CAPITULO 2
-¡Despierta!-grito uno de los oficiales.
-¡Ahhh!-grite cayéndome en el suelo-¿que demo...? ¿Qué horas son?
-Levántate y vístete, tu condena termino, a los 18 años arrestado, 6 años de cárcel, levántate.
Después de vestirme, estaba nervioso, me encontraba sentado en mi cama. Después de años en a cárcel, era libre, ¡libre! Un oficial abrió la celda y me pregunto si estaba listo, le respondí que si y me dirigí a donde estaba el oficial y lo seguí. Muchos presos me miraban con mala cara, otros me felicitaban por haber terminado mi condena. El oficial me llevo al patio, ahí abrió una puerta, muchas mejor dicho, hasta llegar al ultimo. Me abrió la puerta, pero me detuvo y me dijo:
-No vuelvas a cometer el mismo error.
Yo solo asentí sonriendo y me dejo salir. Justo enfrente se encontraba el estacionamiento. Pero mire con mas atención el lugar y divise una camioneta negra, en ella estaba apoyado un chico rubio. Este voltea y cuando me ve, abre los ojos como platos y corre hacia mi, abrasándome me dice:
-¡Hiro!, cuanto tiempo sin verte.
-Fred, también un gusto eh...verte-dije
-Ahora sube, hay que irnos-me dijo dirigiéndose a la camioneta.
-Espera, ¿Cómo sabias que este dia iba a salir?
-Todos los días he estado viniendo-respondió.
-¿Queeeeee?
-Tranqui, Wasabi nos esta esperando en el departamento, vamos-con esto nos subimos al auto y arranco.
. . .
Cuando llegamos al apartamento, nos sentamos, Wasabi me saludo y yo le devolví el saludo. Nos sirvió a Fred y a mi unas donas, parece que las había comprado en una tienda. Después de comer me dirigí al baño para lavarme la cara y cepillarme, luego le pedí prestado a Wasabi la camioneta, y me dirigí a un lugar, un lugar donde hace mucho no iba, a mi antiguo hogar.
