Ranma ½ no me pertenece escribo esto por entretenerme y entretener sin ánimos de lucro, ¡gracias por leer!
Att: kalpana R.S
Capítulo 2
Caminaron hasta unos escalones donde el chico se apresuro a ayudar a akane, sabia que no lo necesitaba pero eso no le importaba, el solo tomaba cualquier pretexto para poder estar cerca de ella.
- yo puedo manejarme -indico al tiempo que se dejaba guiar por el.
-no es acerca de cómo te manejas tu, si no de cómo me manejo yo alrededor de ti- confeso llegando al final de los escalones, en ese instante su móvil sonó en una tonada mas discreta de lo que se podría esperar para un adolecente como el - disculpen –reviso el numero y su semblante se volvió mas serio de lo usual -permítanme un momento debo de contestar esta llamada –el se alejo considerablemente para contestar dejando a todas paradas. Algo raro tenía ese guía y tenia que ver con esa llamada.
- Lo haremos nosotras - hablo asuza molesta avanzando y siendo seguida por las demás. No quería más retrasos.
-¿quieren un dulce? –pregunto Ukyo entre la multitud sacando de su bolsillo la pequeña golosina.
- esta prohibido comer dentro del museo – la regaño kasumi quitándole el dulce y comiéndolo ella.
-¡Hey! –Se quejo la ojiazul haciendo un mohín –tramposa –murmuro sacando otro dulce y ofreciéndoselo a su amiga akane la cual caminaba del brazo de kasumi -¿tú quieres uno?
- no, muchas gracias ukyo –respondió agradecida.
-entonces este bebe es mío- dicho esto introdujo la bolita blanca de caramelo macizo a su boca.
-kasumi, ukyo… ¿puedo preguntarles algo?
-si, claro linda
-dime.
-¿Cómo es ranma? –pregunto un poco temerosa de estar preguntando algo indiscreto a sus ojos pero realmente tenia mucha curiosidad de saber como era el chico que había causado esa extraña sensación en su mano y que tantos halagos le daba.
-¿ranma? –repitió ukyo sorprendida de ver un interés aflorando por parte de su amiga en el chico.
-El es muy lindo A-chan, tiene una sonrisa dulce y maliciosa –respondió kasumi soltando una risita.
- pues si, es guapísimo- acepto ukyo también notando a su amiga demasiado pensativa.
-¿y qué piensan de el?
-¿de el?
-de su actitud.
-es muy simpático, supongo –respondió ukyo pensando en otra cosa que decir pues no lo conocía lo suficiente para juzgarlo y dar un veredicto de su persona.
-No digas tonterías U-chan– interrumpió nabiki llegando a sus espaldas-ese tal saotome es simplemente horrendo, espero que no creas que el puede ser tu príncipe A-chan.
El ese momento se escucho el ruido de un cuervo por la puerta de salida donde todo el grupo se había detenido a espera el regreso del azabache.
-¿no escuchas el chillido del cuervo? , solo te puede traer dolor y penas.
-¿Por qué dices eso Na-chan? –pregunto interesada la peliazul en su punto de vista, nabiki siempre había sido muy astuta e inteligente.
-escuche que no cree en dios ¿pueden creerlo? –respondió fingiendo estar ofendida.
Todas la miraron sorprendidas y akane frunció el ceño preocupada, nabiki había apelando a su lado religioso pues sabia que su tía le había inculcado demasiado esos valores. Eran una familia demasiado devota, conservadora y tradicional.
-así que mejor olvida todos esos halagos baratos, solo me gustaría que pudieras ver como ve a las mujeres –comento con desprecio.
-"¿Cómo me puede olvidar su corazón así?" – Entro en la conversación una voz masculina ya bien conocida por todas – "¿Cómo me puede olvidar su corazón así? Si esa fragancia en su respiración soy yo… ¿Cómo se detendrá? ¿No respirara?"–termino de recitar el ojiazul apareciendo detrás de ellas, había logrado escuchar lo ultimo de su platica y no estaba dispuesto a que su prima le envenenara la cabeza a la chica para alejarla de el.
Kasumi y ukyo aplaudieron reconociendo lo maravillosa que había salido aquella poesía improvisada. Tenía mucho talento.
-vámonos- ordeno nabiki apresurándose a tomar el brazo de akane, no sabia exactamente como pero no permitiría que ranma la cortejara, no la merecía y no la iba a lastimar.
El recorrido continúo por una de las ruinas más populares donde el azabache no perdía la vista de su objetivo, la bella jovencita caminaba bajo la supervisión de sus primas o su amiga que si bien las tres eran muy bonitas no se comparaban a su belleza tan sobresaliente.
Ranma la miraba embobado cada que hablaba, bromeaba, sonreía o hacia una mueca, sus facciones era muy infantiles, delicadas y expresivas como pocas mujeres tenía la cualidad de ser. Caminaba con gracia y seguridad por cada lugar que visitaban como si no estuviera ciega, como si conociera los terrenos desde siempre y fuera un simple paseo por el jardín de su casa, tocaba delicadamente las paredes por las que pasaba intentando conocer detalladamente su estructura y haciéndolo desear a el ser parte de la arquitectura, deseando ser tocado por sus manos.
Con esa idea en su mente se arriesgo a ser asesinado por sus familiares y se acerco a ella justo cuando tocaba un monumento, sínicamente pego su rostro a la pared y ella toco su rostro un poco asustada de sentir piel en lugar de piedras, cuando intento quitar su mano el la detuvo de la muñeca para después acariciar su mano con dulzura causando otro estremecimiento en ellos que los hizo sentirse ridículos, akane aturdida deshizo el agarre y avanzo con el grupo sonrojada mientras nabiki lo miraba con reclamo en sus ojos terracota.
El joven saotome al percatarse de ello se mofo tomando la mano de la castaña y acariciándola también, la chica ofendida lo empujo y avanzo hasta llegar con su prima donde le lanzo una mirada amenazante.
Sin embargo al chico poco le importaba, no se sentía intimidado pues tenia mucha curiosidad en esa extraña sensación que provocaba akane en el , quería dejar caer la muralla de modestia entre ellos, quería cruzar la línea con ella.
Cuando salieron pasaron por un puesto de flores que se encontraba fuera de las ruinas, el joven compro un botón de rosa carmín y se la entrego a la peliazul sin importarle las miradas de todos.
Así concluyo el primer día sin poder acercarse más a ella, sin poder hablarle directamente pero no se rendiría, estaba encaprichado con conocerla mas afondo.
Al día siguiente asistieron a unos jardines preciosos de grandes arboles de cerezo y ríos, sin duda un paisaje excepcional que poco impresionaba a ranma al verlo tanto, su mirada cristalina recorrió a las chicas y noto a todas maravilladas de tanta belleza, incluso akane.
Sonrió inconscientemente al verla sonriendo tranquila, no lucia triste como cualquiera esperaría por su falta de vista.
Formando un plan en su cabeza las guio por unas escaleras hasta una fuente gigantesca de bambú donde interpuso su pie disimuladamente para qué akane callera a sus brazos que la atraparon ágilmente, nuevamente esa sensación electrizante atravesó sus cuerpos con esa cercanía y se dejaron perder en ella.
Nabiki furiosa se encargo de separarlos y ranma reacciono feliz al ver el rostro de akane sonrojado por la vergüenza, sabiendo que también había sentido aquello, si así era capaz de perderlo en un simple roce casto ¿Cómo seria tocar el resto de su piel desnuda?
Cuando el viento soplaba lograba agitar de manera casi fantástica su largo cabello y su falda larga color rosa, sin duda sus encantos eran como la suave brisa del atardecer, cada movimiento que hacia era una rama graciosa que lo abrumaba de sobremanera. Como deseaba ser el viento moviéndose hacia su corazón, hacia su cuerpo y su alma.
Avanzaron unas calles mas hasta un barrio donde había una fiesta en la calle y pese a que no estaba entre el itinerario y no conocían a nadie de ahí se detuvieron a bailar y reír con los invitados, ninguna de las chicas sabían como pero el chico tenia una especie de talento para agradarle a las personas y encajar es su medio sin que lo notaran.
Su mirada azul grisácea como en la mayoría de las veces busco entre la multitud la silueta de akane hasta que por fin la encontró bailando con kasumi, daban vueltas y sonreían ampliamente mientras el quedaba en una especie de trance que termino cuando la peliazul se recargo en una pared a platicar con nabiki haciéndole imposible el acercarse.
Maldiciendo su suerte dejo de bailar y se acerco a un grupo de niños donde bromeaban, bailaban y aplaudían. Más tarde pasaron por un bazar donde vendían joyería, en un momento de descuido de las guardaespaldas de la joven saco su móvil y le tomo una fotografía donde lucia aquella resplandeciente sonrisa que tanto le fascinaba, después se encargaría de imprimir esa imagen.
Así pasaron dos días en los que hacia todo por estar cerca de ella pero no conseguía una verdadera plática o un momento solos, cada que podía rozaba su mano o le daba un alago pero eso solo conseguía que la cuidaran mas.
Sabia que no debía involucrarse mucho con ella, algo se lo decía pero ¿Cuál seria la diferencia de ella con las demás? Estaba seguro de que no interferiría en su vida ya que si le decía sus intenciones verdaderas (cosa que jamás haría) le tendría un poco de temor, estaba tan seguro de eso así como de que si le hacia oír sus latidos saldría un sonrojo inevitable, pero no podía alejarse, no podía esconder sus intenciones verdaderas.
Así fue como día a día se las ingeniaba para tenerla en sus brazos aunque fuera solo por breves minutos, la cercanía entre ellos era cada día vez mas intima y la falta de palabras se volvía desesperante.
El día numero ocho el recorrido llegaba a su fin mas tarde de lo usual y cuando todas bajaban del autobús ranma aprovecho el mínimo descuido de kasumi (la encargada de ese día) para jalar a akane del brazo y llevarla a la parte trasera del autobús con la boca tapada. Para el ya era insoportable el seguir con esa situación y había tenido que recurrir a sus métodos.
-verlo es darme un dolor de espalda-escucharon como asuza le gritaba a sasuke que como siempre seguía inclinado en una reverencia - y tu cartoon network te recuerdo que mañana debemos salir al ensayo exactamente a las nueve de la mañana –se quejo por ultima vez alejándose.
- esta bien –respondió gusonkugi fastidiado entrando al autobús, ranma sabía que solo entraba cuando ya estaba totalmente solo el autobús y los alrededores.
Akane se quejaba y forcejeaba un poco asustada pero el no la soltaba, por fortuna nadie había notado el suceso y ya estaban solos. ¡Al fin! Se dijo a si mismo mirándola maravillado, era tan hermosa.
-tranquila, soy yo… ranma –murmuro con voz dulce y aterciopelada.
Ella se tranquilizo un poco y el soltó su boca, la chica lucia un poco molesta con el ceño fruncido pero ni así dejaba de ser encantadora, es mas, podía jurar que así era aun mas hermosa.
-si solo tú puedes ser tan maleducado –se quejo acomodando su bolso sobre su hombro de manera apropiada. -¿Cómo te atreves a jalarme así?
-me atrevo por que quiero ser aun mas maleducado- confeso acercándose a escasos centímetros de su rostro sacando otro sonrojo de ella, sonrió complacido por su reacción, no había podido evitarlo - quiero huir contigo para mostrarte los alrededores, solo nosotros sin sus guardaespaldas y no me digas que no ahora… piénsalo –se adelanto al creer saber lo que respondería.
Ella permaneció estática sintiendo su cara arder y torpemente se libro de su agarre al mismo tiempo que un grupo de cuervos rompían el silencio con su lúgubre sonido.
-dios te guarde, los cuervos chillan- fue como se despidió la peliazul comenzando a caminar con lentitud.
-le esperare mañana después del ensayo, con esos cuervos –aseguro el ojiazul sonriendo galante mientras la veía alejarse y desaparecer, divertido por su bendición, parecía ser muy religiosa y aunque eso no le agradaba en lo mas mínimo no lo tomaba muy relevante. Finalmente se trataría de solo una aventura de siete días más.
- ¡hey! – Interrumpió la voz de gusonkugi asomándose desde la ventanilla – has tenido a mas chicas en tu vida que el kilometraje hecho por mi autobús ¿Por qué quieres a la chica ciega?-pregunto interesado.
-es hermosa- respondió el azabache mirándolo como si fuera lo mas obvio del mundo.
-no es para tanto-rodo los ojos aburrido- incluso Nachan es hermosa. ¿Ya viste que piernas más bonitas tiene?
-quizá, no lo niego pero ¿Qué te puedo decir gusonkugi? Todo el mundo quiere la luna.
-si amigo pero si es un foco en el cielo ¿igual lo quieres? Es malo aprovecharse de una invidente ranma, no seas así- reclamo un poco molesto.
Ranma soltó un suspiro cansado mientras rodaba sus orbes azules, sabía que no se salvaría de un sermón muy extenso de moral cortesía de su flacucho amigo.
Horas mas tarde en una de las habitaciones del hotel, akane sin poder conciliar el sueño decidio salir al balcón para pensar, la fresca y suave brisa de la noche golpea su rostro y agita su cabello haciéndola percibir la peculiar fragancia de ranma como si hubiese estado hay tiempo antes.
La jovencita frunce el ceño confundida y toca el balcón topándose con un botón de rosa, asombrada la levanta y la huele sonriendo al mismo tiempo que cierra los ojos sintiendo su felicidad más notoria cuando recuerda su parecido a la flor de aquel día fuera del museo ¿acaso seria de el?.
-debes estar cansada A-chan, ven a dormir –grito nabiki desde adentro arropándose en una de las dos camas.
-estoy despierta después de tantos años, no puedo dormir ahora, no puedo dormir ahora- murmuro aun con los ojos cerrados y abrazando la flor cerca de su pecho.
Al día siguiente ya en el ensayo de todas las mañanas akane se sentía cansada, confundida y tensa, no había dormido nada por pensar en la propuesta de ranma pero necesitaba consultarlo con alguien que fuera neutro en el tema ¿pero quien?
Ukyo le mostraba paciente las notas que debía tocar en el violín durante la cuarta canción del concierto y como debía hacerle coro ella con el chelo sin embargo akane estaba demasiado distraída recordando como para hacerlo bien.
¿nabiki? Ni de chiste, ¿ukyo? No, ¿kasumi? Quizá pero mejor no, ¡pero que tonta! Olvidaba alguien, su mama, ella seria la única que le aconsejaría lo que le convenía desde un punto neutral ya que sabia que su papa era muy celoso y el estaba descartado también.
"quiero ser aun mas maleducado, quiero huir contigo" recordó sus palabras y el botón de rosa del balcón quedando en blanco totalmente, quieta entre tanta jovencita tocando instrumentos diferentes.
-akane ¿Dónde esta tu concentración el día de hoy?- pregunto ukyo preocupada haciéndola reaccionar de su transe por tercera vez consecutiva pues nuevamente había fallado.
-tienes razón ukyo, lo siento ¿me prestas tu móvil un segundo? por favor- pidió amablemente, la castaña soltó un suspiro y le dio un aparatito azul metálico que saco de su pantalón, akane le dio el violín y se alejo un poco del grupo levantando de las rodillas la falda larga para no tropezar en los escalones del escenario mientras escuchaba como comenzaban de nuevo la armoniosa canción y ella marcaba el numero de su casa, estaba mecanizada a conocer las teclas sin verlas – vamos mama, contesta por favor, contesta – pasaron varios tonos pero nada, volvió a marcar pero desgraciadamente para ella no contestaba así que lentamente bajo su celular colgando la llamada – esta decisión la tengo que tomar yo sola.- se dijo a si misma con decisión.
Estaba mal y lo sabia, el estaba hablando de fugarse con el, estaba hablando de mentirle a sus primas y a su amiga algo que jamás había hecho, una especie de traición y lo sabia, estaba mal… pero lo haría, lo haría por el simple hecho de que lo necesitaba, necesitaba sentirse un poco libre de la vigilancia de ellas ¿y para que negarlo? Quería conocerlo, pasar tiempo con el y descubrir si el podría ser su tan esperado príncipe.
Con esas ideas en su mente camino hasta donde se encontraba el lugar de asuza, la joven estaba sentada tomando agua, como era su costumbre durante los descansos.
Comenzó a hacerle platica hasta que llego el momento de explicarle tranquilamente su excusa mas creíble para fugarse mientras la jovencita guardaba su botella en la mochila, sabia que si la convencía a ella era nabiki no se opondría.
-oh dios que tonta de mi, por su puesto que no hay punto en que vayas a un paseo turístico si no puedes ver –concuerdo con ella, mirándola con un tanto de lastima que si bien akane no veía si sentía.
-si- respondió entristecida pero también un poco molesta ¡detestaba que le tuvieran lastima!
-no te preocupes puedes volver al hotel después del ensayo –termino la conversación asuza palmeándole el hombro y girándose nuevamente.
La peliazul sonrió feliz al lograr su cometido ahora solo le faltaba avisarle a las demás, volvió a su lugar y ahora toco mucho mejor el violín tranquilizando a las chicas, cuando todas volvieron a su lugar decidió contarles su ausencia en el viaje de esa tarde.
-¿segura que no quieres que me quede contigo?- insistió nabiki volviendo al piano.
-no de verdad muchas gracias Nachan- sonrió dulcemente akane –sal y diviértete ¿no es así kachan? –le pregunto a kasumi la cual practicaba unas notas en el arpa.
-pues… si, pero ¿estarás bien linda?
-lo estaré, diviértanse.
-solo procura no salir entonces, no te vayas a perder –interrumpió ukyo tomando su chelo, las tres sonaban muy preocupadas. ¿Acaso era un bebe recién nacido para no cuidarse? Pensó akane un poco irritada.
-¡listas!- grito asuza frente a ellas contando lentamente a tres.
–bien por lo menos así estarás lejos de ese guía ranma- fue lo ultimo que dijo nabiki mientras todos comenzaban a tocar y asuza marcaba el ritmo con sus manos.
Akane volvió a sonreír pero ahora con un pequeño toque de malicia, lo lograría, les demostraría que podía vivir sin su protección pues confiaba en que ranma no la cuidaría así de obsesivamente, ella era fuerte y si se iba a fugar se podría cuidar sola.
Ranma esperaba tranquilamente afuera del enorme palacio platicando con un guardia, el chico era muy agradable y sabia ganarse a las personas en tiempo record. Todo el mundo lo sabía.
-hermano tu estas solo todo el día aquí ¿no te gustaría estar en la silla grande?- pregunto el azabache interesado en su punto de vista.
-no ¿Por qué pensar eso? En mi trabajo regularmente somos ascendidos pero el presidente nunca asciende –respondió Daisuke soltando una risa que ranma hizo coro. No esperaba menos de un guardia tan patriota como el, le enfermaba.
-eres muy alegre, pienso que es fantástico tu alto estado de animo- comento mirando su reloj.
-¡ranma! –interrumpió en ese momento la voz de akane.
-"oh adoro ese arte especial de mi nombre en tus labios" – recito cerrando los ojos mientras Daisuke lo miraba con admiración por hablarle a una jovencita tan hermosa y talentosa como ella, la conocía de los ensayos y era una excelente violinista.
Akane sonrió al escuchar las palabras del chico y ambos se despidieron del guardia, salieron de los jardines y caminaron por las calles.
- gracias por la rosa – comento akane esperando no equivocarse en pensar que fuera un detalle suyo.
-no es nada comparada con tu belleza- respondió ranma llenándola de alegría al confirmar sus sospechas, continuaron caminando hasta llegar a la avenida donde el joven silbo levanto la mano para así detener un taxi.
Este se detuvo al mismo tiempo que el móvil del muchacho sonó en una tonada rítmica muy diferente a la de aquel día, ranma la soltó unos segundos para contestar la llamada, segundos que la jovencita siguió avanzando.
-¿hola?- contesto ranma tomándola del brazo para detenerla y evitar que se fuera -envié a rana en mi lugar con gusonkugi –hablo con fastidio mientras abrió la puerta trasera para que ella entrara - no, no voy hoy – akane se detuvo justo antes de subir al taxi al escuchar la conversación -fue inesperado pero ¿Qué mas da si no se lo dije antes? lo estoy haciendo ahora, adiós –dicho esto colgó y miro a la chica que permanecía con el ceño fruncido -¿nos vamos?
-¿dejaste el trabajo sin permiso?-pregunto sorprendida.
-¿y?
-mi padre dice que si una persona no puede ser leal a su trabajo no es confiable para cualquier cosa-alego la joven cerrando la puerta del taxi.
-¿en verdad? He dejado el trabajo para estar contigo ¿y me das un discurso sobre la lealtad?-reclamo molesto.
-mama dice que no hay nada mas importante en alguien que la lealtad- demasiado patriótico supuso el al escucharla decir eso, ya presentía que era así.
-si has terminado con esta charla acerca de lo que tus padres dicen ¿nos vamos?- insistió abriendo la puerta de nuevo.
-si hablo de esto es por algo ranma.
-¿y seria? –ella arqueo las cejas cruzándose de brazos.
-tu eres inteligente, dímelo tu.
-¿para que me remonte al trabajo? –pregunto incrédulo.
-¡si!-exclamo sonriendo alegre.
-estas bromeando.
-para nada.
-piensa en esto: "si voy ahora, no vendré mañana"- amenazo acercándose a su rostro, por primera vez ella no se sonrojo pero si se estremeció.
Hubo unos segundos de silencio en los que permanecieron en la misma posición hasta que ella dio vuelta y entro al taxi. Ranma sonrió de medio lado seguro de haberla convencido intentando entrar pero ella cerró la puerta antes.
-me remontare a la casa de huéspedes y tu al trabajo, pedirás permiso para salir y mañana tomaremos el día ¿bien?-sonrió asomándose por la ventanilla, sabiendo que le había ganado.
El azabache la miro pasmado ¡había sido tan humillante! ¡Le había azotado la puerta en la cara y todavía tenia el descaro de sonreírle coquetamente!
-no lo creo, has oído lo que tus padres dicen, ahora escúchame atentamente: "si voy ahora, no vendré mañana"-insistió intentando calmar su cólera pues el chofer veía la escena muy interesado, probablemente esperando que el explotara ¡que humillante! Se repitió por milésima vez.
Solo esperaba que akane se redimiera de su acción accediendo a salir con el.
-usted vendrá- respondió la peliazul decidida a tampoco humillarse - vámonos señor… - se dirigió al chofer que se giro para poner en marcha el motor -ve con dios ranma- se despidió orgullosa mientras el chofer soltaba una risita burlona probablemente cuestionando su hombría.
El transporte avanzo perdiéndose entre los autos de la avenida y siendo seguido por la mirada del joven, que luego marco el número de su trabajo. Parece que no era tan sumisa como lo disimulaba.
Esa noche akane se encontraba sentada en su cama todavía pensativa, en sus manos leía un libro especial para su condición del cual ya llevaba varios capítulos, con sus dedos tocaba los puntos en las paginas que significaban letras y en conjunto palabras.
El libro tenia un lema muy interesante: "todos somos locos pero el que analiza su propia locura es llamado filosofo" esa frase le recordaba sin poder evitarlo a ranma.
Ranma… "si voy ahora, no vendré mañana" recordó sus palabras… ¿y si hablaba enserio? No pensaba cambiar sus ideas y ceder ante el pero le preocupaba el que cumpliera su amenaza.
-Achan ¿hoy no sales al balcón? –pregunto nabiki llegando a su cama y acostándose.
-no, creo que hace frio ¿no crees?
-ah que raro yo siento calor pero entonces creo que no abriré las ventanas –comento la castaña estirándose como felino en su cama.
-hmmm… entonces, creo que mejor abro las ventanas y el balcón.
-no es necesario…
-no, si lo es –la interrumpió levantándose y dejando el libro a su lado, no había razón para no hacerlo se convenció a si misma.
Nabiki la miro extrañada de su actitud pero le resto importancia y cerro los ojos lista para descansar, estaba muy feliz, por un segundo en la tarde se preocupo de ver que ranma no llegaba, si el no estaba quizá era por akane ¿la habría ido a buscar? ¿La habría seguido? ¿Estaría con ella? ¡Estaba a punto de irse pero este llego remplazando al hombre que se había presentado como rana! Sin duda le había devuelto el alma. Quizá estaba siendo muy paranoica.
La peliazul por su lado camino sin prisa hasta abrir el balcón, sus manos temblaron al momento de tocar la manija y ya una vez abierto la brisa la golpeo dolorosamente causándole un escalofrió el cual la recorrió de pies a cabeza.
-¿que me pasa? –murmuro en voz baja para que su prima no lo oyese, salió y ya afuera se froto los brazos con sus manos intentando darse calor.
Analizo su comportamiento unos segundos hasta que finalmente se dio cuenta de todo: tenía miedo, tenía miedo de no encontrar la rosa en el balcón.
"si voy ahora, no vendré mañana "recordó y se regaño mentalmente, eso no debía de asustarle ni doblegarla. Si era así el no era el indicado y punto final, estaba exagerando demasiado.
Camino intentando olvidarse del temor tan molesto hasta llegar al lugar donde debía de estar la rosa. Poco a poco levanto la mano y sus dedos temblaron al no encontrarla.
Debía mantener la calma, se dijo a si misma pero sus acciones la contradijeron pues sus manos desesperadas buscaron la rosa y cuando creyó que todo había sido en vano toco algo… sin poder evitarlo sonrió sintiéndose aliviada al saber que era la tan esperada flor.
La levanto llena de felicidad y la puso cerca de su corazón repitiendo varias veces su nombre: ¡ranma, ranma!
Al día siguiente el ensayo consistió en otra canción donde akane, nabiki y kasumi tocaban el violín mientras ukyo las acompañaba con el chelo. Sin duda eran muy buen equipo.
La mañana pasó rápidamente y todas se fueron a su excursión mientras la peliazul feliz esperaba en los jardines a que llegara el muchacho.
Pasaron los minutos y nada, no llegaba. Akane ya temerosa se levanto la placa de su reloj y toco los números que apuntaban las flechas, ya había pasado diez minutos y no había señales de el.
Quizá era hora de irse, cumpliría su amenaza pero ¿entonces por que la rosa? Se levanto de la banca ofendida, dispuesta a volver al hotel con su orgullo ileso.
Notas de autora:
¡Hi, hola, nihao, Namaste!
Lamento tardarme y lamento el no describir mucho del bello Japón pero la verdad seré sincera: no pude informarme de los centros turísticos ni nada de eso ya que no conté con tanto tiempo como parece u.u la verdad estoy un poco depresiva pues estudio y trabajaba en una panadería las tardes pero renuncie ayer u.u y pues si… me da tristeza y coraje.
Abusando de los lectores ya me queje un rato.
Aquí ya se ve mas del por que están en Tokio, o mas bien el que están haciendo en Tokio, prometo subir el capitulo lo mas rápido que pueda (terminare de subirla y me suicido jeje) agradezco a los seguidores, los favoritos y los reviews *w*
Sin perder más tiempo, contestare los reviews:
92akane16: ¡gracias por tu comentario tan lindo! Recuerdo cuando también era nueva por aquí jejeje nadie me quitaba de la pagina ni a golpes (exagero, pero también me encantaba) ojala te guste este capitulo y sigas leyendo la historia.
Bry: que gusto verte por aquí, gracias por decir eso de mis alternos n.n se que es confuso pero como tu dices es por algo que prometo nadie espera ni se puede imaginar (oh bueno eso espero) espero te guste el segundo capitulo y nos vemos en el tercero que será muy pronto (entre mas rápido lo subo mas rápido me suicido T.T) no me hagas caso :D
Susyakane: muchas gracias n.n ojala te siga gustando la historia y nos vemos en el tres muy pronto.
Nancyricoleon: un gusto volver a leerte, si se que el resumen hace que no se entienda mucho pero espero que te siga gustando, ya mas adelante todo tendrá lógica n.n ¡gracias por comentar!
Paola: muchas gracias espero que siga siendo así y sigas la historia, no se como pero en menos de una semana subo el tres.
Ferchithaa: que bueno es leerte por aquí y gracias por tu comentario n.n espero que te guste la actualización y nos vemos en el siguiente.
Titiana gonzalez: ¡gracias! Que gusto verte aquí, se que me tarde en este capitulo pero te juro que me voy a apurar a subirlo. Ojala te guste la actualización.
Gabymiyako chan: pues muchas gracias, gracias también por leer y comentar, ojala te siga gustando la historia y nos vemos en el tres.
Ana09: si, ese fue el propósito jejeje ¿de quien es la misteriosa llamada? De alguien muy importante en la historia que mueve a nuestro amado ranma pero no te puedo decir mas n.n ojala te siga gustando y gracias por leer.
Eli: si, será muy cruda. Gracias por tomarte el tiempo de comentar y leer nos vemos en el tres.
Arleth kawaii: ¡gracias! Me tarde un poco pero ya voy a actualizar, lo mas rápido que pueda pues me urge terminar mis fics u.u ojala te guste y nos leemos a la siguiente.
Guest: si se que no luce muy mujeriego pero como dije a veces fastidia eso del wonmanizer n.n igual espero no plantear a akane muy rogona (si lo hago en algún momento ¡por favor dímelo! Para corregirlo) nos vemos en el tres y gracias por comentar.
En fin, gracias por leer esto, dudas, comentarios y quejas ya saben dónde
¿reviews?
Pd: perdón por las quejas es que necesitaba hacer catarsis. Ignórenme.
¡Goodbye, adiós, sayonara… alvida!
ATT: Kalpana R. Saotome
