- ¿Castigado? (la miró sorprendido pero no mucho ciertamente, su hijo era un chico incapaz de estar quieto tres minutos seguidos) ¿Qué hizo Junior esta vez?

- Llamaron de la escuela, estaba junto a otro grupo de chicos bebiendo cervezas debajo de las gradas durante el partido. (John puso una mueca de disgusto, pero en seguida recordó que él fue pillado en la escuela por lo mismo cuando era adolescente, claro que entonces él tenía al edad de Lucy no la de Junior).

- ¿No es muy pequeño para ir bebiendo? (pensó en voz alta John)

- Ambos sabemos que la edad legal es los 21, Jack tiene 15, definitivamente es muy pequeño para beber, y encima en la escuela ¡Para que lo expulsasen! Menos mal que el director fue comprensivo, solo los has castigado a asistir los sábados a la escuela lo que queda de curso. Pero John, está castigado sin tele ni videojuegos hasta que termine el curso, y espero que estés de mi lado en esto.

- Siempre estoy de tu lado con los niños Hollie! (dijo un poco indignado)

- Disculpa, John, cuando Lucy entró en la adolescencia fue terrible, peor es que John…John se encierra en su habitación o apura hasta el último segundo su toque de queda y a penas habla. Y la forma en que me mira "como si yo le estuviera molestando a cada segundo". John me conoces, no soy de ese tipo de madres sobreprotectoras.

- Hollie, Junior es un adolescente normal y corriente yo a su edad era igual

- Eso no es un consuelo, John (dijo seria

- Jajajaja no, supongo que no jajaja

- Jajajaja (finalmente se rió también Hollie) vale, yo también aprovecharé estas vacaciones para relajarme y armarme de paciencia, lo prometo. Pasadlo bien, y recuerda decirles que se pongan el protector solar antes de salir de casa.

- Si, mamá jajaja (y le dio un beso en la mejilla).

- Llamad cuando lleguéis.

- No sufras, voy a ir por la costa, es mucho más largo pero las vistas son sensacionales.

- De acuerdo, pasadlo bien.

Hollie como siempre le costó despedirse de sus hijos, aunque con los años se había acostumbrado y era más fácil. Y aunque sonara horrible y jamás lo reconocería, realmente los últimos años habían sido también unas vacaciones para ella. Una semanita o dos sin contantes peleas eran como un paraíso, aunque cuando llegaba la tarde, entraba en las habitaciones de Lucy Y Jack y al verlas tan recogiditas y silenciosas la casa se le venía encima.