Capitulo 2 Complejo

Al sentir el abrazo de esposa de Mikami, a Wakabayashi se le vienen muchas imágenes de cuando le presentaron a Tatsuo como su entrenador:

"Con sólo 10 años de edad, y un gran interés por un deporte nada popular en el país del sol naciente, un niño le pide a su padre ingresar a una escuela de fútbol del recinto donde estudia. Sus hermanos mayores no logran entender el interés por aquel deporte y menos aún en la posición que quiere tomar en él. Sin embargo su padre, impresionado por su gran determinación, le indica que contactará al mejor portero que ha tenido la nación hasta el momento, con el solo compromiso de poner todo el esmero posible por aprender y ser el mejor de todos. Es así que, en una tarde cálida de primavera se presenta en la mansión un hombre de unos casi cuarenta años con gafas oscuras.

-Mi hijo menor, Genzo- presenta el padre al niño que se encuentra a su lado..

-¿Así que es él quien ha mostrado interés?- lo observa detenidamente por un momento antes de hablar con él- Muchacho, no es una posición fácil, debes mostrar no sólo coraje, también determinación y mucha disciplina. Tus errores como portero pueden provocar que tu equipo pierda, la responsabilidad bajo los tres palos es enorme, debes impedir que el balón ingrese y organizar la defensa. Si ésta falla o los jugadores de punta pierden el balón, te culpará a ti

-Eso no me importa- responde el muchacho- sabré arreglármelas

- El entrenamiento es duro si quieres destacar- sentencia el hombre

-Yo no quiero destacar- interrumpe el muchacho con gran convicción en sus palabras- quiero ser el mejor

Sorprendido por la respuesta firme y segura de un niño de diez años, una calidez se apodera de su pecho, inundándolo una sensación de entusiasmo, y decide darle una oportunidad para así comenzar un proceso que él ha tenido en mente, pero no ha contado con el apoyo necesario para empezar.

Después de aceptar trabajar con el pequeño, Mikami renta un departamento cerca, para comienza a trabajar en forma particular con la familia Wakabayashi entrenando a su hijo menor. El padre lo deja a su cuidado, mientras él y el resto de los miembros viajan a Londres a establecerse por un tiempo no determinado.

Todos los días, el entrenamiento comienza a las 6 de la mañana, carrera matutina y conocimiento del balón. A pesar que Genzo, es un niño y el entrenarlo no es el mejor antecedente para la hoja de vida de quien aspira a ser preparador de arqueros profesionales en algún gran equipo o a nivel de selección, no baja los brazos, pues aunque a primera vista parece ser sólo el capricho de un niño de familia acomodada, la intuición de Tetsuo le dice otra cosa. Inconscientemente se ve reflejado en el muchacho y es por eso, que no lo toma como una empresa imposible"

-Gracias por venir Genzo- le da un pequeño toque en el hombro, un hombre de apariencia cansada, evidenciando la situación que están viviendo- le dará gusto cuando despierte

-Touma, vine tan pronto me avisaron, apenas pude comunicarle a mi equipo- le responde dándole la mano, saludándolo como si fuesen hermanos…

Las horas transcurren. Luego de los procedimientos de urgencia, logró detenerse el sangrado del cerebro. Misugi le explica a sus compañeros y amigos sobre los pasos a seguir y porque todo avanza tan lento. Genzo observa de pie y cruzado de brazos en un rincón tomando atención a lo que explica Jun intentando no ponerse nervioso.

Esa noche y en los jardines interiores del hospital, Wakabayashi está sentado en una banca observando fijamente como la fuente de agua una y otra vez repite el ciclo de llenar la vara de bambú y vaciar el líquido a la fuente de piedra para volver otra vez a lo mismo. Se sienta a su lado Touma para hacerle compañía, haciéndole entrega de una bebida caliente, la cual agradece. Después de unos minutos sin hablar, Wakabayashi rompe el tranquilo silencio

-Es la primera vez que me siento tan asustado- le comenta el portero japonés- jamás había visto así a mi sensei, yo…. –se interrumpe apretando con fuerza su puño- nunca me hice esta idea

-Yo tampoco, pensé que mi padre sería inmortal, que no importa las enfermedades, siempre sanaría y volvería con nosotros y a la pasión del fútbol- continúa el hilo de la conversación

-Fue todo tan repentino, apenas supe lo único que pensé fue en venir a estar con él

-¿Cómo te enteraste? La Asociación se comprometió a no dar la noticia y sólo algunos jugadores que se enteraron por la cercanía, como Misugi, ¿él te avisó?

-No, fue otra persona – responde tomando de la bebida caliente

Touma suspira, con aire de resignación-Papá nunca dejó de hablar de ti, fuiste el hijo que no tuvo, aquel que entendió su legado y decidió abrazarlo, yo sólo los miraba entrenar y sentía celos de cómo te enseñó, de cómo te prestó más atención que a mi

-Touma, yo…

-Genzo, no te preocupes, al final pude entender: yo no soy Tetsuo Mikami, soy su hijo y tomé otro rumbo y con los años y con tus triunfos aprendí a agradecerte por tomar ese papel. No vi en ti a mi papá vi su legado, vi a su alumno, quien decidió seguir adelante con un proyecto importante para él, que no es fácil asumir y es difícil transmitírtelo.

Mientras charlaban el teléfono de Genzo vuelve a sonar, igual que el de Touma. Ambos observan el mensaje y se dirigen rápidamente hacia el interior de hospital. El doctor indica que Mikami permanecerá en observación luego de la intervención que permitió liberar la presión del cerebro, pero que su estado aún es grave. Wakabayashi se reúne al grupo y les comenta que solamente pueden esperar. Katagiri ya se retira y algunos jugadores, presa del cansancio, también deciden partir a sus hogares.

-Ya que conoces el estado del señor Mikami, deberías tomar un descanso, no has dormido y la diferencia horaria te fatigará todavía más, debes dormir.

-Me quedaré, gracias- le responde fríamente – mejor ve tú a descansar, has estado más tiempo que yo y se te nota agotada

-Me preocupas – le insiste- Bueno, si no quieres ir a descansar iré a dejar tu bolso al departamento que me pediste arrendar- le entrega la llave- es justo al frente, cruzas la calle el numero 1285 justo frente al parque de juegos y en el tercer piso, si no tienes inconvenientes, me quedo con otra copia de la llave, el número del departamento es 308. Dejo el bolso y me voy mañana tengo que trabajar, pero vete pronto a dormir

-Estaré bien, pero necesito otro favor

En el taxi, la muchacha realiza lo que le solicitó el preocupado portero, escribe un correo electrónico comunicando lo sucedido

"Wakabayashi se encuentra muy agotado y me pidió que te avisara el estado de salud del señor Mikami, encuentra hospitalizado, lo pudieron estabilizar pero hay que tener paciencia. Te mantendré al tanto de novedades, pero no te alteres ni llames a la Federación o alguno de los muchachos porque no quieren hacerlo público aún por respeto a la familia. Wakabayashi está en Tokio, tan pronto le avise vino, pero por cualquier cosa, les avisare. Saludas". La joven termina de enviar el correo." Terminado el texto, suspira y descansa en la silla del taxi recordando