CAPITULO 2
(Pov Troy)
Me desperté a la siete de la mañana como siempre. Me fui a la ducha y me duché, lo bueno de estar completamente tatuado era que te olvidabas del vello para toda la vida. Si... eso era lo único bueno.
Al salir me sequé y comencé a vestirme con unos pantalones holgados Negros y una camiseta del mismo color, me puse un sombrero negro para ocultar los tatuajes de mi cráneo no quería que ninguna cría del instituto le diese por correr despavorida al verme.
-Judit- dije abrochando mi chaqueta de cuero-.
-Mmm-.
-Nada de eso, tienes cinco minutos para ponerte ese uniforme-.
Ella medio dormida se sentó en la cama y se puso las medias blancas hasta la rodilla, los zapatos de "niña buena", la falda de tablas roja de cuadros y la camisa blanca abrochando todos los botones, luego el jersey de color verde oscuro y se peinó en rápidos movimientos bajo mi atenta mirada.
-Ya- susurró con la voz ronca-.
-Te dije que no fumases anoche, mira lo que te pasa-.
Respiró hondo y miró sus zapatos.
-Ven aquí niña-.
Se acercó y me miró, arreglé los cuellos de esa camisa que llevaba.
-Estás muy guapa-.
-Gracias- susurró-.
-cuando vengas haremos algo con ese uniforme...-.
-¿El qué?- me miró sin entender-.
-Te lo quitaré a mordiscos ¿queda claro?-.
Ella sonrió y asintió algo nerviosa.
-Vamos o llegarás tarde, entras en quince minutos-.
(Pov Hannival)
-Ya estoy-.
Dejé la taza sobre el plato de fina porcelana gravado con las letras C en cursiva en color dorado.
Me levanté y dejé el periódico sobre la mesa.
-Ven-.
Ella se acercó y sonrió.
-¿Te gusta mi uniforme?-.
Asentí totalmente embobado. La sujeté de las piernas y la senté sobre la mesa del comedor, la besé en los labios con urgencia y ella respondió de igual manera.
-Quedémonos en casa...- dijo ella jadeando-.
-No, tienes que ir- acaricié sus piernas-.
Atenea entró irrumpiendo con el ruido de sus tacones y sus gafas de pasta.
-Hannival te veo hoy a las tres-.
-Si-bajé a mi esposa de la mesa- voy a llevar a Anny a clase-.
Atenea asintió.
Me crucé con V, vestido con un elegante traje azul oscuro.
-Buenos días- dije-.
-Buenos días- sonrió-DIOSA!- le escuché gritar y luego un gritito de Atenea seguido de un gemido-.
"Vaaaaaaaaaale"-.
Tomé en brazos a Anny y la saqué de allí hacia la limusina.
