DISCLAIMER: los personajes son de Sailor Moon que le pertenecen a Naoko Takeuchi, y como yo los estoy utilizando para este fic, es posible que muestren algún síntoma de locura; pero es solo con el fin de entretener.

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Iba entrando en la cafetería, cuando en la barra había dos personas que platicaban amenamente, una de ellas era su amigo Andrew, y la otra era una rubia, a la cual era la primera vez que veía.

Pensaba dirigirse hacia la barra para saludar a su amigo en el momento en que la rubia volteo y se quedó parado como hipnotizado, observando a la chica de ojos color celeste, ella al mismo tiempo le correspondió la mirada y después le regalo una sonrisa.

El pelinegro un poco atontado por el impacto de aquel encuentro no se daba cuenta que alguien lo llamaba en una de las mesas que estaban al costado, hasta que una voz irrumpió sus pensamientos, sacándolo de su aturdimiento.

-¡Chiba!- grito una pelinegra de ojos color violeta, a la cual en el momento de escuchar su voz voltearon a ver todos los presentes del lugar

El hombre la buscaba con la mirada hasta que ella haciendo uso de señas le señalo el lugar en el que se encontraba

-Te eh llamado más de tres veces y ni caso me hacías, ¿te hipnotizo Andrew o que fue lo que paso? – cuestiono al pelinegro enarcando una ceja

-¿Tú sabes quién es la rubia que está con Andrew?- pregunto el pelinegro mirando hacia la barra sin prestar atención al comentario de su acompañante

-No, no sé de quién se trate, tal vez es su novia ¿no crees?-

-Pues tal vez… recuerdo que me dijo que ya tenía, que un día de estos me la presentaría- comento volteando su atención a la pelinegra – y bueno ¿de que querías hablar?-

-¿Listo para la cena de esta noche?-

-No Rei, ya basta de eso, ya me canse de juegos y no quiero más citas ¡ya no!- espeto el hombre poniéndose de pie y golpeando con las dos palmas de sus manos la mesa –Eso se acabó- y sin esperar respuesta el ojiazul salió del local atrayendo las miradas de los demás comensales

-Oye Dárien espera, ¡No te vayas!- se levantó la chica con la intención de detenerlo, pero este ni el menor caso le hizo, prosiguiendo con su huida del lugar. Sacando su teléfono móvil la pelinegra exclamo -¡ya que la tendré que cancelar!-

A las afueras de la cafetería se encontraba un chico alto y apuesto, de ojos color azul zafiro, moreno y de cabello negro, que se dirigía al parque.

Cuando llegó a dicho lugar, se sentó en una banca que era protegida por la sombra refrescante de un árbol.

Meditaba sobre su reacción anterior en la cafetería, él no quería ser grosero, pero es que esto ya lo sacaba de sus casillas, no era posible que esa mujer se empeñara en arreglar más citas, ya le había dicho que no quería saber más de ellas, que él sólo se encontraba a gusto.

Cada cita era un fiasco, de verdad, no entendía como siempre accedía a ir, ¿acaso era tanto el cariño que le tenía a esa mujer y por eso no podía negarle nada? Y peor aún ¿ella no lo quería? ¡Es que cada cita era peor que la anterior! Y ya se había cansado de eso

Desde el día en que a su loca hermana se le había metido entre ceja y ceja conseguirle una novia alegando que estaba muy solo y que necesitaba una vida social activa, no hubo quien la parara. Había tenido cinco citas en menos de dos meses.

La primera de ellas tuvo lugar en un restaurant de la zona céntrica, era una linda mujer joven de nombre Viluy de cabello largo y plateado, sus ojos eran de un color azul claro, era hermosa, en eso Rei no se había equivocado al elegir la cita de su hermano, pero le pidió de favor que tomaran una mesa en la parte de afuera del restaurant a lo que Dárien accedió complacido.

Se encontraban al aire libre, el clima era fresco, el mesero se acercó con las cartas para que hicieran su orden, cuando la chica saco de su bolso un cigarro y lepidio fuego al empleado; este saco un encendedor de su bolsa del pantalón y le prendió el cigarrillo a la mujer.

Después de todo no era tan mala idea haber escogido ese lugar para cenar, pensó Dárien, si ella pensaba fumar ¡Que mejor que en una área ventilada!, él pelinegro agradecía ese gesto, pues eso quería decir que había personas conscientes de que su adicción no sólo los afectaba a ellos.

Sus platillos ya los habían dejado sobre la mesa y se disponía a comer cuando vio que la chica había terminado de fumar, empezaba a cortar su carne cuando noto que ella nuevamente sacaba algo de su bolso, y para sorpresa suya fue otro cigarrillo.

Así después de cinco cigarrillos más esperando como todo un caballero a que la mujer terminara para degustar juntos sus alimentos, tiempo en el cual apenas intercambiaron alguna palabra, decidió proponerle a la chica que iniciaran con la cena, cuando esta miro su reloj y levantándose precipitadamente se tomó de un jalón la limonada que había pedido y se disculpó con Dárien diciendo que tenía que irse porque ya era muy tarde y su mamá la esperaba para cenar; pero si esto no había sido suficiente antes de irse le pregunto al pelinegro que si olía mucho a cigarro al tiempo que le soplaba en frente de su nariz para que le contestara.

Después de la partida de la chica, el ojiazul pidió que le pusieran su platillo para llevar y así se retiró a su departamento.

En la segunda que le organizo su hermana dos semanas después, le presento a Mimete, alegando que ella si era un poco más sociable.

No podía negarlo era una mujer atractiva, de cabello corto castaño claro; acudieron juntos a un restaurant italiano, empezaban a charlar amenamente cuando un alboroto dentro del lugar los interrumpió, atrayendo la atención de las féminas, incluyendo a Mimete, quien ni tarda ni perezosa se acercó a ver de quien se trataba cuando se dio cuenta que era un reconocido atleta y arrimando una silla cerca de la mesa en la que este último tomo asiento, se acomodó para escuchar de cerca las aventuras del deportista.

Después le siguió Cyprine, otra mujer guapa de cabello azul que llego acompañada de su hermana gemela Ptitol, eran tan parecidas solo que la segunda tenía el cabello rojo y sus vestimentas idénticas diferenciadas por el color.

Las dos chicas se la pasaron platicando y riendo toda la velada, contaban las anécdotas del día, como pasaron un largo rato escogiendo que ponerse, hasta que se pusieron en contacto para vestirse iguales, uno que otro chiste que se les ocurría, todo parecía perfecto, claro, lo seria sino fuera por cierto pelinegro que sólo las miraba, ya que ellas lo habían excluido de la conversación y cuando el intentaba hacer algún comentario era interrumpido por alguna de ellas. Cansado se levantó y se disponía a irse a su departamento cuando las chicas notaron su intención no lo dejaron marchar hasta que dejara pagada la cuenta.

Después siguió Tellu, una chica muy guapa, de ojos verdes, con quién Dárien imagino que se la pasaría bien, al menos eso creyó cuando su hermana le mostro la foto; pero su realidad fue otra.

La mujer ya estaba en el bar en el que se habían citado, cuando Dárien llegó, se encontraba alcoholizada y le dijo al pelinegro que tenía una semana que había terminado con su ex, lloro desconsoladamente toda la velada, atrayendo las miradas curiosas de los demás, maldecía en voz alta y no paraba de pedir que le llevaran una copa, cuando ya se le había dicho que no se le daría una más. Dárien un poco trastornado se levantó para ir al baño. La mujer furibunda, por no recibir su ansiado pedido golpeo con un puño la mesa y la pateo, el gerente harto de su escandalo llamo a seguridad y la retiraron, cuando Dárien regreso no la encontró, algo que interiormente agradeció y se retiró a su hogar.

Cansado de todo esto le había dicho a su hermana que ya no soportaría otra cita más. La pelinegra había accedido a su petición, pero al fin de semana siguiente lo invito a comer y él sin sospechar su intención fue. En el lugar se encontraba una mujer alta pelirroja, de grandes ojos, voluptuosa y hermosa, la cual había sido invitada por Rei.

Al restauran al que fueron era un sitio de novedad en la ciudad. Cuando entraron se asombraron de la sorprendente tecnología con la que contaba el establecimiento. El mesero se acercó con un aparato nuevo en el cada cliente ajustaba su orden como mejor le apeteciera, y así cada uno registro su pedido.

Trajeron los platillos en el que cada uno veía la presentación de estos, sin prestar demasiada atención en la de los demás. Rei se levantó excusándose que iba al tocador, y les dijo platiquen para que se conozcan, entonces Dárien entendió la razón de esa inesperada invitación.

El ojiazul al ver que la pelirroja de nombre Beryl empezaba a engullir sus alimentos hizo lo mismo con los propios. Realmente estaba exquisito su platillo, levanto la vista para preguntarle a la chica que le parecían los suyos cuando noto que está comía apresuradamente, tomando un gran puño de aros de cebolla se los metió a su boca, después le dio una mordida a su gran hamburguesa al mismo tiempo que sentía que se le atoraba le dio una gran sorbo a su refresco dietético, después de haber tragado todo, se inmovilizo por un momento, y segundos después un gran eructo salía de su boca. Dárien atónito ante la escena no sabía realmente si seguir comiendo, cuando la mujer le invito de lo que tenía en su plato, él saliendo de su estado, agradeció el gesto y lo rechazo. Se disponía a seguir con su comida, pero la chica hacia unos ruidos espantosos con la boca al comer, que el pelinegro desistió. La veía atragantarse con las papas fritas, los aros y la hamburguesa, que todo su apetito se había esfumado. Rei se las pagaría, claro que sí; empezó a buscar a su hermana con la mirada cuando vio que se dirigía a la mesa en la que ellos estaban al momento que la pelirroja se levantaba de su asiento y se disculpaba con Dárien, argumentando que la faja ya no la toleraba e iba al baño a quitársela, en su camino encontró a Rei y la arrastro al tocador para que la acompañara. El ojiazul al ver que las dos se adentraban en dicho lugar, no lo pensó dos veces, se levantó de su lugar y salió prácticamente corriendo del establecimiento, sin preocuparse de nada, más que de huir.

Refugiado en su departamento el teléfono no paraba de sonar, era su hermana, no le contesto y desconecto el aparto, el celular lo apago y llamo al portero por si su hermana iba a buscarlo le dijera que no se encontraba, que había salido de viaje y no regresaría en una semana.

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Haciendo un recuento de las últimas experiencias con las féminas, se encontraba el moreno sentado en una banca del parque, ya no quería saber nada de ellas, al menos por un tiempo, hasta que la imagen de cierta rubia de ojos celestes le paso por la mente, era muy linda, no precisamente era voluptuosa, pero tenía algo especial que a Dárien le dieron ganas de conocer, cuestionándose si realmente no quería saber nada del sexo opuesto por un tiempo.

Se levantó y se dio cuenta de que tenía hambre, pero el Crown no era una opción, pues bien Rei podía seguir allí esperándolo con alguna amiga, y sin ganas de ir a otro lado se dispuso a regresar a su hogar; cuando un pequeño susurro lo hizo voltear, no vio a nadie, era extraño, parecía que lo había escuchado unos cuantos metros tras su espalda, igual y era la niña que corría por el parque; siguió el camino a su departamento, pero la idea de que lo seguían no lo abandono hasta que llego a las puertas de su edificio.

¡Hola hola! Aquí un nuevo capítulo, ¿Qué les pareció? ¿Si les gusto, le entendieron? Jeje espero que sí y sobre todo que una sonrisa les haya arrancado y por favor todos los horrores y errores ortográficos y demás que hayan encontrado háganmelo saber.

Princessqueen: Gracias por tomarte la molestia de leer mi anterior capitulo y por dejarme tu review, además de agregarme en favoritos. Espero que este haya sido de tu agrado.

Rogue85: Gracias por el tiempo que dedicaste a mi lectura, por tu review y espero no haberte decepcionado

Usako-Chiba-T: Me da gusto que a ti también te guste Chayanne, y si, ya que, lo tendré que compartir también a él, jaja; muchas gracias por leer y dejarme tu review.

nn: lamento decepcionarte, pero es Dárien; aun así espero seguir contando con tu apoyo para con mi fic, y gracias por leer mi anterior capitulo y por tu review.

Max 20: Gracias por leer mi locura y por tu review y me alegra saber que te gusto, espero que esté no te decepcione y sí, fui mala, deje a Mina como toda una chiquilla con su comportamiento xD

Mi luz dari: espero que te haya gustado este capítulo y te agradezco el que hayas leído el anterior y dejarme tu review.

AquaticWhisper: ¡Que tal! ¿Cómo vez, me estoy portando bien? ¿Qué te pareció esté capitulo? Espero haya sido de tu agrado, gracias por tu lectura y el review. Me alegra saber que leíste mi locura

Naiara Moon:¿Qué te pareció esté capitulo? Las locuras que le suceden a nuestro Dar, ¿verdad? Ojala haya sido de tu agrado, gracias por el tiempo que tomaste en tu lectura y tu review, por agregarme a favoritos y además del gran apoyo que me ofrecen, de verdad gracias. Besos y abrazos de parte de nuestro ojiazul.

Nai SD: ¡Hola mi loquilla chiquilla! ¿Qué te pareció? ¿Te gusto? Y si, tú presentimiento era correcto, espero que esté también te haya dado risa, gracias por tú lectura y tú review, además del gran apoyo que me brindan. Besos y abrazos de parte de nuestro ojiazul.

Conyta Moonlight: ¡Hola mi preciosa amiga! ¿Qué te pareció? Espero te haya gustado y que no te haya defraudado, gracias por el tiempo que tomas leyendo mi locura, en tu review, por agregarme a favoritos y sobre todo por el apoyo que me brindan, de verdad muchas gracias; muchos besos y abrazos de parte de nuestro ojiazul.

Gracias a Tsuki Kagayaku y Flakis por agregar mi historia a Favoritos, de verdad les agradezco el tiempo que tomaron leyendo mí locura.

Muchas gracias a los que hayan leído por tomarse la molestia, y millones de gracias más si me dejaron un review. ¡Que estén bien y que Dios los bendiga!

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