Los personajes no me pertenecen, son de SM! La trama me pertenece.

Acá estoy de nuevo, muchas gracias a las chicas que me dejaron Reviews y agregaron la historia a favoritos, como les prometí acá traigo en nuevo cap. Espero que lo disfruten!

Apenas entró a su apartamento, Bella fue corriendo a hacer una torta de chocolate, no quería caer con las manos vacías y ella a la edad de Tony amaba las tortas de chocolate, por lo que supuso que el pequeño lo haría también.

Una vez que la torta estuvo en el horno fue directo a darse una ducha. Iba pensando en el Dios griego que vivía a solo una puerta de distancia, se distrajo pensando en su belleza, en esos ojos que la habían dejado hipnotizada y en su apuesto hijo, se preguntó cómo sería la afortunada, ya que si bien el padre era hermoso, los genes de ella también deberían estar presente en ese pequeño, iba tan metida en sus pensamientos que termino boca abajo en el suelo. Cuando pudo levantarse, se reprendió por tener esos pensamientos y se metió al baño. Se una vez bajo el agua caliente sintió instantáneamente como los músculos de todo el cuerpo se le relajaban después de un pesado día como lo había sido ese.

Salió de la ducha cuando se dio cuenta que no quedaba más agua caliente, tomo una toalla, la envolvió en su cuerpo y se fue a su habitación.

-y ahora ¿Qué me pongo?- Preguntó Bella mirando su enorme vestidor.

Finalmente se decidió por unos jeans oscuros, una remera que consistía de una musculosa gris y otra arriba de color blanco y optó por su fieles amigas, la converses blancas, se secó en pelo dejándolo naturalmente suelto con risos en las puntas. Se puso un poco de base y rímel, bien natural.

Miró la hora y vio que le quedaban 5 minutos, fue a la cocina, sacó la torta del horno, la desmoldó y la decoró con confites M&M en la parte de arriba. Cuando terminó con esta tarea agarró sus llaves y el celular y salió de su casa, dirigiéndose a la puerta de enfrente.

En cuanto a los Masen, ellos estaban ansiosos por la visita de Bella, por lo que Tony protestó cuando Edward lo mandó a bañarse, pero finalmente el pequeño accedió. Mientras tanto, él se dispuso a preparar la cena, por suerte la casa estaba en total orden. Decidió preparar pechugas de pollo con salsa de champiñón acompañado de puré de papas.

Cuando el niño salió de la ducha llamó a su padre para que lo vistiera.

Le puso un pantalón de jeans, una remera rallada y unas zapatillitas a juego.

-Bueno campeón quédate en la sala jugando con tus autitos mientras yo me baño, pero no te ensucies.

-No papi.-

Dicho esto Tony se puso a jugar muy entretenido con sus autitos y su padre se metió en la ducha. Sus agarrotados músculos se fueron relajando por el efecto del agua caliente. Luego de un rato salió con una toalla envuelta en su cintura y gotitas de agua que caían desde su cabello, resbalaban por su pecho y finalmente terminaban en el suelo. Entró a su habitación y se puso rápidamente unos jeans desgastados y rotos a la altura de las rodillas y una camisa a cuadros roja y negra. Se miró al espejo e intentó arreglar su pelo pero luego de un rato se rindió, obviamente era un caso perdido. No sabía por qué motivo se sentía tan nervioso.

-Es porque quieres impresionar a tu hermosa vecina-. Le dijo una vocecita en su interior y no lo podía negar, Bella Swan tenía algo que le encantaba, y nunca lo había sentido con ninguna chica, y mucho menos después de la llegada de Tony a su vida. Pero ella tenía ese brillo en sus ojos, esa sonrisa en sus labios, el sonrojo en sus mejillas, un no sé qué que de cierta forma le fascinaba, algo que iba a descubrir, se prometió a si mismo.

En el momento en el que salía de su habitación para controlar la comida sonó el timbre y Tony saltó de su lugar olvidando a los autitos y arrastró a su padre hasta la entrada de la casa para abrirle a su invitada.

Cuando Edward abrió la puerta, con el pequeño aún prendido a sus rodillas, no pudo disimular la sonrisa que se le formó en sus labios. Perfecta pensó al verla tan natural, pero adorable a la vez, con ese sonrojo en las mejillas que le daban ganas de acariciarlas con sus dedos.

-Hola Bella, Pasa.-Dijo luego de un minuto, el que tardó en recobrar el pensamiento.

-Mmmhm, si gracias.- Bella trató de salir de su laguna mental lo más rápido que pudo, pero, ¿Cómo es posible que aquel hombre con solo una sonrisa pudiera hacerla perder la noción de lo que la rodea?- Ah les traje esto.-Dijo recordando la torta que tenía en su mano.

-Muchas gracias no era necesario.-Dijo Edward tomando la fuente en sus manos.

-Bellaaaaaaaaaaaaaaaaaa!.-Gritó Tony, que hasta el momento había permanecido viendo la situación un tanto divertido.

-Pequeño ¿Cómo estás?- Pregunto la castaña alzando al niño que tenía sus bracitos en el aire pero con dirección hacia ella.

-Bien.- Ella le sonrió y él le dio un pequeño beso en su mejilla sonrojándose.

-Bueno que les parece si nos sentamos a cenar.- Interrumpió Edward dirigiendo a su invitada hacia el comedor

Dicho esto los tres se sentaron en la mesa.

-Esto esta delicioso.- Dijo Bella luego de probar la comida.

-Gracias, cocinar se me da muy bien, aunque no puedo decir lo mismo de los postres, soy un desastre.- Contesto el muchacho.

-A ti Bella ¿Te salen rico los postres?-Preguntó Tony.

-Si bonito, son mi especialidad.

El resto de la cena paso tranquilamente.

-Bella, ¡la torta esta riquísima!- Exclamó el niño terminando de tragar su porción.

-Sí, la verdad es que eres toda una experta en el tema de la repostería.-Añadió el padre del pequeño

-Gracias.- Simplemente respondió la joven, con sus mejillas totalmente rojas.

Una vez que el pequeño Tony terminó con el postre, le pidió a su papá que lo acueste porque estaba con sueñito, como decía él.

-Adiós Bella, hasta mañana.- Tony se acercó hasta esta y le dio un pequeño abrazo y se dirigió a su cuarto.

-Lo acuesto y vuelvo, ¿Qué te parece un café?- Edward nuevamente no se sentía preparado para dejarla ir, y pensó que un café sería estupendo para poder conocerla mejor.

-Mmhm, si, si, te espero.- No sabía porque, pero realmente quería una posibilidad para estar a solas con él y poder preguntarle algunas dudas que tenía en su cabeza.

Aprovechando el momento de soledad que tenía en la sala de los Masen, se dispuso a ver fotos. Había muchos portarretratos, de ellos dos solos, de Tony y una hermosa niña rubia de ojos café, otra de Edward, una despampanante rubia, un rubio muy parecido a la mujer, y se sorprendió de ver a Emmett completando la foto.

-Ellos son Jasper y Rosalie, mis primos, y Emmett, el marido de Rose.- Bella no había notado que su Dios personal había vuelto y se sobresaltó al escuchar su sedosa voz.

-Oh, no sabía que Emm estaba casado con tu prima.- Contestó Bella mientras se giraba para verlo a la cara.

-Sí, y yo no sabía que vos conocías a Emm.- Dijo él, haciendo hincapié en la última palabra y sintiendo una molesta sensación por el hecho de que su ángel tuviera tanta confianza con su primo político*.

Aguarda MI ángel, ¿desde cuándo es mi ángel?-se preguntó.

-Sí, de hecho lo conocí hoy, cuando llegué con el camión de la mudanza él se ofreció a ayudarme a bajar las cajas, y me ha invitado a cenar mañana a la noche, para que pueda presentarme a su esposa, que a decir verdad acabo de conocer por las fotos.

-Oh.- Es todo lo que pudo decir, se sintió muy estúpido de haberse molestado hace un rato.- Y esta niña, Coco, - Dijo señanalando la foto de Tony y la pequeña rubia- es la hija de ambos.

-Es preciosa.-Dijo simplemente Bella.

-Lo es. Pero bueno, que prefieres ¿té o café?- Le preguntó sonriendo de lado.

-…. –Dios que sonrisa,

-¿Bella?

-Ummh, si ehhh, una taza de té, gracias.

-Ok, ponte cómoda, en seguida vuelvo.-

Dicho esto él fue a preparar dos tazas de té, ella simplemente se sentó en el sillón. Mientras lo esperaba, no pudo evitar preguntarse acerca de la madre del pequeño. ¿Estará de viaje? ¿Será divorciado? ¿Estará en el trabajo? ¿Habrá muerto?

-Aquí tienes.- Le entregó la taza de té y se sentó a su lado en el sillón.

-Gracias.- Dijo dándole un sorbo y acomodándose de manera que quedaba mirándolo de frente.

Se miraron a los ojos durante un rato, y él vio en sus achocolatados ojos que tenía una duda, era asombroso el cómo podía descifrar sus expresiones.

-Puedes preguntar lo que quieras Bella.- Finalmente le dijo, rompiendo con el silencio.

Avergonzada bajó la mirada y mientras jugaba con un mechón de pelo, rizándolo, pensó de qué manera preguntarlo.

-Me preguntaba dónde está la mamá de Tony.- Dijo finalmente sin levantar la mirada.

Edward, sabiendo que le iba a tener que contar toda la historia, pero no por obligación, sino porque realmente ansiaba que esa muchacha conociera su historia y la de su pequeño, se levantó, buscó una foto de la que Bella no se había percatado, se la dio y se dispuso a explicar toda la historia.

-Este es Anthony Masen, mi hermano menor, esta es Violeta Smith, su esposa. Cuando tenían 21 se casaron y a los pocos meses ella quedo embarazada de Tony.

Tomó un sorbo de té, dándole tiempo a su oyente para que asimile la información. Bella no terminaba de entender, por lo que solo le asintió y siguió tomando té, esperando a que siga con la historia.

-Cuando Anthony nació trajo mucha felicidad a nuestra familia, mi hermano y su esposa estaban radiantes, él tenía un excelente puesto como director del conservatorio de Phoenix y ella como profesora de baile. Una noche de verano, Tony tenía 11 meses, tuvieron un casamiento, por lo que dejaron al bebe con mi madre. Cuando volvían un conductor ebrio se cruzó en su camino y murieron inmediatamente.

Los meses que siguieron, Tony se quedó con Elizabeth y Edward I, mis padres, pero ellos ya no estaban en condiciones de cuidar a una criatura, y tenían a los de servicios sociales encima todo el tiempo. Yo recién terminaba mi especialidad en cirugía y decidí adoptarlo. De esta forma nos aseguraríamos de que no nos lo pudieran quitar.

Cuando terminó con su relato levantó la cabeza para ver a la morocha y se la encontró sollozando en silencio y con lágrimas recorriendo sus mejillas.

-No llores Bella, él sabe que soy su tío, y que sus padres están en el cielo, pero nos parece más natural que nos presentemos como padre e hijo, además yo lo siento como propio.- Le dijo mientras que se acercaba y le quitaba los restos de lágrimas con los pulgares.

-Es tan triste, pobrecito, tan pequeño, y vos tan joven y con la responsabilidad de criar un hijo solo.- Sollozó Bella.

-No lo crie solo, mis padres siempre estuvieron ahí, al igual que Rose, Emmett y Jasper.

-Tienes razón, gracias por contarme su historia, sé que no es fácil.

-No, gracias a vos por escucharla, y por preocuparte. Se miraron a los ojos y se sumieron en el silencio.

- ¿quieres conocer mi historia?- Susurró ella.

-No tenes que sentirte obligada a nada Bella, yo solo quería que supieras la verdad.

-Yo también quiero que sepas la verdad. –Terminó de tomar su té y dejó la taza en la mesita ratona, levantó la mirada y empezó su historia.- Nací en Phoenix, Charly, mi papá, era un importante abogado, Reneé, mi madre, ella era una heredera de la compañía de mi abuelo, en Inglaterra.

Cuando tenía 10 años nos mudamos para acá. Éramos muy felices, unidos. Pero cuando tenía 18, ellos cumplían 20 años de casados, y decidieron hacer una segunda luna de miel en Bora Bora, pero su avión nunca llegó a destino.- Largó un sollozo y sintió como el cuerpo le temblaba a causa de los espasmos del llanto.

-Lo siento tanto.- Edward, conmovido por la historia de la muchacha y angustiado por su llanto la abrazó.

Bella se sorprendió un poco ante el abrazo, pero enseguida le correspondió y dejo que el calor del muchacho y su singular aroma la envolviera.

Estuvieron un rato disfrutando de la compañía del otro, hasta que se hizo muy tarde, y la joven se despidió.

Bueno aca va el segundo capituloo! Espero qe lo difuteen! Gracias por los reviews y a los que agregaron la historia a favoritos, y demás!

En mi perfil hay un par de enlaces,

Besos y abrazos,

Juli Hale Pattz!