Los personajes y lugares pertenecen a Marvel Studios y a Disney. Yo sólo los uso para nuestro beneficio xD
Os dejo el segundo capítulo :3
Las pastillas que le había dado Steve le permitieron dormir varias horas del tirón. Por alguna razón se sentía segura durmiendo con el Capitán América en la habitación de al lado y apenas soñó. Apenas tubo pesadillas. Sólo una, esa vieja conocida donde todo el mundo iba muriendo y ella era la última en pie, y volvió a sentir el dolor y la frustración, como si fueran reales, como si estuvieran pasando en ese mismo momento.
Despertó sobresaltada. Le tomó un momento recordar dónde estaba y de quién era esa cama. No se dio cuenta de qué la había despertado hasta que oyó las voces hablar de nuevo. Intentó sentarse en la cama pero el dolor había despertado con ella y le atravesó el abdomen como una puñalada. En la mesita de noche vio un vaso de agua y dos pastillas. Supuso que Steve las había dejado allí mientras ella dormía por si sentía demasiado dolor. Se le escapó una sonrisa.
Oyó al Capitán hablando con una mujer pero estaba demasiado aturdida para entender del todo lo que decían.
Bebió un poco de agua para tragar una de las pastillas. Hacerse la valiente y aguantar el dolor no iba a servirle de nada. Quería salir de la cama pero no quería hacer ningún ruido. Dedujo que la mujer que hablaba era la vecina "enfermera" de Steve, por lo que se quedó sentada en la cama analizando la situación. Quizás ya la había invitado a salir. Sonrió. Quizás ella no debería estar allí, en el apartamento de Steve interponiéndose sin querer en algo que podía suceder entre ellos. Era una buena chica para él, su vecina, la "enfermera". Ella misma se la había vendido sin dudar.
Los oyó despedirse y la puerta cerrarse. Respiró hondo y se levantó sin saber muy bien qué hacer. Salió de la habitación y caminó hasta la cocina, donde Steve batía huevos mientras la cafetera hacía ruido sobre un fogón.
- ¿La invitaste a salir al fin?- Le preguntó sin esperar a que él advirtiera su presencia.
- Buenos días, Natasha- contestó él girándose-. Espero que hayas dormido bien.
- ¿No vas a contestarme?
Él la miró con esa expresión tan suya de 'no es de tu incumbencia' y echó los huevos en una sartén, que enseguida empezó a humear.
- Espero que te gusten los huevos con bacon- dijo Steve como toda respuesta.
- Me encantan- dijo ella sonriendo. Levantó la tapa de la cafetera y el olor inundó la cocina-. Cogí una camiseta de tu cajón ayer para dormir, supongo que no te importa.
Él negó con la cabeza. Ya lo sabía, claro. Había entrado en la habitación en algún momento para dejarle el vaso de agua y las pastillas. Natasha sintió una sensación contradictoria al pensar en eso.
- ¿No le habrás contado nada?- Preguntó entonces, pensando aun en la conversación del Capitán con la rubia-. A Sharon me refiero. No me fio de ella.
- Ahora trabaja para la CIA, Nat- contestó él sin siquiera girarse a mirarla.
- ¿Qué más da eso, Steve? No puedo fiarme de nadie. Y menos de alguien que trabajaba en Shield.
- Te estás fiando de mí- Obvió él, ahora sí volviéndose para mirarla a los ojos-. Y te fiaste de Sam cuando lo necesitamos.
- No. Me fiaba de ti. Y si tú confiabas en Sam, yo también.
- Entonces fíate de Sharon- respondió él tajantemente-. Yo lo hago.
Ella le aguantó la mirada mientras su mente analizaba todos los escenarios posibles. No le gustaba nada como se estaban desarrollando los acontecimientos y se estaba empezando a sentir atrapada por las circunstancias. Se dio media vuelta y salió de la cocina.
- ¡Natasha!- Espetó el Capitán apagando el fuego y saliendo de la habitación tras ella.
- Esto ha sido mala idea- respondió la pelirroja, como hablando para si misma-. No sé qué hago aquí.
Steve la siguió hasta el dormitorio donde ella se estaba poniendo los pantalones por debajo de la camiseta de él, que le cubría más de medio muslo. Estaba visiblemente enfadada.
- Natasha, no le he dicho nada a Sharon.
Ella se sentó para ponerse las botas y alzó la cabeza. Hizo un gesto para apartarse un mechón de pelo rojo que le caía sobre los ojos y miró a Steve confundida. ¿A qué estaba jugando?
- ¿Entonces qué hacía ella aquí?
- Me estaba librando de ella- respondió él, sinceramente-. Quiero decir, que estaba cancelando los planes que teníamos para hoy.
- La habías invitado a salir.
- Sí.
- Por fin- dijo ella.
El silenció se apoderó del apartamento entero. Ninguno de los dos sabía qué decir o hacer a continuación, así que se quedaron así, él de pie en la puerta y ella sentada con una bota puesta y la otra no. Sharon le parecía suficientemente buena chica como para salir con Steve, pero Natasha no estaba dispuesta a involucrarla en sus problemas. Se puso la otra bota y suspiró antes de decir:
- Yo no quiero entrometerme. Ya sabes, entre vosotros dos.
- Natasha...
- ¡No, no!- Exclamó ella, acabando de calzarse- Yo no debería estar aquí. Y lo sabes.
- Sharon puede esperar, Nat- dijo mientras ella se plantaba frente a él para que la dejara salir del dormitorio-. Ahora mi prioridad eres tú.
Ella fue capaz de sostenerle la mirada apenas un par de segundos. La frase rebotó en su cabeza como el eco y fue cogiendo sentido. Steve estaba dispuesto a ayudarla sin condiciones y ella era demasiado testaruda como para dejarse salvar. Ella no había sido nunca la clase de chica que necesita un caballero de brillante armadura que la rescatara. A veces había tenido uno, pero por elección propia, no por ser incapaz de mantenerse a salvo.
Ahora tenía a un auténtico caballero andante ante ella, priorizándola sobre todo lo demás, a ella. El pensamiento la hizo ruborizarse internamente y tuvo miedo de exteriorizarlo. Había llegado hasta el apartamento de Steve en mitad de la noche pidiendo ayuda cuando estaba desesperada. A la mañana siguiente todo se veía diferente y quizás haberse ido al levantarse hubiese sido lo mejor para ambos. Por eso ahora estaba decidiendo si dejarse ayudar o alejarse corriendo y mirar a Steve a los ojos en ese momento era arriesgado.
- Podríamos empezar por hablar con Fury- dijo el Capitán para romper el hielo. No soportaba los silencios incómodos donde no era capaz de descifrar lo que la Viuda Negra pensaba-. Él debe saber cómo sacarte de aquí discretamente.
- Lo primero que hice fue intentar localizarle a él.
Steve alzó una ceja.
- No te ofendas- siguió ella-. Nick ya me ha sacado de algún que otro lío como por arte de magia. Suele ser mi primera opción.
- ¿Y bien?
- Nada- negó con la cabeza-. No es como si anoche hubiese podido insistir mucho.
- Pues hay que seguir intentándolo- sentenció él, con ese tono de voz que no admite discusión-. Mientras tanto, ¿crees que podrías esconderte aquí?
- No. Acabaran viniendo a buscarme aquí tarde o temprano.
- Podemos pedir ayuda a Tony.
- ¿Tony? No podemos fiarnos de Iron Man.
- ¿Por qué? Él tiene tecnología punta, dinero y contactos en el ejército.
- Y también es uno de los tipos más conocidos de Norteamérica, Steve- replicó ella, volviendo a sentarse en la cama-. Seguro que Shield, Hydra o lo que sea lo tiene vigilado. Y María Hill ahora trabaja para él. Ya no tiene poder alguno.
- ¿Entonces avisamos Sam?
- Saben que ha trabajado con nosotros en la desactivación de los Helicarriers- razonó la pelirroja, empezando a desesperarse-. No tendría que haberte metido en esto.
Steve se la quedó mirando un segundo. La mujer más fuerte que conocía estaba frente a él y, en ese momento, le parecía tan frágil que hubiera podido romperse con tocarla. Estaba muy nerviosa en ese momento y esa desesperación al no encontrar una salida estaba empezando a contagiársele a Steve. Cada idea que él tenía Natasha se encargaba de contradecirla. Y lo peor es que no le faltaba razón. Tenían pocas opciones.
- ¿Entonces estamos solos en esto?- Preguntó él, finalmente.
- No. Yo estoy sola en esto, Steve- respondió ella cruzándose de brazos-. Vine aquí anoche porque realmente no sabía a dónde ir. Y cuanto más imposible se vuelve salir de esta más me arrepiento de haberte involucrado.
- Espero que estés de broma, Natasha- la mirada del Capitán se clavó en ella-. Viniste a mi casa y me involucraste, sí. Pero no voy a dejar que enfrentes esto sola, si de mi depende.
- No voy a pedirte que te metas en una Odisea para intentar salvarme el culo. No es justo.
- Lo hago porque quiero. Punto.
La pelirroja se pasó una mano por el pelo y resopló. Él permaneció bajo el quicio de la puerta mirándola con desaprobación. Natasha no soportaba que Steve la mirase así porque la hacía sentir que estaba haciendo las cosas mal, y era una sensación que la hacía volverse loca.
- Si confiaste en mi como para venir aquí, entonces confía hasta el final, por favor- siguió él, acercándose a ella y apoyándose en la cómoda-. Si te dejo irte sola y te pasa algo...
- Está bien. Como quieras. Buscaremos una salida, juntos, si eso es lo que quieres de verdad. Pero ya te debo una, Steve. No quiero deberte mucho más.
- No me debes nada. Vamos a hacerlo y ya está.
- De acuerdo- dijo ella en voz baja.
Él asintió con la cabeza. Ella se levantó de la cama y salió del dormitorio. En ningún momento tuvo el valor de mirarlo a los ojos.
Natasha se encerró en el baño y se miró en el espejo. Le invadía la sensación de que Steve iba arrepentirse de ayudarla en algún momento. Steve, apoyado aun en la cómoda, tenía la extraña sensación de que la Viuda Negra iba a intentar irse de allí en cuanto la perdiese de vista.
Cuando empecé a escribir esta historia no tenía muy claro qué iba a pasar hasta llegar al final que me he planteado en mi mente. Así que también es una sorpresa para mi lo que me va saliendo. Espero que os haya gustado esta paranoia. Y perdón por la locura jajajaj
Mil gracias por los reviews! Son lo que me deja saber si os gusta lo que escribo y por qué!
Catalina: Gracias! Son dos personajes complicados pero me alegro que te guste como los veo :D
isabelele: Los fans del Romanogers tenemos que estar unidos! jajajaja Gracias 3
StefaniaO: Mi pareja favorita también son ellos *_* Aunque ni siquiera en los comics sean pareja de verdad, yo nunca dejaré de shipearlos! Gracias por tu review!
Nastinka: Pregunta dificil. No tenía intención de que el fic fuera romántico o sexual, la verdad. Pero quizás algo sí que haya entre Steve y Natasha. Veremos qué me sale :P Gracias por tu review y por tu pregunta!
Marutobe-sama: Eres mi musa divina! Gracias cien millones de veces! Sé que este capítulo no lo has leído entero así que disfruta 3
En cuanto escriba el tercer capítulo os lo traeré encantada :D Os quiero y, recordad, mandar Reviews adelgaza ^^
