Bienvenid s, este es el primer capítulo del FanFic, espero que os guste y por favor dejadme comentarios para mejorar. Gracias. Debo añadir que Len y Kaito se llevan como el perro con el gato. Narra TN.
6:00 A.M. Hoy emprendía mi magnífico viaje hasta el país al que siempre quise viajar, como no, Japón.
El almuerzo del día de antes…
Estaba comiendo sola en la mesa del comedor, como siempre, mis padres tenían trabajo que hacer. Comencé a mirar en mi teléfono móvil páginas de mangas de esta última temporada, nada me llamaba la atención. Le di otro bocado a mi solomillo y seguí buscando en mi celular. Recibí un mensaje de una "amiga" (lo decía de esta manera pues todas eran unas interesadas por mi familia), la ignoré.
Algo me extrañó, una criada de mi "casa" (se me olvidó decir que mi familia era muy adinerada), entró corriendo a la sala, se notaba cansada
-Señorita TA, sus padres solicitan hablar con usted ahora
-Oh, por supuesto. ¿Se encuentran en la sala principal?
-Sí señora – Asintió – Si me disculpas… - Hizo una reverencia y salió por la puerta lentamente
Apagué la pantalla de mi móvil (por cierto, de última generación) y tras dejar en la cocina mi plato, me dirigí hacia la sala. Mi "casa" estaba decorada de una manera muy…extravagante, llena de lámparas gigantes, cuadros enormes, sillones lujosos y largas alfombras. Mi cuarto…era la excepción. Lleno de pósters de anime. Fotos de vocaloids etc…
Tras un rato, llegué a la sala indicada y entré llamando dos veces. Mi padre y mi madre estaban sentados cerca de una gran mesa. Estaban los dos juntos, esto indicaba que era algo serio. Me senté en el sillón más cercano y les miré, esperando que comenzaran a contarme el porqué de esta llamada tan repentina.
-Verás TN… Tenemos una noticia buena y mala ¿Cuál prefieres oír primero?
-La mala, por favor – Mi madre asintió y comenzó a contarme
-Debido a circunstancias de trabajo, debemos mudarnos. Vamos a dejar esta casa, nos iremos a otro país. Lo sentimos. Tenemos una colaboración. – Realmente no me importó demasiado, solo asentí
-¿Y la buena?
-El país al que vamos a viajar es Japón – Oh sí, mi vida se alegró, mis sueños, todo se cumpliría. Se me iluminaron los ojos y casi lloro, pero aguanté y abracé a cada uno de mis padres – Nos vamos a las seis de la mañana, prepara tus cosas - Les dediqué una sonrisa y salí lentamente de la sala.
En cuanto pisé el pasillo, comencé a correr mientras saltaba de alegría. Comencé guardando mi ropa en una maleta y después todas mis cosas (ya saben cuáles) en una bolsa. Me tumbé y caí dormida. Por supuesto, antes puse la alarma.
Volviendo a la realidad…
Salí de mi habitación rápidamente cargando mis maletas hasta la puerta, pues no me gustaba que los criados hicieran cosas tan insignificantes como esas, las podría hacer yo sola.
Nos montamos en nuestro helicóptero privado (sí, admito que teníamos muchas comodidades, pero yo lo odiaba. Todo era por mis padres)
Cuando llegamos al aeropuerto, cogimos nuestro avión, también privado por cierto y viajamos a Japón.
Yo me quedé dormida, por lo que no sabía que sólo nos faltaban 15 min para aterrizar en mi nueva vida. Cuando abrí los ojos, estaba ya en mi nuevo hogar, todo iba a ser perfecto.
Tras salir del avión con nuestro equipaje, otros nuevos criados, esta vez japoneses y ya contratados, comenzaron a llevarse nuestras pertenencias a nuestro nuevo vehículo. Una limusina de color blanco. Gigantesca. ¿Para qué tantos lujos? Dios mío, somos 3 personas.
Llegamos a nuestro nuevo barrio, era uno con otras casas lujosas como las nuestras. Iba a llevar mi maleta a mi cuarto, cuando uno de los criados más jóvenes me interrumpió. Cogió la bolsa también y comenzó a adentrarse en la casa, ni siquiera me dio tiempo de verle la cara. Tenía un bonito pelo azulado.
-Perdona, yo puedo llevarlo arriba, ¿podrías ayudar a mis padres?
-Señorita TA, sus padres me han contratado para que le sirva a usted. Debo cumplir las órdenes – Entonces, se giró, DIOS, DIOS MÍO, ERA EL MISMÍSIMO KAITO SHION
Me quedé petrificada mirándole, él se asustó un poco y se acercó lentamente a mí
-Señorita ¿le ocurre algo? – Me tocó el hombro e instantáneamente mi cerebro volvió a funcionar
Salté y le di un abrazo. Él se quedó quieto, pero poco después me correspondió. Era más alto de lo que me imaginaba
-Perdona, yo…encantada Kaito Shion – Me separé y me arreglé el vestido que llevaba
-¿Te gusta Vocaloid? – Asentí – Eso me alegra, estaré encantado de servirla señorita TA – Bufé y le agarré de la mano. Subí corriendo a mi habitación, en la que ponía mi nombre en su puerta y le invité a pasar.
-Pasa, por favor – Entró y cerré la puerta. Le hice sentarse en un sillón y yo a su lado – Verás, primero, no quiero que me sirvas
-Pero, señorita TA, trabajo para usted – Rodé los ojos y le miré de nuevo
-Verás Kaito-kun, yo quiero que seamos amigos. Pero, quiero que seamos amigos de verdad, no por un contrato. Por favor, te pido eso
-Podemos ser amigos, pero debo trabajar para ti, necesito el dinero
-En ese caso, yo te lo daré
-Por favor, señorita, quiero ganármelo yo mismo
-Bueno, al menos vivirás conmigo… – Me senté como un indio, y crucé mis brazos. Me giré 90 grados, mirándole justamente a la cara a Kaito – Pero ¿qué te parecen unas reglas?
-Adelante, señorita TA
-Regla uno, me dirás TN y si quieres agrégale el Chan. Dos, irás vestido con tu ropa de siempre. Tres, si yo quiero hacer alguna tarea, me dejarás hacerla a mí misma. Y, número cuatro, debes tratarme como una amiga.
-Por supuesto TN-chan. Le agradezco mucho su amabilidad. No me creo que vaya a trabajar para usted, perdóneme que le diga esto, pero pensaba que serías una chica caprichosa, esto es una gran alegría para mí.
-Muchas gracias Kaito-chan. Pero te recuerdo, háblame como una amiga más, por favor
-Jaja Perdona TN-chan ¿quieres que vayamos a dar una vuelta más tarde y te enseño el barrio?
-¡Síii! – Me levanté – Oh dime ¿por qué estás trabajando aquí? Es decir, eres un vocaloid…
-Sí, bueno, desde que Len Kagamine está triunfando junto con Utatane Piko, mis ventas han disminuido y no me podía pagar la casa que compré recientemente
-Entiendo. ¡Ah! Vamos a tu habitación para que te cambies – Le acompañé y esperé en la puerta, hasta que salió con su característica ropa de siempre -¡KYAAA! ¡Eres demasiado adorable! – Kaito sonrió con un rubor en sus mejillas
Bajamos las escaleras y comenzamos a caminar por la calle. Yo hablaba animadamente con el vocaloid sobre Japón y sus costumbres. Estaba tan feliz hablando que no me di cuenta y choqué con un chico bajito.
-Perdona, iba a andando sin mirar – Me levanté con ayuda de Kaito y le miré a la cara
Esos ojos azules, ese pelo rubio recogido con una coleta. Debía ser él, era completamente inconfundible, era…dios…el mismo Len Kagamine de mis fotos
-T-tú, e-er-
-Apártate de mi camino chica, molestas – ¿E-este era Len Kagamine? Me miró con una cara sonriendo de medio lado, luego se dio cuenta de mi acompañante y sonrió sacando los dientes – Anda, pero si es Kaito ¿cómo van tus ventas?
-Len, no nos molestes
-Y esta chica de aquí ¿quién es? – Se acercó peligrosamente a mí, yo retrocedí un poco. Me miró de pies a cabeza y se alejó de nuevo - ¿Tu ama? No está mal… Seguro es otra chica mimada más
-Retira lo que has dicho de TN-chan – Len le miró divertido
-Qué miedo me das~ – Metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y comenzó a andar hacia delante – Nos vemos –Hizo un gesto con la mano y continuó andando como si nada
Miré hacia Kaito, que le miraba con odio. Cuando se dio cuenta de que le observaba, cambió su mirada a una más tranquila y con amabilidad me extendió su mano. Yo la agarré y continué andando con él
-Ne, Kaito-chan ¿Len… siempre ha sido así?
-Bueno, con nosotros sí. Con sus fans cambia totalmente, es un completo falso. Te recomiendo que no te cruces con él
-Tranquilo, no creo que me vaya a involucrar con… Len Kagamine
