…Disfruten la lectura…
El Deseo es la causa del sufrimiento mismo y su aniquilación, el secreto de la felicidad.
Observé el reloj que colgaba de mi muñeca, marcaba al fin las diez de la mañana. Mi hora de clase finalmente había concluido. Agradecí mentalmente por ese hecho y con algo de cansancio quité el programa de la presentación y así optar por cerrar la computadora con cuidado.
—Dejaremos la clase hasta aquí. —. Anuncie con mi tono de siempre —. Recuerden leer el capítulo cuatro para la siguiente clase. Haré un pequeño examen de diez preguntas—. Menciona fríamente. Removí con cuidado mis lentes de armazón negro, y así después colocarlos en su estuche correspondiente, continúe guardando el resto de mis cosas en el portafolio.
Dada finalizada mi última clase de la mañana, me dirigí fuera de salón de clase. ciertamente era increíble lo harto que me encontraba de todo además de desvelado. Dar clases me agradaba, incluso lo disfrutaba y siempre las horas se pasaban rápido, pero hoy no era el caso. Y es que tenía ya varios días sin dormir como debería. Mis sueños constantes con la mujer de cabellos rosados de la cafetería estaban matándome. Despertaba cubierto en sudor y a veces lleno de mis propios fluidos seminales. Esto obviamente generaban como consecuencia el tener que bañarme y cambiar las sábanas de mi cama, lo cual me resultaba sumamente molesto, puesto que después de todo el jaleo que realizaba ya no podía conciliar el sueño nuevamente.
Volví a observar la hora con cansancio. Hoy era jueves y si me apresuraba la ojijade estaría todavía cumpliendo con su ronda. Acomodé mejor la correa de mi mochila de piel y me dirigí fuera del edificio aumentando la velocidad.
Observe el cielo al salir. El día estaba algo nublado y frío, torcí los labios en una sonrisa ya que me agradaban los días como este.
Posterior a mi casi trote matutino. Arribe a la cafetería, la cual se hallaba algo vacía. Solo había dos personas más aparte de mí. No me sorprendió ya que el clima daba todo el indicio a que llovería dentro de poco, posiblemente todos intentaban regresar a casa antes de que se desatara la lluvia.
Busqué con la mirada a la culpable de mi desvelo y finalmente la ubiqué. Estaba detrás de la caja recargada en una superficie del mostrador, sus cabellos se encontraban desarreglados y las gafas levemente fuera de su lugar. Su cara demostraba total concentración en un libro que se situaba frente a ella. Sostenía sensualmente una pluma la cual rozaba con sus rosados labios.
"Posiblemente tiene un examen." Pensé divertido al verla tan seria y concentrada.
Me dirigí a la caja y ella se percató de mi presencia, enseguida se incorporó rápidamente e hizo a un lado su libro para después acercarse mejor al mostrador y hacer su trabajo.
Me observó con sus grandes esmeraldas verdes y me sonrió como a todos los clientes.
—Buenos días ¿Qué tomará el día de hoy? — Su suave voz fue percibida por mis oídos, desatando así mi imaginación…
"¿Cómo serán sus gemidos? ¿Suaves? ¿Chillones? ¿Gritara? Vaya que me gustaría hacerla gritar mi nombre" Mis pensamientos degenerados llegaron sin poder evitarlo, siempre mi lado pervertido salía a flote cuando estaba cerca de ella.
—Buen día. — Conteste. "Vengo siempre desde casi cuatro meses y aún no sabe mi bebida de siempre." La frustración me embargo ya que deje de pensar lujuriosamente y me molesto la poca atención de la chica hacia mi persona. —Café…—
—Americano simple. – Me interrumpió y me sonrió amablemente. Me sorprendió "Entonces si lo recuerda" Afirme en mi mente y con todo el esfuerzo trate de no demostrar mi sorpresa.
—Así es—. Le entregue el dinero sonriéndole lascivamente y ella como siempre ni se inmutaba. "Mierda" Y como siempre deje el cambio en el tarro de propinas. En unos minutos tuvo mi café listo y lo tomé de sus manos rozando mis dedos con los de ella, no pude evitar sentir como mi piel se estremecía ante tal tacto.
"La tensión sexual que esa mujer me causaba era aterradora."
"Si algún día la tengo en mi cama ¿Mi obsesión acabara?" Pensé tomando un sorbo a mi elixir con cafeína y sentándome en mi mesa de siempre. Una vez cómodo en mi sillón. Busqué entre mis cosas uno de mis libros de cálculo y como siempre le observo disimuladamente.
Debo decir que, a pesar de verse estresada, aún así, lucía hermosa y sensual, tenía los botones de su polo desabrochados hasta el tercer botón, por lo que cuando me atendió tuve una buena vista del inicio de sus senos.
Aun me sigo preguntando "¿Por qué rayos no le hablo y uso mi encanto Uchiha en ella?" Y la cuestión es que esa joven era posiblemente una alumna de la misma escuela en la que trabajo. Ahora, estoy seguro que le saco por lo menos unos diez años de edad. Sin contar que existe posibilidad de que tenga pareja. Aunque nunca la había visto hablando con su novio, o alguna persona perteneciente del sexo masculino, sin embargo, la molestia rosada nunca mostraba interés por nadie, ni siquiera por él. Lo que lo hacía asumir que existía la posibilidad de que ya estuviera tomada. Y no planeaba llegar hacer el ridículo invitándole a salir. Además "Invitarla a salir" Por favor pensó con diversión e ironía. El no buscaba una cena romántica con ella o ver una película de comedia romántica en el cine. Lo que yo solamente deseaba era tenerla gimiendo debajo de mí, o tal vez practicar todo el kamasutra con ella, la segunda opción sonaba mejor…
Sentí mi teléfono celular vibrar por lo que enseguida dejé mi libro en la mesa y metí mi mano a mi bolsillo derecho y saqué el aparato con el fin de verificar mis notificaciones. Al mirar la pantalla vi que era un mensaje de mi hermano Itachi.
De Itachi:
Vine a verte a la universidad ¿Dónde estás?
De Sasuke:
En la cafetería que está contra esquina.
…
De Itachi:
Te veo allá entonces. Espérame.
…
Bloque el celular con desinterés, coloqué mi mano en el respaldo del sofá y mi barbilla término recargada sobre mi muñeca. De volví la mirada a ella de nuevo. Y en un breve instante una idea se me paso por la mente y mi sensación de aburrimiento cambio a una de horror "Si Itachi venía, obviamente se daría cuenta que le traía ganas a la mesera" Él lo conocía muy bien, era su hermano mayor después de todo y era muy perspicaz. Sería objeto de burla para siempre si se enteraba. Así que con una rapidez que ni se de donde saque le mande un texto a mi loco hermano.
De Sasuke:
Espera, tengo algo de hambre, así que mejor vayamos a comer algo. Te veo justo en la entrada de la universidad.
Tomé mis cosas con prisa y me dispuse a salir del establecimiento. Mas justamente en mi momento de huida cierta pelirrosa se tropezó con la pata de una mesita y perdió el equilibrio. Estuvo a punto de caer, sin embargo, deje mis cosas caer en el suelo y con rapidez tome a la ojijade de la cintura y así evitar que cayera. Había quedado detrás de la chica con las manos firmemente en su pequeña cintura, percibí su aroma dulce a primavera y cerezos, era la primera vez que la tenía tan cerca, infiernos su aroma era tan embriagador, me ponía caliente solo de olerlo. Para mi suerte o desgracia su trasero estaba pegado a cierta zona anatómica de mí no muy estratégica, "Mierda está comenzando a endurecerse." Ella giró su cabeza hacia a mí y nuestras miradas colisionaron.
—Disculpa. — Sonrió apenada.
—No fue nada—. Mencione con su voz ronca.
— ¿Sakura estas bien? — Una rubia de cuatro coletas se acercó a nosotros con expresión preocupada.
"Así que te llamas Sakura" Pensé divertido.
—Ah, sí—. Dijo sonriendo y me observó de nuevo —. Muchas gracias le debo una—.
—Hmp—. Sonreí lascivamente y cuando sentí a mi miembro que comenzaba a erectarse más, con suma frustración me separe de ella rápidamente, tome mi portafolio, lo coloque frente a mi pelvis y me retiré rápidamente teniendo una tremenda erección en mis jodidos pantalones.
"Maldita pelirrosa"
Personalmente esto solo era como un "Oneshot" que me inspiro al ver una imagen de Sasuke tomando café. No tengo una trama bien planeada. Pero de que se le puede sacar algo se puede.
Tengo varias preguntas…
¿Quieren ver el punto de vista de Sakura o sería más divertido mantener el suspenso de que pasa en esa cabecita rosa?
En lo personal estoy poniéndome en el lugar y el punto vista de Sasuke. (Me resulta muy divertido y es gracioso ya que en mi otra historia me parece un martirio.) Saben incluso para mi Sakura es una extraña, aun ni yo se desea o que piensa. Ya me imaginé su pasado. Y su historia. Pero dependerá mucho de ustedes lo que deseen leer.
¿Quieren saber de la vida de Sasuke? ¿Qué otros personajes desean ver?
