Capítulo 2
Esas últimas palabras en la mente de Bruce retumbaron como el rugido de un león hambriento.
-Él está muerto, lo destruimos hace mucho. -dijo confundido.
-Volvió.- Diana hizo una ligera pausa.- hace dos noches recibí esta carta.
"Diana Prince
No pensé que fuera posible que olvidaras todo aquel miedo que logre infundir en ti, has olvidado lo poderoso que puedo llegar hacer y el daño que puedo llegar a hacerte, pero no solo a ti, sabes que podría lastimar a todos aquellos a tu alrededor, a tus amigos, a tu amante, y lo más importante a tu hija, aunque pensaron que me habían vencido decidieron ocultarla por qué en el fondo sabías Diana que regresaría y que si la encontraba al final de todo no habría a quien esconder, tu querido Bruce Wayne hizo un gran trabajo ocultándola de mi, pero la hija de una amazona no puede vivir en el mundo de los mortales sin que nadie tome en cuenta su sangre de Diosa, está carta no es para amenazarte solo es para decir que el reloj de la pequeña ya empezó a correr y no creo que dure más de una semana"
Bruce miró la carta y la releyó una vez más. Miró fijamente a Diana y con un tono duro le dijo.
-Porque apenas me lo estás diciendo, no solo es tu problema también es mío.
-Quería intentar buscarla yo sola, no quería molestarte.
-Diana en serio crees que salvar a mi hija sería un problema.
-No lo sé. -Respondió más enojada que nunca. -Quieres que te recuerde por qué no está con nosotros… no fuiste capaz de admitir que no podías con la responsabilidad, no podías solamente colgar la capa y ser Bruce Wayne, pero tu ego era tanto que decidiste dejar que alguien más criara a mi hija.
Esas palabras fueron un grito que llevaba muchos años dentro de ella, desde que dejaron a su hija ellos jamás sacaban a flote ese tema.
-No quiero repetir la misma conversación que tuvimos hace 7 años Diana. -dijo el con un tono más ligero.- Sabes perfectamente por qué tomé esa decisión, sé que no fue la mejor pero la mantuvo a salvo todos estos años, y ahora debemos…
En ese momento la mujer maravilla tocó su cabeza y dio unos pasos hacia atrás.
-Diana.- dijo Bruce tomándola del brazo para que no cayera.
-No es nada. -Respondió tratando de quitarle importancia al asunto.
-Cuando fue la última vez que dormiste o comiste algo. -dijo Bruce con tono preocupado y aun sujetándola para que no cayera.
-Estoy bien, debemos encontrar...
Otro trastabilló hizo que Diana no terminara su frase.
-Debes descansar.
-No Bruce debemos encontrarla. -dijo ella mirándolo a los ojos.
-Debes tener la suficiente energía y concentración para poder lograrlo.
Diana miró unos instantes a Bruce y en sus ojos solo se reflejaba una infinita angustia.
-Muy bien tu ganas, dormiré un poco en el sofá.
-Claro que no, debes descansar como se debe ve a mi habitación, yo intentaré averiguar algo.
Diana subía las escaleras mientras se sumergía en los recuerdos que tenía de aquel lugar, Batman la miró subir recordando la primera vez que Diana lo había hecho sonreír.
ATALAYA DOS AÑOS DESPUÉS DE LA INVASION.
-De nuevo. -dijo una voz detrás suyo.
-Princesa. -dijo el sin siquiera voltear. -pensé que te habías ido de nuevo.
-Me iré por la mañana, ya habíamos hablado Batman, no puedes estar toda la noche vigilando, ya son tres noches seguidas.
Batman seguía mirando los monitores que se encontraban frente a él. Parecía que no escuchaba lo que Wonder Woman le decía.
-Batman -le dijo en el momento que hacía girar la silla en que se encontraba sentado el caballero de la noche.
Bruce se encontró con los ojos turquesa de Diana que estaban acompañados de cierta molestia.
A pesar de que Wonder Woman le daba una reprimenda Bruce pudo notar que se veía más hermosa que nunca, algo en ella era diferente o tal vez que no la había visto en semanas.
-Acaso alguna vez escuchas lo que digo, debes aprender a aceptar ayuda. -Diana lo mirar fuertemente.
-Estoy acostumbrado a trasnochar. -respondió levantándose bruscamente de un movimiento.
-Ve a descansar, yo vigilaré todo. -dijo Diana mientras lo seguía con la mirada.
-Tú eres la que necesita descansar, mañana irás a una reunión muy importante con mandatarios de muchos países.
-No es de lo que estamos hablando, que acaso no tienes alguien que espere por ti cada noche.
-Muchos somos solitarios.
-Pero eso no implica que debes estar solo. -dijo ella mirándolo tiernamente. -Simplemente te pido que vayas a descansar, acepta mi ayuda.
Batman la miró unos instantes y finalmente dijo.
-Muy bien, descansaré un poco, pero si algo sucede en Gótica avísame sin dudarlo.
Bruce iba a salir de la sala principal cuando Wonder Woman dijo.
-Podré decirle a todos que logre que Batman me hiciera caso.
Batman la miró instantáneamente y al verla tenía una sonrisa que solo ella podría poseer, provocando que sus ojos brillaran más que nunca.
-No, simplemente tome una decisión que ya estaba pensando mucho antes de que tú me la sugirieras.
Batman volvió a darle la espalda y esta vez Diana le dijo.
-Aun así lo presumiré.
Bruce escuchó como Diana soltaba una risita a sus espaldas, en su rostro se dibujó una leve sonrisa que desapareció después de un rato.
PRESENTE.
Los rayos del sol golpeaban suavemente su rostro obligándola a abrir sus ojos.
Cuando despertó miró a su alrededor noto que alguien entró a correr las cortinas y poner una bandeja de comida frente a ella, supuso que había sido Alfred.
Se levantó con cierta lentitud y miró de nuevo la bandeja, vio que en encima de esta había una nota, se acercó a toda velocidad. La nota era de Bruce y decía que tenía noticias que lo buscara en la cueva.
Diana salió corriendo de ahí, tal vez Bruce logró averiguar algo, él siempre había sido muy sensato y sabía mantenerse firme ante cualquier problema, algo que ella no poseía a pesar de toda su fuerza y de todos sus años de vida no había logrado jamás controlar sus ideales y sus emociones ante muchas situaciones.
Al llegar a la cueva, encontró a Bruce totalmente concentrado en las pantallas que tenía frente a él.
En ellas había fotos de personas y lugares que ella jamás había visto, expedientes, antecedentes y nombres de muchas personas. Bruce parecía no haber dormido y haber trabajo toda la noche sin censar.
-Estoy intentando seguir los rastros de nuestra hija desde el momento que deje que desapareciera de mi radar.
-¿Acaso sabías dónde estaba? -dijo ella conmocionada.
-No, simplemente cuando la deje me asegure que no le pasara nada, que estuviera con personas buenas y que viviera bien sus primeros años.
Bruce ni siquiera volteó a verla, pensó que tal vez las palabras que había dicho la noche anterior lo habían molestado.
-Bruce sobre lo que dije ayer... yo.
-No tienes nada que decir. -dijo él levantándose, se acercó a ella, tomó sus manos entre las suyas y la miró a los ojos. -Todo lo que dijiste sobre no conformarme con la posibilidad de tener una familia es verdad, sabes perfectamente por qué me es difícil aceptar un futuro feliz, tengo una vida destrozada por el dolor y la tragedia, no podría soportar la idea que tú o ella fueran arrastradas por eso, así que mi lógica en el pasado fue alejar a la única que no podría defenderse sola de toda esta vida, pero al hacerlo no pensé en ti, y en cómo te sentirías por esa decisión. -Bruce soltó sus manos y miró la oscuridad de la cueva. -y lo peor aún es que nunca imaginé que te perdería por todo esto.
-Bruce sabes que nuca te he…
En ese momento sonó una alarma en la pantalla, al parecer la búsqueda de Bruce había dado resultado.
-Parece que tenemos algo. -dijo el murciélago acercándose a velocidad a la pantalla. -Una de las casas hogares en las que podría estar nuestra hija tiene el reporte de una niña que desapareció hace algunas noches.
-¿Casa hogar? -dijo ella sin entender.
-Es una posibilidad que hubiera estado en una casa hogar o con una familia, no lo sé simplemente busque niños desaparecidos que tuvieran su edad y que llegaran a sus hogares adoptivos en las mismas fechas en que la dejé. -Bruce miró a Diana un momento y noto como la incertidumbre crecía en ella. -Sé que tienes una gran incertidumbre de dónde podría estar o qué pasó con ella en todos estos años, pero ahora eso no tiene importancia lo único que importa es arrebatarla de las manos de tus enemigos y alejarla de todo peligro.
-Y si no llegamos a tiempo -soltó Diana. -qué pasa si no volvemos a ver su rostro, tú lo dijiste, que jamás la encontraríamos, como fue que ellos la encontraron, como es que ellos la tiene, y si todo es un mentirá, para hacernos sufrir y que perdamos la razón por qué si es así ya lo están logrando.
Diana cerró los ojos intentando contener sus lágrimas a punto de salir, intentando no desmoronarse frente a Bruce, él se acercó a ella y suavemente besó su mejilla.
Después de besar su mejilla la abrazo para que ella sintiera un refugio junto en él.
Diana se recostó en su pecho y por un momento olvidó todo ese pasado que tenían y se concentró únicamente en el dulce agarre de los brazos de Bruce.
