¿ALGUIEN SECUESTRO A SAORI?

Por Mary Martín

CAPITULO 2

Bien ¿En que nos habíamos quedado? ¡Ah sí! Nos quedamos en que le estaban partiendo su mandarina en gajos al pobre Tatsumi. Bueno, no quiero ser sanguinaria así que dejo a su imaginación la tremenda golpiza que le dieron sólo basta decir que tanto así lo golpearon que ahora ni su madre podría reconocerlo. Mientras tanto, estamos de regreso en el Terrorífico templo del muerto gimiente donde nuestros héroes han tomado caminos distintos y buscan a toda costa recuperar su quincena... digo… rescatar a Saori... El primero en aparecer es el caballero pegaso. Seiya iba corriendo por un camino pedregoso, estaba muy concentrado en buscar a algún oponente, atento a cualquier movimiento o sonido raro cuando de repente alguien se le apareció...

– ¡Alto ahí! ¿Quién eres?

– Yo soy Seiya de Pegaso y seré tu oponente

– ¿Oponente? ¿De que rayos hablas?

– No te hagas al loco, se que trabajas para Kanon, tu debes ser uno de los 9 peligros

– Ah, con que buscas a Kanon. Pues yo soy el caballero Baltric y vivo en el 114 de esta calle y...

– ¿En el 114? Ah, ya entiendo. Así es como llamas al territorio que proteges

– ¿Territorio?

– No tengo tiempo para escuchar tus tonterías ¡Pelea!

– Pero si yo...

– Toma esto ¡Pegasus ryu sei ken! – Seiya no le dio tiempo de nada y se fue con todo contra el caballero, pero este al verlo venir, simple y sencillamente se hizo a un lado y Seiya pasó de largo – ¡Ah, no te quites! – por pura casualidad había un barranco frente a él y como venía encarrerado...– ¡AH!

Se precipitó hasta el fondo y en el camino se fue golpeando contra todas y cada una de las piedras que habían, de hecho se rompió las piernas, un brazo, le picaron un ojo unas ramas, tuvo una contusión muy pero muy grave, un chichón en la cabezota y… nada más… creo que esto es todo… Orale, y eso que no quería ser sanguinaria… pero no se preocupen que el chico es muy aguantador, todavía resiste dos que tres golpizas mortales… y seguía cayendo al barranco que parecía no tener fin

– ¡No! ¡Saori-san!

Al mismo tiempo en otro lugar cerca de ahí, encontramos al caballero dragón en una zona pantanosa, iba corriendo pero de repente siente algo muy extraño y se detiene.

– El cosmo de Seiya se ha debilitado... pero no puedo ir a ayudarlo, debemos rescatar a Saori – No acababa de decir estas palabras cuando se topó con un caballero que estaba... ¿Regando las flores? – Al fin te encontré

– Oye ¿Qué haces es mi terreno?

– He venido a derrotarte. Dime quien eres

– Yo soy el caballero Andrus y estas invadiendo mi propiedad, si no te vas me veré obligado a sacarte a patadas

– Eso si yo me dejo – el caballero en cuestión era el doble de tamaño que Aldebarán y tenía cara de pocos amigos

– ¿Cuál es tu problema? Si no quieres entender por las buenas, será por las malas – el tipo no estaba dispuesto a permitir que alguien se le pusiera al brinco y enseguida aceptó el reto

– Toma esto ¡LA FURIA DEL DRAGÓN! – El ataque fue poderoso pero no le hizo ningún rasguño, en cambio Shiryu estaba cegado momentáneamente por el resplandor de su propio ataque

– Ya me hartaste ¡Largo de aquí! – le dio una patada y se retiró del lugar, pero Shiryu salió disparado y fue a dar a un basurero. Después de unos breves segundos de inconciencia, volvió en si

– ¿Lo...he...vencido? Parece que sí – pero de repente se dio cuenta de algo – No puedo ver ¡No puedo ver!...¡ESTOY CIEGOOOOOO! – eso era lo que él creía pero en realidad le había quedado una bolsa negra sobre la cabeza lo cual le impedía la visión – ¡No! ahora no podré ver al Pacheco y a la Barbie en la novela de las 9 ¿Por qué?

Shiryu seguía haciendo sus dramas y mientras tanto, en algún lugar de la ciudad, vemos a Afro, Jabú y lo que queda de Tatsumi haciendo cola para subir al pesero puesto que no alcanzaron al autobús que iba al terrorífico templo del muerto gimiente

– Me lleva, tenemos que hacer cola para subir al pesero porque no alcanzamos al autobús que iba al terrorífico templo del muerto gimiente

– Me duele todo mi lindo cuerpecito ¡Auch! – dijo Tatsumi que acababa de recuperar el conocimiento

– Ahí viene el pesero… vamos Tatsumi no tenemos todo el día… – como el pobre no podía ni con su alma, entre los dos lo agarran y lo avientan al interior de la combie sin la más mínima consideración… – Por fin se subieron pero iban achocados como sardinas enlatadas

– Ahora sólo es cuestión de tiempo para llegar – eso creían ellos pero no contaban con que iban a tener un pequeño problemita... estaba todo tranquilo cuando de repente uno de los pasajeros sacó un arma y le apuntó al conductor...

– ¡Quietos todos! ¡Si alguien se mueve le vuelo los sesos al conductor!

– ¡No por favor! No me haga daño

– Quiero que desvíe el camino ahora mismo

– ¿Y ahora qué? – preguntó Afro con cara de fastidio. Oigan se están imaginando a Afro con su traje de niña de secundaria

– Ustedes bájense o morirán – todos salieron corriendo, incluso el chofer pero nuestros amigos le hicieron frente

–– Ay amigo, escogiste muy mal a tus víctimas... – le dijo Jabú dispuesto a atacarlo

Bueno, dejemos un rato a este trío de locos y vamos otra vez al terrorífico templo del muerto gimiente, el cisne Hyoga se hallaba en un terreno baldío. La escasa luz del lugar le hacia suponer que no era un lugar muy frecuentado, siguió su camino pero una fuerza extraña llamó su atención…

– Los cosmos de Seiya y Shiryu se han debilitado. No importa lo que pase, no permitiremos que nadie ponga en juego nuestro sueldo... todavía no he terminado de pagar el X-Box que compré en abonos chiquitos para pagar poquito…¡Rayos! Eso sonó a comercial… – seguía muy distraído pensando tontería y media cuando de repente ve a un señor muy parecido a Camus y empieza a sospechar algo. Luego se le acerca amenazador – ¡Aja! Tú eres el responsable de todo esto ¿Verdad?

– ¿Eh? – dijo el señor con cara de ¿Y este quién es?

– Tú eres Camus

– Disculpe, creo que me está confundiendo

– ¡No mientas! Pagarás muy caro tu traición

– Estás loco, no se de que me hablas – el tipo pensó que a Hyoga le hacía falta un tornillo

– Lo siento mucho maestro, tendré que volver a matarlo… otra vez… yo no quiero pero ya que… total que luego lo reviven así que no se preocupe, sólo sentirá un dolor infernal y un sufrimiento insoportable… pero luego no pasa nada, ya debería estar acostumbrado… – se prepara para usar su poder

– Con que quieres pelea ¿No? Pues por ahí hubieras empezado ¡Yia! – saca de quien sabe donde una enorme espada de bambú

– Oye, eso es trampa. No se pueden usar armas

– No me digas que tienes miedo

– ¿Miedo yo? En tus sueños ¡Polvo de diamantes! – lanza su ataque pero el señor salta sobre su cabeza y sale ileso – ¡Rayos!

– Vamos ¿Eso es todo lo que puedes hacer?

– ¡Ahora verás!

Se lanza en una lucha cuerpo a cuerpo... pero como había congelado una parte del lugar con su ataque... de repente se resbala con un trocito de hielo que estaba en el piso y se va a estampar contra un muro

– Toma esto miserable – el tipo aprovecha para darle golpes a diestra y siniestra con el palo de bambú

– ¡Auch! Oiga, no soy piñata ¡Ay!

Mientras seguían apaleando al pobre gansito, nos trasladamos nuevamente a un lugar diferente y finalmente encontramos a Shun en un lugar lleno de jardines verdes, todo era muy extraño pues siendo el terrorífico templo del muerto gimiente debería ser un lugar horrible y aterrador… algo así como la escuela… pero ese sitio no tenía nada de eso. Sin darle mayor importancia siguió su camino y sintió un cosmo casi extinguiéndose…

– Ese es el cosmo de Hyoga, lo siento mucho amigo, no puedo ir a ayudarte. Ahora debo ir a salvar a Saori… y pelear por la quincena… – Pasaba por un lugar lleno de árboles frondosos y a lo lejos vio un edificio y creyó que era el templo mayor. Cerca de ahí había un grupo de niños que jugaban a la pelota pero no les prestó atención. Estaba muy distraído en sus pensamientos que no se dio cuenta que una pelota se precipitaba hacia él e iba a golpearlo...

– ¡Cuidado! – un niño trató de advertirle del peligro

– ¿Eh? – volteó solo para ver como el esférico se dirigía a su rostro – ¡Ah! –...pero de pronto...un objeto pasó volando y se estrelló contra el balón haciéndolo añicos... – ¿Pero quién...?

– Soy Ikki, el ave fénix – dijo su nii-san saliendo de quien sabe donde

– ¡Nii-san! Has venido a salvarme

– Aquí estoy hermano

– Nii-san, tenemos que llegar al terrorífico templo del muerto gimiente porque...

– ...alguien secuestró a Saori. Eso ya lo sé.

– ¡Wow, mi hermano es genial ¿Cómo es que siempre se entera de todo? – pensaba Shun asombrado para luego dirigirse a él – ¿Cómo es que siempre te enteras de todo, nii-san?

– Errr...tengo mis medios…

Quieren saber como se entera de todo ¿verdad?, entonces retomamos la escena donde nuestros héroes están a punto de salir de la mansión rumbo a una misión mortal y sin sentido por culpa de la loca de Saori, antes de que Seiya llamara a los refuerzos pero después de que Saga se había ido con la vecina…

– Lo importante es que alguien secuestró a Saori y debemos llegar al terrorífico templo del muerto gimiente ¡Vamos!

– Hai

Cuando eso pasó, Ikki estaba pegado al techo como mosca estilo Spiderman observando todo lo que acontecía.

– Con que alguien secuestró a Saori ¡Rayos! Parece que tiene un letrero en la frente que dice "SECUÉSTRAME." Ahora ya estoy enterado. Lo bueno es que tengo estos aparatos de súper goma para poder caminar por las paredes y techos y así no me ven que los estoy espiando, soy un genio ¡Ja, ja, ja! – De repente la súper goma de sus zapatos empezó a fallar y se desprendió del techo – ¡Ahhhhhhhhhh! – azotó como costal de papas, pero como todos ya habían salido no se percataron de su presencia – no vuelvo a comprar súper goma en oferta, no cabe duda que lo barato sale caro – y eso fue lo que pasó…

– Oye nii-san ¿Por qué tienes ese chichón en la cabeza?

– Errr...larga historia. Pero lo que ahora me preocupa es que estés bien – hablándole al niño – Y tú, miserable ser, pagarás muy caro por tratar de herir a mi hermanito – el niño estaba en Shock

– Pero nii-san, no creo que este niño sea uno de los 9 peligros y además no me estaba haciendo na...

– No pierdas tiempo Shun, tienes que ir a rescatar a Saori, yo me haré cargo de él….y recuerda hermanito...no mires hacia atrás…

– ¿Por qué?

– Porque... porque si miras hacia atrás no ves tu camino y te puedes caer…

– Cierto, no lo había pensado de ese modo

– Ahora ve

– Sí nii-san – se va corriendo y entonces Ikki se voltea lentamente con claros deseos de golpear gente y le hace frente al niño

–Ahora sí, prepárate – el niño empieza a llorar a todo pulmón – No creas que poniéndote a llorar vas a conseguir piedad de mi parte

Ikki estaba súper enfurecido, estaba a punto de hacer uso del puño fantasma con el pequeño niño cuando de repente llega la mamá hecha una furia

– ¿Qué le está haciendo a mi hijo, infeliz? ¡Ahora verá! – le empieza a pegar con su bolsa del mercado

– ¡Ay! Señora ¿Qué lleva en su bolsa? ¿Piedras?

– Lo vas a lamentar, maldito roba chicos – en eso también se unen los niños que lo empiezan a patear estando en el suelo y entre todos le dan la tunda de su vida

– ¿Dónde rayos están nuestros refuerzos? ¿Por qué se tardan tanto¡Agh!

Eso mismo digo yo¿Qué acaso no van a llegar nunca estos tres orates? Pues el caso es que todavía estaban en el pesero y ahora Jabú le hacía frente al secuestrador que había tomado posesión del vehículo…

– ¡Golpe de unicornio! – después de ese golpe poderoso, el secuestrador salió volando junto con el pesero y fue a estamparse en un muro – Listo, eso le enseñará a no meterse con nosotros. Bueno chicos ¿No van a felicitarme?

– Pero claro... ¡Que no!

– Si serás menso – dijo Tatsumi – Acabas de destruir el pesero que era nuestro único medio para llegar hasta el terrorífico templo del muerto gimiente

– ¡Ups!

– ¿Y ahora qué? – Afro ya se estaba impacientando – Ya perdimos mucho tiempo y ni siquiera hemos llegado

– Vamos a pedir un aventón

Así lo hicieron pero pasaban los minutos y nadie se detenía a recogerlos, bueno con esas caras que tienen, o sea, Tatsumi parecía un muerto viviente, Jabú… bueno él en sí es medio loco y raro… y ni que decir de Afro que no se había quitado su traje de porrista de secundaria. Entonces nuestros héroes ya se estaban hartando

– Maldición! A este paso nunca llegaremos

– Tal vez si enseño la pierna alguien se detenga – sugirió Afrodita

– Déjame dudarlo

Pero contrario a lo que pensaban, Afro se medio arregló el cabello, se dirigió al borde de la carretera y haciendo usó de la pose más sexy que pudo en ese momento empezó a enseñar sus atributos prominentes…y aunque usted no lo crea… alguien se detuvo a recogerlos…

– ¿Ya ven? Nadie puede resistirse a mis encantos

– Si tú lo dices

– ¿A dónde van? – preguntó el conductor de la camioneta viendo de forma medio extraña a los tres

– Vamos al terrorífico templo del muerto gimiente ¿Nos llevas? – preguntó Afro haciéndole ojitos coquetos al conductor…

– Pa luego es tarde, súbanse – los otros dos no podían creerlo pero sin darle mayor importancia rápidamente se subieron en la parte de atrás de la camioneta, ya estando en el interior y después de que la puerta se cerrara con llave… se dieron cuenta de que no estaban solos – espero que no les moleste ir con los de la banda

– ¡Yuju! ¡Hola chicos! – dijeron los miembros de la banda con voz de que les hace agua la canoa y lanzándoles miradas seductoras

– ¡No!

¡Uy! Les está yendo como en feria al trío maravilla… pero bueno… dejemos que tengan algo de intimidad y creo que nadie querrá saber lo que les pasó en el interior de esa camioneta diabólica. Bueno, estamos de nueva cuenta en el terrorífico templo del muerto gimiente, el lugar: El fondo de un barranco de aproximadamente 100,000 kilómetros de profundidad… que exagerada soy ¿Verdad?... y al final podemos ver la figura toda magullada del pobre caballero pegaso que recién despertaba…

– Ya no puedo más… siento que voy a morir…

Ummm, ni aguanta nada, le ha ido peor en otras ocasiones y nunca se queja… bueno… tal vez sea porque quedaba tan mal que ni hablar podía… pero de todas maneras es un exagerado, sólo por unos cuantos golpecitos mortales se está quejando

– … y todo por culpa de la loca de Saori… ojalá no la encontremos y así nos libramos de ella para siempre… no… es imposible… los milagros no existen… ni modo, adiós hermosa quincena… se que es el fin…

– Seiya...Seiya... – en ese momento se empezó a escuchar la voz de Shun, en la cabeza de Seiya resonaron sus palabras

– Esa voz es de...

– Si Seiya, soy yo

– ¡El maguito de los sueños! – dijo Ilusionado y con ojitos de estrellita

– No menso, soy Shun

– Ah…sí… ya lo sabía…

– ¿Ya te vas a dar por vencido? Acaso ya olvidaste lo que prometimos

– ¿Que nunca más volveríamos a meter los calzoncillos a la lavadora?

– Esa no, la otra promesa

– ¿Que por más hambre que tengamos nunca nos comeremos los chocorroles del otro?

– ¡No! Que debemos llegar al templo mayor cueste lo que cueste para rescatar a Saori

– Cierto, ya se me había olvidado

– Ahora levántate, esas heridas no significan nada

– Claro, como tú no te caíste por un barranco te da lo mismo ¿Verdad?

– Apúrate que se nos acaba el tiempo. Seiya, ya no siento el cosmo de Hyoga y Shiryu, y el de mi hermano es muy débil. Sólo estamos tú y yo, debemos llegar…todo sea por la quincena…

– Shun, amigo, tú voz me llega a dar fuerzas, siento como si estuvieras aquí conmigo

– Así es, estoy aquí arriba ¿No me habías visto?

– Este… claro que sí…

Como no llevamos armaduras no tengo las cadenas pero... toma el extremo de esta cuerda – ¿De dónde carambas habrá sacado Shun una cuerda en ese preciso momento? Seiya toma la cuerda y Shun lo impulsa hasta arriba... pero lo jaló tan fuerte que al final terminó estrellándolo en una roca… – Ups, perdón…

– Shun, un favorcito… la próxima vez que me salves... ¿PODRÍAS TRATAR DE NO CAUSARME UNA CONTUSIÓN CEREBRAL?

Ya recuperado del golpe se levanta como si nada hubiera pasado. Oigan ¿Qué no tenía las piernas rotas y también un brazo, un tumor y no se que tanto? ¿No les digo que este no se muere con nada? Juntos empiezan a correr y a lo lejos divisan un gran edificio blanco y supusieron que era el templo mayor pero había un contratiempo menor…

– Mira Seiya, ahí está el templo mayor

– ¡Sorpresa! ¡Sorpresa! Hay que subir miles de escaleras

– Oye ¿No se supone que eran 9 peligros los que debíamos superar?

– Tal vez Saga se equivocó, me dio este papel que dice que eran 9 – a Shun se le hizo muy extraño por lo que se acerca a Seiya y toma el papel y tras mirarlo detenidamente se da cuenta de algo

– Seiya, aquí dice que son 6 peligros no 9, lo leíste al revés

– ¿En serio? Bueno, es mejor ¿No?

– El barranco debió haber sido el sexto peligro. Entonces apresurémonos, ya casi es hora del atardecer – Empezaron a subir los miles y miles de escalones, hasta que después de un largo rato llegaron a la entrada del templo principal todos cansados y sudados, al fin habían llegado pero… no estaban solos...

– ¡Uf! Por fin

– Ya era hora, los estábamos esperando – Seiya y Shun voltearon a donde provenía esa voz que era muy conocida por ellos…

– ¿Jabú?

–Pero, pero, pero... ¿Cómo? ¿Cuándo?...

– ¿Cómo es que llegaste hasta aquí?... – preguntó Shun más que sorprendido pero luego notó algo muy raro – ¿Y por qué estás lleno de marcas de besos?

– Errr...mejor no preguntes – dijo Jabú recordando lo sucedido en la camioneta de esos locos depravados

– Hola muchachos – dijo Afrodita que recién llegaba con una extraña sonrisa de felicidad en el rostro

– ¿Por qué Afro está vestido de...?

– Por tú bien, es mejor que no lo sepas nunca, Shun. Pero díganme ¿Cómo es que, si salieron antes que nosotros, llegaron después?

– Lo mismo digo yo – empezó a a decir Shun, Seiya estaba en shock total – nos costó mucho vencer los 6 peligros del mundo oscuro y a los guardianes para luego llegar a este sitio

– ¿6 peligros? ¿Mundo oscuro? No sé de que hablas pero esto es muy raro, si sólo tenían que entrar por la puerta de atrás y llegaban directo hasta aquí sin mayor problema…

– ¿La puerta de atrás?

– Sí. Seiya – empezó a a explicar Jabú mientras Afro se retocaba el maquillaje despreocupadamente – Saga nos dio un papel idéntico al que tienes en las manos y aquí dice que se puede entrar más fácil por detrás ¿Acaso no lo leíste completo?

– ¿QUÉ?

– Sí, aquí dice que tomemos el camión y entremos por detrás – continuó diciendo Afro

– ¿Y que hay de los 6 peligros del mundo oscuro?

– ¿De qué hablas? Aquí no dice nada de eso

– Entonces ¿De dónde sacaste eso de los peligros, Seiya?

– Ups

Dijo Seiya mirando detenidamente el papel que tenía en las manos – me equivoqué de papel, esta es una historia que Máscara Mortal estaba escribiendo, debo haberme confundido cuando salí corriendo…

–Sella ¿Hay alguna otra cosa en que te hayas confundido? – dijo Shun aguantándose las ganas de asesinarlo

– Je, je, pequeño inconveniente. Pero la cosa es que ya estamos aquí y... un momento, que no se supone que eran tres nuestros refuerzos

– Claro, Tatsumi insistió en venir con nosotros

– ¿Tatsumi?

– Así es

– Y... ¿Dónde está?... – preguntó Shun buscándolo por todas partes

– Ah… pues está en... ¡Ay Dios!

– Ups – dijo Afro – sabía que algo se nos había olvidado – En ese justo momento, en la camioneta que les dio el ray…

– Ya veras chulis, cuando terminemos de maquillarte vas a quedar bien guapota

– ¡No! ¡Auxilio!

Al paso que estamos yendo ¿Algún día muy pero muy lejano podrán rescatar a Saori? ¿Seiya dejará de hacer tantas y tantas tonterías? ¿Hyoga podrá recuperar su quincena para liquidar el X-Box que no ha terminado de pagar? ¿Shiryu podrá ver su novela de las 9? ¿Podrá Tatsumi salir de esta sin terminar violado, mínimo manoseado o cambiado de bando? Yo creo que no…

Continuará…