(Wiii! Hola de nuevo ^ ^ Antes de comenzar el segundo capítulo quisiera comentar tres cositas de nada :D La primera, agradecer a aquellas bellas personas que me han dejado reviwsjhsks como se escriban. Yo los llamo comentarios y punto xD Gracias, queridos!*^* Segundo, perdonad si se me cuelan estúpidad faltas ortográficas como me pasó en el anterior. Mis ojos sangraron con mis propias palabras xD Me puse nerviosa. Y tres: Ahora mismo son las seis de la mañana. Si se me va un poco la cabeza o meto algo depravado en exceso...Perdón(?) Dicho lo dicho, comienzo*^*)

*Capítulo dos~*

No llegué a creerme lo que acababa de pasarme. Una vez me hube recuperado, en mayor o menor medida, esquivé con rápidez el contacto visual con el rubio.

- Saaaaaaanjiiii que te has quedado en modo lento! - Se quejó Luffy. Pasando la mano varias veces por delante del rostro de Sanji.

Efectivamente el chico se había quedado con una expresión entre ausente y cargada. Tras escuchar como Luffy intentaba ''regresar'' a Sanji, no pude remediar girarme y observar la escena.

El rubio aún me miraba, aún que me hibiese girado fuertemente sonrojada. Entonces pude apreciar que él también estaba ruborizado. Pero tan solo era un leve rubor en su rostro.

Casi sin querer nuestras miradas volvieron a cruzarse.

- Qu...¿Quién es...? -Preguntó tratando de añadir algo más a la frase. Pero no llegaron a salirle las palabras.

- Ah. Ella es... es... - Luffy permaneció pensativo unos instantes. Luego me miró. -¿Quién eres?

- A-ah... - dije, si a eso se le puede llamar decir algo. Respiré hondo en un intento de deshacerme de la tontería que notaba sobre mi cabeza y el rubor de mi cara.- Pues yo soy Reiko... Vivo en esta Isla, - dije señalándo a lo alto del precipicio por el que acababa de caer. - ¿Vosotros sois, acaso, pirat...? - No pude terminar la pregunta, ya que una especia de adorable y apuchurrable reno semi~humanoide acababa de medio asomarse del interior del barco. Por el mismo lugar por el que había visto aparecer por primera vez a Sanji-san.

Espera...¿Sanji-san?

- ¡Aaaaw! ¡Pero qué cosita~! - exclamé, casi tan emocionada como cuando me fijé en el pelo de Zoro. - ¿Qué es?, ¿Por qué es tan adorable?, ¿¡Puedo abrazarle!

Formulé las preguntas deprisa y muy seguido. Realmente estaba emocionada. Muy emocionada.

No solo parecían piratas. ¡También parecían los mejores piratas del mundo! Me encantaban.

Eran tan extraños!

- Ese es Chopper...- me explicó Zoro a una distancia prudente de mi persona. Temiendo que atacara de nuevo a su pelo(?) - Es bastante tímido...

A todo esto, mientras hablábamos y yo me excitaba con todo(No penseis mal) Luffy hacía extraños aspavientos para Sanji. Que seguía sumido en un extraño estado. Pero yo estaba demasiado conmocionada con Chopper y el hecho de estar en un barco con personas tan interesantes.

- ¡Pero si es la cosa más adorable que he visto! - exclamé con destellos en la mirada. Me puse de cuclillas y extendí una mano en dirección al renito llamado ''Chopper''.

Al principio, él no hizo ademán de venir hacia mí. Pero finalmente se acercó lo suficiente como para que pudiera tocarle.

- ¡Ay, es amor! - dije, sonriendo.

- Soy...¿Amor? - preguntó Chopper, sorprendido. - Jijijiji, que va~. - Contestó sin esconder bien su emoción. Más o menos como yo. Que al escuchar su voz creí morir de lo mono que me parecía.

Así que Chopper y yo terminamos revolcándonos por el suelo en un ataque de éxtasis de monosidad(?).

La pelirroja y el ''chico raro'' cuyos nombres no conocía habían estado observándo lo que hacíamos con la sorpresa y el susto aún en el rostro. Al mirarlos, caí en la cuenta de que...Bueno..Eso... Había caído de un acantilado encima de ellos. No era precisamente normal.

Algo avergonzada, me senté como los indios mirándoles. Ellos me miraron a mí y yo me decidí a levantarme, pedir perdón y explicarles un poco más lo que había sucedido.

Pero no pude. En esto que me estaba levantando, Sanji estaba enfrente de mí. Miré hacía arriba para mirarle a la cara, aún que solo consiguiera ponerme algo nerviosa.

Entonces, el rubio se arrodilló y me cogió de la mano derecha con su mano, mientras que mantenía la otra sobre su pecho.

- Cásate conmigo. -Recitó con una convicción impresionante.

TODOS: O/Ó (?)

Claro que para los demás, esa escena era más o menos normal. Pero para mí era la cosa más extraña y confusa del mundo. Sobre todo si era él... No sabía si iba en serio o no. Por mucha seriedad que detonara directamente en sus ojos.

- P...¿Per..dona? - Dije a duras penas. Aún más sonrojada al notar su mano sosteniendo la mía.

- ¡No le hagas caso! - dijo la chica pelirroja, empujándo con brusquedad a Sanji hacia atrás. - Es tonto. No hay que hacerle. Se lo dice a todas. -Esto último lo dijo con un tono que no supe bien cómo clasificar... Me apresuré a responderle.

- A-Ah! - exclamé a modo de respuesta. - N-No pasa nada! -Dije temiendo que volviera a golpearle.

- Antes iba a preguntar si éramos piratas, ¿cierto? -comentó la chica, con una leve sonrisa. - Sí que lo somos. Yo me llamo Nami. -se presentó, ofreciéndome una mano. La cual acepté y me ayudó a levantarme. Luego prosiguió con la presentacion.- Él es Usuff. - señaló al ''Chico raro''. Él y yo intercambiamos un tímido ademán a modo de saludo. - Bueno, el del pelo que tanto te ha emocionado es Zoro, a Chopper ya le conoces...- dijo observando con decadencia al renecito, que seguía por el suelo(?) - Luffy, nuestro capitán y Sanji. Sanji es el cocinero de la tripulación. -Comentó.

- Aw... Encantada de conoceros. - dije realizando la típica reverencia japonesa. - Y perdonad que haya caído encima de vosotros...

- Si concretamos has caído encima de Luffy. - Aclaró Zoro, claramente para picarme. El rubor regresó a mi cara.

- ¡Sí, bueno! Perdón! -Exclamé, cerrando con fuerza los ojos.

Sanji le dedicó una mirada asesina a Luffy, que le respondió con una expresión de duda seguida de una de pena.

-Sanji! Tengo mucha hambre! - exclamó de nuevo. - Vamos a la Isla y comamos algo rápido!

- Sí... La verdad es que va siendo hora de comer... - aprobó el cocinero, mientras miraba hacia el sol. Luego encendió un cigarrilo. Tras unos segundos, exhaló el humo.

- Y... Entonces podeis llevarme a la costa al menos... ¿Sí? - me daba algo de corte, pero de alguna manera tenía que regresar.

A estas alturas, me había olvidado POR COMPLETO de Kasuô. (insertese aquí imagen de Kasuô al borde del suicidio bajo el árbol xD)

Tras un poco de movimiento, nos dirigimos a la costa y de esta al pueblo. Que estaba subiendo una pequeña pendiente.

Una vez allí les indiqué un restaurante que frecuentaba.

- La comida es buena y el precio no me rompe el alma... -Expliqué algo entrecortada. -Podéis comer ahí... -Dije cada vez bajando un poco más el tono.

- Oooooh! Comida comida~ ! - exclamó Luffy profundamente emocionado. Él y Usuff se veían de la misma manera. -Vamos vamos! - Apresuraron a la vez.

Zoro ya había medio pasado de todos y se encaminaba con toda tranquilidad hacía el local.

- ¿Quieres comer con nosotros, amor mío? - Me propuso el rubito. Con corazones como mirada.

La verdad es que no sabía qué responder. Me daba verguenza estár cerca de él, me sentía muy extraña. Eso es malo. Pero tenía hambre, y comer solucionaría eso. Y eso es bueno. Pero, por otro lado, sentía una especia de fuerza que no me dejaba terminar de separarme de él...

Y eso...Eso... Agh! ¿¡Eso qué demonios era!

- Va- vale! -Acepté sin haber terminado de pensar realmente mi respuesta.

Sanji pareció emocionarse con mi respuesta.

Luffy y Usuff ya se apresuraban al restaurante, con Nami detrás de ellos replicándoles que no fueran tan bastos. Estaban a una distancia considerable. La verdad es que no me había dado cuenta.

Genial... No solo conseguía mantenerme en un eterno rubor, si no que también anulaba todos mis sentidos...

Un fuerte escalofrío recorrió mi cuerpo a la par que mi rostro se volvía totalmente rojo, cuando Sanji tomó mi mano. Entrlazándo con ternura nuestros dedos. Tiró ligeramente de mí mientras mantenía la otra mano en el bolsillo y el cigarrillo en la boca.

- ¿Vamos, mi amada Sirenita? - dijo con una perfección embaucadora...

Yo no tenía nada que hacer, sin poder remediarlo y ni tan siquiera poder tener un pensamiento claro; asentí con la cabeza y comencé a caminar a su par...

¿Qué me estaba pasando...?

( Aquí lo dejo, que me da miedo que me quede demasiado largo(?) Porfa dejen comentarios, que me hace una ilusión tremendísima * se me ve mirando la página cada dos minutos* Ante todo espero que guste eh? : 3 Y quería decir algo más, pero me he olvidado. Así que me despido ^_^'').