Disclaimer: Death note no me pertenece, solo utilizo sus personajes para mis locas historias sin fines de lucro ni mucho menos.

La trama del fic a continuación si es salido de mi imaginación e ideas personales, no tiene nada que ver con la trama de la serie y será un MISA/L, si a alguien no le gusta esta pareja, entonces por favor no lo lea.

También aparecerán los demás personajes y aunque en un principio parezca un fic trágico también será de humor y de suspenso.

A todos los que decidan leerlo, espero les agrade. No olviden dejar reviews.

Aclaraciones:

-Bla bla bla- dialogo que el personaje dice.

-bla bla bla- pensamientos del personaje.

*****LxMisa**********LxMisa********* Cambio de escena.

CAPITULO 2

Entreabrió los ojos lentamente, sentía sus parpados tan pesados que le parecía casi imposible poder abrirlos completamente, sentía como si le hubieran puesto silicón en las pestañas pensó Misa, cuando finalmente logró su objetivo pudo visualizar el techo de la recamara donde se encontraba.

Por acto reflejo busco a Light a su lado, pero no lo encontró, cosa que últimamente no le parecía fuera de lo común debido a las constantes salidas que tenía su pareja fuese por trabajo o algo más.

Se enderezo muy pesadamente tratando de sentarse sobre el cómodo colchón de la cama. Estaba oscuro, por lo que podía deducir era de noche o muy de madrugada, cuando quiso observar su reloj de pulsera se dio cuenta que no estaba, así que decidió buscar en la habitación algún reloj.

-Light siempre tiene uno cerca de la tele- se dijo internamente la rubia. Sin embargo no había ningún reloj y eso le pareció muy raro, fue entonces cuando cayó en la cuenta de que el lugar donde se encontraba no era el cuarto que compartía con Light.

Encendió la lámpara de mesita que tenía a un lado de la cama y después de unos segundos que tomo su vista para acoplarse a la luz descubrió algo que la consterno… ¡NO ESTABA EN SU CASA! Hizo un escaneo rápido por la habitación con sus ojos verdes, la habitación definitivamente era casi idéntica a la de su amado, mismo acomodo del inmueble, decorado hasta una pintura le pareció que era igual que la que había en su casa.

-¿Qué está pasando, donde esta Misa?- pregunto como si alguien la escuchase.

Se levantó pero apenas se puso en pie lo siguiente que vio fue el suelo, su cuerpo estaba tan débil que incluso sus piernas se habían negado a sostenerla.

-¿Pero qué...?- ahora sí que Misa estaba desconcertada. Apoyo las manos en el suelo en un intento de levantarse pero sentía que su cuerpo pesaba mucho más de lo normal y fue cuando decidió desplomarse de nuevo en el suelo, resultado del cansancio y esfuerzo que había hecho.

Fue ahí cuando la joven pudo notar su respiración demasiado agitada y un leve sudor que surcaba su frente y rostro.

-¡A…auxilio!- dijo levemente primero comenzándose a sentir mareada – ¡Light-kun ven! Misa no se siente bien…!LIGHT!- grito esto último llamando al joven esperando que entrara alarmado para ayudarla.

Pero al abrirse la puerta no fue su hermoso castaño quien entro, sino un hombre mayor que la miraba preocupado seguido de un joven blanco con cabello negro alborotado quien la miraba de la misma forma.

-¿Señorita se encuentra bien?, no debió haber salido de cama su fiebre no se ha curado del todo- dijo el hombre mayor al tiempo que se inclinaba para ayudar a Misa a reincorporarse a la cama.

-¡¿Quién es usted, quién es el, dónde esta Misa y dónde esta Light? –dijo muy rápido pero levemente mientras era puesta nuevamente en cama.

-Mi nombre es Watari señorita, el joven que ve parado en la entrada es el joven Ryuzaki, el la encontró en la calle con mucha fiebre y decidió traerla aquí para cuidarla hasta que se sintiera mejor- explico el anciano mientras tocaba la frente de la joven y revisaba su temperatura.

-…- Fue en ese momento, justo en ese momento cuando los recuerdos de lo último vivido por ella regresaron a su mente, llegaron tan de repente que incluso le provoco un dolor de cabeza agudo a la rubia.

La pelea, el golpe en la mejilla de Misa proporcionado por Light al haber discutido, la salida, el café, la joven elegante, su Light besando a la joven, su Light yéndose con ella en una limusina, la traición…

-¿Cómo se llama señorita?- pregunto Ryuzaki hablando por primera vez desde que habían entrado a la recamara atraídos por los gritos de la joven, quien al no obtener respuesta pensaba volver a repetir la pregunta hasta que la vio bien.

La rubia había cerrado los ojos con fuerza, luego los había abierto viendo el techo por un momento como perdida en sus pensamientos para finalmente cerrarlos de nuevo esta vez liberando unas abundantes lagrimas que amenazaban con durar mucho tiempo.

-Ugh… – Misa no dejaba de llorar y la verdad no quería dejar de hacerlo, en tan solo un par de minutos había recordado que no tenía amado, ni casa, ni felicidad, ni siquiera buena salud, ¿Qué podía ser peor?

Ryuzaki comprendió entonces que ese momento no era el más apropiado para hablar con ella, por lo cual decidió salir musitando un "cuídala bien Watari y luego me informas por favor" antes de retirarse.

Watari miro el termómetro y negó con la cabeza, si la fiebre no bajaba pronto, la joven iba a empeorar, solo esperaba que los medicamentos que le había administrado funcionaran. Cosa que pareció comenzar a dar resultado ya que la rubia se había calmado para caer de nuevo en un sueño profundo provocado por el cansancio y la alta temperatura.

*****LxMisa**********LxMisa**************LxMisa**********LxMisa*********

-¿Qué pasara ahí dentro?- dijo un rubio asomándose por el pasillo frente a su cuarto.

-Y yo que sé, aunque quisiéramos investigar Watari nos sacaría inmediatamente- le contesto un joven peli rojo mientras jugaba con su videojuego portátil.

-Lo más seguro es que se trata de algo de gran importancia para L- comento un pequeño albino también asomándose por el barandal de la escalera del pasillo.

-Mmmm… pues a mí me parece muy raro, en cuanto surja la primera oportunidad iré a investigar… ¿me acompañan?- dijo Mello de nuevo volteando a ver a los dos de al lado.

-Nah, paso, estoy a punto de llegar a un nivel nuevo y no quiero retrasar más ese hermoso y glorioso momento- contesto Matt sin dejar de presionar botones en su juego.

-No cuentes conmigo, tengo cosas que hacer, además, si es de nuestra incumbencia nos enteraremos tarde o temprano- contesto Near mientras jugaba con uno de sus blancos mechones.

-¡Bebes miedosos y aburridos!- se quejó el rubio bufando y metiéndose a su cuarto no sin antes agregar- ¡ni quien los necesite!- y así cerro por no decir que casi azoto la puerta.

Matt solo suspiro y se metió a su habitación también mientras que Near observaba con afán la puerta por donde había salido Ryuzaki y donde estaba Watari.

*****LxMisa**********LxMisa**************LxMisa**********LxMisa*********

Ryuzaki estaba sentado en su forma tan peculiar tomando con mucha calma lo que aparentemente era una taza de té, pero que por el exceso de azúcar parecía más melaza, cuando entro Watari con su ritmo lento y calmado, ritmo que a Ryuzaki le agradaba en exceso.

-Volvió a dormirse, pobre, la fiebre no la dejo estar consciente mucho tiempo… lo que le haya pasado fue un golpe duro, para mañana espero que los medicamentos hayan logrado su objetivo o ella estará en una situación muy intrigante- termino para sentarse en uno de los sillones individuales idéntico en el que el pelinegro estaba.

El joven azabache no dijo nada, solo le extendió un sobre amarillo el cual Watari tomo en sus manos para abrirlo y descubrir que dentro de él se encontraba la información de la joven que ahora estaba durmiendo en el cuarto de huéspedes.

-Su nombre es Amane Misa, una joven normal en lo que cabe, de familia promedio con estatus social medio, compuesto por 4 miembros, su padre, su madre, un hermano y ella, iba a la preparatoria y la termino, pero al termino dejo sus siguientes estudios para irse a vivir aparentemente con un joven llamado Yagami Light quien viene de una familia de estatus social alto y que vive solo desde la preparatoria en su casa personal en una colonia privada a las afueras de la ciudad en el barrio nuevo, parece ser que el apellido Yagami es bastante conocido por que vienen de un Buffet de abogados importantes, sin contar inversiones en proyectos prometedores-

-Pobre joven… - murmuro bajo Watari después de haber escuchado el resumen de la información que tenía en sus manos al tiempo que observaba una foto de Misa sonriendo en su uniforme escolar- Parece ser el típico caso de un joven rico que se aprovecha de una joven bonita sin importarle que sea de ella-

Ryuzaki se mordió el dedo pulgar con afán, él también había pensado lo mismo, sobre todo después de investigar más a Light-kun, aunque vivía con la joven Misa, salía con la hija de un empresario con el cual estaban a punto de firmar un contrato muy grande, Anne Tamagi si no mal recordaba su nombre. Anne era una joven muy hermosa sin duda, inteligente y seria pero Ryuzaki no dudaba que muy en el fondo también fuera una jovencita mimada y caprichuda.

-… Esperemos que para mañana ya se encuentre mejor, así podre averiguar un poco más sobre ella- comento mientras miraba a Watari fijamente –hasta entonces no nos quedara más que esperar-

El anciano solo asintió y suspiro profundamente, rogaba que la joven tuviera deseos de sanar, de lo contrario, tardaría mucho más en hacerlo e incluso podría empeorar.

*****LxMisa**********LxMisa**************LxMisa**********LxMisa*********

Era casi media noche y estaba todo muy silencioso en la mansión, así que fue justo ahí que vio la oportunidad de escabullirse y averiguar quién era la persona tan importante como para tenerla bajo extremo cuidado.

Mello se escabullo por el corredor con sumo silencio y precaución, no quería despertar a nadie y mucho menos a su hermano Near, definitivamente lo odiaba, aunque el fuera mayor (por un año y fracción) que él, este siempre trataba (y conseguía) superarlo en todo lo posible, además de que se creía la voz de la razón y de lo correcto.

-¡JUM!- gruñó el rubio sin dejar de avanzar entre las sombras de la noche.

Si algo detestaba eran las reglas y las restricciones. Por eso y más odiaba a Near.

Cuando llego a la puerta deseada se vio en un gran dilema… ¿y si entraba y alguien lo descubría antes de averiguar? ¿Y si se trataba de un cliente importante o una cliente? O qué tal si era una… ¿Cómo decirlo… compañera nocturna de su hermano mayor y terminaba castigado?

Había tantas preguntas y casi ninguna respuesta que se vio en medio de su curiosidad y lo correcto (o lo que podría salir mal en su defecto).

Pero como dijo… Él no era partidario de lo correcto, así que sin más tomo el pomo entre sus manos y lo giro para posteriormente entrar a la habitación.

Y la vio.

Sobre la cama dormida y sudorosa, lo cual le dejo en claro que aparentemente tenía fiebre. Por fortuna la lámpara de la mesita de noche estaba encendida de lo contrario habría batallado mucho para observar.

-¡Bah!- resoplo al tiempo que se metía las manos al pantalón –¡tanto embrollo para nada!- se dijo así mismo dispuesto a salir y regresar a su cuarto.

-Ligh…to…-de repente escucho Mello y volteo a ver detenidamente a la joven quien parecía tener alucinaciones o delirio- ¡Light! ¿Por qué…? –la respiración de la joven se escuchaba agitada –¿Por qué me traicionaste?... sniff… Yo… ¡yo no valgo nada!- agrego la joven mientras unas lágrimas salían de sus ojos cerrados en parte por la fiebre y en parte por el cansancio.

-Patética…- murmuro Mello acercándose a la orilla de la cama y poniéndose en cuclillas para ver más de cerca el rostro de la joven.

-Meres…co… morir… Por ser inser…vible- murmuro de nuevo lentamente Misa entre gemidos de dolor por el delirio.

-¡No seas estúpida!- dijo Mello levantando la voz muy fuerte – no se quien seas tú o ese tal Light o como se llame… pero si tuvo el descaro de dejarte así en la calle, entonces no vale la pena…- dijo para luego darle la espalda dispuesto a salir- además… recuerda que siempre hay algo que nos anima a seguir -sonrió malévolamente mientras la veía de reojo- ¡LA VENGANZA!, véngate y veraz que el que se arrastrara a ti es el-dijo para luego salir del cuarto no sin antes agregar- si no tienes el valor suficiente para hacerlo y salir adelante, entonces tal vez si merezcas la muerte por ser un ser tan estúpido e inservible- y dicho esto cerró la puerta para ir a su cuarto.

Sin siquiera imaginar que dentro, la chica convaleciente y aparentemente que no había escuchado sus palabras, muy dentro de sí, analizaba lo dicho por el joven sintiendo fuerzas para seguir con una idea marcada, vengarse.

Así, sin querer, Mello había ofrecido esperanzas de vida a Misa, aunque muy a su estilo.

*****LxMisa**********LxMisa**************LxMisa**********LxMisa*********

La mañana se levantó alegre y pacífica a la vez, los rayos del sol se asomaban poco a poco por el horizonte y con ellos, el despertar de un ojeroso pelinegro que había dormido muy poco y que como día a día se levantaba temprano.

Ryuzaki se enderezo sobre su cama, se levantó pesadamente arrastrando los pies para así llegar a la ventana que era cubierta por las gruesas cortinas que evitaban que la luz entrara, vio el reloj, eran apenas las 6 y media y el sol ya estaba brillando.

Tomo ambos extremos de las cortinas y de un jalón las abrió dejando entrar la luz de golpe, aunque en un principio lo cegó, poco a poco sus ojos se fueron acostumbrando y así pudo divisar el jardín, grande, verde, con flores de colores y rosales rojos, todo igual o eso parecía hasta que se topó con una imagen bastante hermosa y curiosa (según su parecer).

Misa, estaba sentada en la orilla de la fuente aun en el pijama azul (que el pelinegro le pidió a Watari le comprara ya que su ropa estaba muy mojada y sucia), sintiendo la brisa matutina en su aun pálida piel (producto de la fiebre pasada) y en su dorado cabello, que era meneado con gracia y daba la vista como si de rayos de sol se tratasen, los labios semi rojizos entre abiertos un poco aspirando el aire fresco y sus ojos verdes oscuro viendo fijamente las rosas, admirando su belleza, o eso hacían hasta que repentinamente y como si supiese que él se encontraba ahí parado viéndola, volteo a esa misma ventana donde él estaba haciendo una conexión invisible, que, no sabía porque, pero Ryuzaki presentía que a partir de ahí… algo había cambiado, estaba cambiado e iba a cambiar en su vida y por extraño que pareciera, en la de los demás en esa mansión…

CONTINUARA...

Pues bien hasta aquí lo he dejado para que no se desesperen y así pueda subir más seguido!

GRACIAS A TODAS Y TODOS POR SUS REVIEWS!

Leerlos me motiva a seguir y me ayudan a mejorar como escritora de hobbie. (Espero que algún día saque un libro XD), espero seguir leyendo sus comentarios y así saber si les gusta cómo va la trama o no.

Descuiden, pronto verán a LIGTH sufrir muajajaja, ejem, pero mientras tanto, Misa y Ryuzaki (aliados con Matt, Mello y Near) preparan su estrategia futura.

Ah y espero les haya gustado ver a Mello en una faceta algo preocupada (muy a su estilo) y profunda.

Bueno, sin más por ahora, nos vemos!

Hasta luego.