"Vacaciones"
Era un hermoso día en el imperio de Cristal, todo brillaba como siempre. Los ponis de cristal hacían sus rutinas y paseaban por las brillantes calles.
En un callejón del lugar, se abría un portal y pasaba Dark en su forma gato con una maleta pequeñita en su garra derecha.
—Oooohhhh sí. Ya podemos disfrutar de unas relajantes vacaciones. Je, je— decía el felino con una sonrisa alegre.
—Espera un momento ¿Nosotros trabajamos?— preguntaba Creepy que cruzaba el portal y se cerraba detrás de él.
—Pues claro. Destruir, planear, pelear y saber qué hacer, es un poco trabajoso. Je, je— mencionaba Dark de forma burlona.
— ¿Es en serio? ¿Vas a empezar otra vez?— el oso lo miraba enojado.
— ¿Qué dije? Solo dije que era trabajoso, porque me tenía hasta lo cabezoso y es un poco doloroso. Je, je— se reía el gato.
— ¡Cállate y deja de decir estupideces!— exclamaba Creepy furioso.
—Je, je. Ok, ok. Ya paro. Bueno, ya estamos aquí. Es hora de disfrutar— decía el felino saltando de la emoción.
—Sí, sí, pero quiero relajación y eso quiere decir que conviértete en tu verdadera forma, haceme el favor para no llamar la atención. No quiero oír gritos ni nada por el estilo— mencionaba el oso mirando a Dark con seriedad. El gato rodaba los ojos.
—Ok, ok— chasqueaba sus garritas haciendo que su cuerpo brillara mucho para después de que se disipara, dejaba ver a un alicornio negro con los ojos amarillos, su crin y cola eran de color morado, y una cutie mark de una huella de gato con dos cuernos —Ya ¿contento?— alzaba sus cascos delanteros.
—Mmmmm. Debes ocultar tus alas. No quiero que por estar contigo, me aplaste unas lunáticas yeguas alborotadas que quieran estar con el primer alicornio macho de por aquí— decía con los brazos cruzados.
—Ay. Por favor. Eso no es tan malo, aunque es un poco doloroso, pero te acostumbrarás. Je, je— decía el alicornio con una sonrisa alegre, pero Creepy lo veía con una seriedad que daba miedo. Dark suspiraba fastidiado —Está bien— hacía brillar su cuerno y sus alas desaparecían — ¿Ya?
—… No.
— ¿¡Qué más falta para que podamos salir de éste callejón!? Ya me tiene mareado el olor a basura. Parece como que en tres días no lo sacan— mencionaba el aludido mirando el contenedor que estaba a tope de basura.
—Lo que falta, es que tienes que cambiar de color, porque puedes llamar más la atención, especialmente de la guardia, porque van a estar diciendo "ese unicornio debe tener oscuridad por dentro. Enciérrenlo" y todas esas estupideces de siempre— decía Creepy lo último con una voz burlona.
— ¿Sabes qué? Eso sonó un poco racista— agregaba el semental mirándolo con los ojos entrecerrados.
—Sí, sí, pero es la verdad. Está la insecto Chrysalis y el pendejo de Sombra. Montarás un alboroto al millón y estas vacaciones no tendrán sentido— decía el oso poniéndose melancólico.
—Ok, ok. Ya me cambio de color— dicho y hecho, con un hechizo cambió el color de su pelaje de negro a blanco —Listo. Espero que no digan nada y no pienso cambiar el color de mi melena, y la cola, porque éste es mi color natural— agregaba Dark señalando su melena con un casco.
—Sí, lo sé, pero ¿Por qué blanco?— preguntaba Creepy serio.
—Porque… porque es el primer color que ¿tuve?— el unicornio estaba confundido. El oso suspiraba algo frustrado.
—Olvídalo. Solo falta tu cutie mark y ya podemos salir de aquí— decía el oso mientras agarraba una alforja y guardaba la diminuta maleta. El semental fastidiado, ponía sus cascos delanteros a su cutie mark para luego ponerlos en el suelo. Su cutie mark había cambiado a una espada con el filo dorado y la empuñadura era morada con una calcomanía de una huella de gato —Muy bien. Busquemos un hotel o una casa o lo que sea ¿te parece?— preguntaba con ganas de salir de ahí.
—Sipi. Je, je. Busquemos un lugar para quedarnos y después exploremos como turista. Je, je— decía el unicornio con una sonrisa alegre haciendo aparecer con su cuerno una camisa con rayas para tenerlo puesto. Luego usaba su magia para atraer su alforja para ponérsela en el cuello tapando la cutie mark por un lado y Creepy estaba dentro de la alforja ya que se había metido antes de que lo elevara con magia.
—Bueno, adelante. Salgamos de este sucio y apestoso callejón— decía el oso sacando la cabeza y sus bracitos para afuera, y estar más cómodo.
—Je, je. Ok, pero ¿Tu no llamarás la atención?— preguntaba Dark extrañado.
—Pues claro que no. Soy un oso de peluche. Lo único que pensaran que tú eres un potrillo— mencionaba algo burlón.
—Je, je. Sí. Sé que pensaran en eso, pero me importa un carajo lo que opinan de mí. Je, je— decía el semental empezando a salir del callejón. Miraba alrededor extrañado — ¿Éste es el imperio de Cristal? Lo veo un poco más diferente. Más brillante— el unicornio se ponía un casco al frente para evitar el brillo de una casa.
—Je. Parece que estamos en el pasado o esto es el futuro. Donde reinó la paz y armonía, y todas esas mamadas de siempre— comentaba Creepy fastidiado.
—Mmmm— Dark ponía un casco en su barbilla quedando pensativo —Bueno, esto da igual ya que vinimos de vacaciones. Solo hay que buscar una casa. Je, je.
—Y ¿Por qué no en un apartamento?— preguntaba el oso curioso.
—Porque no pienso estar en un apartamento donde haya cucarachas gigantes, suciedad, un cascarrabias y que no haya leche— mencionaba el unicornio un poco molesto.
—Éste es el imperio de cristal, no Ponyhattan, pero ok. Movámonos ya quiero acostarme en una cama y leer unas novelas que todavía no me he terminado de leer— decía Creepy ocultándose en la alforja.
—Je, je. Ok— Dark empezaba a caminar por una calle del imperio de Cristal. Los ponis que pasaban por ahí, algunos lo ignoraban y otros lo miraban curiosos, porque veían que no era de ahí —Muy bien ¿Dónde está ese lugar para conseguir una casa o yo que se?— se preguntaba. Hacía brillar su cuerno haciendo aparecer un pequeño mapa del imperio de cristal. Lo miraba mientras caminaba —Ok. Estoy aquí. Tengo que cruzar por aquí. Por acá. Por allá— cuando decía eso, cruzaba la esquina, la otra esquina y otra esquina más. Esquivaba a los ponis de cristal sin ver adelante ya que su vista estaba en el mapa —No sé si este mapa sirve, pero por aquí debería estar el mercadillo, supongo— alzaba su vista un poco y observaba una que otra tienda —Mmmmmm. Sí, pero no hay mucho— miraba de nuevo al mapa. Seguía caminando pasando por una pequeña plaza con una fuente —Ok. Estoy más perdido que un niño en navidad— estaba caminando sin ver al frente hasta que se chocaba con algo suave haciendo que se cayera de sentón como si hubiera rebotado con algo. Había escuchado un grito sorprendido —Auch… Disculpa. Estaba distraído con el mapa y no miraba al frente— decía sobándose la retaguardia.
—No te preocupes, pero ten más cuidado por donde vayas ¿quieres?— decía una voz femenina algo fastidiada.
—Sí, lo sé. Lo tendré en men… te— Dark alzó la mirada para ver a la yegua y se quedó sin palabras. Se quedaba por primera vez sorprendido y con un sonrojo pasando por su nariz.
La yegua que se había chocado, era una alicornio alta como Celestia, su pelaje era azul claro. Su melena y cola tenían dos tonos de azul eléctrico y marino oscuro, tenía una larga melena. Sus ojos eran azules zafiro y su cutie mark no se podía ver ya que usaba un vestido largo azul oscuro con los bordes plateados. El unicornio miraba a la alicornio como si todo su alrededor no existiera y veía como si la yegua pestañeaba lentamente y con una sonrisa coqueta. No despegaba su mirada de los hermosos ojos zafiros que se veía a través de ellos.
Creepy había sacado su cabeza con sus bracitos afuera de la alforja, miraba molesto a Dark.
—Oh genial. Lo que me faltaba— se quejaba el oso y veía que salía corazones alrededor del unicornio, pero estaban muy cerca de Creepy. Así que empezaba a alejar los corazones usando su pata derecha como si fueran moscas —Ay broma. Déjenme en paz, benditos corazones de la vaina— el oso había sacado un matamoscas de la alforja y empezaba a matar corazones, sin que la alicornio se diera cuenta de su presencia.
La yegua miraba confundida a Dark y le pasaba la pezuña frente a sus ojos para ver si reaccionaba. El unicornio iba a estar así todavía hasta que Creepy le daba con el matamoscas en la cabeza haciendo que reaccionara y sacudía su cabeza.
—D-disculpa señorita— el semental se levantaba rápidamente —No fue mi intención chocarme contigo. Estaba viendo mi mapa de bolsillo— mostraba el mapa con un casco —Y pues no estaba mirando al frente. Así que espero que no le haya molestado— decía con educación.
—Oh. Está bien. No te preocupes, pero ten más cuidado a la próxima— sugería la alicornio y en eso, lo miraba curiosa —Oye ¿eres extranjero? Porque no eres un poni de cristal por lo que veo.
—Pues sí. Je, je. Déjame presentarme, soy…— Dark se quedaba pensativo y decía —Soy Light Soul. Mucho gusto señorita— Light le daba una sonrisa amable — ¿Y tú? ¿Podría saber el nombre de tan hermosa yegua?— preguntaba con respeto. La alicornio rodaba sus ojos y lo miraba un poco desconfiada, pero igual se lo dijo.
—Me llamo Zafire y soy la princesa del imperio de Cristal, mucho gusto— decía la llamada Zafire con algo de seriedad.
—Mmmmmm. Con que en esta dimensión, la princesa es otra o que estoy muy atrás, supongo— pensaba el semental algo dudoso, pero le dedicaba una sonrisa a la princesa —Je, je. Qué lindo nombre, Zafire— la alagaba.
—Soy la princesa Zafire para ti extranjero— decía la yegua con seriedad —Entonces ¿Qué haces en mi imperio? ¿Estás de paso o te quedaras?— preguntaba Zafire.
—Je, je. Más o menos. Estoy de vacaciones. Relajándome de mi trabajo y toda esas cosas en este brillante lugar— decía Light con una sonrisa —Tan brillante que deja ciego a cualquiera— pensaba el unicornio intentando no mirar un cristal.
—Oh. Ya veo. Pues espero que disfrutes de tu estancia en el imperio. Sé que no te arrepentirás de venir aquí— decía la princesa con una pequeña sonrisa.
—Je, je. Claro hermosa. No me voy a arrepentirme para nada. Je, je— pensaba el semental malicioso.
—Y si quieres una audiencia conmigo o algo así, ve al castillo— decía Zafire señalando el castillo de cristal.
—Vaya, el mismo castillo de siempre— decía en su mente —Ok, princesa Zafire. Entonces puede ser que nos veamos pronto— mencionaba Light con una sonrisa algo maliciosa.
—Está bien. Entonces hasta luego y disfruta de tus vacaciones— se despedía la alicornio.
—Ok. Hasta pronto— se despedía también y le daba una reverencia. Zafire se volteaba para empezar a caminar. El unicornio se sorprendía al ver la retaguardia de la alicornio, aunque tuviera un vestido, se notaba mucho.
—Vaya, vaya. Además de tener un hermoso rostro, también tiene unos enormes flancos. Je, je. Parece un poco a Celestia por lo alta, pero es mejor. Je, je— pensaba un poco pervertido sin despegar la mirada de la retaguardia de la yegua hasta que la perdía cuando cruzaba una esquina.
— ¿Ya te quitaste la cara de mongólico para que vayamos a conseguir una casa, un hotel o lo que sea?— preguntaba Creepy molesto y guardaba el matamoscas. En el suelo había corazones aplastados.
—Je, je. Claro, pero esa alicornio debe tener un buen cuerpazo bajo ese vestido. Je, je— decía el semental perdiéndose un poco en sus pensamientos.
—Sí, sí. Vamos a conseguir la casa y tú puedes hacer lo que te dé la gana— decía el oso harto de estar ahí.
—Je, je. Ok, ok, pero… ¿Crees que debí preguntarle donde hay un hotel por lo menos?— preguntaba Light con una mueca en sus labios.
—Sí. Debiste preguntarle— decía Creepy con seriedad. El unicornio no decía nada. Miraba por donde se fue Zafire y antes que el oso reaccionara, el semental empezaba a galopar rápidamente — ¡Aaaaaahhhhh! ¿¡Que estás haciendo!?— gritaba Creepy sujetándose de la alforja.
— ¿No lo ves? Quiero alcanzar a Zafire, porque no quiero estar perdido por mil años en este lugar y no quiero causar un caos por furia… todavía— decía Light galopando por donde se fue la princesa.
—Ah. Que bien, pero debes recordar que ¡esto no tiene cinturón de seguridad!— exclamaba el oso enojado mientras se sujetaba fuerte.
—Pues te aguantas mijo— mencionaba el semental siguiendo galopando, pero cuando cruzaba una esquina, se chocaba de cara nuevamente con algo suave.
—Aaahhh— Zafire daba un pequeño grito de sorprendida al sentir como alguien se chocaba con sus flancos. Light caía de sentón otra vez. La alicornio se volteaba para mirarlo —Buf ¿Te vas a chocar con mis flancos cada vez que nos encontremos?— preguntaba la yegua fastidiada y con un rubor en sus mejillas. El unicornio se levantaba del suelo y se rascaba la nuca nervioso.
—Je, je. Disculpa. Es que quería encontrarte y pues no me dio tiempo para frenar— decía el semental cerrando los ojos con una sonrisa y tenía una gota de sudor en su nuca.
—Aja. Si, como no. Yo sé que lo haces a propósito pervertido— pensaba Zafire molesta —Bueno ¿necesitas algo?— preguntaba un poco seria.
—Emmmm. Sí. Quiero saber si…— chocaba sus cascos delanteros de forma tímida — ¿Me podrías mostrar el lugar? Es que estoy perdido en este lugar y no sé en donde está… el hotel— decía con una sonrisa nerviosa.
—Oh. Si quieres que te den un tour por el imperio, solo ve al castillo. Hay ponis que dan un tour a los nuevos habitantes— decía la princesa con simpleza.
—Oh. Ya veo. Bueno, gracias princesa— agradecía algo molesto.
—Bueno, si eso es todo, yo continuaré con mi paseo y espero que no vuelvas a chocarte con mis flancos… otra vez— decía molesta. Le daba la espalda y se marchaba. Light suspiraba algo frustrado, pero notaba que unos ponis de cristal lo miraban.
-¿Qué quieren? ¿Tengo algo en la cara? Lárguense y vuelvan a sus quehaceres. Shu shu— decía el unicornio echando a los ponis de cristal.
—Sabía que faltaba algo en este lugar. Unos metiches— decía Creepy molesto —Entonces ¿Qué hacemos? ¿Buscamos a alguien que nos dé un tour? Porque ya está atardeciendo— preguntaba con los brazos cruzados mirando el cielo como poco a poco el sol se metía por el horizonte. Light se quedaba pensativo, miraba alrededor, pero en eso, sus ojos veían a lo lejos una casa de cristal. Se metían lo que parecía una familia. Una yegua, un semental y una potrilla. Sus ojos miraban ahora otra casa que se observaba una yegua por la ventana dando a entender que vivía sola, porque no se veía que estuviera casada o que tenga una hija o hijo. Sus ojos giraban a otra dirección para ver otra casa. Donde se miraba dos yeguas por la ventana sentadas en el sofá. Cualquiera pensaría que era Yuri, pero se miraba los colores y se daba cuenta que posiblemente, eran hermanas. Un año más que la otra, quizás.
—Mmmmmm. Familia, solitaria o gemelas— decía Light pensando y pensando.
—Oye. Si te vas a comportarte como Dora la explotadora, aquí me bajo— decía el oso molesto.
—A mí no me compares con la ciega esa— mencionaba el semental fastidiado y se daba cuenta de una poni de cristal que lo miraba raro como si estuviera loco — ¿Qué? ¿No puedo hablar con mi peluche o que cosa?— preguntaba un poco molesto. Creepy estaba con las patitas colgando fuera de la alforja y con la cabeza baja. Estaba inmóvil haciéndoles creer que no estaba vivo. La poni de cristal seguía su camino mirándolo de reojo —Bueno. Emmmm ¿Cuál elijes Creepy?— preguntaba el unicornio al oso que lo miraba de reojo.
—Cual sea. A mí me da igual. Yo solo quiero acostarme en una cama— decía molestándose más.
—Pero no sé. Estoy muy indeciso— mencionaba Light con un tono burlón —Dime cual eliges ¿izquierda, medio o derecha?— preguntaba de nuevo.
—El medio— decía de forma cortante.
— ¿Por qué el medio?
—Tú querías que eligiera. Pues ahí está. Vamos a esa yegua de cristal solitaria, abandonada, sin pareja, sin esposo, sin hijos, sin hermanas, sin nada. Una pendeja que desperdicia su vida limpiando una ventana— decía Creepy enojado. Efectivamente, la poni de cristal estaba limpiando la ventana de su casa.
—Vaya, en este día, estas de mal humor hasta te sale humo por las orejas. Je, je— decía el semental con una sonrisa burlona.
—Por eso quise estas vacaciones. Quiero alejarme de las estupideces de siempre. Cada vez que veo una dimensión, es más estúpido que el anterior— decía el oso empezando a enfurecerse —Así que andando ¡rápido!— Light lo miraba con una ceja alzada —Emmmm. Puedes hacerlo a tu ritmo o como quieras— decía mirando a otro lado con los brazos cruzados.
—Ok— el semental iba a caminar, pero dijo algo que molestó a Creepy —Mmmm. Creo que deberías hacer eso— decía con una sonrisa traviesa.
—Ay no. No pienso hacer eso. Que parte de que son vacaciones, no entendiste— mencionaba el oso con seriedad —No puedes… no se ¿seducirla?— preguntaba.
— ¿Me ves con cara de qué? ¿De Holy Blade, de Richar, de Yari? A mí no me compares con esos tipos. De igual forma, no me atrae, aunque se ve hermosa, pero no me atrae, para jugar sí, pero no me atrae. Je, je— decía el unicornio con una sonrisa. Creepy suspiraba fastidiado.
—Está bien. Lo haré, lo haré, pero después de esto, no me veras ni en pintura, ni los lectores tampoco ni hasta el escritor— agregaba molesto.
—Ok. Je, je. Vamos— el aludido empezaba a caminar hacia la casa de la yegua.
En la noche
Se observaba una habitación un poco oscura. Había una cama algo grande y una mesa de noche al lado. Encima de la cama, estaba Dark en su forma gato, pero sin túnica. Estaba arropado con la sábana y con las garras en su nuca, miraba el techo. Creepy estaba al lado de él con un libro en sus patas, tenía unos lentes de lectura y una pequeña lámpara en la cabecera de la cama para poder leer. En la portada del libro decía:
AMOR DE CORAZÓN
—Por fin. Un descanso después de una larga caminata. Je, je— decía el felino con una sonrisa.
—Sí. Estuviste caminando por más de dos horas por todo el imperio de cristal. Esos ponis metiches te veían de forma rara como siempre— comentaba el oso un poco molesto y sin apartar la vista del libro.
—Sí, lo sé. Je, je— Dark se levantaba un poco para ver algo que estaba en la esquina —Oye, por lo menos ¿podrías reprogramarla? para que no este echaota en el suelo. No quiero una vaga en esta casa. Je, je— decía el gato mirando a la poni de cristal que tenía el pelaje rosa, crin larga rubia con dos coletas largas, sus ojos eran verdes y su cutie mark es una barra junto con el dibujo de una yegua bailando en él. Estaba de cara al suelo y tenía sus cascos traseros parados.
—… Eso será mañana u otro día. En esta noche quiero leer mi libro, nada más— decía Creepy sin importancia.
—Ok, ok. Solo relájese mijo, que no hay apuro. Je, je— decía el felino que ponía su cabeza de nuevo a la almohada.
…
…
Dark suspiraba enamorado.
—Vaya princesa de cristal he conocido. Es muy hermosa. Je, je. Por segunda vez me he vuelto a enamorarme. Je, je— decía el gato con una sonrisa embobada mirando el techo, imaginándose a Zafire desnuda y su retaguardia. Creepy rodaba sus ojos y le preguntaba sin apartar su vista del libro.
—Dime una cosa ¿la amas o es por otra cosa?— preguntaba curioso.
—Pues claro que la amo. Con solo verla por adelante y por detrás…
—Mucho por detrás— pensaba el oso un poco burlón.
—He visto que ella será mi futura pareja. Mi alma gemela. Es como la leche y el pan dulce que me como en las mañanas. Je, je— decía el felino riéndose un poco de forma alegre.
—Ok. Y ¿Cómo lo harás? ¿Al estilo Soul?— preguntaba Creepy con un tono burlón.
—Oye ¿Cómo que al estilo Soul?— Dark lo miraba confundido y a la vez molesto.
—Pues tu estilo es así. Llegas, desatas cualquier cosa y fin— decía el oso con una sonrisa burlona.
—Ja-ja. Muy gracioso. Te estas vengando por los chistes ¿verdad?— preguntaba el gato con los brazos cruzados.
—Tal vez sí. Tal vez no— mencionaba con burla.
—Bueno, lo que te decía, quisiera acercarme más a Zafire. Je, je— decía el felino con una sonrisa de enamorado.
—Por adelante o por detrás— pensaba de nuevo Creepy de forma burlona y se reía un poco.
— ¿De qué te ríes?— preguntaba Dark mirándolo con los ojos entrecerrados.
—Nada… nada. Continua— decía el oso sin importancia.
—Ok. Lo que digo es que quiero hacerlo poco a poco. Sin causar caos antes de tiempo. Je, je— decía el gato riéndose un poco.
—En otras palabras ¿Lo harás de forma legal? ¿Sin hechizos, sin control mental ni nada de eso?— preguntaba Creepy apartando su vista del libro para mirarlo con una ceja alzada. Dark estuvo unos segundos en silencio.
—… Sí. Lo haré de forma "legal". Je, je— el felino se reía de forma maliciosa.
—… ¿Por qué tengo el presentimiento de que alguien terminará muriendo?— pensaba el oso fastidiado y miraba su libro otra vez —Bueno, haz lo que quieras, pero recuerda que nuestras vacaciones terminan en dos meses.
—Sí, lo sé. Tiempo suficiente para hacerla mía. Je, je, je— decía el gato con una sonrisa perversa —Bueno, me iré a dormir. Tengo que tener las pilas puestas. Je, je. Buenas noches, Creepy— se ponía de lado para dormir y que no le diera la claridad de la lámpara.
—Sí, sí. Buenas noches, amo Soul— decía Creepy siguiendo leyendo. Dark bostezaba de forma tierna al estar en su forma gato. Se iba a dormir, pero un último pensamiento le cruzaba por la mente.
—… Te haré mía. Cueste lo que cueste, Zafire— pensaba el felino con sus ojos brillando un poco más de lo habitual y con una sonrisa maligna.
Continuará.
Dimensión de Equestria del fic: Amor de corazón (escrito por: n1god)
Zafire es oc de n1god, le agradezco mucho por prestarme a su oc.
Kalimi es oc de Silverwolf850, le agradezco mucho también por prestarme a su oc.
Espero que les hayan gustado, en las dimensiones de un fic, duran máximo "3" capítulos o depende, porque no lo creo. Al menos que lo haga largo o rápido XD
Pueden dar ideas de dimensiones de Equestria o sea inventen o me pueden prestar sus mundos para dejarlos hecho trizas XD o lo que venga primero XD si no bueno, aún tengo ideas de otras dimensiones en mi mente que son limitadas XD
Para que sepan y no sé si lo dije, este fic tendrá de todo un poco, por eso está en (M).
Eso es todo.
Nos leemos.
