Capítulo 2: Primer Día.Isabela, al día siguiente, fue la primera en levantarse por lo cual pudo ir al baño de primera. Ducharse, vestirse, peinarse, coger los libros de las clases del día de hoy y ponerse sus botas de piel de dragón negras antes de salir cuando sus compañeras despertaban e irse a desayunar. Nada más llegar abajo, es decir, a la sala común se dio cuenta de que no había sido la única en despertarse pronto el día presente pues el cerebro de los "mero-idiotas", Remus Lupin, también se encontraba en la sala común más específicamente sentado en uno de los sillones del lugar leyendo un libro seguro esperando al resto de los "mero-idiotas". -Lupin.-saludó educadamente a su compañero quien le giró a ver y al ver quien era su ceño fruncido paso a una sonrisa amable cosa que extraño a la joven Malfoy. -Buenos días, Isabela.-le devolvió el saludo el joven Lupin a la rubia que suspiro antes de asentir y salir del lugar directa al Gran Comedor sin darse cuenta que el otro Gryffindor la veía mientras se iba. Isabela anduvo hasta llegar al Gran Comedor donde, tras entrar, se sentó en su sitio en la mesa de los leones y observó que como era habitual solo algunos Ravenclaw y Slytherin estaban despiertos, entre estos últimos, su hermano y su séquito de amigos. Ella los ignoró mientras desayunaba y pensaba en las distintas clases que tenía hoy. Tenían Defensa Contra Las Artes Oscuras, su asignatura favorita y la que se le daba mejor. Tras que la joven la Malfoy terminara de desayunar, ya había más gente, se levantó y se dirigió a la puerta para salir cuando fue interceptada por su rival (que en su infancia había sido su "mejor amiga"), la alumna de sétimo año de Slytherin, Bellatrix Black. -Vaya, mira que tenemos aquí.-dijo Bellatrix con esa sonrisa que la hacía parecer una psicópata según los "mero-idiotas", seguramente una de las pocas cosas en las que estos cuatro y la joven Malfoy están de acuerdo.-¿No deberías estar con tu amiga sangre sucia Evans, Malfoy? -¿Y tú? ¿No deberías estar en la cama de Riddle, Black?-respondió con voz fría y cínica la joven rubia, la misma voz que usaban su padre y hermano cuando hablaban con, según ellos, inútiles "sangre sucias" inferiores usando sutileza en sus palabras. Thomas Riddle, era el profesor de D.C.A.O. y el profesor más joven de todos pues solo tenía treinta y tres años a parte del profesor favorito de los Slytherin especialmente Bellatrix quien tenía un gran agolpamiento en el susodicho. Sin que ninguna de las dos chicas se diera los merodeadores acababan de entrar y habían oído lo que las dos rivales se decían. Sirius Black, el joven conocido como Canuto para sus mejores amigos, de pelo negro liso y medio largo y hermosos ojos grises no pudo evitar sonreír al ver a su "querida" prima estremecerse ante la voz de Malfoy. -Eh! Black por que no te vas de aquí?-dijo o más mandó James Potter, el joven de pelo negro desordenado y hermosos ojos marrones oscuros ,conocido como Cornamenta para sus mejores amigos a la chica delante suya ganándose una mirada de extrañeza de la joven Malfoy por su inesperada ayuda. -¿Y por qué debería irme, Potter?¿Por qué...- -Porque con tus pintas de chiflada vas a producir que todos nos enfermemos y seamos como tú, no se me ocurre peor tortura.-respondió en lugar la joven Malfoy fingiendo estremecerse ganándose una pequeña sonrisa de los cuatro "mero-idiotas" y una mala mirada de su ex "mejor amiga" quien se fue de vuelta a su sitio refunfuñando dejando a los cinco Gryffindor solos. -Eh, Malfoy eso ha sido increíble.-dijo James ganándose la mira de la joven rubia.-Estaba prácticamente estremeciéndose en su sitio.-añadió mientras sus tres mejores amigos asentían de acuerdo aunque Peter, un joven gordito y de ojos saltones conocido como Colagsanu para sus mejores amigos, lo hizo sin dejar de mirarle con miedo. -Gracias, supongo, Potter.-respondió aun extrañada la joven rubia antes de asentir con la cabeza como despedida y salir del Gran Comedor rumbo al aula de Transformaciones, su primera clase. ... Ya eran las doce y media pasadas cuando los "mero-idiotas", excepto Lupin que ya estaba sentado en una masa guardándoles los sitios a sus mejores amigos, ingresaron en la clase de defensa contra las artes oscura impartida por el joven profesor soltero, Thomas Riddle. -Vaya, al fin han decidido honrarnos con su presencia , jóvenes.-anunció sarcástico Riddle haciendo reír tanto a los y las de Gryffindor como a los y a las de Slytherin, incluyendo a Isabela. Y es que no había alumno o alumna al que el profesor Riddle no cayera bien, incluyendo los jóvenes merodeadores le adoraban. -Si, a que somos muy considerados no le parece?-respondió Potter pasándose una mano por su pelo desordenándolo mas haciendo suspirar a todas las chicas presentes menos a Isabela y a Evans quienes en su lugar rodaron los ojos. Seguramente las únicas dos chicas que no suspiraban por Potter, o Black para el caso, en todo Hogwarts. -Mmmm...Mucho ,mucho. Tan considerados que estoy seguro no les importara ayudar al señor Flich hoy limpiando la sala de trofeos?-preguntó aunque más bien mandó aun irónico pero serio haciendo volver a reír a sus alumnos y alumnas de cuarto año excepto a los tres merodeadores. -Pero...profesor Riddle..-intentó decir algo el joven Peter, sin éxito alguno. -Les parece genial. Eso me parecía a mí.-le interrumpió Riddle-Ahora siéntense en sus sitios para que podamos seguir con la clase.-mandó y los chicos de Gryffindor no tardaron en ir a sentarse a los sitios que el cuarto merodeador presente les había guardado libres. -Bien, como iba diciendo hoy practicaremos magia avanzada.-habló alto y claro el joven profesor a sus alumnos y a sus alumnas quienes asintieron para que supiera que le escuchaban. Riddle se giró y con su varita escribió en la pizarra " -¿Quién quiere intentarlo primero?-preguntó y nadie levantó la mano ni dijo nada así que suspiro y dijo.-Potter ya que usted ha llegado tarde háganos el favor de ser el primero en intentarlo.-mandó a James quien sonriendo como si supiera un gran secreto se levantó y se puso al lado de Riddle mirando así a sus compañeros y compañeras. De hecho, a Isabela no le extrañaría nada si Potter conseguía hacerlo aunque jamás lo admitiría en voz alta Potter era un mago muy poderoso, más que muchos de ellos. -Bien, que en una posición de ataque y dirija la varita hacia delante, al frente.-instruyó Riddle viendo como su alumno hacía lo que decía como si lo supiera de memoria.-Ahora concéntrese en un recuerdo feliz si es posible el más feliz que tenga y diga "Expectro Patronum".-acabó de instruirle el joven profesor. El joven Gryffindor asintió e Isabela podía jurar que su mirada estaba en la mesa en la que ella estaba sentada...con Evans a su izquierda. -¡ Durante un tiempo nadie dijo nada hasta que el joven profesor decidió hablar. -Increible,joven Potter.-felicitó haciendo sonreír arrogante a uno de sus mejores alumnos.-Siga así y la gente se dará cuenta de su potencial.-acabó por decir mirándole. -Sí, profesor Riddle.-respondió arrogante antes de volver a su sitio. -Bien, siguiente? ... Esa misma noche Isabela se quedó despierta pensando en lo que había ocurrido en su clase de defensa. ... Continuara... Espero os gustara. BESOS.
