Capítulo 2: Represalias y Consecuencias Ese fin de semana largo pasó rápido, pero le había dado tiempo a Lincoln de pensar, recuperarse, razonar acerca del daño que su familia le había causado, pero él no iba a volver jamás a ese estúpido traje de ardilla: Él iba a hacerles frente, a salir a la ofensiva y recuperar lo que era su suyo y que se lo arrebataron por el capricho de Lynn y por la vaga teoría de Lisa, él quería su vida de regreso, quería volver a ser el mejor amigo de Clyde, volver a estar con sus amigos de la escuela y también ver a Ronnie Anne Santiago y salir con ella, como lo había hecho desde que se habían conocido, a pesar de los problemas que había tenido y junto con la ruptura de Bobby con Lori, la cual terminó por unirlos a ambos en aquel restaurante franco-mexicano.

No le importaba lo que ellos pensaran sobre él, pero Lincoln ya tenía decidido todo: No iba a volver a ese estúpido traje de ardilla, iba a volver a su habitación, a estar con su familia, a poder dormir en su cama y no en el suelo del patio. No le importaba lo que fuera a decir Lynn al respecto, la temporada de baseball no era todo en su vida, también estaban ellos y que además debería disculparse por todo lo que le hizo y sin olvidar a sus padres.

- "No tengo tiempo para volver a ese traje de mierda, ya que estaba destruido y encima estoy seguro de que lo mandarán a arreglar, tengo que resistir y arrojar la verdad, esto no puede repetirse". Pensaba Lincoln, quien se hallaba en su habitación, leyendo sus preciados cómics, en especial los de su héroe Ace Savvy. Así tanto que no disfrutaba de una lectura de lo que más amaba por culpa de Lynn y la estúpida teoría de Lisa. Ahora él iba a disfrutar sus últimas horas hasta que llegara su familia del campamento.

Parecía un prisionero en el "Corredor de la Muerte", disfrutando sus últimas horas de vida en la Tierra antes de su ejecución, Lincoln era esa persona que estaba sufriendo pero algo se empezaba a notar dentro de él y era una extraña determinación, una rebeldía a decirle que no a lo que sus padres y hermanas le estaban imponiendo injustamente y todo por capricho de su hermana deportista. Sabía que habrían consecuencias, su acto de revelarse contra ellos era casi tan parecido al Pecado Mortal o una blasfemia, ya que él había "profanado" aquel traje que les brindaba buena suerte y aún recordaba las palabras de su padre, cuando estaban en la playa, alejado de todos, mientras que ellos gozaban de estar a orillas de las refrescantes costas de Michigan, de los famosos Grandes Lagos, mientras que él estaba bajo el ardiente Sol del Verano Boreal con aquel traje.

- "Oye, Lincoln, vuelve a ponerte la cabeza de ardilla así no nos pica una medusa". Recordó la estúpida frase de su padre, el Señor Lynn Loud, esa ridícula sarta de idioteces de un hombre que debería haber usado la razón o no guiarse por una fantasía que sus dos hijas habían señalado.

Quería culpar a Lisa y lanzarle gran parte de la "bomba" que llevaba encima, ¿cómo era posible que esa niña inteligente y que a sus cuatro años daba clases en la Universidad de Royal Woods, estuviera del bando de Lynn y diera una teoría sobre la mala suerte?. Señaló a su propio hermano como el causante de todo, ¿habría algo más allí? A parte de la mala suerte, la cual supuestamente estaba en Lincoln, como si él fuera un maldito leproso, alguien que debían desterrar porque no era bueno no tenerlo a su lado.

- "En la escuela, según había escuchado en las clases de Historia, la Señorita Johnson nos había contado de que en la Europa del Norte, en la Mitología Nórdica, había una Ley de Gemelos, decían que los debían separar al nacer, ya que iban a traer desgracias, hambre y pestes al pueblo, así que ellos no debían nunca estar en contacto. ¿Será que Lisa lo tomó de esto? ¿Cómo es posible que me hayan hecho esto a mí? ¿Yo qué mierda habré hecho para merecer algo así? ¡¿Qué fue?!" [Se preguntó, mientras que golpeaba la pared con fuerza, el cómica caía al piso y luego daba un feroz grito]. ¡¿QUÉ FUE?!. Gritó con tanta fuerza que se oyó en toda la casa.

Otra vez sentía esas ganas de agarrar el bate de Lynn y destruir sus cosas y en especial ese maldito trofeo de la vitrina familiar, quería hacerlo añicos, destruirlo por completo, cada vez que pasaba y se veía en el reflejo pulido, observaba todo lo ocurrido, como la Copa de Crateris, la cual mostraba el Futuro, aquel premio que tenía la castaña deportista le mostraba toda la burla y el desprecio de su familia hacia y en especial por todo lo que había sufrido, las noches viviendo afuera, el bullying en la escuela, la ruptura con Ronnie Anne y ahora Clyde.

Parecía que esos fantasmas lo querían arrastrar de regreso a ese inicio de semana, en el cual comenzó todo: El desgraciado día en el que Lynn lo tildó con ese rótulo de que su propio hermano era de mala suerte y en el que su familia le dio la espalda para apoyar ese capricho que tenía ella.

- "Tú no sabes jugar al baseball, Lynn. No soy yo, eres tú". Pensó, mientras que tomaba su cómic y de ahí lo guardaba en una pequeña caja donde los tenía todos ordenados alfabéticamente y por sus números.


Pero en aquel momento en que estaba guardando la caja debajo de su cama, Lincoln escuchó el sonido de una van que se estacionaba en la entrada de la casa y de ahí venían las puertas corredizas que se abrían junto con el clásico bullicio de toda una tropa de chicas junto con sus padres y las mascotas y finalmente el tan aterrador sonido de las llaves que iban hacia la puerta principal y la abrían, para que luego ingresaran todos a la casa.

¿Cómo era que habían llegado tan temprano? ¿Por qué no le habían enviado un mensaje? ¿Tanto costaba hacerlo desde una estación de servicio y de ahí iba hacia su celular? ¿Tanto?. No, esa la respuesta, no, para ellos era como un juego y en el cual nunca terminaba, era estar atrapado en una ruleta del destino para toda la vida y solo poder ver y sentir las risas de aquellos que una vez se hicieron llamar "familia".

- "Mierda, ¡mierda, MIERDA! Ya de seguro van a ir al patio, Dios...tengo que...". Pensó el muchacho, en un intento por hallar aquella puerta secreta que Lisa había instalado cuando sus hermanas le habían dicho que no le dijera a Luna que iba a un concierto, ya que ella se volvía bastante peligrosa, pero por desgracia, al abrir la puertilla, se encontró que el botón había sido retirado del lugar.


- Iré al patio para ver si Lincoln está bien. Dijo el Señor Lynn Loud, mientras que caminaba en dirección hacia la cocina, Lincoln no podía hacer nada más que sentarse y resignarse a escuchar el "discurso" de su padre y las miradas de bronca en sus hermanas.

El hombre de la familia ingresó en la cocina y abrió con la llave aquella puerta y bajó la pequeña escalinata.

- ¡Lincoln, ya llegamos, espero que no hayas...!. Dijo con un tono de alegría, pero cuando llegó al patio, se encontró que el disfraz de ardilla estaba roto y al tenerlo en sus manos, pegó un grito que terminó por alertar a toda la familia y que incluso podría haber causado que sus vecinos llamaran a la Policía.


- "¡Genial, GENIAL, MALDITA SEA!". Pensó el muchacho, mientras que podía escuchar todo el alboroto en la casa y de ahí vendría el grito de su padre.

- ¡Lincoln Loud, baja ahora mismo o sal de tu escondite!. Ordenó su padre y podía sentirse que nadie estaba de buen humor.

Tuvo que resignarse, entregar el fuerte, izar la bandera blanca y salir con las manos en alto, como si fuera un prisionero de guerra que se entregaba al enemigo, ya que no podían sostener más la defensa. Ahí tenía que poner las cosas en su lugar, decirles que ya no valía la pena usar el traje de ardilla y que ya podían olvidarse de todo el asunto de la mala suerte.

Bajó las escaleras con paso lento y con cada peldaño que restaba, podía ver las miradas de enojo en sus hermanas y en sus padres. ¿Ni siquiera un "hola, Lincoln, ¿cómo has estado?". No, para nada, a él le tenían como una especie de monstruo sacado de algún libro de Lovecraft y del que nunca dejarían que saliera afuera. Pronto terminó de bajar las escaleras y estuvo frente a ese "Tribunal", donde sus padres le mostraron la evidencia, el traje destruido.

- ¿Se puede saber qué haces sin el traje? Te lo dijimos antes de irnos al campamento: No te lo saques, pero nos desobedeciste, así que: ¿Qué tienes que decir en tu defensa?. Preguntó su padre, mientras que el muchacho miraba a ambos lados y en aquellos lugares estaba cercado.

- Yo...Iba a decir, pero en ese momento sintió que alguien lo empujaba contra el suelo y amenazaba con golpearlo.

- ¡Lo sabía, sabía que eras de mala, maldita rata, no sabes en todo lo que tuve que trabajar para proteger el torneo y ahora tú me lo intentas destruir!. Gritó Lynn, pero ese había sido el detonante de la bomba que estaba en la cabeza de Lincoln, quien se levantó y se la sacó de encima.

- ¡¿En qué has trabajado, Lynn?! ¡¿En qué?! ¡¿En culparme porque no sabes jugar?! ¡¿Por qué no aceptas la derrota en vez de ser una caprichosa?! ¡¿Acaso somos todos supersticiosos?! ¡¿Qué nos pasó?! ¡Dios, que alguien me lo diga! ¡¿Cómo es posible que tú, Lisa, cómo es posible que tú me hayas tildado en tu teoría como el causante de todo?! ¡¿Qué soy yo?! ¡¿Un Humano o un salvaje?!. Lanzó todo lo que tenía encerrado, ese "motín" dentro de su cabeza había estallado y parecía ganar la pelea.

- ¿Así es cómo me agradeces todo, Lincoln? ¿Me dices que mi teoría era estúpida? ¡Tú no sabes apreciar nada, nada!. Respondió la pequeña castaña intelectual, la cual comenzó a llorar, nunca había demostrado una emoción como esas, pero cuando se trataba de que alguien le cuestionara una teoría como ésa, comenzó a llorar y se fue hasta los brazos de Lori.

- ¿Ya estás contento, Lincoln? Mira lo que hiciste. Le preguntó la rubia mayor, sin quitarle esa mirada de enojo en su rostro.

- Sabía que no tenías corazón con ella, hermanito, me decepcionaste. Se lamentó Luna.

- Suficiente: Lincoln Loud, a tu habitación, estás castigado por dos meses, nada de salidas con tus amigos, nada de televisión ni cómics. Nada, ¿te queda claro?. Impusieron sus padres aquel castigo por esa rebelión que había hecho el joven.

El pobre peli blanco debió arrastrarse de vuelta, pero esta vez con un paso más pesado, como si le hubieran puesto grilletes a sus pies y comenzó a subir las escaleras, siendo observado por todos.

- ¿Saben que son todos? Una porquería, desearía nunca haber nacido, ¡NUNCA!. Les lanzó su deseo y se fue corriendo, evitando cualquier reacción a su "ofensiva".

(Música Inverted Butterfly, Opening 1 del anime Jigoku Shoujo)

Sintió que su vida se había ido al mismísimo Infierno, toda su familia lo había castigado, ese día había pasado de mal a peor. Sentía que una gran nube de tormenta comenzaba a castigarlo y hacerle la vida imposible. También sentía que comenzaba a caminar hacia un vacío eterno, donde no encontraría un final, iba a ser para siempre una caída ilimitada.

Algún día una mariposa se acercara a la luz
volando cabeza abajo.


- ¡Ni se te ocurra salir de tu habitación o acercarte a la nuestra!. Le advirtió Lola, la cual subía con Lana sus mochilas.

Lincoln se volteó y la miró serio.

- Espero que algún pierdas uno de tus tan deseados concursos de Princesa. Le deseó el joven con una gran carga de negativa.

- ¡Te escuché, Lincoln: Serán tres meses de castigo!. Aumentó Rita el castigo al joven, el cual se encerró en su habitación, cerrándola con llave.

A lo largo de tu imagen en el espejo,

mientras te cortas el pelo

Se oye el eco de unas pisadas en el pasillo

durante la clase

seguido por el insaciable sonido de la lluvia.


- No puedo creer que haya salido tan terco, Dios, ¿en qué nos equivocamos?. Trataba el Señor Lynn en pensar bien el error causado.

- No te preocupes, ya se le pasará. Le tranquilizó Rita, mientras que las hijas mayores subían sus pertenencias hacia sus habitaciones, pero antes de ir a la planta alta, su padre tenía un mensaje para ellas.

- Chicas, que ninguna de ustedes vaya a hablarle a su hermano, no querrán terminar con mala suerte. Dio su advertencia y ellas asintieron con la cabeza, pero había una de ellas que no parecía interesada en aquellas palabras.

Puedo sentir una forma brillante

que florece y se convierte en una dulce flor

pero que también contiene una fruta envenenada.


En su habitación, Lincoln se sentía como si hubiera nacido en la Europa del Norte o en la Edad Media, donde lo tenían condenado a estar encadenado en la Oscuridad y bajo una máscara, no había una forma de salir de esos malos momentos que tenía encima, solo podía esperar a que el maldito Torneo de Baseball Local terminara y las cosas volvieran a la normalidad, pero a su vez sentía que se estaba hundiendo en un mar profundo y sin fin.

Incluso en un día lluvioso como hoy,
me gustaría juntar aquel cielo con el de hoy,
cielo con cielo

En medio de esta locura, con certeza,
en cada recuerdo,¿en cual podemos quedarnos?.

¿Existía alguna forma de salir de ese Infierno? ¿Acaso era su castigo por no haber asistido a las salidas familiares? ¿Era eso? ¿Por qué a él le tenía que pasar?.


- "Pobre niño, Dios, me das pena, pero tranquilo, déjame darte una mano". Decía aquel personaje, el cual estaba llegando para auxiliarlo.

En medio de esta locura, tu me diste la vida
y este sencillo recuerdo...
¿por cuanto podemos mantenerlo a salvo?.


- "¿Acaso soy de mala suerte? En el Japón Feudal sacrificaban a gente así para evitar que cayeran las catástrofes". Pensaba el muchacho, mientras que sus ojos humedecidos desbordaban y empapaban su almohada, la cual tuvo que voltear y llorar del otro lado.

En esta locura con certeza,

en cada una de las formas,

¿en cual podremos quedarnos?

en medio de esta locura, tu mediste la vida

todas esas fornas ,

¿cuanto tiempo podremos mantenerlas a salvo?.

El muchacho se levantó con pesadez de la cama, producto de las lágrimas y miraba hacia arriba, sintiendo una gran furia.

- ¡Dios, ¿Por qué a mí?! ¡¿Qué hice de malo, maldita sea?! ¡¿QUÉ HICE DE MALO?!. Preguntó a los gritos, pero eso le valió que alguien más golpeara a su puerta.

- ¡Será mejor que ni hables, tengo que concentrarme en mis ejercicios!. Le ordenó Lynn y al oír su voz, Lincoln quiso salir de su habitación y golpearla, pero...¿para qué? Ella era intocable, una maldita intocable y lo único que pudo hacer fue colapsar en la puerta y comenzar a llorar más, hasta que casi sentir que sus ojos se le iban a caer.

Todo permaneció estático, en un silencio casi de tumba, hasta que pronto se comenzaba a percibir en aquella pequeña atmósfera todo un cambio en el joven, mientras que se levantaba y miraba en su computadora las fotos que tenía guardadas de cuando fue pequeño. Las miraba una por una, pero en aquel momento sintió que su corazón se detenía en seco y se quedaba mirando aquella que tanto había sido su favorita: Era una en la que estaban Lynn y él de niños en la bañera, su madre la había tomado y había sido un gran tesoro para él, pero ahora eso estaba perdido en la neblina del Pasado.

- ¿Qué hizo de que cambiaras así, Lynn? ¿Quién y por qué?. Se preguntó el muchacho, viendo la foto y apretando con fuerza los dientes, mientras que controlaba su mano y evitó borrarla.

Todo se había perdido ya en la neblina, todo: Winston Smith, personaje del libro "1984" de George Orwell decía que "Todo se disuelve en la neblina, el Pasado se borra y lo que se borró, se olvida. La mentira se hace verdad y luego se convierte en mentira otra vez". Para su familia, lo que Lynn decía era verdad, de que su hermano era de mala suerte y lo que Lincoln podía intentar decir en su defensa era falso, así que ellos le daban todo su apoyo a la castaña.

Sabía que esos días nunca más iban a volver, lo único que podía hacer era soportar toda esa mierda y llorar, nada más, ¿acaso iba a pelear?. Era un suicidio, ya con haberles hecho frente, fue la peor decisión que pudo haber tomado al respecto, ahora sólo le quedaba la rendición y aceptar toda la culpa.

- Dios, ¿por qué me haces esto? ¿Por qué?. Quiso saber, mientras que rezaba, no lo hacía nunca eso, pero esa era una oportunidad para calmar su alma en llanto.

No hubo respuesta, parecía que hasta el Todopoderoso lo había abandonado y todo quedaba en silencio una vez más, pero en aquel momento, Lincoln sintió una extraña ráfaga helada en su cuerpo, como si se tratara de una ventisca proveniente del Ártico y que lo inmovilizaba. Pero, ¿de dónde venía y por qué?. Y fue en ese momento, en el que llegó su respuesta.

- Jajajaja, pobre pequeño, ¿Qué pasa? ¿Tu familia no te amaba más? ¿Eres una carga para ellos?. Preguntó el misterioso personaje con un tono de burla, disfrutaba de su dolor como si fuera un acto de circo con payasos.

- ¿Quién eres? No...No te veo, ¿acaso me volví loco?. Dios, debo estar alucinando por el cansancio, me debería tirar a dormir. Quería saber el peli blanco de dónde venía esa voz, la cual solo él podía escuchar.

- ¿No me puedes ver? Jeje, parece que me tocó un ciego, ¡Qué mala suerte la mía!. Volvió a burlarse aquella persona.

Lincoln ya se estaba hartando, pero si llegaba a gritar, Lynn iría allí para darle una paliza.

- ¿Qué pasa, niño? ¿Le temes a esa loca castaña? Deberías darle una paliza, romperle unos huesos y que sufra. Le "animaba" el personaje.

- No sé quién eres ni qué quieres de mí, así que lárgate, de seguro eres algún fantasma que solo Lucy conoce. Ordenó el albino, ya harto de todo ese juego.

- ¿Acaso piensas que soy un fantasma? Oh, sí, jaja, cierto, no me ves, pero eso no es lo importante. Añadió el ser misterioso, el cual levantó a Lincoln en el aire.

- ¡Suéltame! ¡Para! Para, ¿Qué quieres de mí?. Pidió el joven y el "invitado" lo soltó.

- He venido a darte una mano, chico. ¿Piensas quedarte llorando y cruzado de brazos mientras que ella disfruta todo?. Le respondió y luego lanzó su pregunta por Lynn.

- Yo...me di por vencido, ya los enfrenté pero me vencieron, era obvio que ellos son mayoría. Se lamentó Lincoln por lo ocurrido.

Aquel personaje guardó silencio y parecía que quería reírse más, pero se calmó y habló con seriedad.

- De verdad que eres un débil, un debilucho, un llorón, ¿acaso así será toda tu vida? "Ay, Ronnie Anne me dejó, mi mejor amigo es un supersticioso, mi hermana se lleva todo el apoyo y yo soy un cobarde que llora y pide que todo pase rápido". Me das ganas de vomitar, niño, ¿acaso tienes cuatro años?. Interrogó el personaje, el cual se burlaba, aún mientras que estuviera en su estado más puro de seriedad.

El peli blanco apretó los puños con fuerza, ya que esa misma burla era la que provenía, de vez en cuando, de Lynn o de Lola.

- ¿Quién eres?. Muéstrate. Pidió de que se presentara.

- Aún es temprano, muchacho. Respondió ese personaje.

- No lo es, quiero verte. Ordenó el joven peli blanco.

- Estarás deseando saber quién soy pero a la vez tendrás que averiguar sobre mí. Le dio ese "puzzle" para que lo resolviera.

- ¡No, por favor, espera! Yo...yo estoy solo. Le pidió que se quedara, a pesar de no estar loco, le rogó que se quedara.

- Tengo asuntos que atender, pero descuida, tú no estás solo, aquí hay alguien que estará contigo. Prometió el "invitado" y se retiró de allí, volviendo a dejar todo el cuarto silencioso y frío, mientras que Lincoln se desplomaba sobre su cama y caía en los brazos de Morfeo, para poder recuperar sus fuerzas y descansar.


Aquí hay varios guiños a mitos que aparecen en Saint Seiya, lo de los gemelos se ve en la "Saga de Asgard" y también con otro anime, ¿alguien vio alguna vez "Hell Girl" o "Jigoku Shoujo"?, bueno, de ahí entenderán lo del Japón Feudal y lo de los sacrificios en el volcán.

¿Qué les parece este segundo capítulo? ¿Qué es lo que querrá este personaje? ¿Quién será?. No lo revelaré así de fácil, jeje, les daré pistas, como hace el gran escritorio Banghg :3 y también responderé al review que me mandó Sam the Stormbringer.

* Sam The Stormbringer: No es Hades, ni Hypnos ni tampoco Thanatos o Andrew V. K. Pero les dejaré a todos esta pista: Es un Caballero, hasta ahí :3.

* Pirata: Gracias por el review y desde hacía mucho que quería cerrar el telón con respecto a "No such luck" y éste será la obra final :).

Ahora, ¿Quién será de las hermanas que se preocupa por Lincoln cuando su padre les dice que no le hablen?. También lo sabrán en el capítulo que viene.

Así que cuídense, Camaradas y les deseo a todos un buen día Martes :D.

¡Nos vemos!. Y también muchas gracias a los que están siguiendo esta historia, se los agradezco de corazón :D.