Capítulo 2:

El primer día de Helga en la preparatoria no había sido de los mejores que hubiese tenido, pero al menos había conocido a una parte de su clase y ya sabía con cuales quedarse cuando se aburriera, o en los recesos, o cuando quisiera pasar el rato, con quienes hablar… Es decir, el grupo con el cual estaría en clases. Especialmente, sólo dos chicos europeos le habían llamado la atención lo suficiente como para hablar con ellos el primer día, sus nombres eran: Vasily y Gabriel.

El primero era ruso y además adoptado al igual que el segundo, solo que éste era polaco. El ruso era rubio, alto y de ojos azules claro. No era bueno en los estudios ni hacía absolutamente nada en clase, el típico chico malo; no el chico que se hace pasar por malo para llamar la atención, no. Era el chico al que de verdad no le gustaba para nada el ámbito de las clases y no tenía un interés real hacia los demás o lo que le rodeaba. El polaco tenía el cabello castaño y era mucho más sociable que Helga y Vasily. Le encantaba el fútbol y las chicas solían fijar su atención en él, sin embargo compartía una cualidad con los otros dos, y era que no se relacionaba realmente con nadie, únicamente era amigo de Vasily, y aunque no sabía cómo él le consideraba, no le importaba.

Helga sólo había hablado un poco con ellos entre clase y clase, pero estaba segura de que con ellos se llevaría bien aunque fuera durante un tiempo, o igual también podía haber encontrado amigos para toda la vida.

-Hey.- Saludó Helga a ambos estudiantes.

Vasily soltó un quejido ronco muy leve pero aun así audible para después soltar un "Hmm" en repuesta al saludo de Helga.

-Hey.- Le devolvió Gabriel el saludo amablemente a Helga.

Después de que acabase su primera hora de clase, se pusieron a hablar de lo loco que parecía el profesor de Física dado que llevaba unos pelos de científico loco todos los días, también se rieron de lo bruto que era al golpear la pizarra cada vez que oía a alguien hablando mientras explicaba. Parecía sacado de un manicomio, además de que tenía los dientes amarillos y ligeramente salidos.

Gabriel se estaba riendo a carcajadas.- ¡Si es que parece que va a tirar media preparatoria en cuanto le dé un verdadero ataque de furia asesina contra la pizarra!- Explicó Gabriel sonriente a sus dos compañeros.

-No me puedo creer que haya gente tan agresiva como esa, y menos en una preparatoria.- Dice Helga también riéndose del comentario de Gabriel.

Vasily sólo se limitó a escuchar mientras mascaba un chicle sin mucho interés en lo que pasaba alrededor. En ese momento, en la puerta habían dos chicas mayores apoyadas en la puerta de la clase hablando con cierto rubio especial. Las chicas solo iban hacia su siguiente clase mientras caminaban por los pasillos, pero se detuvieron al ver un atractivo chico sentado leyendo unas cosas dentro de la clase y le llamaron para que se acercara a hablar con ellas. El "atractivo Don Juan" en el que se habían fijado resultó ser Arnold. Helga miraba desde casi el fondo de la clase mientras hablaba con sus amigos, como las chicas coqueteaban con Arnold, pero definitivamente el chico no tenía ni idea de ese tipo de indirectas.

Vasily se quedó mirando fijamente a Helga, veía como de vez en cuando la mirada se le iba hacia la puerta y se percató de que miraba al chico que estaba ahí parado.

-¿Qué te pasa?- Le preguntó Vasily a Helga sin mucho ánimo.

-Nada, ¿por qué lo preguntas?- Respondió Helga confundida. ¿Desde cuándo el chico ruso se interesaba por alguien? En fin…

-Te he estado observando un momento y te noto algo rara, en cuanto he visto tu mirada he comprobado que se te ha ido ese aire de autoridad que tenías durante el primer día de clases. ¿Tiene algo que ver con cierto rubio?- Dijo muy perspicaz Vasily, el chico no era sociable con la mayoría de las personas, pero sí era observador, y eso le hacía percatarse mejor de las cosas aunque no quisiera.

-¿Contigo? ¿Acaso eres idiota o es que tienes un retraso muy grave?- Dijo Helga molesta frunciendo el ceño.

-Oye, aquí la idiota serás tú, no hablo de mí. Hablo del chico rubio de allí delante.- Dijo Vasily señalando a Arnold.- Pensaba que podrías ser la única rubia del mundo que no nació sin cerebro, pero mi teoría ha sido descartada.-

Helga abrió un poco más los ojos sorprendida, levemente sonrojada por la declaración de Vasily. ¡El chico había dado de lleno sin si quiera conocerla! ¿Cómo era posible? Helga no se lo terminaba de creer.

-Pu-pues estás equivocado, a mí no me gusta ni nada parecido…- Dijo Helga de mala gana mirando hacia otro lado algo apenada.

Gabriel rió por lo bajo.- Él no dijo nada de que te gustase.- Añadió sonriente a su anterior risa.

Esto sí que era estupendo, las personas con las que había decidido relacionarse este año no dejaban de vacilarla, y además metían a Arnold en ello. Helga se fue lejos de esos dos, ahora además estaba anclada a ellos dado que ya se habían percatado del "secreto"; ahora "futuro o posible chantaje", de que estaba enamorada de Arnold. Ahora, sólo le quedaba hacerse realmente su amiga para que no se lo contasen a nadie.

[…]

El cuarto día de clases, Jueves. Helga había ido a parar en conflicto justo con la profesora de Química, por poco no era expulsada de no ser porque era apenas el cuarto día de clases. Casualmente se sentaba con Gabriel en el laboratorio de Química, lo cual ponía celosas a algunas chicas, Gabriel por su parte decidió tomarse esa hora como un chiste, o mejor dicho, para hacer la gracia y se había puesto a fingir que tonteaba con Helga…

*Flashback*

-Oye Helga, eres bastante bonita ¿lo sabías?- Decía Gabriel mirándola con unos intensos ojos.

-Cállate ya descerebrado.- Dijo Helga sin ningún interés.

-Lo digo en serio, creo que empiezas a gustarme.- Dijo Gabriel ahora cambiando su mirada a una más picarona mirando a Helga de arriba abajo.- Y de la manera… carnal… si sabes a lo que me refiero.- Dijo con una completa cara de depravado.

-¡¿Pero de qué estás hablando retardado?!- Helga gritó y se levantó de su asiento instintivamente sin darse cuenta del revuelo que estaba causando.- Uups…-

-Señorita Pataki, ahora mismo al despacho.- Dijo la profesora de Química.

Helga salió del salón mirando con enojo a Gabriel mientras éste le decía adiós con la mano y le pedía perdón a Helga desde el final de la clase con la mejor de sus sonrisas, se levanta, y se pone con Vasily a falta de compañero.

*Fin del Flashback*

Helga se ganó tres horas de castigo después de todo eso. Al final, no le estaba yendo lo suficientemente mal, al menos no tanto como ella pensaba, lo que significaba que si así era el principio del fin, aún quedaban muchas cosas por las que tendría que pasar. Había tenido que estar esas tres horas en el aula de castigados estudiando y había salido al final de la jornada escolar.

-Menuda mierda…- Susurró para sí.

En ese momento llegaron Arnold y Gabriel.

-Hola Helga, vine para darte esto.- Dijo Arnold pasándole una hoja.- Son frases para analizar que mandó el señor Brooks. Las recogerá mañana.- Explicó Arnold con una sonrisa.

-Oh, sí… Gracias cabeza de balón, o eso supongo…- Se quejó Helga falsamente. Ella hacía ver que no le importaba, pero por dentro en realidad se había puesto contenta de que Arnold se acordase de ella, aunque solo fuera por tarea.

-Ah, sí. Oye Helga, lo siento por lo del castigo, en serio.- Se disculpó sinceramente Gabriel.- Para compensarte te dejaré a solas con… Tu "amigo".- Dijo haciendo énfasis en la última palabra.

-En realidad, yo ya me voy. No puedo perder tiempo aquí, tengo que hacer estas malditas frases.- Dijo Helga con fastidio pero, al mismo tiempo, aliviada de no tener que pasar el rato a solas con Arnold.

-Yo no puedo llegar tarde, Gabriel, ¿puedes acompañarme? Mi casa no queda muy lejos de aquí y… me gustaría hablar contigo.- Dijo Arnold algo serio.

-Aam, claro. ¿Por qué no?-Dijo Gabriel algo confundido, aceptando la propuesta de Arnold.

Holaaaaaa :D aquí estoy de nuevo y con el segundo capítulo de mi fic, espero que les haya gustado, me llevo algo de tiempo escribir este capítulo pero bueno, merece la pena en mi opinión, en fin… Ya nos leemos después ;D