Hola, gracias por entrar a leer.
Disclaimer: los personajes no son de mi propiedad, solo la historia es mía.
Advertencia: contenido slash (chico x chico)
Disfruten~
Son exactamente las 8 de la noche de un viernes, es triste admitirlo, pero es la primera vez en mucho tiempo que Matt tiene planes sociales de algún tipo. Algo diferente de hacer un maratón Buzzfeed Unsolved Supernatural junto a Pidge.
No es que no ame esos maratones, disfruta hablar de teorías conspirativas junto a su hermana, al igual le gusta poder cuestionar todo junto a ella. Ama saber que a pesar de todo los dos se mantienen en la misma página. Matt está muy orgulloso de ella, crece a pasos agigantados, ya no queda nada de la niña insegura que podría llorar si le decían nerd. Ahora solo está la chica adulta que puede romperte la nariz si le dices la cosa equivocada.
Matt ama a su hermana y está feliz por ella, ha encontrado amigos valiosos y eso, el tener amigos que valgan la pena, es todo un reto en los tiempos actuales.
Por lo menos así había sido para Matt.
No otra vez.
Matt niega, deja volar los pensamientos negativos, no está ahí para tener una noche de autocompasión, de eso está seguro. Abre la puerta de vidrio del café y justo al instante una pequeña campanita resuena. Se tensa un poco por ello, no le gusta llamar la atención más de lo necesario, pero contrario a sus pensamientos las personas de adentro siguen conversando enfrascados en su mundo, solo una persona gira a verlo y por suerte es la misma persona por la cual se encuentra ese viernes en la noche con un plan diferente a atascarse de pizza junto a Katie.
Lance alza su mano y la agita con suavidad, un claro gesto de invitarlo a tomar asiento con él. Holt se mueve entre las meses con cuidado, no quiere causar un desastre producto de torpeza en su primera vez en esa cafetería. A decir verdad, el ambiente le parece amigable, además no queda muy lejos de su departamento, si la comida y el servicio al cliente era igual que la estética del lugar, bien podría convertirse en un regular.
―Hola―saluda con algo de torpeza, es uno de esos escenarios en los que no sabe muy bien cómo desenvolverse con naturalidad.
Tampoco es que sea un asocial, de hecho le gusta hablar, tiene varios colegas con los que puede hablar con soltura, pero ahora mismo no puede asignarle un nombre a lo que tiene con Lance. No es camaradería como con un compañero de la universidad o trabajo, pero tampoco lo clasificaría como un extraño o un amigo cercano.
―¿Cómo ha estado mi perdebro favorito?― McClain lo saluda con una sonrisa sincera y eso, a opinión de Matt, hace las cosas mucho más sencillas.
―Sobreviviendo―la palabra tiene un toque cómico y cansado al mismo tiempo, pero Lance parece entender y asiente como si supiera el peso de la palabra.
Es obvio que lo sabe.
―Disculpen, ¿listos para ordenar?―una voz femenina interrumpe cualquier inicio de otra oración.
Matt ha conocido a gente hermosa en su vida, Shiro es un claro ejemplo de ello, pero esa mujer estaba a otro nivel, tenía el cabello de un color plateado atado en una coleta alta y unos ojos azules realmente impactantes, parecidos a los de Lance si le preguntan, pero no tiene palabras para describir lo demás. El cuerpo, su tono de voz y piel, todo es perfecto; incluso el uniforme le sienta de maravilla, un pantalón negro con una camisa blanca de botones. La lengua se le traba y es incapaz de formular una oración coherente.
Está a punto a decir algo estúpido, entrar en su modo meme como Pidge lo llama, pero la risa de Lance lo detiene.
―Al parecer te has echado otro admirador encima, Allura, todos los regulares vienen por ti―McClain parece deleitado con el bochorno que es fácil de apreciar en sus facciones.
Allura, es un buen nombre para ella que tiene una belleza fuera de lo común.
La joven deja salir un suspiro entre divertida y frustrada―. Lance, estoy intentando ser profesional aquí, no me hagas quedar mal frente a un nuevo cliente.
―Mi nombre es Matt―se encuentra diciendo Holt sin previo aviso atrayendo la atención de los otros dos. Carraspea―. Matt Holt, un placer―añade con voz insegura.
Allura y Lance comparten una mirada, parecen poder tener una conversación sin hablar.
―Mi nombre es Allura Altea, el placer es mío, bienvenido a Voltron. Espero que el servicio y la comida sean de su agrado―responde Allura con voz educada y un muy claro acento británico.
―Demonios, si no fuera muy gay por alguien justo ahora, realmente me hubiera convertido en un admirador―dice sin pensar el de lentes.
Lance deja salir una risa fuerte que atrae la atención de los demás comensales; sin embargo parece importarle poco haberlo hecho. Se quita una lágrimita con un gesto divertido―. Yo quiero lo mismo de siempre, princesa.
Allura rueda los ojos―. Anotado, paladín, ¿y tú?
Matt se muerde el labio, apenas y había notado que los menús estaban en la mesa. No tiene ni idea qué ordenar, los nombres de los platos y bebidas parecen ser juegos de palabras con el nombre del lugar. Matt había visto Voltron, la versión nueva y vieja, pero no sabía cómo relacionarlo con la comida en sí.
―No te preocupes, yo te cubro. Apuesto por la tarta de Arus y un Galra para Matt―le dice a Allura que asiente y anota las órdenes en su libreta.
―Regreso dentro de unos momentos―la muchacha de ojos azules se despide y camina con gracia hasta el mostrador dónde está un hombre de bigote realmente espectacular.
―Woh―es lo único que encuentra coherente decir Holt después de ver a Allura marchándose.
―Eso, mi amigo, es el efecto Allura Altea. Por eso está cafetería se mantiene viva―Lance le sonríe divertido.
Matt asiente algo ido, realmente no había mentido sobre que el asunto hubiera sido considerablemente diferente si su bi trasero no hubiera caído tan fuerte por Shiro.
―Ustedes parecen muy cercanos―comenta Matt mientras observa un poco las luces colgantes de la especie de terraza que se encuentra al otro lado de unas puertas de vidrio.
―Podemos ir a la terraza si quieres, solo que justo ahora está haciendo algo de frío, pero la vista es estupenda y contestando tu pregunta, bueno, nos conocemos desde niños. Es mi prima por parte materna. Mi mamá y su papá son hermanos―dice Lance divertido al ver el gesto incrédulo en el rostro de Matt, aunque la confusión es remplazada rápidamente por entendimiento.
―Oh, ahora que lo dices tiene sentido. Sus padres en verdad se ganaron la lotería genética, ya me gustaría lucir como ustedes―Matt alza una ceja al ver el rostro incrédulo de Lance―¿dije algo malo?―cuestiona extrañado por el gesto raro en el rostro del de ojos azules.
―¿¡Crees que soy sexy como ella!?―Lance parpadea y es la primera vez que Matt ve a McClain con una expresión que parece bochorno―. Es decir, ¿crees que si parecemos familia?―pregunta nuevamente.
Matt asiente sin dudar―. Tienen la misma forma de rostro, además ambos son altos y comparten una complexión física algo similar. Y sí, creo que eres sexy, piel morena, ojos azules y algo de pecas realmente son buena combinación, además, creo, que vistes a la moda. Tienes bastantes puntos buenos a decir verdad.
Holt está algo sonrojado, pero siempre es sincero, no es una persona que se preste a mentir y siendo objetivo Lance es bastante guapo. De hecho le parece una especie de sacrilegio que Keith no se haya interesado en McClain.
El rostro de Lance es un poema, está algo rojo y parece en shock―. Es la primera vez que me dicen algo así… Es decir, estoy seguro de que luzco bien, pero nunca me lo habían dicho. No por lo menos alguien que no fuera mi familia o Hunk―su voz se vuelve un susurro y la sonrisa que tiene ya no es la confiada que siempre le ha visto. Ésta es más pequeña y mucho más cálida.
Mierda, su hermana estaba rodeada de gente sexy.
―Oh―dice Matt de manera incierta, ¿qué puede decir sin sonar idiota?
Allura, Dios bendiga a esa mujer, llega en ese momento con sus órdenes. La orden de Lance es un pedazo de Cheesecake con un capuccino mientras que lo suyo es un pedazo de pastel de arándanos junto a un café negro. Se sentía algo sorprendido de que acertara el café negro.
―Pidge siempre nos dice como no puedes funcionar hasta tener un café negro, supuse que te caería bien ya que vienes del trabajo.
Lance le da un sorbo a su capuccino después de añadir como cuatro bolsitas de azúcar.
―Pidge dijo que era un adicto al azúcar, no me imagine que hasta ese punto―dice divertido partiendo un pedazo de su pastel.
Está delicioso al igual que el café. Además el ambiente es bastante bueno, está casi seguro que se volverá un regular.
―¡Hey! El azúcar es una de las bendiciones del planeta, lo siento por tener buen gusto y disfrutar de ella, señor puedo tomarme un Galra sin nada de azúcar―el de ojos azules lo apunta con la cucharilla con la que está comiendo.
Ambos sueltan una risa no mucho después, hablar entre ellos era sencillo. Siguieron comiendo con tranquilidad, hablan de idioteces y su conversación se vuelve apasionada cuando se dan cuenta que a los dos les gusta el anime, cuando se dan cuenta los dos están hablando de lo bueno que es Osomatsu-san, de humor negro y de cuál personaje es el favorito del otro.
Realmente estaban disfrutando, después de un rato, cuando ya no queda nada qué comer y ambos se quedan en silencio por un momento, solo disfrutando de la compañía mutua, Lance parece recordar algo y rebusca en su bolso, saca una revista que sin dudar está dirigida a adolescentes.
―¿Esa es la revista que casualmente estaba en tu cama?―pregunta divertido Matt.
Lance asiente solemnemente―. Esta es la revista que Hunk dejó casualmente sobre mi cama. Sé que justo ahora estamos juntos pasando el rato para no pensar en el viaje de un fin de semana que están haciendo Keith y Shiro juntos…―los ojos azules de McClain parecen tristes, además que su rostro adquirió un gesto dolido.
Matt suspira para intentar quitarse la opresión en el corazón―. Somos todos unos perdedores, ― comenta el de cabello castaño― así que la revista tal vez funcione para nosotros.
Lance asiente de manera un poco animada, los dos se empeñan en intentar sentirse bien para no enfrascarse mucho en el dolor.
El de ojos azules carraspea un poco antes de empezar a leer―. Primer paso: todos sabemos que nuestra imagen personal es importante ya que proyecta el cómo nos sentimos, cambiar el color de nuestro cabello o la forma en que vestimos es un hecho importante. Hagamos a un lado los que dicen que no lo es, porque por supuesto que lo es ya que refleja un cambio de manera visible a lo que anteriormente éramos. Toma este momento de dolor y proyéctalo en algo bueno. ¿Has querido hacer algo en tu apariencia, pero no lo has hecho por miedo del qué dirán? ¡Toma esto como un nuevo comienzo! Justo ahora lo único que importa eres tú. Consiéntete a ti misma.
Matt deja salir una especie de risa entre dientes―. Es hilarante que esta revista sea solo para mujeres.
Lance asiente con fuerza y deja la revista sobre la mesa de nuevo―. Aunque tiene buenos consejos, en esa revista para chicas es que he encontrado buenas recetas para mascarillas naturales y también consejos de cuáles son buenas para comprar. Mi cutis respalda lo que digo―la voz del de ojos azules es confiada, además que hace una pose parecida a la de la tipa de la portada de la revista.
Matt ríe, es refrescante conocer a alguien que no le dé miedo compartir sus gustos sin miedo al qué dirán.
―¿Entonces planeas hacerte un cambio de imagen?―Holt se atreve a preguntar justo cuando McClain guarda la revista de nuevo en su bolso.
Lance sonríe de manera divertida―. Nop, en realidad, pensaba más en ti.
Matt parpadea―¿A qué te refieres?
―¿Tienes libre el domingo?
Lance está emocionado, muy emocionado. Hay cosas que le fascinan en su vida, muchas en realidad, pero hacer compras es una de sus favoritas siendo honesto. Además siente que Matt merece un pequeño cambio en su guardarropa. No lo malentiendan, Matt viste bien, pero desde su punto de vista siente que tiene mucho que ofrecer todavía al mundo. Ropas más a la moda que combinen con su personalidad serían una bendición para el planeta.
Aunque Matt ya es una bendición, según su opinión, todavía no entiende cómo nunca se había dado el tiempo de conocerlo mejor. ¡Es un meme en persona! Y si hay algo que Lance aprecia es que entiendan sus referencias.
―¿A dónde vamos?―pregunta Holt nervioso en el asiento del copiloto.
―¡Ya verás! Es un buen lugar, además conozco a la propietaria así que nos trataran bien, además estuve pensando en qué tipo de ropa te sentaría bien, de hecho hice unos pequeños bosquejos de ropa que te quedaría genial―McClain hizo un pequeño gesto señalando el gabinete del auto.
Matt sacó de manera incierta una libreta, la abrió y casi se queda sin habla. La ropa era hermosa y de alguna forma se sintió extraño de que alguien hubiera hecho eso por él.
―¡Ya llegamos!―Lance interrumpió cualquier cosa que Matt quisiera decir. Habían llegado al centro comercial.
Caminaron hasta el tercer piso hasta llegar a una tienda llamada "La Habana", Matt la había visto un par de ocasiones cuando había ido al centro comercial, aunque nunca había entrado. Sabía que estaba lleno de cosas de diseñador y su salario no daba para pagar los últimos cursos para conseguir su maestría, cosa que ya no cubría la beca por excelencia que tenía anteriormente, y cubrir sus otros gastos.
―Lance, no sé si esto es buena idea, no tengo tanto dinero para pagar ropa de diseñador y…
―Hey, no te preocupes, tengo todo cubierto―McClain le guiñó un ojo mientras le daba empujones para meterlo a la tienda.
Matt se removió incómodo, todo lucía lujoso y caro. No es que su salario fuera malo, de hecho ganaba bien, bastante bien, pero entre todos sus gastos apenas y tenía para unos cuantos lujos personales. Por suerte dentro de poco terminaba la maestría, después de eso pensaba tomarse un pequeño respiro de los estudios por un tiempo, con un demonio apenas tenía 23 años. Podía tomarse un descanso, lo merecía.
―¡Lance!¡Trajiste a tu amigo!―la mujer le dio una mirada de arriba a abajo y asintió, Matt se removió incómodo―. Tenías razón.
¿Razón? Matt se mordió el labio, ¿acaso estaba tan mal vestido? En definitiva no debió ponerse esa sudadera gris que le quedaba algo floja.
―Te lo dije―Lance lucía, por su parte, bastante feliz de que la mujer asintiera de acuerdo―. Oh, cierto, Matt ella es mi hermana mayor Nicole. Es diseñadora de moda y la dueña de la tienda, también mi inspiración para estudiar diseño también. Y bueno, él es Matt, pero ya te había hablado de él.
Holt observó a la mujer y otra vez estuvo de acuerdo con que la familia de Lance se había pegado la lotería genética. Se sonrojo un poco―. Hola, mucho gusto. Soy Matt.
Y sí, era definitivo, Matt simplemente no podía tratar con gente hermosa. Era un hecho definitivo.
Lance parecía divertido con la situación, pero no dijo nada al respecto. De hecho solo lo empujó por la tienda, tomando prendas de vez en cuando. Negando al comparar colores y murmurando cosas para sí mismo de vez en cuando. Cuando tenía una especie de conjunto, con zapatos incluidos, lo guío al vestidor.
―¡Cuando te hayas puesto todo avísame!―Lance gritó con ansias.
No era porque él hubiera sido el que escogió el conjunto, pero tenía un buen presentimiento de la ropa que había elegido. Solo esperaba no haberse equivocado con la talla, debió haberle preguntado, pero estaba tan emocionado que prefirió suponer.
―¿Lance?―Matt tenía un tono de voz incierto―¿La sudadera me queda ajustada?
Lance sabía que era una oración, pero la forma en la que lo dijo parecía una pregunta. McClain alzó una ceja―¿Puedo ver?
La puerta no tardo en abrirse, y woh, los pantalones negros deslavados con las rodillas rotas le quedaban increíbles, pero Holt tenía razón, la sudadera le quedaba mucho más apretada de lo que esperaba; pero no por eso mal.
―¿Me veo mal?―preguntó Matt rascándose la nuca de manera nerviosa.
Y bueno, Lance viendo el panorama completo, de Holt sin lentes y con el cabello despeinado podía solo pensar en una cosa―.Mierda, sí―Lance carraspeó al darse cuenta de lo que había dicho, pero es que demonios, se podía notar que Matt tenía músculos, no a un nivel Shiro, pero aun así, ¿acaso iba al gimnasio?―. Solo ponte la chaqueta negra que puse y nos vamos.
Holt frunció el ceño―¿A dónde?
―A conseguirte un corte de cabello, tuve una epifanía.
Matt le abrió, con dificultad, la puerta a McClain para que pudiera entrar al apartamento. Holt estaba sosteniendo una caja de pizza y unas cuantas bolsas, al igual que Lance. Ambos estaban riendo al recordar la vez que Pidge le había roto la nariz al mismo tipo que le había dicho nerd hace años. El incidente había ocurrido en el último año de preparatoria durante el baile de graduación, había sucedido cuando el idiota, pensando que seguía siendo la misma de antes, había intentado hacer burla de ella al verla con vestido y con el corte de cabello Matt, como lo llamaban todos en ese entonces.
Sin duda fue un mal momento, Pidge no había dormido bien desde hacía tres días por un proyecto personal, estaba feliz de cualquier forma, pero el idiota se había encargado de ponerla de mal humor y el tipo al ver que ella no le hacía caso la había tomado del hombro de manera brusca. Fue algo hilarante ver como una chica más pequeña podía golpear con esa fuerza.
―¡Recuerdo que mamá y papá intentaron lucir enojados, pero se pusieron a reír al minuto!―Matt estaba a nada de morir de risa y por lo visto Lance estaba igual.
―¡Después de eso tuvimos que salir corriendo del baile! Él estaba a nada de llamar a la policía, pero después alguien gritó algo tipo "¡te lo mereces por idiota!". Resultó que quién gritó fue la exnovia de Bradley, el tipo idiota, entonces todo se puso más caótico y eso resultó con Hunk, Pidge y yo comiendo en un Taco Bell vestidos de gala en la noche―Lance estaba hablando con algo dificultad porque también estaba riéndose con fuerza.
Matt puso la pizza justo a tiempo en el comedor porque estaba a punto de orinarse de la risa.
―Ustedes sí que tuvieron buenas aventuras, me hubiera gustado estar ahí para verlo en vivo y directo―Holt se quitó los lentes para quitarse unas lágrimas que habían salido producto de la risa.
Lance asintió con suavidad―. Hubiera sido bueno que también hubieras estado ahí. Me agradas mucho, Matt.
Matt giró algo avergonzado a observar a Lance que estaba básicamente a su lado, ambos apoyados contra el desayunador que separaba la cocina de la sala. Agradecía no tener sus lentes puestos. Holt asintió con suavidad―. Tú también me agradas, Lance. Gracias por lo de hoy, en verdad necesitaba esto.
Ambos se sonrieron con suavidad.
―¿Matt?―la voz desconcertada de Shiro los asustó a ambos.
―¿Shiro?―Holt se puso los lentes de nuevo― ¿Cómo estuvo el viaje?―preguntó de manera extraña, ¿tan tarde era que Shiro ya había regresado?
―Bien… estuvo bien―Shirogane parecía querer decir algo más, pero no lucía muy convencido de hablar. De hecho el mayor tenía una expresión incierta en el rostro.
McClain se removió un poco incómodo, por alguna razón se sentía un ambiente raro―¿Y Keith?―Lance se pateó mentalmente, ¿en serio había preguntado eso?
―Si está aquí podrías preguntarle si quiere comer pizza con nosotros. Trajimos una caja y pensábamos hacer un maratón de anime―Matt intervino con rapidez.
Shiro negó levemente―. Keith está en su apartamento y yo estoy cansado, iré a dormir. Que tengan una buena noche―Shiro hizo un gesto de despedida a ambos para irse a su habitación, aunque se giró de nuevo―. El nuevo look te queda bien―y después de eso se fue.
Matt quedó hecho un desastre, mientras que por su parte Lance estaba casi muriendo de la emoción, giró a ver emocionado a Holt. Estaba tan alegre por el otro que olvidó que Shiro ni si quiera lo había saludo como normalmente hacía.
¡Gracias por haber leído! No espere recibir tanto apoyo siendo sincera, pero me alegra que les esté gustando. Lamento tardar tanto, pero la universidad me está consumiendo. Muchas gracias, los amo uwu
Nanami off~
