de camino. Frene a mi apareció una chica. Era bajita de facciones delicadas y grandes ojos negros al igual que su cabello con cada punta en una dirección diferente. No pude evitar pensar en un hada. Me quede observándola y ella sonrió. Me sonrió. Se acerco a mí con paso lento hasta quedar frente a mí, tenía una falda negra corta y suelta que dejaba ver sus hermosas piernas, se inclino un poco y sentí su mano en mi cabello antes de chocar mi espalda contra la orilla de la mesa. Tenía los ojos abiertos desmesuradamente. La sentí montarse a horcajadas y por acto reflejo lleve mis manos a sus piernas, eran suaves y tersas como el terciopelo. Me desconcentre cuando sentí sus labios junto a los míos. Me tomo mas fuerte por el cabello y devoro mi boca, no me quede atrás y comenzamos una batalla de voluntades que ninguno quería perder. Sentí su pequeño cuerpo pegado al mío y percibí cuando se estremeció y mordió mi labio haciendo que esta vez fuera yo. Mi pulmones clamaban aire nos separamos lentamente. Ella me sonrió y volví a quedarme embelesado. Antes de que siquiera me pudiera mover la chica ya no estaba. Voltee a todos lados buscándola y por un momento pensé que todo había sido una ilusión pero la mirada que me mandaba Emmett me hizo saber que si había pasado.

— Qué demonios pasa? – escuche de forma lejana a james.

— Solo falta Edward – bufo Laurent y vi a Edward hacer una mueca.

— No debería sorprenderte que una chica se te lance encima – james se burlo de él y Edward rodo los ojos.

— Dejen de hablar idioteces – bufo y busco mi rostro. No sé qué cara tenia pero Edward hizo una mueca

Edward POV

Esto ya era demasiado, primero Emmett, ahora Jasper. Lo más impactante no eran las 2 chicas que se habían abalanzado sobre ellos, sino la reacción de estos. Ambos estaban ahora perdidos entre las nubes, era bastante frustrante estar entre dos zombis que apenas se enteraban de que pasaba a su alrededor. Habíamos ido a todas nuestras clases y agradecí cuando el timbre de la salida sonó. Tenía a mis hermanos a mis costados tras de mí y nos dirigimos a mi auto. A lo lejos pude divisar a alguien sentado en mi auto y me tense.

Me seguí acercando poco a poco. La desconocida tenía una camisa de mangas ¾ blanca y sus jean rasgados dejaban entrever retazos de sus blancas piernas. Tenía el cabello color caoba que caía en suaves ondas sobre sus hombros escurriéndose en sus brazos hasta un poco más arriba de sus codos. Tenía los ojos cerrados y su ceño estaba fruncido. Hacia extrañan y graciosas muecas con los labios y parecía hablar para sí misma, tenía las mejillas sonrosadas. Dio dos profundas respiraciones como si tratara de calmarse. Abrió los ojos lentamente y quede atrapado en un mar chocolate. La chica dio un salto y termino sobre sus pies muy cerca de mí.

Me observo fijamente y dio otro paso hacia mi quedando a centímetros de mi, respiro profundo y se pronto me tomo de la nuca y me beso. En ese momento pude ver estrella, todo a mí alrededor daba vueltas mientras sentía los dulces labios de la extraña. Introdujo su lengua en mi boca y ella dirigió el beso. Mientras nuestras lenguas danzaban me llevo con ella hacia atrás y enrollo mi cadera con sus piernas. Tome sus muslos firmemente y la hoy gemir, ese sonido hizo que cada terminación nerviosa de mi cuerpo despertara. Me sentí de nuevo halado hacia adelante y pronto me encontré completamente sobre ella pero en un rápido movimiento nos cambio de lugar. Tomo mi cabello y parecía querer fundirse conmigo. Sentí la necesidad de respirar a pesar de que toda mi anatomía clamaba por seguir besándola. Quede alucinado por un momento oyendo a lo lejos algunas exclamaciones de asombro. No podía despertar de mi letargo y cuando lo hice era muy tarde, como las otras dos ella ya no estaba. Me incorpore rápidamente y rodee el auto mientras veía a todos lados, pase las manos por mi cabello frustrado. Golpee con mi puño el vidrio y sentí algo pegajoso, mi mano y había una mancha roja. Levante la vista y en el vidrio, con labial rojo, estaba escrito "Te Amo Edward Cullen". Sin proponérmelo sonreí.

— Y ya cayo el ultimo – ignore el comentario de Félix y me subí al auto esperando a mis hermanos, al poco tiempo subieron y su sonrisa era de suficiencia.

— Tengo que saber quién es – asentí en dirección a Emmett.

— Como lo averiguaremos? - pregunto Jasper y yo sonreí.

— Y si buscamos en el anuario del año pasado? Allí salen todos los estudiantes – ambos me sonrieron por el retrovisor. Llegamos a la casa y nuestros padres no estaban.

Entramos rápidamente a la casa y cada uno fue a su habitación, llegue a la mia y busque mi anuario que había sido firmado por prácticamente todo el instituto, estaba seguro que ella no lo había hecho, no la habría podido olvidad, sus grandes ojos chocolates aun los podía ver cuando cerraba los míos. Lleve inconsciente mente mis dedos a mis labios, sentía una imperiosa necesidad de volver a besarla, mi cuerpo clamaba por el de ella de forma atormentante, como si la hubiese estado buscando toda la vida. Sacudí la cabeza ante los cursis pensamientos que se formaban en mi cabeza y continúe mi búsqueda. Después de 10 minutos lo encontré, Salí de mi habitación y e dirigí a la sala, me encontré a medio camino con Emmett cuando llegamos ya Jasper se encontraba allí.

— Obviamente no están en nuestro año o abrimos compartido clases con ellas – ambos asintieron ante mis palabras.

— Supongamos que son un año menor que nosotros – dijo Emmett mientras abría el anuario y se iba al año.

— Veamos primero los clubes – sugirió Jasper.

— Club de arte – comenzó Emmett y fui a la pagina – ese eres tú? – alce el rostro y vi que me observaba a mí, lo mire interrogante – voltea la pagina – volví a poner mis mi ojos en el anuario e hice lo que Emmett me dijo. Lo primero que note fui cual era el lugar. Eran las gradas exteriores del instituto. El cielo estaba extrañamente despejado dejando brillar millones de estrellas, algunas grietas eran acentuadas. En la antepenúltima fila me encontraba yo sentado, la luz de la luna me hacía ver aun mas pálido y el extraño color de mi cabello era más notorio. Traía una franela blanca con jeans y chaqueta negra. Estaba sentado y apoyaba mis codos en mi rodilla y lo que disparo mi memoria fue la rosa que sostenía en mi mano derecha.

— Si, lo soy – fruncí el ceño – esto fue hace dos años – me detuve – recibí una rosa y una nota que me citaban en ese sitio pero nunca nadie apareció – vi el nombre del autor suspire decepcionado "anónimo". Bufe. En la esquina inferior izquierda había dos letras "BS"

— Están las fotos de la obra escolar – giramos la cabeza hacia Jasper – recuérdenme porque no fuimos?

— Mama se fracturo la pierna – recordó Emmett. Volvimos a mirar las fotos.

— Cenicienta moderna? – Jasper leyó el titulo de la obra – dirección: I. Swan. Vestuario: A. Brandon. Guion: R. Hale. Cenicienta: R. Hale. Hermanas Malvadas: L. Malory, J. Stanley – Jasper nos miro – esas dos no son las chicas de voces chillonas que estuvieron tras nosotros una semana? – pregunto y Emmett y yo hicimos una mueca.

— Aun recuerdo sus voces – me estremecí – les queda muy bien el papel.

— Es ella! – exclamo Emmett. Giramos rápidamente hacia el pero el solo veía el anuario – cenicienta. Es ella – mire con atención a la chica en la foto. Su cabello rubio era un poco más corto y vestía un espectacular vestido azul cielo de un solo hombro. Su cara era cubierta con una máscara pero sus ojos la delataban, nadie en un pueblo tan pequeño podía tener otros ojos así. Eran casi violetas – R. Hale – murmuro para sí mismo.

— La encontré! – ahora quien exclamo fue Jasper. Se veía embelesado observando la imagen frete a él. Como no volvió a hablar Emmett y yo nos colocamos a su lado. "concurso de cocina" tenía por título. En la primera foto había 3 chicas. 2 de ellas bañadas en harina al punto que no se podían ver sus rostros y la otra era la chica que había besado a Jasper. Su cabello negro tenía manchas de harina y su rostro era adornado con chocolate y una traviesa sonrisa. Al pie de la foto decía "1er lugar R. Hale B. Swan A. Brandon". Mi corazón latió rápidamente. B Swan. BS. Podía ser una coincidencia pero no podía evitar emocionarme.

— Por orden – hable sacando de su ensoñación a mis hermanos – Brandon – Jasper sonrió. Rápidamente ubicamos la página. Mi sonrisa se ensancho – Brandon. Alice – Jasper me miro enseguida, contuve una carcajada. Era la típica foto de anuario 10x10cm, clase up al rostro. Su cabello en la foto era largo hasta los hombro y completamente liso, tan negro como la tinta. Su sonrisa era como la de una niña que ah hecho una travesura. – presidenta del club de diseño. Miembro del club de arte, drama, cocina y baile. Segundo mejor promedio de su promoción. – Jasper se quedo embobado viendo su foto y yo me adelante a la H – Hale, Rosalie – comencé, era la misma foto. El cabello de la chica se veía más voluminoso y con las hondas, su ojos eran igualmente exóticos, violetas. Su rostro se ladeaba un poco a la derecha y sonreía a medio lado – presidenta del club de drama. Miembro del clubes de arte, cocina, baile y diseño. Tercer mejor promedio de su promoción –Emmett quedo igual que Jasper mientras un nudo se instalaba en mi estomago. Swan. La encontré. No pude evitar sonreír. Era ella. Su cabello estaba un poco más corto pero mantenía las mismas ondas suaves. Sonreía suavemente sin mostrar los dientes y sus grandes ojos chocolate me hacían creer que me miraba directamente – Swan. Isabella. Isabella – acaricie su nombre con mi voz – presidenta del club de arte, miembro del club de diseño, drama, cocina y baile. Primer mejor promedio de su promoción – sonreí orgulloso sin saber por qué. – las encontramos.

— Que vamos a hacer mañana? – pregunto Emmett.

— Buscarlas – Jasper respondió simple.

— Demonios, solo 4 días de clases – no los vi pero supe que reaccionaron.

— Porque apareciste ahora? – era la voz de Jasper ero expresaba mis pensamientos en ese momento mientras veía esos profundos ojos marrones.

— Chicos? – escuchamos la vos de nuestra madre – que les sucede? – con dificultad aparte la mirada de su rostro y gire hacia mi madre, nos vio un segundo y sonrió con ojos brillantes – quienes son las afortunadas – sentí mi mandíbula tocar el suelo.

— Como..? – no termine de hablar viendo su sonrisa.

— Cariño, jamás les había visto esa expresión en sus rostros y solo alguien que conoce el amor puede identificarlo – gire mi rostro y vi a mis hermanos los tres sonreímos – muéstrenmelas – sin dudarlo nos acercamos a ella y extendimos los anuarios – tengo una idea – la miramos interrogante pero ella no nos miraba.

— Oh, oh – volteamos y vimos a papa en el mango de la puerta – no me gustan esas palabras – sonrió burlón y mi madre rodo los ojos pero en cuanto sus ojos se encontraron vi de que hablaba de conocer el amor. Se acercaron y se saludaron con un casto beso, sonreí.

— Mama, cuál es tu idea? – pregunto Jasper llamando su atención.

— Ya verán - nos guiño un ojo y se fue a la cocina.

— Debemos confiar en ella? – pregunto Emmett sonriendo. Me encogí de hombros.

— No veo por qué no – miramos a papa y el sonrió antes de seguir a mama.

Luego de media hora mama nos mando a comprar algunos, por no decir, muchos ingredientes, como si no fuese a cocinar para un batallón. Tardamos cerca de dos horas y luego no salió de la cocina en toda la tardo hasta la cena para irse enseguida a la cama. Nos miramos los unos a los otros y solo nos pudimos encoger de hombros.

Fui a dormir con expectación. No podía esperar al día siguiente y eso hizo que tardara en caer dormido. Solo pude soñar con la textura de su pelo, sus profundos ojos. Sus dulces labios y la sensación de tenerla entre mis brazos.

Desperté aun antes de que sonara el despertador y no me sorprendí ver que los tres salíamos listos al mismo tiempo de nuestras habitaciones. Al pasar frente a mama solo pudimos divisar su sonrisa divertida. Llegamos en tiempo record al instituto y nos paramos en la entrada.

— Las esperamos aquí? – pregunto Jasper.

— Bueno, sería lo mejor, no pueden entrar al instituto de otro modo – respondí.

— Y si ya están dentro? – gruño de acuerdo con Emmett.

— No perdemos nada – Jasper se encogió de hombros.

Allí estuvimos hasta que sonó la campana y no nos quedo de otra que ir a los salones de clase maldiciendo por lo bajo. Todo el día la pasamos buscándolas por todos lados. No aparecieron en ningún lugar. Las esperamos en la entrada de la cafetería, después del almuerzo, a la hora de salida y aunque fuimos los últimos en irnos no las encontramos.

Mi humor iba de mal en peor a medida que avanzaba el día y sin contar las burlas de nuestros amigos que se divirtieron bastante a costa nuestras dando falsos simulacros. Había sido un día relativamente tranquilo y sin embargo estaba exhausto. Solo quería llegar a la casa, tocar algo de música y dormir.

Cuando llegamos nos extrañamos al ver un convertible rojo aparcado en la entrada de la casa – entramos sin anunciarnos y seguimos los ligeros murmullos de provenían de la sala. A paso lento nos acercamos y me congele en mi sitio. Allí estaba. Ellas. Ella. Mi madre les servía lo que parecía jugo de naranja mientras estas sonreían. Eso hasta que nos vieron. A pesar se ya ser bastante pálidas lo quedaron aun mas cuando nos vieron.

— Chicos! – mi madre pareció sorprendida, como si no nos esperaban – que hacen aquí? Se supone que iban a estar con su padre toda la tarde – la miramos sorprendido eh interrogantes cuando una pequeña sonrisa la delato.

— Sí, pero olvidamos… algo – sacudí la cabeza aturdido.

— Mama, quienes son ellas? – pregunto Jasper tragando en seco.

— Oh, cierto. Chicos ellas son bella, Alice y Rosalie, como recordaran soy presidenta de la junta de padres y pronto se acerca la graduación, me dijeron que estas señoritas eran buenas planeando eventos, así que las convoque para que me ayudaran – se giro a las invitadas – enserio pensaba que estaríamos solas toda la tarde, espero que no les molesten mis hijos – Me abstuve de reír, mi madre era muy buena actriz y me tenia sorprendido.

— N..No para n…nada – la pequeña duende tartamudeó con su voz parecida a las campanillas.

— Muy bien, que les parece si traigo los refrigerios? – comenzó a caminar.

—¡No! – todos saltamos ante el grito de las tres chicas.

— Nosotras la ayudamos – la rubia, Rosalie, temblaba de los nervios, y mi Ángel parecía a punto de tener un colapso.

— Para nada, ustedes son las invitadas, chicos – giramos instintivamente – sean amables – como se encontraban de espaldas a ellas no pudieron ver como guiñaba un ojo.

— Claro mama – respondimos a la vez antes de que esta desapareciera. Volví mi vista a las tres chicas. Estaban temblando y parecían juntarse cada vez más, no nos miraban sino que mantenían la cabeza gacha. Se veían adorables. Sonreí.

Mi humor había mejorado considerablemente.