Gakupo fue el primero en despertarse y quitó sus brazos de alrededor de Len lentamente para no despertarlo. Fue extraño dormir con el chico de esa forma.
El joven Kagamine seguía soñando pacíficamente, con su respiración pausada y sus manos en forma de puño, cerca de su boca, casi como un bebé.
El samurái se giró sobre su lugar, quedando boca arriba para mirar el techo y tener una pequeña meditación antes de levantarse. "¿Porqué hice eso?" fue lo primero que pensó al recordar la forma en que acarició al joven juntó a él la noche anterior y empezó a reír de la vergüenza, tapándose los ojos con una mano y la otra en su abdomen.
-¿Qué es tan gracioso Gaku?- cuestionó Len adormilado
-Oh, sólo recordé un chiste...puedes volver a dormir, yo tengo que levantarme-
-Hmm, no creo, tengo hambre-
Kamui se levantó de la cama y antes que nada, dedicó un tiempo a levantar el futón del piso y doblar las frazadas y sábanas que había traído suponiendo que dormiría ahí, sin saber que sus planes iban a cambiar durante la noche. Kagamine se dirigió directo al baño, lo que le dió tiempo al mayor a elegir la ropa que usaría ese día mientras esperaba su turno. Agarró lo más simple que cualquier hombre de 20 años dirigiéndose a una especie de junta "ejecutiva" con productores de música usaría. Tenía que verse presentable pero tampoco tanto, y lo suficientemente cómodo como para tocar la canción en el piano para exponerla, lo que lo dejaba con la conclusión de que una camisa blanca con jeans negros era la mejor opción. Aprovechando que el joven se estaba tomando su tiempo en el baño, se vistió y cepilló su cabellera, en ese momento algo ondulada por haberse dormido cuando aún estaba húmeda.
Cuando Len salió del baño, este se encontró con Gakupo arreglando su ropa. El mayor se veía muy bien tenía que admitir, incluso si sólo era una vestimenta simple. Bueno, Kamui era apuesto por naturaleza, quizás por sus genes, quién sabe, pero nadie en el planeta (salvo por Luka...ugh) se atrevería a negar el encanto natural que el samurai tenía.
-Y...¿Dónde es el desfile?- dijo el joven con un tono divertido
Gakupo aguantó la risa, llevando sus manos a sus caderas y mirando al piso. ¿Acaso fue un cumplido? Wow.
-¿Y quién fue tu estilista?-
Ay que estúpido.
-Ah, la almohada hace un buen trabajo, ¿verdad?- contestó el rubio sarcásticamente
-Siéntate, te ayudaré con eso en un momento-
Len se dirigió a la silla en frente al tocador y vió al mayor entrar al baño. El chico resopló como si su alma necesitara un escape temporal de su cuerpo después de lo sucedido. Decirle eso a Gakupo fue el impulso de idiotez más grande que su mente podía recordar en ese momento y probablemente lo sería por un tiempo. De todos modos, ver la reacción del mayor hizo que ese momento extraño valiese la pena.
El sonido de la puerta arrancó a Len de sus pensamientos y lo hizo respingar en el lugar. Kamui camino hacia él, posó sus manos en sus hombros sin decir una palabra y lo giró para que el chico pueda verse en el espejo mientras él arreglaba ese descontrol rubio. Lo desenredó lentamente para no tirar de él y lo ató con una de sus gomitas de pelo.
-Listo ¿Vamos por el desayuno?-
Len asintió con la cabeza y le sonrió a través del espejo."Gracias" pensó decirle, pero el nudo que se formó en su garganta de la nada se lo impidió.
Gakupo tomó un abrigo de gabardina azul oscuro y zapatos para ponerse antes de salir de la mansión. Una vez en la cocina, el mayor se hizo una taza de café, lo bebió rápidamente y con un despido general abandonó el lugar. Len por su parte no sabía que prepararse, y pensó en una solución.
-¡KAITOOOOOOO!-
-¡Deja de gritar rubio endemoniado!- dijo el otro acercándose a él
-Tengo hambre- dijo el joven con un tono aniñado
-Oooh, entonces hay que preparar un buen desayuno para que tengamos mucha energía. HOY ES EL DÍA- contestó con emoción
Len lo miró sin entender a qué se refería.
-Hoy empiezan los diseños de los trajes para el video, ¿Recuerdas?-
-Pero...¿no era mañana?-
-Mmm no, es hoy y llamaron para confirmar nuestra asistencia. Suerte que ayer Gakupo me dijo que no iba a estar hoy-
Len asintió inconscientemente llevandose una tostada a la boca, esperando a que su chocolate caliente esté listo. Tenía la mente parcialmente preocupada en cómo quería que el traje fuese pero por alguna razón sus pensamientos se desviaban a la vestimenta simple de Gakupo. Había algo en él esa mañana que lo inquietaba más de lo común.
Luego de hablar un rato con los productores de cosas triviales, Gakupo se sentó en el piano de la gran sala acustizada para tocar la porción de canción que tenía escrita hasta ese momento. Necesitaba la opinión de ellos para seguir adelante con la escritura e ideas para posibles arreglos, etc.
Para la sorpresa de los espectadores, la melodía era dulce y calma, completamente contrastante a lo que VanaN'Ice venía haciendo como banda hasta ahora. No estaban en contra, pero ciertamente no era lo que esperaban. Estaban algo acostumbrados al drama, desesperación y pasión que demostraron al terminar de grabar el primer disco, y al estar en el medio del proceso del realizado de las imágenes/videos de este, aún no estaban muy preocupados por algo nuevo.
Gakupo por su parte tocaba la canción con la memoria muscular que desarrolló después de haber ensayado la canción varias veces unos días atrás, pensando en qué tipo de letra podría ponerle. Sus ojos se desviaron por un segundo a sus pies, observando sus zapatos y no pudo evitar recordar lo que Len le dijo esa mañana, lo que le provocó una risa incontrolable, sin dejar de tocar, lo cual dejó a la gente en la sala algo desorientada.
Entraron a la oficina donde iban a pasar la mañana platicando sobre los diseños que querían usar para los videos y fotos de la banda. Cada uno iba a estar hablando con al menos tres personas, sobre formas, texturas, medidas, colores...bueno, no tanto de colores ya que era casi seguro que el negro iba a predominar por la estética, pero quizá sí en los detalles.
Kaito hablaba sobre cómo quería que sea inspirado en el estilo "Ouji", con un pequeño sombrero y moños. Dejaba fluir sus ideas de forma tan rápida que las pobres diseñadoras no alcanzaban a anotar todo o siquiera hacer un pequeño bosquejo de lo que el azulado tenía en mente.
-Que no sea negro, mejor gris con detalles en azul, obviamente...¿ya les dije del sombrero?-
Len por su parte estaba de pie, siendo medido por una chica y los otros dos le hablaban para inspirar al chico, pero ninguna idea parecía convencerlo. Vió que uno de los diseñadores había comenzado a dibujar algo vagamente y se veía algo parecido a lo que Kaito gritaba del otro lado de la habitación, sólo que más oscuro e inocente.
-¿Que tal un vestido? Gótico, con varias capas...es decir, es algo común entre las bandas de Visual Kei...- dijo la chica que lo medía
La habitación quedó en un silencio absoluto y el chico atónito. Usar vestido no era un concepto nuevo para él pero no estaba seguro si quisiese hacerlo de nuevo.
-¿Te molestaría dibujarlo rápido?- pregunto Kagamine curioso
Los ojos de la diseñadora se llenaron de determinación y con su cuaderno y lápiz en mano, hizo un boceto con las ideas básicas que tenía en mente. Ella sabía que le faltaba más pero tenía miedo de agregar mas cosas.
-Podríamos agregar cosas para hacerlo ver más...rebelde si quieres-
Len no sabía qué decir, y no porque las ideas sean malas, sino porque no estaba seguro que quería. Podía tomar la ruta segura y usar algo similar a los diseños de Kaito y Gakupo, o podía tratar usar un vestido que quizás no lo hiciese sentir tan cómodo.
-¿Qué tal si hacemos una versión de prueba de nuestras ideas para que puedas verlos y luego decides?- dijo uno de los diseñadores tomando notas
-No quiero molestarlos con eso...-
Los tres hablaron al mismo tiempo, diciéndole que no era una molestia y que probablemente era la mejor opción si estaba tan indeciso. Mejor ver una versión real que un dibujo.
Con ese acuerdo entre los cuatro, Len se abrigó y espero a que Kaito termine de ser medido para dejar el lugar e ir por el almuerzo.
Eran las 5 y un poco más de la tarde. La mansión estaba muy tranquila y todo debido a la ausencia de las chicas quienes estaban de gira.
Kaito estaba en una reposera en el patio, de las que estaban en la zona de la piscina, tragando helado, cosa que estuvo haciendo mucho más seguido que de costumbre. Es decir, Kaito es muy conocido por gustarle el helado y todo, pero por alguna razón, en esos días estaba comiendo más de la cantidad usual y probablemente eso tendría que alarmar a los otros en la casa.
El resto de los Vocaloids que vivían en la mansión estaban en sus habitaciones o quizás en alguna sala de juegos.
El joven Kagamine decidió dirigirse al patio junto a Kaito con su celular y una vez junto al otro se dejó caer en el pasto, suspirando profundamente y finalmente escribiendo un mensaje para su hermana.
-Woooow, ok, ¿Por qué el stress?¿Sigues pensando en lo de temprano?-
-Algo así- dijo con la vista en el cielo, esperando a que su celular vibre con una respuesta de su hermana- Y tú...¿comiendo helado aquí afuera con este frío?-
-Dice el chico acostado en el pasto congelado-
Uuuuuuhhh. Touché.
-Bueno si, pero...¿No crees que ya es un poco demasiado?-
-Nop. Estuve muy antojado de helado últimamente y aquí afuera está calmado-
Len miró al azulado y asintió.
-¿Crees que sea una buena idea lo de los diseños?- dijo el rubio luego de un corto silencio
-¿El vestido te preocupa o que sean tres diseños diferentes?-
-Creo que me preocupa más el vestido...- aceptó -¿Podrías no decirle nada a nadie de un posible vestido?-
-Ok, ¡pero con una condición!- dijo Kaito, muy animado de la nada
Él se acercó al chico y le susurró al oído, como si alguien fuese a escuchar a los únicos que estaban en el jardín.
-ERES UN MALDITO DESQUICIADO Y PERVERTIDO-
Kaito comenzó a reír fuerte y sin control. Sabía que Len se escandalizaría por eso pero no le importó.
Mientras El rubio le gritaba que estaba loco, que el helado no parecía estar enfriando y más cosas, se pudo oír la puerta de la entrada cerrarse. Kaito se asomó y tan pronto vió a Gakupo salió corriendo con el recipiente de helado en sus manos.
-¡Eeeyyyyy! te lo perdiste todo-
-¿Ah sí?- contestó Kamui, soltándose el pelo
-Siii, osea mi traje ya está bastante ideado y todo, pero Len no pudo decidir nada y le van a hacer 3 y un-
-SI ES VERDAD, no me pude decidir- dijo el rubio dándole una puñetazo en el brazo apenas llegó a su lado, recordandole que no tenía que decir nada
-Oh, suena divertido...vas a tener que probarte tres trajes diferentes entonces- opinó Gakupo sonriente
-Si-
-Oh ¡oh!- exclamó Kaito enterrando su cuchara en el helado -Prueba esto- llevándola a la boca del más grande de los tres -Es uva-
Kaito deslizó la cuchara por los labios de Kamui inconscientemente lamiéndose los propios.
Len podía jurar que el ambiente se tornó incómodamente sexual muy rápido hasta que "Gaku" rompió el silencio exclamando "¡Es verdad!". Aunque ese rompimiento de ambiente fue en vano cuando los tres siguieron la conversación sobre la canción y/o la estética de los trajes, sentados en la mesa del comedor, mientras Shion seguía llevando cucharas llenas de helado de uva a la boca de Kamui. Por cada cucharada que llegaba a esos labios Len sentía cada vez más la necesidad de irse, no solo por la situación extraña entre los dos en frente suyo, sino que también por las cosquillas extrañas que sentía cada vez que veía a Gakupo lamerse los labios y sonreír.
-Si no les molesta, voy a mi habitación- dijo como excusa para irse
Le dirigió una mirada asesina a Kaito y le dijo "que no se te olvide", a lo cual el otro le respondió "A ti tampoco" con una risa maliciosa. Len gruñó en protesta y se fue a su habitación haciendo pisotones. Maldito pervertido, asqueroso de...AH.
Al entrar a su habitación dio un portazo y la pateó, se quitó la remera y la tiró al piso, caminando en dirección al baño. Llenó la bañera con agua tibia y se sumergió completamente en ella. Maldito Kaito. Maldito Gakupo también. Kamui estuvo atormentando sus pensamientos todo el día y encima se atrevía a...comer...helado...de esa forma. ¿Pero qué carajo con sus reacciones? Len emergió del agua para tomar aire y dejó salir un quejido agudo lleno de frustración.
Se dejó caer en la cama ya sin una gota de energía restante en su cuerpo. "¿Crees que puedes hacerla algo más romántica?". Los productores tuvieron esa idea extraña y a ser sincero con sigo mismo, la canción si era bastante romántica y no intencionalmente. ¿Pero cómo hacerla aún MÁS que eso? Además tenía que terminar la letra que empezó y no estaba seguro si la dirección que le estaba dando era la mejor pero...qué más da. De tanto pensamiento nunca se dió cuenta cuando se había quedado dormido dejando la puerta de su habitación abierta y el velador como única fuente luz, lo cual a Len le pareció extraño al entrar.
Se acercó a la cama donde estaba Gakupo y se sentó cuidadosamente a su lado, viendo como éste respiraba suavemente. Con el recuerdo de aquella caricia que recibió de él la noche anterior, el chico llevó sus manos cerca de las mejillas de Kamui y lo acarició con dedos temblorosos. El mayor no se movió ni despertó y eso impulsó a Len a acariciarlo de nuevo, con menos ligereza y deslizando su dedo índice sobre los labios de Gaku al final. Este sólo se movió un poco, frunciendo el ceño levemente y relajándose de nuevo.
-Eres lindo...- susurró el joven luego de soltar una risita suave
Llevó sus mimos al cuello del otro, pasando su mano suavemente por el cuello de la camisa pensando si lograría deshacer un botón sin que Gaku se despertara. Mordió sus labios y con sus dedos ya trabajando en desabotonar la prenda con mucho cuidado, pensó "¿Qué diablos estoy haciendo?" y una vez su objetivo estaba cumplido, posó su mano sobre su piel. Esta vez Kamui abrió los ojos y posó su mano derecha sobre la de Len, quien conectó su mirada a la del mayor y sintió los nervios subir por su cuerpo.
-No te oí entrar-
-Lo siento, no sabía cómo despertarte- excusó el joven -Quería saber si podía quedarme aquí de nuevo-
-Claro, acuéstate, voy a cambiarme de ropa y vuelvo- respondió Kamui
Y así hizo. Se tapó con las frazadas y esperó. Cuando Gakupo volvió a la cama, ambos se miraron y se acostaron frente a frente. Ninguno apartaba los ojos del otro y los sonrojos no tardaron en aparecer. Sin darse cuenta sus caras se iban acercando de a poco, hasta que sus frentes se juntaron. Gakupo cerró sus ojos y entrelazó su mano con la de Len, quien aceptó el gesto y cerró sus ojos copiando al mayor. Ambos quedaron de esa forma, sintiendo la respiración del otro. Kagamine rió y refregó su nariz con la del mayor como en especie de "beso esquimal". Kamui también rió y abrazó al chico.
-A dormir- le dijo, posando un suave beso en la frente del chico
Y luego de unos suspiros de parte de los dos, durmieron juntos otra vez pero esta vez con sentimientos nuevos para cada uno.
