Shugo chara no me pertenece.


NO TAN INOCENTES PREGUNTAS.


Ikuto las miraba intrigado a ambas jóvenes, Amu estaba en frente de él y su hermana Utau estaba aferrada a su cuello con una extraña y aterradora sonrisa en sus labios.

— Amu quiere preguntarte algunas cosas y que mejor que un pervertido respondiendo preguntas pervertidas...

La mente de Ikuto hizo inmediatamente STOP, no estaba entendiendo absolutamente nada, ¿Qué se traían aquellas dos?¿Pervertido? ¿Preguntas pervertidas? Él entendía que las preguntas sobre estas cuestiones surgían mientras cada individuo crecía, pero él no era un pervertido, su hermana lo había gritado y todas las personas se detuvieron a mirarlos y lo miraban bastante raro, era el momento de uir.

— Mejor vamos a casa si quieren saber o preguntar algo...

— ¡Ese es mi hermano! —dijo Utau, esta vez gritando más fuerte que la anterior—. Pervierte a Amu.

Amu quien hasta el momento había permanecido en silencio y ruborizada, grito llena de vergüenza...

— ¡Utau!... Me voy—. Se disponía a marcharse cuando la rubia la tomo del brazo.

— Oh no Amu. Ya estamos aquí y tú nos acompañas. Vamos a casa.

Ikuto al estilo chibi y bostezando, siguió su camino y su hermana corrió atrás de él arrastrando a Amu, a quien por cierto, su alma la había abandonado y se preguntaba «¿En qué me he metido?»


Utau había superado esa obsesión que alguna vez sintió por su hermano mayor y todos gracias a Souma Kukai; pero esto, sólo despertó una nueva obsesión y esta consistía en juntar a su hermano con quien consideraba su mejor amiga, Amu, y esto a Ikuto no le importaba, a quién quería engañan, le encantaba la idea.

No sabía lo que le esperaba. Quizás el monstruo de los celos podría aparecer, pero eso lo sabremos, tal vez en el próximo capitulo.


Continuará.