Gracias a todos por los comentarios, la verdad no esperaba que todos fueran buenos. Espero que este capitulo sea de su agrado!...
Nota:Ningun personaje de Glee me pertenece.
Capitulo dos:
Santana abrió la puerta de su casa, mirando de reojo como el auto se alejaba, tenía mucho que agradecerle a esa chica, no fue capaz de responderlo en el momento, pero gracias a ella, también había olvidado el dolor que era recordar lo ocurrido con Brittany.
Se recostó en su cama con su celular en la mano, tenía la intención de llamar o enviar un mensaje, pero no quería que Kayle, sintiera que la estaba acosando o algo, o sea había pasado todo el día juntas, no era necesario pasados 15 minutos desde que se dejaron de ver. Así que desistió y tomó la opción de darse una ducha, era la mejor idea para relajarse un poco.
Kayle, no podía evitar tener una sonrisa en su rostro. Hace mucho que no tenía un día tan agradable, tan especial. Santana era lo único que tenía en su cabeza durante todo el camino, incluso estaba de tan buen ánimo que se fue tarareando las canciones de su I-Phone mientras conducía.
Cuando llego a su casa, intento abrir la puerta con delicadeza para no meter ruido y en caso de que todavía hubiera gente, no se dieran cuenta que ella había llegado, pero fue inútil.
-Kayle, cariño ¿eres tú?-. Preguntó su padre desde el salón-.
-Si soy yo-. Respondió con fastidio-.
-Porque no vienes para presentarte a algunas personas-.
Camino hacía el salón sin muchas ganas, no quería ser grosera, pero algo que detestaba era tener que sonreír a gente que ni conocía ni tenía la intención de hacerlo. Cuando entró había tres personas, un hombre que tenía una apariencia que le desagrado de inmediato, una mujer que dedujo era la esposa y una chica de su edad que debia ser su hija.
-Buenas noches-. Saludo cortante-.
-Buenas noches…tú debes ser Kayle la más pequeña del clan Carpentier-. Dijo el hombre acercándose a ella y posando su mano sobre su hombro-. Ella miro a su padre con cara de fastidio, pero noto que él también estaba hastiado.
-Lo soy-. Respondió la chica alejándose lo más posible del hombre.
-Chelsea ven para presentarte-. Indicó el hombre-. Ella es mi hija y estudia en Mckinley también…podrían ser buenas amigas-.
-Que tal…yo podría ayudarte a ambientarte en la escuela, siempre es bueno tener los amigos correctos…tú me entiendes, alguien como tú no debe estar con los perdedores-. Exclamó la chica, que era de mediana estatura, rubia y con los ojos azules-.
-Entiendo, pero estoy bien en la escuela, gracias de todas formas-.
-¿Qué tal tu día con Santana, cariño?-. Preguntó su padre-.
-Increíble-. Respondió sin pensar mucho, y con una expresión que le llamo la atención a su padre, pues hace mucho que lo veía.
-¿Santana López? ¿Eres amiga de López?- Preguntó la chica incrédula.
-No sé si amiga aún, pero pasamos tiempo juntas desde que entre a la escuela, ha sido agradable conmigo-.
-Pero ella no es agradable con nadie-. Susurro la muchacha
-¿Disculpa?-. Preguntó con molestia Kayle-.
-Nada…
-Papá…estoy un poco cansada, me iré a mi habitación-.
-Creo que ya es tarde…que tal si seguimos discutiendo esto el lunes-. Dijo Ben y comenzó a despedir a los invitados.
Las visitas se fueron y se quedó a solas con su padre, quien le pregunto de su día junto a Santana.
-Hace tiempo que no te veías así-. Dijo Ben.
-¿Así como?-.
-Así… feliz-.
-Fue un buen día, creo que me gusta este lugar…bueno Santana ayudo a que me gustara-.
-Es una encantadora chica-.
-Lo es…es bueno tener alguien con quien puedo hablar y ser yo misma-. Respondió-. Tú sabes cómo era en Akron, la honestidad no es precisamente lo que más hay ahí-.
-Lo sé…
-Me iré a dormir…buenas noches-. Y comenzó a caminar hacía la escalera
-Antes de que subas…porque no llamas a Santana y le dices vaya al Club de Lima mañana con su familia, tengo ganas de jugar golf y quiero sacar a tu madre de la casa, se está volviendo loca sin vida social. ¿Qué te parece?
-Que pensara que la estoy acosando-. Respondió con una risa-. Le preguntare si quiere ir…buenas noches-.
-Buenas noches pequeña-.
Santana había terminado su relajante baño, y estaba aplicándose sus cremas antes de ir a la cama, cuando su teléfono comenzó a sonar. No pudo evitar sonreír cuando vio que era Kayle.
-¿Qué pasa? ¿Ya me extrañas Carpentier?-. Contestó la morena, con el solo fin de burlarse de la chica, aunque secretamente le gustaba la idea de escuchar su voz antes de dormir-.
-Siempre eres tan amorosa para contestar, López-. Respondió enfatizando en el apellido de la morena-.
-Lo siento, olvide que eras sensible…entonces llamas para darme las buenas noches-.
-Creo que por el momento olvidare el sarcasmo y diré lo que tenía pensado-.
-Ok…te escucho-.
-Yo quería…tú… ¿tienes planes para mañana?-. Preguntó nerviosa-.
-No… ¿por qué?-. Respondió dejando de lado su tono de burla, al captar el tono nervioso de la otra chica-.
-Es que papá me dijo que llamara para invitarte a ti y a tu familia al Club mañana…pero si no quieres lo entiendo, ya me apropie de tu sábado, no quiero forzarte a pasar el domingo también-.
Santana en la otra línea no podía evitar sonreír, jugaba con su pelo y no contesto de inmediato solo para poner más nerviosa a la otra chica, porque su respuesta la supo en dos segundos, era obvio que le gustaba la idea de pasar más tiempo con ella.
-Aunque no lo creas no eres tan molesta como pensaba…así que nos vemos mañana…iré a avisarle a mis padres-.
-Nos vemos mañana…y que duermas bien-.
Eran las 12:30 y su padre estaba estacionando el auto en el club. Sus padres iban unos pasos más adelante mientras Santana se había detenido a mirarse por última vez en el espejo del vehículo, se sentía un poco extraña con esa ropa, pero sabía que era lo más apropiado, de alguna forma que no lograba entender era importante para ella causar una buena impresión a los padres de Kayle. Cuando levantó la vista hacía la entrada vio que sus padres se había detenido a conversar por lo que apuro el paso para saber quiénes eran.
-Aquí estas…mira con quien nos encontramos-. Dijo su padre alegremente-.
-Buenos días Señora Fabrey-. Saludó no tan feliz -. Haciendo solo un gesto como saludo.
-Santana-. Respondió Quinn también cortante-.
-Hace mucho tiempo que no te venía, ya no vas a visitarnos como antes, recuerdo que cuando eran más pequeñas eran inseparables con Quinnie-. Expresó la Señora Fabrey-.
Ninguna de las dos respondió a ese comentario, porque sabían las diferencias que con el tiempo se habían marcado entre ellas. Si bien habían crecido juntas, en la adolescencia todo cambio, eran las dos muy populares y eso las hiso competir por todo, superar a la otra al costo que fuera, y muchas de esas peleas habían dejado heridas. Ahora que ninguna era porrista, ya no tenían nada en común, pero tampoco porque pelear.
-Entremos…nos deben estar esperando-. Dijo Santana para romper el silencio y salir pronto de esa incómoda situación-.
-Tienes razón… ¿Judy nos acompañas?-. Preguntó Marcos, quien recibió una mirada fulminante de parte de Santana-.
-No sé si sea adecuado…-. Respondió Judy dubitativa-.
-Los Carpentier son personas agradables, no les molestará al contrario, así conocen más personas en Lima que solo nosotros-. Expresó la señora López.
A Santana no le sorprendía del todo la actitud de sus padres, ya que, desde el divorcio de los Fabrey, habían apoyada mucho a la madre de Quinn. Y aunque ella y Quinn ya no fueran tan cercanas las dos familias seguían siendo amigas. No le quedaba mucho que hacer al respecto, así que puso su mejor cara y se resignó a tener que compartir su día con Quinn, o mejor dicho a tener que compartir a Kayle con Quinn.
Cuando llegaron al sector de las mesas, vieron de inmediato a la familia, estaban ubicados en una de las mesas con mejor vista. Ben se paró de inmediato para saludar.
-Marcos-. Saludo extendiendo su mano y luego saludando al resto de la familia-. Santana, que bueno verte otra vez, anoche Kayle llego muy feliz después del paseo-.
-Yo también lo disfrute señor Carpentier-. Respondió la chica-. Y… ¿Dónde está?-. Preguntó al no verla ahí con sus padres-.
-Fue a dar una vuelta…debe estar por regresar-.
-Ben…Isabel…Les quiero presentar a Judy Fabrey y su hija Quinn, es una amiga de la familia, espero que no haya problema con se unan al almuerzo-. Expresó el señor López.
-Por supuesto que no…es un agrado conocerlas-. Respondió Isabel-.
Quinn, observaba a Santana desde cierta distancia y la notaba nerviosa. Y sabía que se podía deber solo a una persona, la misma chica con quien la había visto el día anterior. Aunque ya no fueran amigas, ella conocía perfectamente a la latina. Durante la semana anterior, se dio cuenta que algo le pasaba. Andaba triste o ida en sus pensamientos, pero ahora era diferente, tenía cierto brillo en sus ojos y hasta parecía feliz de estar ahí.
-Hola-. Se escuchó y unas manos tomaron la cadera de la latina por detrás, provocando un pequeño saltó al no esperar ese movimiento-. ¿Cómo estás?-. Preguntó sin soltar a la morena que estaba de pie a un costado de la mesa-.
-Podrías no asustarme la próxima vez-. Respondió
-Lo siento no fue mi intención-. Dijo plantando un beso en la mejilla-.
Kayle se acercó a las demás personas que estaban allí, y puso especial atención en la rubia que la observaba con curiosidad toda su interacción con Santana.
-Hola… ¿nos conocemos?-. Preguntó la morena de ojos verdes-.
-Sí, nos encontramos ayer en Breadstix-. Respondió la rubia que aún intentaba procesar todo ese cariñoso saludo entre la latina y la chica nueva.
-Quinn, también estudia en Mckinley-. Dijo la morena
-¿Y desde cuando estas en Lima?-. Preguntó curiosa la rubia
-Desde hace un poco más de una semana, pero en la escuela solo del viernes-.
-¿Y cómo se conocieron?-. Volvió a preguntar Quinn
-Por nuestros padres-. Respondió cortante Santana-. Creo que es mejor que nos sentemos-. Dijo para evitar más preguntas de la rubia, que no entendía porque pero no quería que tuviera más información de su relación con Kayle.
-¿Y qué les ha parecido Lima?-. Preguntó la señora Fabrey
-Es tranquilo-. Respondió Isabel-.
-Con tranquilo mi madre quiere decir que no hay eventos sociales a los que asistir-. Dijo Kayle, desatando una risa grupal-.
-Para ti también debe ser un cambio radical-. Preguntó Quinn
-Me gusta Lima-. Respondió segura y mirando a Santana-.
-Todos estamos en un proceso de adaptacióó Ben-.
-Y piensan quedarse en forma definitiva aquí-. Preguntó Marco-.
-Por lo menos hasta que Kayle entre a la universidad…después volveremos a Nueva York-. Dijo Isabel-.
-Gracias por recordarme que estamos aquí por mí, madre-. Expresó Kayle con molestia-.
-Entonces Marco, listos para después de la comida jugar Golf-. Dijo Ben para desviar la conversación-.
-La verdad nunca he sido un buen jugador, pero lo intentare-. Respondió
-No se preocupe señor López, mi padre tampoco lo es, yo solía ganarle todo el tiempo-. Dijo la morena de ojos verdes con una sonrisa-.
-¿Juegas Golf?ó Santana un tanto sorprendida-.
-Kayle y yo ganamos muchos torneos padre e hijo en los Hamptons…en realidad los gano más ella que yo-. Respondió Ben alegremente-.
-Yo no creía que alguien de nuestra edad jugara Golf, es un poco aburrido-. Dijo Santana-.
-¿Los has intentado alguna vez?-.
-No…mi mayor interés nunca ha sido pertenecer al club de Golf-.
-Yo podría enseñarte hoy-.
-No es una mala idea, así le enseñarías a San que hay más deportes fuera de las porristas-. Dijo la señora López-.
-¿Eras porrista?-. Preguntó Kayle con sorpresa
-Ambas lo éramos-. Respondió la rubia-.
El almuerzo trascurrió entre las malas bromas del padre de Kayle, y el interés por las obras sociales que se realizaban en Lima por parte de Isabel, buscando en que entretenerse, por lo que se comprometió a realizar eventos junto con Judy y Sofía en ayuda a la comunidad. Kayle no estaba sorprendida, sabía que su madre necesitaba sus eventos sociales, se sentía cómoda en ellos. En Nueva York, no recordaba exactamente a cuantos habían tenido que asistir ella y su padre, solo para que Isabel no se molestara, y al parecer acá en Lima iba a hacer lo mismo.
-Disculpen, vuelvo en un momento-. Señaló Kayle, mientras se levantaba de la mesa.
-Es una niña muy educada, seguro no le costara hacer amigas en Mckinley-. Indicó Judy.
-En Akron era la chica más popular, capitana del equipo de Hockey césped y académicamente siempre entre las mejores-. Respondió Isabel con orgullo-.
-¿Y porque el cambio entonces?-. Preguntó Quinn-.
-Cosas personales-. Respondió nuevamente la Señora Carpentier cambiando el tono a uno más cortante para no dar espacio a más preguntas-.
Santana guardo silencio. Ella sabía el porqué del cambio o por lo menos el motivo central, aunque tenía un presentimiento de que había cosas que Kayle no le había dicho.
-Volví…-. Dijo de repente Kayle quien traía dos juegos de llaves en su mano-. Toma papá este es para ti y el señor López-.
-¿Para qué es eso?-. Preguntó Santana con curiosidad-.
-Para los carritos de Golf-. Respondió-. Vamos hoy aprenderás que no es tan aburrido como pensabas-. Indicó haciendo un gesto para que Santana se levantara-.
-OK…pero no te garantizo no quedarme dormida-.
-Quinn…nos acompañas…-. Preguntó Kayle ganándose otra mirada fulminante de parte de la latina-.
-Está bien…aunque yo tampoco se jugar-. Respondió la rubia
-No hay problema te enseñaré también-.
Así, las tres chicas partieron hacia donde estaban los carritos de Golf. Santana insistió en manejarlo ella, ya que así por lo menos tendría algo de diversión, a lo que en primera instancia Kayle se negó ya que veía en peligro su vida, sin embargo, la morena le recordó que ella confió la suya al subirse a esa balsa en el parque. Ambas interactuaban de manera natural, mientras Quinn solo observaba en silencio e intentaba recordar la última vez que había visto esa actitud amistosa en Santana y solo podía recordar que Brittany era la única personas que la hacía actuar de esa manera.
-Creo que por aquí está bien…ya puedes detenerte-. Dijo la morena de ojos verdes-.
-No lo creo…esto es divertido-. Respondió Santana-.
-Vamos la diversión empieza con el juego-.
-Ok… como tú digas-. Dijo de mala gana-. No creo que sea muy complicado es solo golpear una pelota con un palo-.
-Entonces tú partes-. Dijo la chica entregándole un palo y una pelota-.
-No hay problema-. Puso la bola donde correspondía se arregló el guante, se puso en posición y golpeo tan fuerte como pudo-.
-Al parecer no es tan fácil como pensabas-. Dijo Kayle-.
-¿Por qué?...mira ni siquiera puedes seguirla de tan rápido que fue-.
-Santana…mira hacia abajo-.
-Mmm-. Miro al suelo y la pelota seguí ahí-.
-Puedo ayudarte ahora-.
-Está bien-.
Santana solo sintió todo un calor que le invadió el cuerpo por completo. Kayle había colocado todo su cuerpo detrás de ella, tomándola de ambos brazos. La latina no escuchaba ninguna indicación, solo no quería que la otra chica alejara su cuerpo de ella, podía sentir su suave aroma, su respiración, su voz susurrante en su oído y como cada musculo se movía hacia ambos lados enseñándole el movimiento para golpear.
-Santana…-. Dijo Kayle al ver que la otra chica no le prestaba atención-.
-Disculpa-. Respondió girando su cara para quedar a centímetros de los labios de la chica-.
-Mira golpearemos juntas a la cuenta de tres…
-Ok-. Sintió como sus cuerpos se juntaron más. Y como su ritmo cardiaco aceleró a sentir esa última presión, no tenía ningún interés en donde haya caído la pelotita, solo pensaba que había sido la mejor clase que había recibido.
-Wooow… Eso cayó muy lejos-. Indicó Kayle siguiendo con su vista el curso de la pelota-.
-Creo que no es tan aburrido después de todo-. Expresó la morena-. ¿Lo intentas Quinn?-. Dijo intentando ser agradable e incluir a su antigua amiga, notando además que observaba detenidamente cada interacción que tenía con Kayle-.
-Creo que más adelante, estoy bien aquí gracias-. Respondió.
Durante las siguientes horas, Kayle siguió intentando que Santana lograra aunque fuera golpear la bola sola, pero fue un intento un tanto inútil. La morena por otro lado no es que no pudiera sola, pero le gustaba más cuando la otra chica se acercaba y la ayudaba. Quinn también lo intento con ayuda de Kayle, lo que la hiso ganarse nuevamente una mirada fulminante de la latina que no pasó desapercibida para ninguna de las tres chicas. Una vez que se cansaron optaron por regresar a la mesa que antes habían compartido con sus padres.
-¿Y qué tal les fue chicas?-. Preguntó Isabel-.
-Creo que nuestra maestra se esforzó mucho pero los resultados no fueron los esperados-. Respondió la rubia con una sonrisa-.
-Tendremos que intentarlo de nuevo-. Sentenció Kayle con una sonrisa-.
-Creo que tuve suficiente por un tiempo-. Respondió Santana-.
Su padre junto al señor Carpentier no demoraron en reunirse con el resto del grupo. Como Kayle predijo, su padre fue derrotado por Marcos, y le hiso un par de bromas por ello. Ambas familias disfrutaron otros momentos hasta que decidieron que era hora de retirarse, ya que, al otro día las niñas tenían escuela. Caminaron juntos al estacionamiento y cada uno se iba a subir a su auto cuando Santana siente una voz que la detiene.
-¿Qué pasa?-. Preguntó la morena confundida-.
-Yo me preguntaba…si…-.
-Vamos que pasa…creo que hemos pasado suficiente tiempo juntas como para que logres hilar una idea sin ponerte nerviosa-.
-Lo sé-. Respondió Kayle-. Yo quería saber si quieres que pase por ti mañana para ir a la escuela-. Preguntó-.
-Es una buena idea-. Dijo la latina con una coqueta sonrisa-. Te espero mañana entonces-. Expresó depositando un rápido beso en la mejilla de la otra chica y subiéndose al auto con sus padres.
A Brittany le gustaba caminar hacía la escuela cuando necesitaba pensar. Lo que aunque algunos pensaran lo contrario sucedía regularmente, sobre todo en el último tiempo. Desde el sábado no podía sacarse a Santana de la cabeza, después de verla con la otra chica en Breadstix, no es que estuviera celosa o algo, solo que la latina era su mejor amiga y nunca salía a solas con nadie más que no fuera ella. Quizás se debía a su conversación del viernes o más bien a la declaración de amor que le había hecho Santana que no termino muy bien, porque la dejo sola y ella solo pudo ver las lágrimas en los ojos de la morena cuando esta se alejaba. No había sido su intensión herirla, la quería demasiado para herirla, pero estaba confundida, también quería a Artie, él era cariñoso y atento. Sentía que en este momento no quería estar lejos de ninguno de los dos. Estaba ya por llegar cuando vio a lo lejos a Santana bajándose del auto con la misma chica, por lo que apuro el paso, ambas tenía una conversación que terminar.
-¡Hey!...San…-. Grito la rubia bailarina sin recibir respuesta-.
Santana venía con mejor ánimo a la escuela, se había levantado temprano, disfruto un baño y luego escogió la ropa con cuidado, cuando salió de su casa estaba Kayle esperándola con un café en la mano y unos mufins. En el viaje la morena conecto su I-Phone y tarareaban ambas las canciones que comenzaron a sonar.
Cuando se bajo del auto su rostro cambio inmediatamente la expresión que tenía. Escuchó a lo lejos la voz de Brittany, pero no se detuvo, sin embargo, no iba ser tan fácil escapar.
-San…-. Insistió la rubia pero esta vez tomándole el hombro por detrás.
-Brittany-. Respondió la latina con una expresión neutra dándose vuelta para mirarla de frente-.
-Podemos hablar-. Dijo la bailarina intentando disimular el golpe que fue escuchar su nombre completo, ya que, San nunca la había llamado así, menos con ese tono tan inexpresivo.
-OK…dime-. Respondió-.
-Me gustaría que fuera en privado-. Expresó fijando una mirada fulminante en Kayle a la que ni siquiera había saludado -.
-Nos vemos en clases-. Dijo la morena de ojos verdes intentando alejarse para dejarlas conversar-.
-No…-. Respondió Santana de repente, sosteniendo la mano de la chica que se iba a alejar-. Pensándolo bien…no hay nada de qué hablar, me quedo todo claro-. Dijo mirando a Britt-.
-Pero…yo quiero-. Titubeo la rubia-.
-Nos vemos-. Interrumpió la morena, alejándose con la otra chica en dirección a su primera clase de la mañana.
Brittany se quedó otra vez de pie observando como su morena se alejaba, sentía una mescla extraña de sentimientos, por un lado estaba triste por la expresión indiferente que le dio Santana durante su breve interacción. Pero no le afecto tanto como sentirse desplazada por la otra chica, que su latina prefiriera irse a quedarse con ella le dolió más que cualquier palabra. Lo que tenía absolutamente claro es que no se iba a rendir tan fácilmente hasta que Santana le diera la oportunidad de explicar las cosas.
-Tienes claro que en algún momento tendrás que hablar con ella y enfrentar las cosas, ¿cierto?-. Dijo Kayle mientras caminaba al lado de la latina-.
-No creo que sea necesario…está todo dicho entre nosotras-. Respondió
-A mí no me pareció que ella opine lo mismo, creo que debes darle la posibilidad de una conversación…no puedes simplemente ignorarla por siempre-.
- ¿No es acaso lo que tú haces con tu ex novia?-. Expresó con un tono molesto la morena, que no quería seguir hablando de Britt menos con Kayle-.
-Eso es diferente…-. Respondió visiblemente afectada por el comentario-. Pero entiendo... no te daré más mi opinión respecto a Brittany-. Dijo y se alejó de la morena-.
-¡Hey!...lo sien…-. No pudo terminar su disculpa, la chica ya estaba unos cuantos metros de ella-.
Santana siguió caminando sola una vez más, pensando lo que le dijo Kayle, y tenía razón, no podía simplemente ignorar a Britt por siempre. Pero ella no entendía lo humillada que se sentía, abrió su corazón para que, para que fuera tomado y destruido sin ningún tipo de consideración. No podía permitir que eso ocurriera otra vez. Y si, tal vez le debía una conversación a Brittany pero eso podía esperar. Por el momento debía recuperar su seguridad para enfrentar en igualdad de condiciones a la rubia.
Quinn observo toda la interacción a distancia. Tenía un presentimiento de que algo andaba mal entre Britt y Santana, las tres habían sido muy unidas en su momento y la rubia nunca pudo obviar la estrecha relación que tenían las otras dos ex porritas. Sabía que eran mucho más que mejores amigas, aunque nunca se los pregunto directamente,por temor quizás a un reacción violenta de parte de la morena. Sabía cómo era la latina, todos conocían ese carácter agresivo pero ella también había visto el otro lado, el lado amoroso y tierno que mostraba cuando estaba a solas con la bailaría, y bueno últimamente también algo de eso demostraba con Kayle. Tuvo la intención de acercarse a Santana, pero no sabía cómo, quería recuperar esa amistad, quería poder confiar en alguien, porque aunque nadie lo notara, ella estaba pasando por su propia guerra interna.
-Hola… ¿te acuerdas de mí?-. Preguntó Kayle de repente sacando a la rubia de sus pensamientos-.
-Si…hola… ¿Cómo estás?ó.
-Bien…-. Esa respuesta fue a medias porque aunque no lo aceptara su pequeña discusión con la latina la había afectado-.
-¿Y Santana?-. Preguntó sin darse cuenta que era lo menos adecuado de preguntar en el momento-.
-No lo sé…se fue a clases supongo-. Expresó con indiferencia-.
-Yo también voy camino a Historia-.
-También tengo esa…creo que somos compañeras-.
Ambas chicas partieron rumbo a su primera clase, conversaron de distintas cosas y Kayle no pudo evitar recordar a Francis ya que la rubia que tenía al frente poseía un evidente parecido físico con su ex novia, ambas rubias de ojos verdes, con esa postura distinguida y segura de sí mismas. Pero también sus pensamientos se iban hacia otra chica absolutamente diferente una morena de ojos color avellana que la había hecho por momentos sentirse feliz nuevamente.
Quinn Y Kayle pasaron casi todo el día juntas, parecían llevarse bien incluso la hora de almuerzo donde compartieron con otros miembros del Glee Club. Llegaron a su última clase que era español donde casi todos estaban juntos incluyendo Santana.
-Podemos hablar-. Interrumpió la latina mientras Kayle conversaba animosamente con Quinn-.
-Seguro que es conmigo con quien tienes que conversar-. Respondió intentando sonar dura-.
-Yo voy a mi asiento-. Dijo Quinn alejándose al detectar lo incómoda de la situación.
-Siento haber reaccionado de esa la morena-. Sé que tienes razón…
-Yo también lo siento no debí haber interferido, es algo entre tú y…ella-. Expresó con una aflicción en su voz-.
-Sé que tengo que hablar con Britt…pero no me siento preparada… aún duele-. Dijo bajando el volumen para que los que estaban cerca no escucharan-.
-Entiendo y tienes razón en lo que dijiste, yo hago lo mismo con Francis, solo que dolió escucharlo así-.
-No quise ser agresiva contigo solo que a veces no lo puedo evitar-.
-Está bien…creo que ambas exageramos…te parece si te invito a alguna parte después de clases y así damos el problema por solucionado-. Expresó sonriendo y tomando la mano de la latina-.
-Después de clases tengo que estar en el coro…si tienes tiempo me podrías esperar-. Respondió-.
-No hay problema-.
Se dirigieron a su asiento porque el Señor Schuster ya había llegado para comenzar la clase.
Brittany por otro lado, había entrado a clases junto con Artie como era de costumbre, lo que no había sido normal era ver la mano de la chica nueva tomando la de Santana en lo que parecía más una charla entre una pareja que dos amigas. Al pasar Britt no pudo dejar de mirar la interacción, y casi como un acto territorial chocó la espalda de la chica con su hombro, acto que fue presenciado por todos, no se disculpó aunque lo hiso parecer casual. No entendía porque se sentía de esa manera, ella tenía un novio y lo quería, pero por Santana eran otros sentimientos, más intensos, sentía que la latina le pertenecía y no iba a aguantar que ninguna niñita rica viniera y le arrebata lo que le pertenecía, aunque fuera por su culpa ya que ella rechazo a Santana.
La primera en llegar a la sala del coro fue obviamente Rachel y después Quinn, quienes como todos sabían eran dos caras distintas de una moneda, y nunca habían logrado llevarse bien, aunque la rubia había estado cambiando esa actitud negativa este último tiempo, cosa que la pequeña diva no sabía si tomarlo como una tregua u otro plan de Quinn para humillarla.
-¿Qué tal?-. Dijo la rubia en forma amistosa al entrar a la sala y ver a Rachel sentada en el banquillo del piano concentrada en algo-.
-¿Qué?... ¿me hablas a mí?-. Respondió sorprendida al ver quien era la que le hablaba, cuando giró su cabeza hacia arriba.
-No hay nadie más aquí Rachel…
-Lo sé solo que otras veces aunque no hubiera nadie tú simplemente me ignorabas…como siempre durante toda la ó a la defensiva
-Estoy tratando de ser amable…ya no hay nada porque tengamos que odiarnos-. Expresó pensando en que la única razón de haberle hecho la vida imposible a esa chica había sido su ex novio Finn-.
-Tienes razón…quizás podamos conocernos y dejar de pelear-. Dijo sinceramente-.
-Y ¿en que trabajas?-. Preguntó al ver que la castaña tenía una libreta entre sus manos-.
-No es nada…solo una idea-.
Los demás miembros del coro comenzaron a llegar antes de que Quinn pudiera averiguar que tenía a Rachel tan concentrada. También hiso su entrada el Señor Schuster quien les hablo acerca de cambiar sus planes para las regionales ya que había recibido una carta que decía que no podían utilizar la canción que tenían planeada, por lo que tenían que idear que hacer ahora. Rachel levantó su mano para dar una idea y todos sabían de lo que se trataba, lo de las canciones originales, lo que nadie esperaba era que Quinn la respaldara y se ofreciera a escribirla con ella.
Santana observaba fijamente a la rubia, intentando componerse del impacto, ella conocía muy bien a Quinn Fabrey y nunca ni en diez vidas más podía imaginársela cerca de la odiosa Rachel Berry. Por lo que esa actitud tan amable definitivamente tenía que ser parte de algo. Aunque a ella no le afectaba, hace mucho tiempo que había decido mantenerse lejos de la ex capitana de las porristas, no podía confiar en ella después de todo lo que se habían hecho.
Kayle había ido a la biblioteca por unos libros para ponerse al día en sus trabajos de la escuela, aprovechando de que le había dicho a Santana que la esperaría. Iba camino a su casillero para guardarlos cuando una chica con uniforme de porrista se le acerco a hablarle.
-Hola…-.
-¿Hola?-. Dijo con desconcierto porque no recordaba de quien se trataba-.
-Nos conocimos en la casa de tus padres…Soy Chelsea ¿Recuerdas?-.
-La verdad no lo recordaba-. Respondió notando la molestia de la otra chica, pero no podía importarle menos ya que de presencia le era desagradable-.
-No importa…solo quería decirte que mis amigas porristas y yo iremos al centro comercial ahora, ¿nos quieres acompañar?-. Dijo disimulando su disgusto por la indiferencia de la chica-.
-No puedo, espero a Santana-. Respondió secamente-.
-Esperas que tu amiguita nueva salga de su club de perdedores-. Exclamó sarcásticamente-.
-¿Qué dijiste?-. Expresó con enojo-.
-Lo que escuchaste…López era alguien en esta escuela antes que dejara a las porristas por ese club de perdedores, y si no quieres recibir un granizado en la cara de desayuno como todos ellos, es mejor que empieces a elegir mejor a tus amigos-. Dijo la chica en forma despectiva-.
-Escúchame con atención-Exclamó con molestia y usando sus centímetros más para infundir temor en la otra chica-. No me importa quien seas ni que lleves puesto …nadie se refiere a Santana de esa manera, menos delante de mí y tú te puedes creer que estás la cumbre de la escala social, pero créeme cuando quiero destruir a alguien lo hago y sin ninguna consideración, recuerda quien soy… así que cuida cada palabra…¡entendiste!-. Dijo lo último cerrando violentamente la puerta de su casillero lo que produjo una cara de terror en la otra chica-.
-Yo…no quise… -. Tartamudeo sin poder terminar la frase cuando Kayle ya salía hacía el estacionamiento.
Kayle seguía enojada por su conversación anterior. Sentía que esa estúpida chica despertó una parte de ella que solía utilizar en su antigua escuela. Ella acostumbraba amenazar a cualquier personas que osara dañar a Francis y eso se activó de inmediato al momento que sintió debía defender a Santana. Estaba confundida y un poco asustada, sus sentimientos hacia la latina iban en aumento demasiado rápido y sabía que no era lo correcto, porque el corazón de Santana tenía dueña. No podía enamorarse para ser herida otra vez, ya con su ex novia había sufrido demasiado, se había ido de Nueva York para estar tranquila, no para sufrir una nueva desilusión y tener que escapar nuevamente.
A lo lejos vio como la morena venía caminando en dirección a ella, con esa sonrisa hermosa y esos ojos brillosos, con su pelo suelto y dando pequeños rebotes alrededor de su rostro, era simplemente hermosa y podría quedarse mirándola por siempre. Fue ahí cuando se dio cuenta que tal vez por esa chica todo riesgo valiera la pena.
-Disimula esa mirada Carpentier-. Expresó la latina al ver la cara de fascinación de la otra chica-.
-En tus sueños López-. Respondió con una sonrisa y subiéndose a su auto-.
-¿A dónde vamos?...recuerda que es tu plan para disculparte-. Dijo intentando sonar inocente-.
-Jajaja…creo que dejamos claro que las dos reaccionamos mal, no solo yo debería disculparme…-.
-Por eso entonces ¿dónde me llevaras?-. Dijo agitando sus pestañas intentando salirse con suya-.
-Pensé en ir al cine revise la cartelera y hay varias películas que se ven entretenidas… ¿quieres?-.
-Pero yo elijo la película-.
-Ok…tú elijes la película-. Dijo resignada Kayle mientras Santana la miraba con aires de satisfacción.
Santana miraba a la otra chica durante el viaje casi fijamente, e intentaba descifrarla, intentaba leer en sus ojos, pero le era inmensamente difícil. Lo único que sabía era que su corazón estaba herido y por eso había llegado a Lima, pero no mucho más y sentía que quería saberlo todo. No interpretaba eso como una atracción o por lo menos no quería enfrentar si eso estaba ocurriendo, todavía estaba fresca la herida hecha por Brittany. Aunque observándola y por el tiempo que habían pasado juntas, era tan diferente a la bailaría, con Britt siempre tenía que estar a la defensiva con los demás, porque su deber era protegerla, cuidarla, era una persona frágil, una pequeña dulce niña a la que debía consentir siempre, mientras que con Kayle se sentía más tranquila porque la chica había demostrado ser capaz de contenerla con su seguridad y con esa sonrisa que le daba calma, además en pocos días había aprendido a manejar sus caprichos. Eran tal vez los dos extremos posibles, dos personas de las que necesitaba en ese momento.
Brittany miraba desde una esquina cuando Santana se subió al auto de Kayle, había salido prácticamente detrás de la morena, intentando alcanzarla pero se detuvo de inmediato al ver que la otra chica la esperaba. Ya no podía seguir negándolo lo que sentía era un odio hacía esa nueva muchacha y eso era extraño porque ella no odiaba en forma recurrente. Sentía como una ola de calor le envolvía el cuerpo y enrojecía sus mejillas, estaba enojada, no quería que SU Santana pasara más tiempo con esa chica, quería que todo volviera a ser como antes, donde tenían sus tardes juntas, que comenzaban con tiernos besos de chicas y generalmente terminaban con ellas desnudas amándose toda la noche, extrañaba demasiado las caricias de la latina, sus besos y su voz al oído susurrándole cuanto la quería. No podía permitir que todo eso lo hiciera con alguien más, porque sentía dentro de ella que Kayle no era una amiga más, sino que era una amenaza para ella.
-Britt… ¿estás bien?-. Preguntó el chico en silla de ruedas, quien noto la extraña mirada que tenía su novia sobre él.
-Si…yo…solo-. No podía articular palabra, solo mantenía la vista fija en su novio buscando tal vez en exceso que había sido "eso" que la hiso elegirlo sobre Santana.
-¿Qué pasa?...Saliste tan rápido-. Dijo confundido por el comportamiento de su novia.
-Yo quería hablar con Santana pero se fue antes de poder alcanzarla-. Respondió aún con su mente en otro lado-.
-¿Se fue con Kayle?...porque desde que llego no se despegan-. Dijo sin darse cuenta que sus palabras aumentaban la furia de la rubia-.
-Si se fue con ella-. Las palabras hacían eco en su mente-. Yo también me iré…
-Pero pasaríamos la tarde juntos-. Indicó el chico con sus ojos azules examinando a su novia-.
-Lo siento Artie…yo me quiero ir a casa-. Le dio un rápido beso en los labios y camino con velocidad, no quería estar con él, solo quería idear algo para que Santana hablara con ella, no podía más con la indiferencia de la latina menos ahora que otra mujer estaba extremadamente cerca de ella.
Espero que les haya gustado el Capitulo, pienso publicar el tercero en menos tiempo de lo que me demore en publicar este. Comenten que les parecio, creo Brittany tuvo más protagonismo y de a poco vamos a ir sabiendo que es lo que Quinn tiene en mente(No se porque pero me gusta mucho el personaje de ella). Gracias otra vez por los buenos comentarios! Saludos!
