DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama.
ADVERTENCIAS: RiRen. Lemon. Palabras altisonantes. OoC. AU. Yaoi. Solo sexo.
Notas al final del capítulo.
Título: Pudín.
Pareja principal: Levi x Eren
Summary: A Eren le fascinan los juegos de rol. ¿Y qué mejor para un juego de rol que la noche de Halloween? Y no importa que Levi no quisiera, él lo iba a obligar a vestirse del Joker y así jugar con él. Porque Harley Quinn no era nadie sin su Pudín.
Levi sabía que Eren le iba a pedir algo.
Oh, lo sabía muy bien.
Porque ese maldito mocoso de mierda estaba de rodillas ante él, masturbándolo por sobre el pantalón, con una mirada lasciva y una mano perversa que no dejaba de moverse.
Y Eren no le hacía sexo oral a menos que quisiera algo.
Soltó un chasquido, tratando de concentrarse otra vez en su informe de trabajo, sin embargo, Eren no captó la clara indirecta de que se detuviera, y solo abrió la cremallera de su pantalón, bajándolo lo suficiente para poder acariciar ahora su miembro por encima de su ropa interior.
—¿Qué quieres? —gruñó bajando la vista.
El menor mordió su labio inferior.
—Se acerca Halloween, Levi… —ronroneó en voz baja.
El pelinegro bufó, negando con la cabeza.
—Ni se te ocurra —espetó duramente.
Pero no intimidó a su novio, que parecía decidido a conseguir lo que fuera que quería.
—¿Qué disfraz? —siseó luego de unos segundos en silencio, sintiendo su miembro ya reaccionando por las caricias que le daba el maldito mocoso.
—Harley Quinn y el Joker —se rió Eren.
Levi golpeó la cabeza del castaño con un libro que tenía a mano, arrancándole un gemido de dolor.
—Me niego —murmuró molesto.
—Pero Leeeeeeeeeeevi… —protestó el chico.
—No me teñiré el maldito pelo de verde por tu estúpido capricho sin sentido de querer hacer un rol conmigo —agregó impasible.
—¡Si igual te gusta! —gritó Eren—. ¡Siempre lo terminas disfrutando! ¡No te quejaste cuando hiciste de Han Solo y yo de la Princesa Leia!
Recordar al castaño con el clásico traje de baño dorado de la Princesa Leia que utilizó en El Retorno del Jedi, cuando Jabba el Hutt la apresó, hizo que su pene prácticamente diera un salto por la ansiedad.
—No tenía que maquillarme —gruñó Levi.
—O cuando hiciste de Batman y yo de Gatúbela —agregó el muchacho.
Su polla volvió a sacudirse ante el recuerdo del muchacho con ese ajustado traje de cuero que marcaba tan bien su culo y como había roto el disfraz por la desesperación de follar con su pareja.
—Sigue siendo–
—Imagíname con medias y tacones —ronroneó Eren—, y un pequeño short marcando mi trasero.
Levi tragó saliva.
—Seré tuyo esa noche, Levi —prosiguió Eren sonriendo de lado—. Podrás hacer conmigo lo que quieras. Seguiré al pie de la letra todas las órdenes que me des. Es un rol, después de todo. Y ambos sabemos muy bien que Harley haría lo que fuera para complacer a su Pudín.
—No puedo entender cómo quieres que tengamos sexo haciendo un rol de una pareja tan enferma —murmuró el pelinegro—. Bien —agregó—, pero será el Joker de Ledger, no de Leto.
Eren abrió la boca para reclamar, sin embargo, una mirada de Levi le hizo callar y comprendió que si seguía presionando, estaría jugando con su suerte. Su novio ya había aceptado, con ello debía contentarse.
Asintió, sin borrar su sonrisa, e hizo amago de alejarse.
Pero Levi lo detuvo con un tirón de pelo.
—Terminarás lo que iniciaste, mocoso de mierda, y quiero ver tu rostro lleno de mi semen al final de tu trabajo —dijo el mayor suavemente, pero con aquella voz que no admitía lugar a réplicas.
Eren maldijo por lo bajo, pero no dudó en obedecer.
La noche de Halloween, sin embargo, Levi ya se estaba arrepintiendo de su decisión. En especial cuando tuvo que ponerse el maquillaje en su rostro, totalmente desagradable para su gusto.
Iba a dejar a ese mocoso de mierda en una silla de ruedas.
Miró su cara, haciendo una mueca al notar el pintalabios corrido en su boca, y abrió la puerta del baño.
—¿Estás listo, Pudíiiiiiiiiin? —gritó Eren desde el comedor—. Quiero salir a pedir duuuuuuulces.
Pendejo de mierda, hijo de la grandísima…
Se recostó en la puerta de entrada del comedor, mirando al muchacho que estaba de espaldas hacia él.
Un primitivo deseo de follarlo nació en su interior al notar el pequeño short que apenas cubría algo mientras el castaño se inclinaba para recoger la enana calabaza de dulces.
¿El mocoso lo había obligado a maquillarse y querer hacer un rol? Bien, pues tendría su merecido por ello.
Eren se giró, mirándolo con una ceja enarcada, y Levi notó que se había teñido las puntas de rosado y azul. Cómo lo había hecho, no quería saberlo. Al menos no fue tan idiota como para decolorarse todo el cabello.
Sus ojos estaban delineados y coloreados con los mismos tonos, sus labios pintados de un intenso rojo y había un pequeño corazón bajo su ojo derecho. Llevaba un collar alrededor de su cuello con letras, formando la palabra PUDÍN, y la playera era exactamente igual a la utilizada en la película, junto a la chaqueta, el short y las medias. Y esos tacones–
No, Levi no lo dejaría salir del departamento que compartían con esa pinta.
—¿Ocurre algo? —preguntó Eren frunciendo el ceño cuando Levi con tranquilidad dio unos pasos—. Oh, y el traje te queda bien, pensé que te quedaría–
—Vamos a la habitación —gruñó el mayor tomándolo del brazo.
—¿Eh? —Eren estuvo a punto de tropezar debido al brusco tirón, su mano sujetando el bate que Harley Quinn utilizó en la película, y resolló—. ¡Oye, quiero salir a pedir dulces, luego podemos–!
Levi se detuvo, girándose, e intimidó a su pareja con una sola mirada.
—¿No dijiste que me harías caso en todo? —espetó sin broma en su voz—. Tú querías tu puto rol, ahora tendrás tu puto rol y asumirás las putas consecuencias.
Entraron al cuarto, y Eren tropezó, echando el bate a un lado, sujetándose del mueble para no caer al suelo.
—¡Pero se más suave!
Como respuesta, obtuvo una bofetada sorpresiva.
Suave, casi indolora, pero sorpresiva.
Levi sabía medir bien su fuerza y no le causaría daño adrede.
—¿Me estás pidiendo que sea suave? —gruñó Levi con una media sonrisa.
Eren bufó, notando entonces que Levi se tomaría en serio el maldito rol, y una enfermo placer se instaló en el cuerpo del castaño.
Amaba tanto cuando su pareja le seguía sus malditos juegos insanos.
—Pero Pudín, mis dulces… —ronroneó mientras Levi lo agarraba otra vez del brazo.
—Yo te daré un dulce que adoras —gruñó el pelinegro antes de tirar de él, besándolo de forma dura y brutal.
La saliva se entremezcló entre ellos con rapidez, sus manos comenzando a manosear al otro sin control.
Eren jadeó cuando Levi le dio un fuerte apretón en su trasero.
—Quiero chupártela —ronroneó Eren al alejarse, respirando aceleradamente.
—No —lo empujó a la cama, abriendo el cajón buscando a tientas algo—. Te mereces un castigo por esto —encontró las esposas que utilizaban tantas veces, y antes de que Eren pudiera comenzar a protestar, puso un lado de ellas en su mano y el otro lo colocó en el respaldo de la cama.
—Pero Pudín, prometo portarme bien —se quejó Eren ansioso.
Levi deslizó sus manos por el short del muchacho, tocando su miembro por sobre la tela de la ropa, escuchando la respiración entrecortada de su pareja.
—¡Me estás torturando! —protestó Eren mientras Levi desabrochaba su short, tirando de él y dejándolo solo con las medias y las bragas.
—¿Oh? —Levi ladeó la cabeza, enderezándose, viendo al muchacho temblar bajo su toque—. ¿Pensabas salir así, mocoso de mierda? ¿Con unas braguitas que apenas te cubrían algo?
Levi se quitó de encima, mirándolo con una sonrisa perversa, y con parsimonia y tranquilidad caminó por el cuarto, abriendo los cajones, buscando algo.
Cuando se giró, Eren jadeó.
¿Por qué mierda Levi tenía unas tijeras en su mano junto al lubricante? Lo último lo podía entender, pero…
Carajo. No–
Sabía que debía tener la boca abierta y los ojos como platos cuando Levi agarró el bate, sonriendo como seguramente el Joker lo habría hecho en esa situación.
—Ni se te ocurra —farfulló Eren.
—Estoy seguro de que lo quieres —dijo Levi subiendo a la cama dejando el bate a su lado mientras separaba las piernas del menor.
—¡Es un baaaaaate, Leeeeevi! —jadeó Eren cuando su novio elevó sus piernas, exponiendo su trasero.
—¿Así que ahora no soy Pudín? —enarcó una ceja, agarrando las medias y cortándolas lo suficiente para exponer su culo.
—¡Al menos sácame la ropa! —chilló Eren ante el contacto frío del metal en su piel.
—No —Levi se inclinó, sus ojos otra vez con un toque sádico—. ¿No estamos acaso en un rol, mocoso de mierda? Y yo puedo hacer lo que quiera contigo, así como el Joker hacía lo que quería con Harley —pudo ver como tragaba saliva, y suavizó su voz—. ¿Cuál es la palabra en caso de emergencia?
Pudo sentir como el cuerpo del menor se relajaba, de alguna manera, ante lo que dijo. Porque era una clara muestra de que Levi no pensaba hacerle daño en ese juego.
—Titán —dijo Eren juguetonamente.
—Bien —Levi entrecerró los ojos, cortando ahora la tela de la braga y observando el agujero de su novio—. Entonces, ¿en qué estábamos? —deslizó un dedo por sobre su ano, viendo cómo se tensaba ante la acción, y humedeció sus labios—. ¿Qué pasa, mocoso de mierda? —ronroneó mientras empujaba su dedo superficialmente—. ¿Ahora no quieres que te folle?
El castaño soltó un chasquido, gruñendo algo ininteligible, y Levi soltó una risa baja, alejándose unos centímetros mientras destapaba la botella de lubricante.
—Insisto en que quiero tu polla, Pudín —dijo Eren con voz aniñada.
Soltó un bufido, tomando el bate, y lo frotó contra la polla ya medio erecta de su novio, viendo como su rostro se contraía gracias al éxtasis.
—Y yo quiero ver tu rostro retorciéndose mientras te follo con tu puto bate —respondió Levi escuchando el chillido de Eren cuando lubricó su entrada con el frío líquido para luego meter dos dedos sin cuidado.
—¡Pu-pudín! —gimió Eren arqueando su espalda, la esposa que sujetaba su mano sacudiéndose—. ¿Por qué… por qué eres ta-tan malo… co-conmigo…? —sollozó deslizando su mano libre para acariciar su pene ya erecto, sin embargo, Levi la manoteó con un gruñido.
—¿Malo? —exprimió la botella, llenando con más lubricante su entrada mientras se inclinaba ante el rostro lascivo de su novio—. ¿Ahora soy yo el malo?
Eren iba a decir algo, pero solo pudo chillar una vez más cuando Levi metió otro dedo, embistiéndolo sin control, su mano haciendo un sonido aguado y morboso gracias a los movimientos que hacía.
—¿Quién es el malo entonces, Harley? —ronroneó Levi haciendo círculos ahora con sus dedos, viendo como la expresión de Eren se contraía por el placer.
Por supuesto, su novio apenas pudo formar palabra alguna, los tacos resonando contra sus pies cuando se movía gracias a las bruscas embestidas que el pelinegro le daba solo con su mano.
—¿No puedes hablar acaso, cariño? —dijo el mayor dejando de mover su mano—. Al Señor J. le gustan tus gemidos.
Y volvió a frotar el bate contra su polla, crispándose al oír su sonoro gemido.
—¡Pudííííín! —gimió Eren para luego jadear al sentir a Levi retirando sus dedos de su interior con un húmedo sonido.
—¿Qué? ¿Acaso no te gusta? —Eren abrió sus ojos como platos cuando observó cómo su pareja cubría con lubricante la parte superior del bate—. No te vas a poder sentar en dos semanas.
Antes de que el menor pudiera decir algo, llevó el bate a su entrada, frotándolo superficialmente, empujando levemente, sin hacer demasiada presión. Viendo a Eren morder sus labios, pasando su lengua por ellos después.
—¿Oh? —se ganó su atención y sonrió enarcando una ceja—. ¿Acaso estás ansioso por tenerlo dentro, mocoso de mierda? —empujó el bate contra su agujero—. ¿Ahora si quieres al Señor J. en tu interior?
—Mhn… —sollozó Eren cuando Levi empujó un poco más el bate dentro de él, comenzando a entrar—, me… e-estás… ah… ma-matando… ngh… Pu-Pudín… —lloriqueó cuando sintió como le echaba lubricante en su entrada llena a más no poder para que así el bate siguiera entrando.
Levi soltó una risa baja, notando como el chico temblaba bajo él.
—Vieras cuán abierto estás, mocoso de mierda —le dijo burlón—, y realmente parece como si lo disfrutaras —empujó un poco más—. Voy a sacarte una foto, ¿sabes? Para el recuerdo.
—¡No…! —Eren, al sentir el bate tocando su próstata, enarcó su espalda, tan caliente que no lo hubiera creído posible. Luego, sintió el flash de la cámara—. ¡Pudín! ¿Qué vas a… a hacer con eso?
Levi no respondió enseguida, mirando la imagen que sacó, sin poder dejar de sonreír al ver al muchacho acostado boca arriba en la cama, con sus piernas completamente abiertas, y un bate asomando por su trasero, una expresión lasciva en su rostro.
Total, absolutamente caliente.
—La venderé por eBay y Amazon —dijo con tranquilidad, dejando el celular a un lado y subiéndose a la cama—. Sacaré buen dinero por ella, ¿eh? Imagina el titular: "Vendo foto de Harley Quinn follada por su bate" —observó cómo Eren enrojecía y desabrochó el pantalón violeta del Joker que traía encima—. Aun no termino contigo, por supuesto.
—¿Eh? —Levi no tocó el bate mientras se sentaba a horcajadas sobre el pecho de Eren, liberando su polla de su ropa interior—. ¿Pudín?
Levi apretó su nariz, cortando su respiración, y aprovechando que Eren abrió su boca para respirar, metió su polla entre sus labios, atragantándolo de golpe. Sin embargo, no se alejó a pesar de los ojos llorosos del muchacho.
—Ahora imagina —dijo Levi socarrón, chocando con los ojos del menor—, si mueres atragantado mientras me la chupas, mocoso de mierda —movió su cadera, dando suaves embestidas contra la boca de Eren—. Los periódicos dirían algo así como "Murió mientras se masturbaba con un bate".
Eren entrecerró sus ojos, viendo como brillaban con desafío, y lo embistió ahora brutalmente, viendo la saliva escurrir por la barbilla de su boca.
—¿Estás enojado… por qué querías salir a pedir dulces? —ronroneó respirando entrecortadamente al sentir el placer que le causaba la boca del menor—. ¿No te gusta… mi dulce, Eren?
Alejó su miembro, un pequeño hilillo de baba uniendo la boca del chico con su polla, y Eren relamió sus labios, sus mejillas rojas, el verde-azulado de su ojos brillando con lascivia y deseo.
—Si tuviera… ngh… chocolate… —balbuceó—, sería perfecto… Pudín… El dulce… perfecto…
Levi bufó, volviendo a follar la boca del menor como si no hubiera un mañana.
Terminó corriéndose en su rostro, ante la enorme sonrisa de su novio.
Se quitó de encima, poniéndose ahora entre las piernas del menor, todavía el bate dentro de su culo, y acarició el miembro de Eren.
—¿Vas a hacer que me corra, Pudín? —preguntó el muchacho tratando de poner una voz inocente a pesar de tener la cara sucia por la esencia de Levi.
—No —lo embistió con el bate, oyendo su gemido—. Voy a follarte ahora.
—¿Quéééééééééé? —chilló Eren.
Levi solo le sonrió antes de embestirlo una vez más y comenzar a quitar el bate con lentitud para no llegar a hacerle daño.
Cuando lo sacó completamente lo echó a un lado, haciendo una nota mental de deshacerse del bate o limpiarlo cuidadosamente, y miró el agujero del menor como si estuviera mirando una obra de arte.
—¡Leeeeeeeeeeevi, ngh… no… no lo mi-mires! ¡AH!.
Eren gritó al sentir una fuerte palmada en su trasero, y antes de poder protestar, Levi lo penetró bruscamente, entrando con facilidad y sin problemas gracias a la gran preparación que le había dado, sus testículos chocando contra el trasero del menor.
Se quedaron un momento en silencio, respirando aceleradamente, y cuando el mayor planeaba moverse, tocaron a la puerta del departamento.
Unos segundos después, se oyeron unos gritos infantiles:
—¡Dulce o travesura!
Levi miró a Eren con una ceja enarcada.
El rostro del muchacho estaba de piedra.
—Ni… ni se te– ¡LEVI! ¡NGH! ¡AH! ¡BA-BASTA! ¡MHN! —jadeó a gritos cuando el pelinegro comenzó a follarlo con dureza.
—¿Ahora soy… soy Levi y no… mhn… Pudín? —masculló el mayor con una sonrisa de superioridad, sin dejar de moverse en su interior.
—¡ERES… ERES LO PE-PEOR…! —chilló Eren.
Los niños no volvieron a tocar la puerta. Ni esos niños, ni los siguientes que se acercaron al departamento.
Eren comenzó a reírse escandalosamente entre gemidos, enarcando su espalda, enrollando sus piernas en la espalda de Levi.
—¿De qué… qué te ríes, mocoso? —gruñó Levi jadeando.
—Puuuuuuuuuuudín —gimió Eren sin poder dejar de reír—, no tuviste… que fo-follarme… con mi bate, Pudín…
Levi comenzó a masturbarlo, enloqueciéndolo más, corrientes de placer recorriendo todo su cuerpo.
—… ahora… ¡Tu pene no puede llenarme, Pudín! —chilló Eren de golpe, sin dejar de reírse.
La risa desquiciada de Eren lo sacó completamente de sus casillas junto con lo que había dicho.
—Te dejaré en una silla de ruedas.
Eren detuvo su risa de golpe.
Y, al ver la lenta sonrisa que se extendía por el rostro frío, estoico y helado de Levi, supo que no bromeaba.
Que tendría mucha suerte si al día siguiente podía levantarse.
No dejó de gritar por el resto de noche que quedaba.
Tres días después, Eren seguía en cama.
—Te odio —murmuró contra su almohada en tanto Levi escribía un informe en su portátil, al lado de él.
—Tú querías jugar —respondió el mayor con tranquilidad.
—¡Me follaste con un bate! —gritó resoplando.
—No te quejaste en el momento —contestó Levi.
—¡Prácticamente hicimos todo el kamasutra esa noche! —prosiguió Eren.
—Y lo disfrutaste completamente —dijo su pareja encogiéndose de hombros.
—Agh, te odio —a pesar de sus palabras, Eren se arrastró por la cama, haciendo una mueca de dolor, y abrazó a Levi por la cintura, acurrucándose a su lado—. No podré caminar en dos semanas —se quejó como un niño pequeño, haciendo un puchero.
Escuchó el chasquido de Levi, que apenas lo tomó en cuenta, y siguió trabajando en lo que fuera que estuviera haciendo.
Eren, enfurruñado por la actitud de su novio, buscó alguna manera de irritarlo como castigo por lo que había hecho.
—El próximo año haremos de Legolas y Gimli. A ti te queda perfecto lo enano.
Levi giró la cabeza como si estuviera poseído, con una expresión de piedra, y Eren se arrepintió inmediatamente de lo que dijo.
Corrección: Eren no pudo salir de la cama por un mes.
Como dije al principio, el oneshot fue solo sexo (?) Fue escrito por mi simple y morboso deseo de ver a mi pasivo diciéndole Pudín a Levi, lol.
El próximo oneshot es KennEren, a petición de mi futura esposa, callmxdaddy. Ah, ¡BEBÉ, MUCHAS GRACIAS POR LA BELLA PORTADA! ERES LA MEJOR, TE AMO *corazones gays* El KennEren tendrá fluff :v No sé cómo lo haré, pero tendrá fluff (?)
Las peticiones se irán escribiendo en el orden de llegada. Si tienen alguna petición con trama, como si quieren ver a Eren practicando sado con, no sé, Erwin, lo dicen :v xD
Me sorprendió el recibimiento que tuvo el ZekEren (?) Ya vendrán más de esa pareja, lo prometo.
Muchas gracias a todas las personas que comentaron el capítulo anterior: callmxdaddy, dayechelon, Akire, , Darling, Sumire crazzy Murasaki, Ixthel296, Miri-Anath, Shadow D. Sana, Yaritza9, Zeramuski, Ame, IselaRives y EstragonYu. También a las que dieron follow y favs.
¡Gracias por leer!
Cotota~
