El Rescate
A la mañana siguiente, Harry bajó y se encontró con Lupin, Snape, Tonks, Moody y un hombre al que no conocía, supuso que se trataba de Bailey, entró y saludó a todos.
-Harry, este es John Bailey- Harry saludo al hombre que le presentó Lupin
-Buenos días, es un honor conocerte
-Muchas gracias- Harry se avergonzó un poco por las palabras de Bailey
-El te ayudará con tu visión para que podamos saber donde está Moraaht- Lupin sonrió a Harry y desayunaron, después, Lupin guió a Harry y Bailey a la sala de té y después de cerrar la puerta, Bailey le pidió a Harry que tomara una poción de color lila.
-Servirá para abrir tu mente y dejarme ver tu visión- le explicó amablemente
-¿La tomo toda?
-Sí
Harry la tomó de un trago, el sabor era dulce pero ácido y al terminar de beberla, se sintió mareado y con mucho sueño.
-Ahora, recuéstate y duérmete, yo haré lo demás
Harry se durmió y no soñó, o al menos no recordó nada, la sensación era parecida a cuando Snape entraba en su mente, pero mucho mas agradable, esta vez nadie trataba de ver cosas que no debía, aparte, era voluntario; cuando despertó, Bailey estaba con sus manos en sus sienes y tenía los ojos cerrados, parecía como en un letargo, Lupin miraba con sumo interés a éste. Al darse cuenta de que Harry había despertado, se le acercó y con señas, le dijo que guardara silencio mientras Bailey terminaba su trabajo.
Bailey se incorporó después de unos cinco minutos, y sonriendo, les dijo que estaba casi seguro de donde estaba la chica.
Fueron a visar a los demás las buenas noticias, en cuanto se las dijeron, Bailey y Moody subieron a consultar mapas para la localización exacta.
-¿Podré ir?- mas que nada era curiosidad, porque Harry sabía que era casi seguro que no lo dejaran ir por lo de Voldemort...
-No lo sé, veremos que dice Dumbledore- las palabras de Lupin alentaron a Harry, si iba haría su mejor esfuerzo, después de todo, no sería su primera batalla.
Cuando Dumbledore llegó, estaba acompañado por la profesora McGonagall y El sr Weasley, inmediatamente fueron a ver a Bailey y Moody, dejando solo a Harry. Las horas le parecían eternas y no tenía ganas de hacer nada, solo iba dando vueltas a la casa esperando a ver a que hora salían, pero después de tres horas, no sucedió nada y empezó a desesperarse, pero cuando pensó que no aguantaría mas, la puerta se abrió y todos salieron con una cara que le dijo a Harry que algo bueno había pasado, le dijeron que fuera al comedor, donde todos iban, al sentarse el último, Dumbledore empezó a hablar:
-Todo este trabajo ha dado sus frutos, y mas que nada quiero agradecerles a todos su esfuerzo y cooperación para que esto fuera posible- miró a Harry- y ahora necesitamos pasar a las acciones antes de que sea demasiado tarde, todos ya saben que hacer y necesitamos que se empieza ya- inmediatamente, todos salieron, solo quedaron Harry y Dumbledore, quien no se había movido- Harry, supongo que quieres saber que pasó y tienes derecho: hemos encontrado el lugar que viste, esta en el estrecho de Magallanes, en una isla que no había sido descubierta y partiremos mañana.
-¿Por qué me dice todo esto? ¿no se supone que yo doy mi visión y me entero después?
-Harry, creo que no me equivoco al decir que estas sumamente interesado en ir ¿o no?
-Si...¿voy a poder ir?
-Si, tu participación en esta guerra ha sido mas de la que yo hubiera deseado, pero es una consecuencia inminente de todo lo que ha pasado, además, esta vez no estarás solo y tendrás mejor guardia.
Harry sabía a que se refería Dumbledore, siempre que peleaba contra Voldemort, era porque escapaba, o caía en una trampa, pero nunca porque el iba a eso, y nunca con ayuda profesional. Esta vez estaría listo.
El día fue muy agitado, todo mundo iba de aquí para allá y nadie se quedaba mucho tiempo en Grimauld, así que Harry solo veía a las personas que iban y venían, esperando a que alguien lo pusiera al corriente o le dijera algo que hacer, pero ese alguien nunca llegó, él solo estaba sentado, ceno sólo y lo que había podido encontrar en la alacena lo recalentó y preparó algo decente, lo que sobró lo dejó encima para alguien de los que pasaba corriendo.
Subió a dormir y preparó su ropa para el día siguiente, esperaba que lo despertaran y así se vestiría rápido para irse lo mas rápido posible.
-Harry, despierta ya, tenemos que irnos- Lupin zarandeaba suavemente a Harry e intentaba despertarlo
-mmmmmm...voy
-El desayuno ya esta abajo, no tardes
Harry se levantó y se vistió, fue al baño para lavarse la cara con agua fría para poder despertarse, tomó su varita del buró y bajó a desayunar, esta vez, todos estaban desayunando pero nadie estaba tranquilo, todos estaban nerviosos y apurados, el único que parecía apacible era Dumbledore, que fue el único que le dio los buenos días.
Cuando terminó de comer lo mas rápido que pudo sin atragantarse, salió al vestíbulo junto con Dumbledore; cuando ya estaban todos, se dividieron en grupos y unos desaparecieron, el grupo donde estaba Harry era con Dumbledore y Moody, quienes lo tomaron de la mano y lo llevaron al lugar destinado.
Harry se estaba recuperando de la sacudida cuando miró el lugar donde estaban, era tal y como lo había visto en su sueño, el árbol se podía ver a lo lejos y cuando iba a avanzar, Moody lo detuvo.
-Tranquilo, si das un paso mas, te descuartizas- Harry miró sin comprender a Moody y éste para demostrarle lo que decía, tomó una vara del suelo y la aventó a sólo un metro de ellos: la vara no llegó al suelo, se deshizo en el aire como polvo y parecía que nunca hubiera estado ahí.
-¿Cómo pasaremos a través de eso?
-Esperen, ya llegaron todos, podemos hacer un hechizo conjunto Albus
-Lo sé, y lo haremos, esperen aquí, les avisaré
Dumbledore desapareció por unos minutos, y cuando regresó, Moody ya tenía la varita en alto y estaba muy serio.
-Alastor, da la señal- Moody levantó la varita y tiró un chorro de luz roja que de seguro habían visto los demás.
Inmediatamente, Dumbledore y Moody levantaron sus varitas y murmuraron algo al mismo tiempo, en otros lados de la isla, brotaron finos hilos amarillos que se entrelazaron haciendo una red que ocupaba toda la isla hasta el acantilado. Cuando terminaron, Moody lanzó una piedra, esta vez, llegó al suelo sana y salva, el hechizo había funcionado. Empezaron a caminar hacía el acantilado, vigilando todo con mucho cuidado y con las varitas en alto.
Cuando solo faltaba un tramo de subida para llegar al árbol, una señal roja de auxilio salió de una de las varitas de otro equipo, se oyeron gritos, maldiciones y ruidos; los mortífagos habían llegado.
Dumbledore dio órdenes a Moody y le dijo a Harry que se quedara detrás de él, Moody fue a auxiliar a los demás, Harry pudo ver como más equipos llegaban para la pelea, pero veía que Dumbledore hiciera nada hasta que él le dijo:
-¿Nos vamos a quedar aquí?
-Claro que no, nosotros tenemos que llegar al árbol
Corrieron cuesta arriba, pero conforme iban subiendo, se daban cuenta de que en ese lugar también había un hechizo que no les permitía subir lo poco que faltaba, de repente, Dumbledore se paró de golpe.
-Finite Incantatem Maliria Tepilma- diciendo esto, un gran chorro dorado salió de su varita, era como agua, y caía en el suelo llenándolo como lluvia; esperaron a que el suelo enfrente de ellos estuviera lleno, entonces Dumbledore le hizo una seña a Harry para que avanzaran, esta vez, el camino fue mucho mas real, si avanzaban, pero todavía quedaba algo del hechizo, que hacía el camino largo, pero no interminable como era.
Casi al llegar al árbol, cinco mortífagos salieron a su encuentro, lanzando maldiciones a diestra y siniestra; Harry y Dumbledore los dejaron inconscientes, pero les habían quitado tiempo, porque al mirar arriba, otros mortífagos se dirigían al árbol sin mirar atrás.
-¡Rápido!- Dumbledore jaló a Harry para que fuera mas rápido y no se quedara atrás, corrieron e intentaron darles a los mortífagos que iban a adelante, solo le pudieron dar a dos, faltaban tres y les llevaban ventaja.
-¡Desmaius!- Harry tiró el hechizo que llegó al blanco, solo quedaba uno y ya casi llegaba.
-¡Petrificus Totalus!- esta vez fue Dumbledore quien tiró el hechizo, dándole en la espalda al mortífago que cayó cuesta abajo sin parar.
Llegaron al árbol, éste era gigantesco y muy grueso, podía decirse que eran cinco árboles en uno. Harry y Dumbledore llegaron al frente del árbol y Harry por fin pudo ver bien a la chica: tenía el cabello largo y lacio que era de un color rubio pero casi blanco, su cuerpo era delgado y parecía que se podía romper en cualquier momento, su cara era de rasgos muy finos y bellos, sus ojos estaban cerrados, tenía las orejas puntiagudas y estaba vestida con un vestido blanco muy largo, lo que llamó mucho la atención fue una luna de cristal que parecía incrustada debajo de su cuello como un collar. Estaba sujeta por cadenas al árbol que parecían irrompibles, Harry todavía no sabía como le iban a hacer para liberarla.
-Vamos a Harry, repite conmigo: Icarina Tespere Molina Resula
-Icalina Tespere Molina Resula
Repitieron este hechizo muchas veces, las cadenas se fueron aflojando pero no lo suficiente para dejarla salir, de repente, un ruido detrás de ellos hizo que Harry de distrajera y al voltear vio a Voldemort que venía directo hacia ellos.
-¡Dumbledore!- Harry miró a Dumbledore pero el parecía estar solamente en el hechizo, Harry salió al encuentro de Voldemort y levantó su varita para distraerlo el mayor tiempo posible, cuando iba a atacar, una mano lo sujeto, haciéndolo para atrás y quitándolo de Voldemort, era Dumbledore, que colocó una barrera mientras Voldemort la intentaba romper con maldiciones.
-¡Harry, debes continuar con el hechizo y sacarla de ahí!
Harry corrió y se puso a decir el hechizo lo mas fuerte y con toda la energía que podía; Dumbledore tenía un enfrentamiento con Voldemort, ambos estaban muy parejos a pesar de que Dumbledore solo se estuviera defendiendo.
Harry seguía repitiendo el hechizo pero casi sin resultados aparentes, hasta que en árbol, la cadena se aflojo un centímetro, y la chica empezó a abrir los ojos, Harry se dio cuenta y corrió para ayudarla a despertarla.
-¡Vamos, despierta!
-mmmmm...¿qué?
-¡Despierta!
-¿Qué ocurre?- la chica abrió los ojos completamente y vio a Harry que le gritaba
-¡Trata de zafarte!
-aaayyyy ¡no puedo!- un hechizo le había pasado cerca y luchaba por salirse
-¡Vamos, no hay mucho tiempo!
-¡Eso intento, las cadenas son muy duras!
-¡Aguanta y repite conmigo!
-¡¿Qué!
- Icarina Tespere Molina Resula
- Icarina Tespere Molina Resula
Siguieron repitiendo, pero atrás, Dumbledore seguía intentando parar a Voldemort, que mandaba mas maldiciones que Dumbledore solo desviaba.
-¡Ah!- la chica cayó al suelo estrepitosamente
-¡Vamos!
Dumbledore vio como Harry y la chica estaban bien, así que activó una gran barrera y fue por ellos.
-¡Tenemos que irnos ya!- Dumbledore tomó a Harry y a la chica de la mano para desaparecerse, pero ella lo detuvo
-¡No podemos desaparecer aquí, tenemos que estar abajo del acantilado!
-¡Otro hechizo!
-¡Si!
-¡¿Cómo bajaremos!-Harry pensaba que después de sacar a la chica sería desaparecer y ya, pero no era así.
-¡Sujétense de mí!- la chica había gritado y tanto Harry como Dumbledore se sujetaron, Harry llegó a pensar que se tirarían o algo así, pero se dio cuenta de que ella tampoco sabía bien que hacer
-¡¿Y ahora que!- Harry se estaba poniendo nervoso por la cercanía de los mortífagos y Voldemort, si iban a hacer algo, sería mejor que lo hicieran ya
-¡Sujétense y salten!- hizo una pausa- ¡Ya!
Saltaron sin saber que pasaría a continuación, y la chica empezó a decir cosas que ni Harry ni Dumbledore entendían, entonces cuando faltaba poco para tocar el suelo, una ráfaga de aire los hizo elevarse y era...sorprendente, ¡estaban volando! Entonces, ya lejos del acantilado, la chica gritó a Dumbledore:
-¡Ahora si, cuando quiera!
Dumbledore sujetó a ambos y desaparecieron.
oooooooooooOOOOOOOOoooooooooOOOOOOOOoooooooooOOOOOOOooooooooooo
Lupin sabía que no resistirían mucho mas, todos estaban ahí, pero los mortífagos los sobrepasaban por número, no aguantarían mucho mas, además, estaba Dumbledore y Harry, tenían que averiguar si ya estaba la chica a salvo.
-¡Vamos, tenemos que esperar a Dumbledore!
-¡No aguantaremos mucho mas!- Moody señalaba a los refuerzos de los mortífagos que venían
-¡Alguien tiene que ver si ya están a salvo!- Tonks estaba malherida y muy cansada
-¡No creo que debamos, ya lo están!- Lupin miraba al cielo mucho mas tranquilo
-¡¿Qué quieres...- Moody no termino, al voltear arriba, vieron como tres personas pasaban ¿volando, si estaban volando, y eran Harry, Dumbledore y la chica.
-¡Perfecto, ya podemos largarnos!- Moody desapareció y el mensaje se distribuyo por todos los miembros de la orden, que fueron desapareciendo uno a uno, hasta que ya nadie se quedó atrás.
OooooooooOOOOOOOOOOoooooooooooOOOOOOOOOOoooooooooOOOOOOOOooo
-¡NOOOOOOO!- Voldemort estaba desesperado al ver que su plan se hacía trizas inevitablemente
-¡Señor, tenemos que irnos ya, ya que la hada no está, la isla desaparecerá!
-¡Lo sé idiota!- desaparecieron y la isla empezó a hundirse.
Al final, no quedo ni el más mínimo rastro de ella.
OooooOOOOOOOoooooOOOOOOoooooooOOOOOOoooooOOOOOOOoooooooooooO
Harry se despertó mucho mejor de lo que pensaba, estaba completo, solo estaba mareado y tenía uno que otro rasguño, pero nada de que preocuparse, se levantó y se puso las gafas, estaba en el cuartel de la orden, sano y salvo pero, ¿qué pasó con todos los demás?
Bajó rápidamente hacia la sala y se encontró con Tonks, quien se veía algo magullada pero bien.
-¿Harry? ¡Que gustó verte bien!- Tonks lo abrazó con tal fuerza que Harry se preguntó si la sra Weasley no se había apoderado de ella.
-Tonks, me aplastas...
-¡ay! Lo siento, es que estoy tan feliz de que nadie haya salido mal...
-¿Todos están bien?
-¡Si, pensamos que no lo lograríamos, pero entonces los vimos a ti, Dumbledore y a la chica, y supimos que el trabajo ya estaba hecho
-¡Claro! ¿Cómo esta ella?
-Está arriba en la habitación continua a la tuya, descansando, todavía no sabemos nada, lleva dormida desde que llegó, y pensé que lo mejor era llevarla a San Bruto, pero Dumbledore se opuso.
-¿Por qué?
-Si entraron al ministerio...¿no podrán entrar al hospital?
-Supongo que sí
-¿Quieres ir a verla?
-Sí...pero
-Anda, no seas tímido, y llévale esto, por si despierta- Tonks le entregó una charola con un té caliente- ya la vi, esta de muy bien ver...- Tonks le echó una mirada pícara que hizo que Harry se sonrojara
-¡Tonks!
-Lo siento, yo sólo decía...¡vas!- empujó a Harry hacia la puerta y a éste casi se le cae la charola, cuando recuperó el equilibrio, empezó a subir las escaleras hasta llegar a la habitación indicada por Tonks, entró cuidadosamente y haciendo el menor ruido posible.
Ella estaba en la cama, dormía plácidamente, pero al ver mas de cerca, Harry casi tiraba la charola, ¡ella estaba flotando! Al acercarse más, (después de poner la charola en un lugar seguro) pudo ver que, efectivamente, estaba flotando pero a tan sólo unos centímetros de la cama, y se veía bien, así que decidió no hacer nada.
De repente, ella empezó a moverse, tomando desprevenido a Harry, que cayó al suelo.
-¡Ah!- Harry se levantó y se sobó
-¿Estás bien?- la chica lo miró y le ayudó a levantarse
-Si, gracias
-mmmm...parece que he dormido años
-Pues...
-¿Qué?
-Bueno...antes que nada...me llamo Harry Potter
-¡Oh! Claro, me llamo Gezebell (se pronuncia yezbel), mucho gusto
-Gezebell...lindo nombre
-Gracias
-De nada...- Harry se había sonrojado y estaba algo nervioso
-No solo por eso, si no por rescatarme...
-Eso, pues...de nada
-Estoy muy agradecida contigo, no sé si algún día te lo podré pagar..
-No hay necesidad, lo hice por que quise, no me debes absolutamente nada
-Muchas gracias, pero de todas maneras si quieres algo, solo debes pedirlo
-Ah...gracias
-Bueno, creo que ya fueron demasiadas gratitudes, ¿cómo me encontraron?
-Ah..eso, pues tuve un especie de sueño donde te vi y con algunos hechizos logramos saber en donde estabas
-mmmm...que suerte tuve
-Supongo
-¿Cuánto tiempo estuve ahí?
-Casi dieciséis años
-Rayos...
-Pero lo bueno es que ya no estás ahí ¿no?
-Y todo gracias a ti
-Jeje, me halagas
-Es la verdad...
-¡Ah! Ten, casi lo olvidaba, aquí hay algo para que te sientas mejor- Harry le dio la taza de té caliente que ella tomó poco a poco, cuando termino, intentó pararse, pero casi cae, por suerte, Harry la alcanzó a agarrar.
-¡Uff! Eso estuvo cerca, gracias Harry, ¿te puedo decir así?
-Claro, y pues yo solo te puedo decir Gezebell o ¿te digo la señorita?
-Jaja, que gracioso, ¿podemos bajar?
Harry ayudó a Gezebell a bajar hasta la cocina, donde sólo estaba Tonks, quien al verlos entrar, le guiñó el ojo a Harry, que se volvió a poner rojo.
-Hola, mucho gusto, me llamo Tonks
-Encantada, Gezebell, me encanta tu cabello
-Ja, gracias, ¿comes con nosotros?
-Claro
Estuvieron comiendo y platicando muy animadamente, Tonks y Harry le contaban muchas cosas a Gezebell quien se enteraba de todo lo que había pasado en quince años.
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¿Qué les pareció?
Muchas gracias por sus reviews y si los tomo en cuenta
Espero que bien, si no, déjenme reviews acerca de que tan malo estuvo, bueno ahora, la publicidad, en esta página también escribe una amiga mia que su nick es Mayleena, tiene fan fics que a mi gustan mucho y tambien son de Harry Potter:
Los Artefactos Perdidos
La Varita Kaycee
La Profecía del Mago y el Demonio
La Guerra, el Equipo (mi favorito)
Todos están en proceso y me gustaría que los leyeran
¡Gracias!
Eris
