Buen Día. Les quiero compartir el segundo capitulo de esta historia Crossover de Pokemón y Love Live protagonizada por Hanayo y Rin

Disfruten el capitulo.


Nuestra promesa.

Capítulo II

Después de correr más adentro de aquel profundo bosque, las dos chicas se detuvieron cuando vieron que estaba lo suficientemente lejos del Centro Pokemón e incluso de Ciudad Hauoli. Hanayo miraba hacia todas direcciones cerciorándose de que solo estaban ellas dos sola. Por fin soltó a Rin de la mano y se dejó caer agotada al suelo.

Hanayo no dijo nada en un buen rato en el cual aprovecho para recuperar el aliento después de haber escapado de esa forma tan precipitada. Realmente las palabras no hicieron falta ya que, en principio, Hanayo no tenía nada que decir y esperaba que la chica a su lado tampoco lo hiciera ya que aún parecía perdida en sus propios pensamientos.

Hanayo permaneció un rato más de rodillas, pero esta vez miro en dirección al cielo, hacia las copas de los arboles encima suyo; entonces su mirada se abrió con asombro. La chica se esforzó por levantarse y, al momento que puso los pies en la tierra, lanzo su pokeball haciendo aparecer a Lilligant frente a ella.

Lilly… —La Pokemón desvió la mirada de Hanayo en señal de molestia—. Sé que fue muy repentino haber salido huyendo pero… —Lilligant le dio la espalada pretendiendo que no escuchaba a su entrenadora—. Por favor, Lilly, no te enfades, necesito tu ayuda… —Lilligant no se movió de donde estaba, pero volteo la cabeza; como si con ese gesto le diera a entender a Hanayo, discretamente, que escuchaba y pretendía ayudarla—. ¿Me ayudaras? —Dijo Hanayo con timidez, a lo que Lilligant asistió con pesar y con un chillido resignado—. De acuerdo. Vez la copa de ese árbol —Hanayo señalo un árbol alto y frondoso frente a ella—, creo que puedo ver algunas bayas… —Sin siquiera terminar de escuchar a Hanayo, Lilligant creo una Energibola que golpeo el tronco del árbol y al instante cayeron un par de bayas de color azul—. G-Gracias… —Lilligant volvió su mirada resignada y no miro a Hanayo. Hanayo se acercó a las bayas que estaba en el suelo y trato de tomarlas, pero Lilligant se le adelanto tomando una.

Pensando en lo que había ocurrido anteriormente con Lilligant, Hanayo prefiero quedarse callada sin decirle nada a su compañera; solo tomo la baya sobrante y miro a su Pokemón con tristeza.

Hanayo camino hacia la chica que veía atenta todo lo que pasaba. La mirada de Rin estaba normal, y parecía menos consternada que antes; aunque aún veía con desconfianza a Hanayo la cual se acercaba con la baya en sus manos y con timidez hacia ella.

—P-Puedes darle esto a tu Shinx —Hanayo miro al Pokemón de Rin; parecía aún muy agitado y no se levantaba del suelo—, le ayudara a sentirse mejor —Hanayo puso la baya frente a Rin; ella la tomo un poco indecisa y precavida con sus acciones.

—¿P-Por qué…? —Dijo entonces Rin viendo fijamente la baya, como si fuera lo más interesante del mundo—. ¿Por qué me ayudas?

—B-Bueno, es solo que.

—¿Por qué me sacaste de ahí cuando llego esa chica?

—Eso es porque… —Hanayo oculto la mirada. Pero, cuando menos se lo espero, escucho pasos acercarse hacia ella y vio como Rin estaba más cerca. La chica levanto la mirada y se encontró muy cerca de la mirada animada de la joven de cabello naranja. Una amplia sonrisa apareció en los labios de Rin, acto que hizo que el corazón de Hanayo latiera con fuerza, y no sabía decir si era por los nervios que sentía al tener a aquella chica tan cerca o por otra cosa.

—Gracias nya —Dijo Rin con una voz tranquila, aunque su último gesto parecía muy animado—. Eres muy amable —Rin se agacho y se puso de cuclillas; acaricio a Shinx en la cabeza y le dio la baya. El Pokemón mordisqueo la baya y al instante se notó que la baya le ayudaba a hacer que su energía se recuperara—. ¿Es una Baya Aranja? ¿Cómo sabias que habría una en ese árbol?

—Bueno yo…

—Es impresionante nya. Fue impresiónate como tu Lilligant creo aquella Energibola, parecía muy poderosa nya —Rin se levantó quedando a la misma altura que Hanayo. La chica castaña se estrujaba las manos con desesperación, esperando el momento oportuno para hablar, pero por más que lo intentaba no podía hacerlo dada la insistencia en que Rin la acosaba con múltiples preguntas—. Además de eso, ¿me viste, no es así?

Hanayo miro impresionada a Rin, ella desviaba la mirada hacia el suelo; su mirada se llenó de pena, parecía incluso que empezaría a llorar en cualquier momento. Una sonrisa triste apareció en sus labios, algo que hizo a Hanayo sentirse de la mima forma, era aún sentimiento distante el que mostraba la chica frente a ella.

—¿Eres coordinadora? —Dijo Hanayo sin quererlo, las palabras simplemente salieron de su boca sin siquiera pensarlo—. Eso me pareció cuando te vi —Rin miro incrédula a Hanayo, pero después volvió a ponerse de cuclillas, como si tratara de evitar contestar aquella pregunta. Esto no pasó desapercibido para Hanayo ya que, sin quererlo realmente, ella también se puso de cuclillas; buscando la mirada y la respuesta de Rin a como dé lugar.

—N… No es como si yo…

—Te vi, vi como hacías que Shinx coordinara a la perfección sus ataques —Un brillo apareció en los ojos de Hanayo—. Fue increíble, mágico, indescriptible, pude sentir como mi corazón latía con fuerza solo con verlo —la voz de Hanayo parecía más entusiasmada que antes, incluso mucho más de lo que ella pensaba, tanto que en ese momento se sintió menos presionada y preocupada por lo que había pasado antes.

—Yo no… —Pero la sonrisa triste de los labios de Rin no desaparecía y se negaba rotundamente a ver a los ojos a Hanayo—, yo no podría nunca ser así.

—¿A qué te refieres?

—Me refiero a que… —Rin levanto la mirada, pero seguía sin ver a Hanayo, sin embargo vio a su Lilligant la cual se acercaba un poco intrigada por la conversación entre su entrenadora y Rin—. Solo veme…

—¿Que tienes? —Pregunto Hanayo sin entender.

—Yo nunca podría ser una coordinadora, simplemente no sirvo para eso —Rin dejo salir una risita nerviosa—. Solo estaba jugando un poco con Shinx, eso era todo, yo no pretendía… —Rin se quedó un rato viendo a Lilligant; viendo como tímidamente se acercaba a su entrenadora sin que ella se diera cuenta—. Pero eso no es importante nya —Dijo cambiando su tono—. A diferencia mía, tú fuiste impresiónate con tan solo un ataque nya, además de que me ayudaste a escapar cuando esa chica pretendía atacarnos, y además ayudaste a Shinx con una baya; me impresionas que sepas tantas cosas. ¿Acaso tu eres…?

Hanayo desvió la mirada y se impresionado al ver que Lilligant estaba a un lado suyo, pretendiendo que no la veía y acercándose poco a poco

—Soy una criadora, si eso es lo que quieres decir. Es por eso que se todo de las bayas, pero aun así… —Hanayo sabía perfectamente que la chica frente a ella trataba de desviar la conversación, pero Hanayo quería saber más de ella; sentía la necesidad de conocerla—, pero aun así yo creo que tú eres más impresionante; yo no soy nada si me comparo contigo

—E-Eso no es cierto… —Dijo Rin poniéndose cada vez más nerviosa—. Tú sí que me sorprendiste.

—No es así. Además, no sé a qué te refieres cuando dices que no sirves para ser coordinadora, no te veo ningún problema. Además de que eres muy linda y… —Las mejillas de Hanayo se encendieron de carmesí al escuchar lo que decía, no pensó que eso pudiera salir de sus pensamientos—, n-no quise decir eso, es solo, bueno, no es que tampoco diga que no eres linda pero, no es como si yo…

—¡Eso no es cierto! Yo creo que tú serías mejor coordinadora que yo…, además de que eres más linda que yo… —Un tenue rubor rosado apareció en las mejillas de Rin—. También tienes un Pokemón muy lindo, aunque parece que es un poco… —Hanayo miro a Lilligant; ella miraba desinteresada hacia otro lado, aunque parecía bastante atenta a la conversación.

Lilly es un poco difícil de tratar —Lilligant dejo salir un grito molesto ante las insinuaciones de su entrenadora—. Pero, si no fuera por ella, yo no sería nada…

—¡No digas eso nya! Apuesto a que eres una criadora talentosa, mira… —Rin se acercó a Lilly. Aunque el Pokemón se rehusó a que ella la tocara, dejo que se acercara solo un poco—. Solo un verdadero criador puede conseguir tener un Pokemón tan lindo como ella.

—B-bueno, eso no es nada comparado con tu Shinx… —El Shinx de Rin, apenas escucho el alago de Hanayo, se levantó de su descanso y corrió a lado de Hanayo restregándole con afecto la cara en sus piernas—Nunca había visto un Shinx así, tiene un color tan… —Los ojos de Hanayo se llenaron de brillo— impresionante y mágico.

—Parece que le caíste bien, es difícil que Shinx se acerque a las demás personas —Rin soltó una Risita, y al verla, Hanayo soltó una parecida. La tensión que había entre ambas poco a poco desaparecía.

Ambas chicas comenzaron a reír con ánimo. Hanayo acaricio con afecto a Shinx, el cual no podía estar más animado por eso. Mientras que Rin trataba de acercar su mano al problemático Lilligant la cual le había dado la espalda y la veía de soslayo.

—Señorita… —Rin volvió a hablar, haciendo que la atención de Hanayo se centrara en ella.

—Puedes llamarme por mi nombre: H-Hanayo… —Se apresuró a decir ella.

—Hanayo-chan. ¿Por qué me ayudaste antes? —La risa de Rin se había detenido y una sonrisa con un sentimiento incierto apareció en su rostro—. Aquella chica que apareció de repente también dijo tu nombre, ¿acaso tú la conoces?

Hanayo no respondió a la pregunta. Sus manos cayeron a sus costados y sus labios temblaron, como si buscara la forma de huir de aquella pregunta que le había hecho Rin. Hanayo ni siquiera se esforzó en ocultarlo ya que parecía muy nerviosa y preocupada.

—L-lo siento, ¿acaso dije algo que no debía? —Hanayo negó lentamente con la cabeza, y entonces volvió a mirar a Rin fijamente; con una sonrisa triste dibujada en su rostro.

—No es eso, es solo que… —Hanayo pensó un segundo en si estaría bien decirle quien era aquella chica misteriosa. Al final decidió contarle a Rin. No pasaba nada si no hablaba demasiado—. Sí, conocía a esa chica… —Hanayo tembló de pronto, como si se percatara de algo importante antes de seguir hablando—. Siento mucho lo que ella te hizo —Dijo con voz nerviosa—. Perdónala, ella no suele ser así, pero cuando vio lo que hiciste… —La mirada de Hanayo ya no podía permanecer más tiempo viendo a Rin; simplemente agacho a cabeza y miro hacia el suelo—. Ella tenía un poco de razón, a pesar de que tu presentación fue muy hermosa, fue demasiado peligroso para tu Shinx… —La mirada de Rin se abrió con sorpresa, como si no se esperara que Hanayo dijera eso de nuevo. Shinx miro a su entrenadora con preocupación.

—L-Lo siento… —Hanayo negó con la cabeza.

—No pasa nada, al final todo salió bien —Hanayo soltó un suspiro—. Aquella chica suele ser así cuando ve que un Pokemón sale lastimado por culpa de un entrenador. No la culpes, después de todo ella es una profesional.

—¿Profesional? —Hanayo esbozo una sonrisa, esperándose precisamente esa reacción y pregunta de Rin.

—Así es, ella sabe mucho de la coordinación Pokemón ya que ella es maestra de una escuela en la isla Ula-Ula —Rin miro con incredulidad a Hanayo, pero, al contrario de que Hanayo mostrara condescendencia y felicidad al ver la sorpresa en Rin, ella sonrió con tristeza—. Ella era mi maestra, es por eso que me conocía —Dijo en un suave susurro.

—M-Maestra… —La sorpresa de Rin no tenía precedentes—. ¿Entonces tú también eres coordinadora nya? —La voz de Rin mostraba completo desconcierto.

—B-Bueno yo… —Hanayo volteo a ver a Lilligant; la Pokemón la miro con indignación— Soy pésima tratando a Lilly. Es por eso que, al no estar a la altura y a las expectativas de esa chica, decidí no seguir estudiando en su escuela… —La triste sonrisa de Hanayo parecía desbordar todo su sentimiento—. Es por eso que hui cuando no soporte más su entrenamiento.

—¿Así que… escapaste? —Con el solo hecho de ver a Hanayo a los ojos, Rin pudo comprender un poco el cómo se sentía; contagiándosele así su estado de ánimo. La chica comenzó a sentir como su corazón se oprimía al ver la triste mueca de Hanayo.

Lilly y yo siempre hemos soñado con ser coordinadoras… —Continúo Hanayo con una voz soñadora—. Somos amigas desde que ella era una pequeña Petilil. Pero, desde que la hice evolucionar, ella no deja de comportarse de esa manera tan… fría… Creo que piensa que soy una inútil… —El cuerpo de Lilligant dio un respingo. La Pokemón de planta dio un paso hacia Hanayo, pero se detuvo al escuchar el suave susurro que salió de los labios de su entrenadora—: al igual que yo…

Rin vio detenidamente a Hanayo, tratando de ocultar el hecho de que había escuchado sus últimas palabras. Rin sintió un vuelco en el corazón, algo que la hizo sentirse terrible por la chica que estaba a su lado. Rin acerco su mano a Hanayo pero se detuvo cuando vio que pretendía volver a hablar.

—Esa chica, como ya dije, era mi maestra. Es una chica con carácter firme y una increíble criadora y entrenadora; simplemente no pudimos estar a su altura. Al ver lo duro que eran sus entrenamientos, decidimos emprender nuestro camino por nuestra propia cuenta… —Hanayo miro hacia el cielo, el cual ya se pigmentaba de un pálido color anaranjado con motas purpuras—. Mi sueño es ir a la región de Hoenn y presentarme en los concursos con Lilly. Algún día seremos las mejores del mundo, y haremos sonreír a todas las personas que vean nuestras presentaciones, haciendo que sientan lo impresionante que es creer en un sueño…

Una sonrisa triste abarco el rostro de Hanayo y los ojos de la joven chica se cristalizaron, dejando que un par de lágrimas se deslizaran por sus mejillas. Entonces, en ese momento, Rin sintió que su pecho se contraía y su corazón latía con fuerza, golpeando con insistencia dentro de su cuerpo.

Rin esta vez sí acerco su mano a Hanayo, tocando tímidamente y con suavidad las mejillas de la joven entrenadora y limpiando las lágrimas que bajaban de sus ojos. Pero al verla, al ver como Hanayo miraba hacia el cielo, al escuchar el sueño que tenía y compartía con ella, algo dentro de su cabeza la hizo sentir extrañamente alegre y entusiasmada. Su corazón comenzó a latir con fuerza conforme la mirada sorprendida de Hanayo se encontraba con la de ella, y entonces, una hermosa y radiante sonrisa apareció en los labios de Rin.

—Pues parece que tenemos un sueño similar… —Dijo con toda normalidad, con una voz que expresaba cientos de sentimientos—. Parece que ambas queremos hacer sonreír a la gente con nuestras presentaciones —La sonrisa de Rin se hizo más grande—; yo también lo quiero nya —Dijo Rin alegremente—. Me gustaría ser como tú e ir por mi cuenta sin importarme lo que las demás personas piensen de mí, y para eso yo también me convertiré en la mejor coordinadora y en la mejor entrenadora; solo para poder tener confianza en mí misma —Los dedos de Rin bajaron más por el rostro de Hanayo, tocando suavemente las comisuras de los labios de la chica—. ¡Para mantener tu sonrisa y la de todo el mundo Nya! —Grito Rin tan entusiasmada que en ese momento toda tristeza en Hanayo desapareció, y lo expreso perfectamente con una enorme sonrisa que apareció en su rostro.

Entonces, cuando menos se lo esperaron, las dos chicas sintieron como sus Pokemón se acercaban a cada una de ellas. Lilligant aún se mostraba tímida cuando abrazo de la nada a Hanayo. Y Shinx se mostró más alegre cuando se acercó a las rodillas de Rin y restregó su rostro en ellas; soltando grititos alegres en todo momento.

Hanayo se enjuago el resto de lágrimas que salían de sus ojos y volteo a ver a Lilligant con una hermosa sonrisa la cual hizo que su Pokemón desviara nerviosa su mirada de la de ella.

—¿Crees que podamos cumplir nuestro sueño, Lilly? —Lilligant le dio la espalda a su entrenadora, pero no para ignorarla, sino para esconder su vergüenza. Hanayo soltó una risita al ver a su Pokemón comportarse de esa forma—. Gracias… —Los ojos de Lilligant mostraban felicidad, y en el momento que Hanayo dijo su última palabra, ella se aferró con fuerza al brazo de su entrenadora, mostrándole solo con ese gesto la forma en la que la apoyaba.

—¿Y entones… —Rin tomo a Shinx en brazos— que te parece, Kayochin —La mirada de Hanayo se llenó de asombro y sus mejillas se ruborizaron tenuemente—, si las dos vamos de viaje juntas? Primero desafiaremos a todos los capitanes de las islas en el recorrido insular, después combatiremos contra la campeona de Alola —Rin soltó una risita—; aunque ella es muy fuerte nya. Después iremos a la región de Hoenn, donde iniciaremos nuestro viaje para convertirnos en coordinadoras —Rin miro con entusiasmo a Hanayo la cual la veía maravillada y completamente absorta los ojos decididos de la chica—. Será una promesa —Rin puso su dedo meñique frente a los ojos de Hanayo—. Prometámoslo. Ambas seremos las mejores coordinadoras del mundo, sin importar lo que digan las demás personas, sin importar que tengamos momentos difíciles, sin importa nada más…

Hanayo miro dudosa el dedo meñique de Rin frente a ella, pero después de un tiempo entrelazo su dedo meñique con el de Rin; cerrando así la promesa que expresaban en ese momento. Pero eso no terminaría así de simple, sino que el Shinx de Rin se acercó a ambas chicas y puso su pata encima de las manos de las dos chicas, al igual que lo hizo Lilligant con su pequeña mano en forma de hoja; desviando aun así la mirada de las dos chicas.

—Es una promesa entonces… —Dijo Hanayo mientras las lágrimas volvían a salir de sus ojos y soltaba una suave risita.

—Estaremos juntas las cuatro por siempre, hasta realizar nuestro sueño… —Rin miro a Hanayo con unos ojos ensoñadores—, y también después de eso.

Hanayo comenzó a enjuagarse las lágrimas mientras que Rin se acerca más a ella. Como si fueran amigas de toda la vida, Rin se acercaba al cuerpo de Hanayo y la abrazaba con insistencia, al igual que Shinx se acercaba a Lilligant, tratando de buscar una muestra de afecto; Lilly, sin quererlo realmente, solo consiguió acariciarle la cabeza a Shinx, aunque sus mejillas tenían un tenue rubor rosado.

Pero ese momento en el cual las dos cerraban una parte importante de su vida, fue perturbado por el ruido de ramas romperse detrás de ella y una silueta que hizo sombra hasta donde ellas dos estaban.

—Pues si de verdad quieren cumplir esa promesa —De entre los árboles y arbustos del bosque apareció de nuevo aquella chica misteriosa, haciendo que ambas chicas dejaran de celebrar para centrarse de nuevo en la chica que frente a ellas las veía con un rubor carmesí en todo su rostro—. S-Si ustedes entonces quieren…

—¿Qué le pasa nya?

—Ah, ella es así —Dijo Hanayo quitándole importancia al asunto—. Te dije que no era mala, solo tiene un fuerte espíritu de justicia. Aunque cuando ve cosas como esta… —Hanayo desvió la mirada hacia abajo haciendo que Rin viera que ambas estaban sujetadas de la mano—, ella suele actuar de esa manera… Le parece muy ver…

—¡No te atrevas a decirlo, Hanayo! —Grito la chica con el rostro aún muy rojo, tanto que era difícil diferenciar si era por enojo o por vergüenza—. Como iba diciendo, si ustedes quieren ir a emprender un viaje por su cuenta, entonces tendrán que demostrar que son capaces para hacerlo —La chica esbozo una sonrisa y el rubor de su rostro desapareció lentamente, dejando ahora solo el atisbo rosado en sus mejillas de lo que antes fuera vergüenza extrema.

—¿Y como lo hacemos? —Dijo Rin mostrando incredulidad—. Tú eres una maestra. No tenemos oportunidad contra ti nya.

—Si ya se están dando por vencidas desde el principio, es mejor que reconsideren todo lo que dijeron antes. No quiero volver a escuchar la forma tan descarada en la que dicen mentiras tan fácilmente.

—¡No decimos mentiras! —Grito ofendida Rin—. Podemos superar todas las pruebas que tengamos frente a nosotras.

—Pues entonces demuéstrenlo… —Rin dio un paso hacia el frente, parecía bastante molesta con la chica que estaba frente a ella, pero repentinamente fue detenida por Hanayo la cual no miraba a Rin a los ojos, si no que miraba fijamente a la chica misteriosa—. Tendrán una batalla conmigo, y si logran vencerme, tendrán mi aprobación para que puedan comenzar con su viaje en Alola y en Hoenn —Una sonrisa apareció en el rostro de la chica mientras soltaba un profundo suspiro—. Yo decidiré quien de las dos será la que luche contra mí —La chica movió su cabeza viendo detenidamente a las dos chicas; ninguna decían nada, pero esperaban pacientes a que la chica dijera algo mas—. Hanayo… —Sentencio por fin la chica. En ese momento el cuerpo de Hanayo temblo por lo repentino que había sido el haber escuchado su nombre-—, luchare contra ti —La chica no dudo en tomar su pokeball y enviar a su Pokemón.

—P-pero yo…

—No puedo luchar contra la otra chica, su Shinx aún está muy débil después de la imprudencia que cometió con su presentación —Rin desvió la mirada de la chica, viendo apenada hacia el suelo, pero con un deje de frustración en su rostro—. Así que, si realmente todo lo que dijeron es cierto, es mejor que estés preparada para esto, Hanayo, además de que aún me debes explicaciones por haber huido tan repentinamente de mi entrenamiento —La chica desvió por primera vez su mirada hacia otro lado, sin intención de seguir viendo a Hanayo—, sin decirme nada —Susurro para ella.

El cuerpo entero de Hanayo tembló al ver como el Azumarill de la chica esperaba paciente frente a su entrenadora, con una mirada desafiante y lista para la batalla. Lilligant se había puesto a un lado de Hanayo y, con su mano en forma de hoja, trataba de llamar la atención de su entrenadora con leves roces en su pierna, pero Hanayo parecía en ese momento paralizada. La chica misteriosa dejo salir un profundo suspiro resignado al ver como Hanayo temblaba de miedo.

—Pensé que me darías mas batalla, y que realmente todo lo que decías era cierto —Dijo la chica decepcionada mientras su mano sostenía su pokeball con afán de regresar a Azumarill a ella.

—¡Yo luchare contra ti! —Dijo repentinamente Rin, ganándose la atención de la chica misteriosa y haciendo que no regresara a su Pokemón a la pokeball. Shinx dio un salto hacia el frente. Aun parecía muy cansado como para pelear, pero en ese momento parecía lleno de determinación—. Deja que me enfrente contra ti… ¡Por Shinx y por Kayochin! —Hanayo miro impresionada a Rin y en ese momento, conforme sus manos se cerraban formando puños y mientras su cuerpo temblaba más, sintió el deseo imperioso de hacer que Rin se detuviera.

Hanayo miro hacia el suelo, con una mirada llena de frustración la cual pocas veces tomaba posesión de su rostro y de sus emociones. Hanayo apretó los dientes con fuerza al igual que los parpados; meditando, quizá, en lo próximo que haría.

—No… —Dijo Hanayo con una voz muy baja—, esta es mi batalla —Incluso Lilligant se impresiono al escuchar aquel nuevo tono de voz en su entrenadora—. Yo me encargo, Rin-chan —Hanayo levanto la mirada buscando encontrarse con los ojos de Rin, la cual no podía estar más sorprendida.

—Está bien, Hanayo. —la chica guardo de nuevo su pokeball y miro a su Azumarill.

—Nosotras podemos hacerlo, Lilly —Hanayo no miro a su Pokemón, pero esta parecía conmovida por esto, ya que su mirada estaba llena de un brillo especial que desprendía un sentimiento de admiración por su entrenadora—. ¿Me ayudaras? —Lilligant no dudó en asentir con la cabeza mientras lanzaba grititos entusiasmados—. Sé que no soy una buena entrenadora, sé que no merezco tener a un Pokemón tan bueno como tú, pero… —Hanayo miro a la chica frente a ella—, pero estoy segura que podre luchar por nuestros sueños —Hanayo apretó más los puños y desvió su mirada una última vez para ver a Rin— ¡Entonces, Lilly! ¡Usa Energibola!

Lilligant asintió con ánimo y salto frente a Hanayo. De sus manos se creó una bola de energía verde que salió disparada al instante hacia donde estaba el Azumarill de la chica misteriosa. Desconcertada, apenas si le dio tiempo a la chica de dar una orden a su Pokemón.

¡Hidrobomba! —Grito desesperada la chica, a lo que su Azumarill, apresurado, lanzo de su boca un chorro de agua de un color azul brillante el cual impacto en la Energibola de Lilligant deteniéndola al instante.

Hanayo miro incrédula a la chica, pensando en los increíbles reflejos que tuvo al detener así su ataque. Hanayo comenzó a temblar de nuevo.

Lilly, usa Día Soleado —De la corona de Lilligant apareció repentinamente una luz blanca y cegadora la cual subió hacia el cielo creando aquel sol artificial que ilumino todo el bosque.

—No te desconcentres Azumarill —Dijo la chica mirando la luz blanquecina del nuevo sol—. Hanayo, debiste de haber hecho eso desde un principio, tienes que mantenerte más concentrada en la batalla —la chica señalo al campo de batalla, pretendiendo dar su siguiente orden—. Usa Rayo Hielo Azumarill.

Azumarill creo de su boca esta vez un rayo blanquecino que salía por todas direcciones disparado. El rayo iba directo al cuerpo de Lilligant, era inminente que la golpeara.

—U-Usa Energibola una vez más… —Una pequeña bola de energía salió de las manos de Lilligant, pero fue demasiado tarde para detener el inminente ataque de Azumarill. Ambos ataques colisionaron, pero la Energibola, al no estar completamente creada, exploto con un brillo verdusco el cual ilumino todo el lugar.

Desconcertadas, tanto Hanayo como su Pokemón, solo pudieron ver como el Rayo Hielo impactaba en el cuerpo de Lilligant haciéndole mucho daño.

—¡Pon atención, Hanayo, te estas desconcentrando demasiado! —Grito encolerizada la chica misteriosa—. ¡Azumarill, usa Juego Rudo! —El Pokemón de la chica comenzó a correr de pronto, con sus manos engullidas en una energía rosa y brillante.

El Azumarill de la chica se acercó al Lilligant de Hanayo y le propino unas bofetadas con sus manos engullidas en aquella luz rosa. Lilligant solo pudo gritar de dolor al sentir como la Azumarill de la chica le golpeaba con insistencia.

L-Lilly… —Murmuro Hanayo. Decepcionada de ella misma, comenzó a bajar la mirada, pero un repentino y fuerte grito la detuvo.

—¡No te rindas! —Hanayo volteo a ver a un lado de ella, en donde aún estaba Rin viéndola fijamente, con una mirada desafiante y llena de confianza—. ¡Sé que puedes, Kayochin! —Un repentino gritito parecido a un rugido hizo estremecer el cuerpo entero de Hanayo; era Shinx el cual le daba ánimos al igual que lo hacia su entrenadora—. Yo se, Kayochin, que eres muy, muy fuerte, ambas podremos viajar juntas, y cumplir nuestro sueño. ¡Solo tienes que confiar un poco más en ti!

Hanayo miro desconcertada a Rin. Aquella indecisión y ese miedo que la acosaba desaparecieron como si se los hubiera llevado el viento. La voz de Rin mostraba tantos sentimientos con unas palabras tan simples que hizo que Hanayo se recriminara mentalmente.

Hanayo apretó de nuevo los puños mientras veía como su Lilligant era golpeado aun por Azumarill.

—Todo saldrá bien… —Musito. Pero a pesar de que su voz fue baja, su Pokemón, el cual seguía siendo castigada, logro voltear a ver a su entrenadora, con una mirada llena de confianza, y no solo por ella, si no por su propia entrenadora; con un brillo en sus pequeños ojos amarillos que le trasmitía tranquilidad a Hanayo—. Lo siento, Lilly, por ser tan tonta.

Hanayo levanto la mirada y apretó más sus puños.

—¡Lilly, libérate con Danza Pétalo! —Sin esperar ni siquiera un segundo, hermosas flores color rosa salieron de la corona de Lilligant. Pero algo sorprendió a Hanayo, y es que estas flores eran más brillantes y cada vez habían más y de diferentes colores—. ¿Lilly?

Lilligant controlo la tormenta de flores que salía de su corona haciendo que golpearan a Azumarill y haciéndola retroceder. La tormenta de flores permaneció en el campo, rodeándolo por completo y creando un remolino con los pétalos.

—E-Eso es… ¿A-Aprendiste un nuevo ataque? —Hanayo miro con determinación a Lilligant mientras ella le asentía con la cabeza a su entrenadora—. Bien, Lilly, usa Tormenta Floral —Las flores que volaban por todos lados se precipitaron a caer hacia el Azumarill de la chica misteriosa. La chica veía desconcertada a Hanayo por el nuevo y repentino ataque de Lilligant.

Azumarill retrocedió hasta donde estaba su entrenadora, resintiendo con todas sus fuerzas y lo más que podía el ataque súper eficaz contra ella.

—Solo necesitas un poco de confianza, eso es todo Hanayo… —Murmuro la chica con una voz casi inaudible—. Aun así no ganaras tan fácil, tu Lilligant está muy cansado —y era cierto, aquel ataque de Lilligant parecía que la había dejado completamente agotada—. Azumarill usa Acua aro

El Pokemón de tipo agua se cubrió entonces con aros de agua los cuales parecían reconfortarlo y curarlo de sus heridas poco a poco. Hanayo, a pesar de eso, no titubeo esta vez; parecía mas decida que nunca en ganar la batalla.

—Si quieres ser una buena coordinadora, entonces… —La chica miro fijamente tanto a Hanayo como a Rin—. ¡Ahora, Azumarill, congela los aros con Rayo hielo y lánzalos a Lilligant! —El Azumarill de la chica comenzó a dar volteretas con los aros que rodeaban su cuerpo. De su boca apareció el rayo de hielo que congelo al instante los aros—. ¡Ahora termina todo con Hidrobomba!

Azumarill salto con los aros de hielo aun rodeando su cuerpo. Entonces el Rayo hielo que salía de su boca se transformó en la Hidrobomba comandada por la chica. El poderoso chorro de agua golpeo los aros y los hizo estallar con un brillo azulado impresionante que, en contraste con la luz solar del pequeño sol que había en el campo de batalla, brillo más, dejando desconcertada y cegada a Lilligant por la luz blanquecina que dio directo en su rostro. Pero eso no era todo, ya que pequeñas bolas de hielo cayeron del cuerpo de Azumarill y se precipitaban a golpear a Lilligant; era inminente que le golpearan ya que había muchos pequeños fragmentos de hielo rodeando todo el bosque como para esquivarlos.

—¡No te dejes intimidar! —Grito Hanayo decidida, algo que se ganó toda la atención de la chica misteriosa; no se esperaba para nada que Hanayo conservara su ánimo determinado—. Rápido Lilly usa Energibola hacia el cielo —Lilligant miro un poco desconfiada a su entrenadora, pero al verla tan decidida, hizo lo que le pidió.

La bola de energía verde que salió de sus manos subió hacia el cielo y golpeo algunos fragmentos de hielo que caían al campo de batalla. El ataque de Lilligant golpeo entonces con el sol artificial que había en el campo de batalla creando aquella luz verde y misteriosa que antes había creado la Pokemón de planta.

Desconcertada ante esto, la chica misteriosa solo consiguió esbozar una sonrisa.

—Ahora…

—¡Ahora usa Rayo solar! —Hanayo ordeno rápidamente, dejando que la chica no terminara de hablar.

El Rayo solar del Lilligant salió de sus manos y no tardo mucho en cargarse ya que, con ayuda del Día soleado, salió disparado de sus manos al instante. La luz solar subió hacia el cielo y derritió con su poder cada fragmento de hielo que se aproximaba hacia Lilligant. Esta vez la chica misteriosa se mostró más sorprendida que nunca.

—¡Por ultimo termina con Tormenta floral!

La chica misteriosa miro asombrada a Hanayo, había sido tanto su ensimismamiento viendo los brillos y múltiples colores que la rodeaban, que se había olvidado que su Azumarill seguía en el aire creando los fragmentos de hielo. Apresurada, la chica miro hacia donde estaba su Pokemón, pero esta no tenía escapatoria ante el ataque de Lilligant.

Una tormenta enorme de pétalos de diferentes colores se precipitó hacia el Azumarill de la chica, haciéndolo caer a la tierra y aprisionándolo en un remolino de flores. Los pétalos de las flores se iluminaron con los fragmentos de hielo antes creados por Azumarill, creado una luz cegadora multicolor la cual exploto en cientos de destellos cuando alcanzaron a Azumarill.

Los pequeños destellos bajaron suavemente a la tierra, revelando así el final de aquella muestra de coordinación con la derrota del Azumarill de la chica, la cual yacía inconsciente en el suelo y con múltiples pétalos de flores rodeando su debilitado cuerpo; al igual que cubriendo todo el bosque.

La chica misteriosa estaba paralizada solo viendo como los últimos destellos y pétalos de colores desaparecían, viendo como Lilly respiraba con dificultad y viendo como el rostro de Hanayo estaba rojo y con la misma mirada que había mostrado en la parte final del combate. El corazón de la chica comenzó a latir de pronto, pero, antes de sentir con exactitud el sentimiento dentro de ella, se apresuró a correr a lado de su Pokemón y lo tomo en brazos; tratando de ignorar la mirada de Hanayo que la seguía en todo momento.

—Lo hiciste increíble, Azumarill. —Le dijo la entrenadora a su Pokemón y al momento hizo que regresará dentro de su pokeball.

Cuando el Azumarill desapareció en la luz roja de la pokeball, por fin Hanayo reacciono, dando un respingo nervioso mientras se dejaba caer de rodillas a la tierra; parecía que después de todo el combate, por fin podía liberarse de un peso muy grande.

—G-Ganamos… —Musito, con una voz que no parecía muy convencida. Hanayo suspiro y vio como Lilligant la veía desde la lejanía con un tenue rubor rosado en su rostro.

Lilly comenzó a correr a lado de su entrenadora, pero estaba tan débil que no pudo evitar caer cerca de ella, donde Hanayo la recibió en brazos y dándole un fuerte abrazo.

—Ganamos, Lilly… —Dijo en un susurro, con su voz quebrada y al punto del llanto—. Por fin le ganamos a…

—¡Felicidades nya! —Grito de pronto Rin desde atrás, acercándose velozmente a Hanayo y abrazándola por la espalda; al igual que lo hizo Shinx: poniéndole sus patas en el brazo e intentando lamerle las lágrimas que ya bajaban por sus mejillas.

Hanayo abrió la mirada y vio cada uno de los ojos que la veían. Vio los ojos de Lilligant, los cuales mostraban tanta amabilidad en ese momento; incluso Hanayo pudo percibir algo parecido a un sentimiento muy cálido y que la reconfortaba como nunca. Vio la mirada de Shinx; era entusiasmada y hacía que su corazón latiera con fuerza, haciendo que incluso el entusiasmo del Pokemón se le contagiara al instante. Vio la mirada de Rin; ella tenía la mirada más hermosa a interpretación de Hanayo, ya que su corazón, que de por sí ya estaba acelerado, comenzó a darle fuertes golpes en el pecho, sintiendo un sensación completamente diferente a la que sentía al ver a Shinx. Hanayo se acercó a Rin y le correspondió el abrazo, tomando a la chica en brazos y presionándola con fuerza contra su cuerpo. Por último, su mirada se desvió de la de Rin para ver ahora a la chica misteriosa, por alguna razón, ella evitaba ver a Hanayo.

—Pues me ganaste… —Dijo repentinamente la chica—. Felicidades, Hanayo —La chica dio un paso hacia atrás, pero en ese momento Hanayo tembló al ver como la chica pretendía alejare—. Supongo que eso muestra que están lo suficientemente capacitadas como para emprender su viaje, las dos —La chica desvió su mirada— juntas.

Hanayo no dijo nada, no podía siquiera pensar en las palabras. No podía evitar sentirse un poco nostálgica al ver como la chica se alejaba; era un sentimiento un poco triste y solitario el que embargaba su mente.

—¡Espera! —Grito entonces Rin, sacando a Hanayo de sus pensamientos—. ¡Muchísimas gracias nya!

La chica volteo a ver a Rin y dio un respingo nervioso. Quizás no se esperara ese comportamiento de la chica a la que antes sermoneo por hacer mal las cosas.

—Te juro que aprendimos muchísimo con su batalla; aprendimos mucho de cómo ser coordinadoras y aprendimos mucho sobre cómo hacer una increíble batalla —Rin volteo a ver a Hanayo—. Además de que aprendí un poco más acerca de Kayochin.

—¡R-Rin-chan! —Grito Hanayo con vergüenza, incluso esta aumento al sentir como Rin se abalanzaba a su cuerpo y la abrazaba con más euforia.

—Me alegra escuchar eso —Dijo la chica—. A pesar de que te trate tan mal, me alegra que me digas que aprendiste algo —La voz de la chica cambio, ya no era tan distante como lo parecía anteriormente—. Aun así no creas que te perdonare tan fácil por todo lo que le hiciste a Shinx —El Pokemón grito entusiasmado cuando escucho su nombre, algo que aligero el ambiente. La chica miro fijamente a Hanayo y a Rin y libero un suspiro—. Supongo que ya no tengo nada más que enseñarles, y no hay nada que pueda hacer para detenerlas para que comiencen su viaje —La mirada de la chica permaneció en Hanayo—, y ya no haya nada que pueda hacer para que te quedes… —Susurro.

—¡¿Eso quiere decir que podemos empezar nuestro viaje nya?! —Grito emocionada Rin.

—Así es —Comenzó a decir la chica adoptando una actitud más recada—. Pero no crean que será fácil, primero tienen que terminar el recorrido insular, además de que vencer a la campeona es casi imposible; primero tienen que pasar por encima de su… de su… —Las mejillas debajo de la gorra iluminaron de carmesí el rostro de la chica— ¡no importa! El caso es que tiene que ganarle primero a la hija de la fundación AEther, la cual es tan fuerte como la campeona y ella les dirá si pueden o no seguir con su viaje —La chica comenzó a retroceder nerviosa—. Y después tendrán que ir a Hoenn… —Su voz iba en decremento—, y tendrán que probar si sus palabras eran verdaderas…

La chica comenzó a retroceder tanto que Hanayo y Rin apenas si podían escuchar su voz. Al ver esto, Hanayo se apartó de Rin y fue lentamente hacia la chica, la cual parecía perdida en sus pensamientos; aun recopilando las cosas que tenían que hacer las dos jóvenes entrenadoras.

—Además de eso ustedes…

—Espera… —La suave voz de Hanayo corto las palabras de la chica—. Sabes, creo que nunca te agradecí lo que hiciste por mí.

—¿H-Hacer por ti…? —La chica dejo salir una risita sarcástica—. Yo no hice nada. Solo tenía que enseñarte como maestra que soy; no tuve ningún trato especial ni nada de eso.

—Ya lo sé, se muy bien lo que quieres decir, pero… —Hanayo volteo a ver a Lilligant y una vez más se quedó perdida en los ojos de Rin—, creo que ahora puedo ir por mi cuenta, sin depender tanto de ti…

La chica levanto la mirada, pero ni Rin ni su Pokemón pudieron verla, solo la pudo ver Hanayo ya que estaba muy cerca de ella.

—Te prometo —Continúo Hanayo— que cumpliremos todos nuestros sueños y, cuando eso ocurra —Su voz se comenzó a quebrar—, espero que estés orgullosa de nosotras… de mi… —La chica respiro profundamente y vio a Hanayo; parecía como si el tiempo se hubiera detenido ya que ninguna de las dos apartaba su mirada de la otra.

—No tengo nada de lo que estar orgullosa —Dijo la chica con una sorprendente sinceridad—. No tengo que estarlo ya que, con la batalla de hoy, me demostraste lo mucho que has crecido, Hanayo… —La chica por fin reacciono dándole la espalda a Hanayo—. Cuídense mucho —Dijo por ultimo con un sentimiento de despedida—. Espero que logren lo que dijeron, y que pronto nos veamos de nuevo… —La chica comenzó a caminar lentamente, para después aumentar poco a poco su andar. Hanayo estiro su mano para alcanzarla pero no pudo hacerlo; no quiso volver a ver a los ojos a aquella chica; por alguna razón sentía que no debía hacerlo porque sabía que estaría bien, que estaría bien si lograba cumplir su promesa.

La chica comenzó a correr lejos de aquel lugar, pero la brisa del viento era tan fuerte que, al darle en la cara con brío, hizo que la gorra que llevaba puesta saliera volando.

Era como un mar muy azul, como las olas tranquilas del mar más profundo de Alola lo que veían las dos chicas frente a ellas. Las onduladas hebras de cabello danzaban con el viento y se alejaban conforme el apresurado correr de la chica.

Hanayo y Rin se quedaron un momento viendo como la chica se perdía entre los árboles; el silencio era denso de nuevo entre ellas. Rin estaba más asombrada al ver a aquella chica alejarse de esa forma, pero Hanayo solo mostraba en deje de tristeza en su rostro.

—Increíble nya — Rin rompió por fin el silencio, haciendo que Hanayo volteara a verla. En ese momento la sonrisa en el rostro de Rin desapareció al ver a Hanayo—. ¿Estás bien, Kayochin? —Pregunto la chica, preocupada.

Hanayo se acercó a ella y, sin pensarlo, la abrazo con fuerza dejándola desconcertada; realmente no se esperaba que la chica tímida hiciera eso.

—¿K-Kayochin, que te pasa?

—Prométemelo, Rin-chan… —Susurro cerca del oído de Rin—, prométeme que estarás conmigo para cumplir nuestro sueño.

Desconcertada y sin poder contestar, Rin solo se quedó paralizada sintiendo el cuerpo de Hanayo cerca de ella. Por alguna razón sintió calidez en las palabras de Hanayo, algo que la hizo reaccionar. Lentamente llevo sus brazos a la espalda de Hanayo y la atrajo más a su cuerpo. Lentamente fue subiendo sus manos y acaricio suavemente el corto cabello dorado de Hanayo.

—No te puedo prometer eso, Kayochin… —Dijo sinceramente Rin; aun sosteniendo a Hanayo en brazos y sintiendo como temblaba repentinamente—. No puedo prometerte eso sí tú no me prometes lo mismo…

Hanayo aparto impresionada a Rin, pero no se separó mucho de su lado. Sus ojos se abrieron grandes por la impresión al encontrase con los tranquilizantes ojos verdes de Rin.

Entonces sintió como las manos de Lilligant, que estaba viendo a su entrenadora con desconcierto, aprisionaban su pierna. Hanayo sintió como el cuerpo de Lilligant tembló y como apretaba su agarre con más fuerza; quizás con miedo de los sentimientos de su entrenadora.

—Está bien Lilly —Dijo Hanayo con una voz calmada—. Estaremos bien… —Hanayo se separó por fin de Rin y abrazo a su Pokemón como nunca la había abrazado—. Estaremos bien siempre que estemos juntas —Hanayo miro fijamente a Lilly y después subió su mirada buscando encontrar los ojos de Rin.

Una sonrisa enorme apareció en los labios de Rin, era tanta su felicidad por las simples palabras de Hanayo que no pudo evitar abrazarla de nuevo, como si fueran intimas amigas, como si se conocieran por toda una vida entera. Ahora lo sabían, si estaban juntas seguro todo saldría bien.

—¡Te quiero Kayochin! —Grito emocionada Rin, y no solo abrazo a Hanayo, sino que esta vez pudo tomar a Lilly y le abrazo con ímpetu—. Estando juntas nada nos detendrá—. Shinx, que veía todo muy emocionado, se lanzó a manos de su entrenadora y se unió al emotivo abrazo, restregándole los bigotes a cada una de las personas, y Pokemón, que ahí se encontraban.

Y así empezó el viaje de aquellas jóvenes entrenadoras. Con un emotivo abrazo lleno de deseos y sueños por cumplir.


Espero que les haya gustado esta historia tanto como a mi me gusto escribirla. ¿Qué les pareció la pelea entre Hanayo y la chica misteriosa? ¿Les gusto como se fue dando la relación de Rin y de Hanayo? Háganme saber su opinión en las Reviews las cuales adoro mucho leer

Muchas gracias por Leer esta historia. Me hicieron notar que tuve un error en la parte que dije que Shinx se podía paralizar, y la verdad se me paso ese hecho de que los pokemón Eléctricos ya no se pueden paralizar; muchas gracias a Silent por notar eso que paso desapercibido para mi.

Si les gusto esta historia y esperan leer mas como esto o mis demás historias, siganme en Facebook, donde se enteraran cuando y que planeo para las próximas actualizaciones: Biso47 Fiction

SilentDrago: Muchas gracias por tu opinión, y ya vez, si que estabas en lo correcto con lo de ser coordinadoras. Ademas, se que quizás un Pokemón tan fuerte como Lilligant no le queda mucho a Hanayo (aunque yo pienso que si ya que se me hacen muy parecidas) pero en este capitulo trate de explicar mas la relación de Hanayo con su Pokemón e intente hacer que incluso Lilligant tuviera una personalidad diferente para que creara mejor afinidad con Hanayo, (Es un Lilligant muy tsundere jajaja). Gracias por estar trabajando en tu historia de pokemon con el especial, espero que te quede bien y primero que todo, que te guste a ti el resultado.

Doomstrike: Que bueno que te gusto la idea, y créeme, yo nunca abandono mis historias; excepto destinos cruzados, pero ese es un tema aparte jajaja. Muchas gracias por tu Review.

Sin Mas, Muchas Gracias por Leer y por Sus Reviews.