Hola gente, no los olvide, sólo que ahora entre a la universidad y mis horarios no son flexibles para escribir, pero hago lo posible xD En fin, les traigo un poco mas de ShikaKure. Tal vez salio muy bizarro pero vamos a ver como lo leen.

Perdón si estuviese mal redactado, es de amanecida acá pero les traigo la continuación. Si pueden escúchenla con Long Kiss Goodbye de HALCALI.

La verdad, el hecho de tener a Kurenai de amante fue satisfactorio para ambos, los dos necesitábamos olvidar cosas del pasado, lastimosamente en Konoha era difícil mostrar nuestra relación. El hecho de que anteriormente hubiera sido la amante de mi maestro daba a la gente hablar de más, lo que nosotros hacíamos era un amor prohibido.

Me importa un nabo lo que opine la gente.

―Realmente estoy cansado… ― levantándome después de tan movida noche junto a Kurenai.

Es hora de ver al pequeño Nara rondaba mi cabeza.

Ya en su cuarto, procedí a besarlo en la frente como cada mañana. Lo sujete en mis brazos, al pequeño Azuma Nara. Algunos se opusieron, pero a Kurenai ni a mi nos importo darle mi apellido, solo quería verla feliz, no quería que volviera a llorar… nunca más.

Desde el día en tu tumba, jure que nadie la haría llorar o hacerla sentir triste y fallé.

La hicieron sentir triste una vez más, cuando nosotros no éramos nada y nunca imaginarias quien fue el culpable.

FLASH BACK

Te encontré llorando en un mueble de tu casa.

― ¿Qué te ocurre Kurenai?

No quisiste hablarme, te pusiste de pie, solo me abrazaste y lloraste a mares en mi hombro.

― ¿Qué pasa? ― atine a preguntar.

No te moviste, sollozabas, sólo me abrazabas, sentía tu calor. Te moví un poco con mis brazos haciendo que me mires. Lo logré.

Esos ojos rojos perfectos me miraban aún con pequeñas lágrimas en ellos, te las seque con la manga de mi chaqueta.

Volví a preguntar, ― ¿Qué ocurre Kurenai? ― buscaba una respuesta.

Volvías a llorar y te acomodabas en mi hombro.

Solo pude abrazarte, no quería que te sintieras triste porque le jure a Asuma que nunca mas volverías a estar triste.

Entre llantos, balbuceaste un nombre. Asuma, el nombre de mi sensei. No recordaba que ya había pasado un año de su muerte, por eso llorabas.

Él te había hecho sentir triste, yo prometí cuidarte de cualquier hombre que te hiciera llorar. Mi mente reventaba de tantas ideas.

Mi mente rondaba una sola idea. Si él te hacia sufrir, aun estando muerto, él debía salir de tu vida de una vez… aunque me cause dolor a mi también prometí ante su tumba que nadie, ni él, te haría llorar.

―Kurenai… ― te hablé mientras levantaba tu rostro para que me mires.

Me miraste con una mirada única, estabas indefensa, recordabas al hombre que amaste pero él ya no estaba y aunque prometí que ningún hombre volviera hacerte llorar, tenías que recordarlo. Un año había pasado de su muerte.

Me sentí mal conmigo mismo, por el siguiente acto que iba a realizar, mi mente explotaba… realmente no sabia porque hacia esto, simple, quería verte feliz. Se lo prometí y debía de cumplir.

―Yo te protegeré… ― acercándome a ti ―yo limpiare tus lágrimas… ―respiramos, nuestros ritmos cardiacos se sincronizaron ―yo… haré que lo olvides… ― termine besándote en los labios.

Esperaba una cachetada de tu parte, pero nunca llegó, mas bien me correspondiste el beso. Tal vez y solo tal vez el hecho de que haya estado a tu lado todo este tiempo, despertó un cariño mutuo, se podría decir amor. Si.

Era amor lo que sentíamos y ese beso me lo dijo todo. Con ese beso, olvidamos a Asuma, nuestro amor enojaría a muchos quizás. Sin embargo, si te hacia feliz a ti, no me importaba el resto yo también era feliz.

Esa misma noche, quitamos todo lo referido a Asuma, entre las lágrimas de los dos, cartas, regalos, fotos y cosas así, al niño se le mentiría diciendo que yo era su padre.

En un abrazo reconfortante para ambos, lloramos por Asuma y juramos los dos que seria la ultima vez que llorábamos por él.

Nos besamos, fue un beso lleno de amor.

FIN DEL FLASH BACK

Desde ese día había pasado un año.

No pude sentirte, pero ya me estabas abrazando desde atrás, esas suaves manos pusiste tu cabeza en mi espalda y la movías suavemente como si de una almohada se tratase.

Puse a nuestro bebe en su cuna, me voltee para verte.

―Estas hermosa cariño.

Reíste, te gustaba que te halagara tan temprano, me besaste y yo correspondí el beso.

Te amo, salieron de tus labios. Yo respondí con la misma frase, mientras mis manos jugaban con la tela de tus ropas. Me gustaba hacer eso.

Te acercaste a mi oído, me querías decir algo, me incline un poco para recibir la información… ―Estoy embarazada, ―mientras me regalabas una gran sonrisa.

No pude estar mas emocionado, te cargue delicadamente no dude en pasearte por toda la habitación.

―Kurenai ― entre besos ―me hiciste el hombre más feliz del mundo. ― Mientras juntábamos nuestras frentes para terminar en un beso lleno de amor.

Luego del desayuno de Azuma y el de nosotros, salí un momento a la calle.

―Hasta luego, amor. ― Me despedí, tu contéstate igual.


Si bien era cierto, tener dos hijos a mi edad, era problemático pero con el puesto que tenia podía mantener a 3 hijos más, reí por lo bajo.

Compre unas flores, si bien regalarle flores a una mujer a sabiendas que esta embarazada era una forma de expresarse de mi sensei, no se porque yo estaba haciendo lo mismo.

―Mendokusai… ― Si bien ya las había comprado, era un bonito detalle con la mujer que amaba, ojala que no me las rechace pensaba.

Cuando me disponía a volver, una suave mano tocaba mi espalda y la impresión al verla después de dos años era enorme.

―Hola vago. ― Con esa voz sensual que poseía me hablaba, la princesa de la arena.

―Te… Temari. ― Tartamudee.

Se acero peligrosamente a oler las flores y me preguntó ― Son para mí.

No dude en entregárselas, pude ver una gran sonrisa en su rostro al oler las flores, se había ruborizado.

Mi mente estaba por explotar.

Porque le di las flores a ella, seria muy problemático hablarle sobre Kurenai, la mujer que amaba, a Sabaku No Temari, la mujer que quería olvidar. Mendokusai.

Me sentía culpable de esa acción... pensé.


Es muy problemático, pero así va la historia, el lemon era en este capitulo, pero lo dejare para el siguiente y ahora se preguntaran Temari que hace en Konoha, el gesto de regalarle las flores a Temari traera consecuencias, que pasara con Shikamaru y Kurenai.

Todo lo que desean saber en el siguiente capitulo de Amor Prohibido, titulado... Primera Vez... próximo capitulo con contenido sexual no apto para menores de 18 años.

Una pregunta, les gustaría mezclar el mundo Zombie con Naruto o seria realmente complicado y bizarro.

Déjenme un review, saque un poco de tiempo de mi semana para darles continuación. Un review a este escritor (Por cierto, Soy Hombre).

Gracias.