Secreto entre Sayajines.

Proposiciones indecorosas. ¡Aléjense todos de mi Goku!

Vegeta corrió por toda la corporación siendo seguido de cerca por su hijo. ¡Maldición! Si no llegaba a tiempo alguien podría ver las prendas de Goku en su habitación. ¿Por qué no pensó antes que su hijo era demasiado curioso? Detrás de él podía escuchar la infantil risa de Trunks, cada vez más cerca… Apresuró el paso y como esperaba, llegó antes que su hijo a su habitación. Abrió la puerta nueva que colocó después del incidente con las huidas y la bola de energía de hace meses atrás. Sonrió al pensar en eso, vaya buenos momentos que pasó. Cerró la puerta tras de sí al escuchar pasos, apenas en el final de las escaleras blancas. Soltó un suspiro y se encaminó a guardar cada prenda de Goku en su cajón especial, como a él le gustaba llamarlo, y cuando las 13 prendas estuvieron perfectamente dobladas, cerró el cajón. Se arrepintió, lo volvió a abrir y sacó una cinta del Kame, dos camisas y un bóxer celeste con estampado de zanahorias, rio ante esto, ese Goku era un poco infantil. Se aseguró de que la puerta estuviese bien cerrada y, al confirmar esto, se movió hasta su gran cama para tomar una siesta, sin interrupciones.

[…]

Trunks soltó un bufido al no encontrar a su padre, realmente estaba cabreado por no poder pedirle un nuevo conejo, el antiguo había muerto aun misteriosamente para él, comenzaba a extrañar a sus dos primeros conejos.

Puso los ojos en blanco.

¡Pero qué tonto! ¿Por qué no se lo pedía a su madre? Sonrió y fue directo al laboratorio de su abuelito donde seguramente ambos estarían para diseñar no-sabía-qué-cosas.

[…]

Y tal como lo esperaba, abrió los ojos alrededor de unos 30 o 45 minutos después de descansar un poco, no sintió ningún Ki cerca. Sonrió.

-Eso ya no me engaña, Goku.

Y para re afirmar esto apretó al gran bulto de Goku justo a su lado, prácticamente acostado sobre él y parte de la cama.

-¡Tsk! Vegeta, déjame dormir.- balbuceó Goku sonriendo. Nuevamente había sido descubierto por ese teme.

Desde hace algunas semanas comenzó a entrar a la corporación sólo para dormir al lado de Vegeta. ¿Cómo lo hacía? Pues fácil, la técnica de la tele transportación servía perfectamente para esta tarea. Y para entrar sin ser sentido por Trunks; pues simplemente escondía su Ki, parece que ya no engañaba a Vegeta y… ¡Rayos! Gracias a los pensamientos y que abrió los ojos por demasiado tiempo ya no podía conciliar el sueño. Bufo molesto y se sentó seguido de Vegeta.

-Te lo agradezco, ahora no puedo dormir.

-¡Oi, no es mi culpa!- se defendió Vegeta.

Goku le miró con reproche.

-¿Enserio?- preguntó sarcástico. –Déjame decirte que sí es tu culpa, cierta personita amante de mi ropa no me deja dormir bien por las noches.- murmuró Goku. Cambió su mirada de Vegeta a la cama, donde sus propias prendas estaban a los lados de Vegeta, pero una en especial llamó su atención. -¡¿Por qué tienes esa prenda?!- sus mejillas ardían como cuando estuvo en el infierno y toda su cara ardía un poco y un poco más. Tomó con rudeza el bóxer y lo colocó frente a la cara de Vegeta. -¡Estás llegando muy lejos! ¡¿Qué sigue después?! ¡¿Toda mi cama, mis platos, mis botas o toda mi casa y echas (largas) de la casa a ChiChi?!-

-No es mala idea, pero ya tengo una de tus botas.- dijo sonriente.

-Fuiste tú…- gruño por lo bajo.

Un sudor frío recorrió su nuca al sentir el Ki de Goku aumentar considerablemente. Pero después sonrió, ya sabía cómo controlar esta situación. Una que no era del todo mentira…

-Me masturbo cada noche cuando tú no estás con tus botas, tú bóxer sólo me aumenta la calentura, pensé que te gustaba eso…- murmuró por lo bajo pero estaba seguro que fue escuchado.

-¿Eh…?

Goku se había quedado completamente en shock, nunca pensó que Vegeta haría eso con sus botas…

De sólo pensar en un Vegeta desnudo, empalmado* y su propia ropa justo a su lado, casi mirando con deseo como Vegeta tomaba su bóxer y comenzaba a recorrer su longitud con la suave tela y justo a su lado, su bota azul del traje de entrenamiento burlándose en su cara por no poder ver a Vegeta así.

Rayos… ¡Genial! Ahora tenía hambre y no precisamente de comida humana, sino de una que sólo Vegeta le puede dar.

-V-Vegeta…

-¿Qué?

-T-Tengo un problema…

-¿Me incumbe?

-No precisamente pero…

-Entonces sufre en silencio. (XD)

-¡Vegeta!

-¡¿Qué coño quieres?!

-Dije que tengo un problema.

-¡Ajhá, lo escuché! Pero has dicho que no me incumbe, así que no me importa.

Goku estaba comenzando a impacientarse, no es que tuviera tanta paciencia, al menos más que Vegeta, pero estaba llegando a su límite. ¡No quería imaginar cómo estará Vegeta!

-¡Maldición, estoy excitado! ¡¿No lo entiendes?!- grito Goku, y justo después de su grito un silencio sepulcral se instaló en la habitación de Vegeta.

-¿Q-Qué has dicho…?- preguntó con lentitud Vegeta, sudor frío comenzaba a recorrer su nuca. No le temía precisamente a Goku, si no a lo que este le podía hacer a él… y a su culo.

-Que estoy excitado.- murmuró por lo bajo.

Vegeta se levantó despacio de la cama y caminó lentamente hacia la salida. Se dio media vuelta y miró a Goku. Sonrió y levantó el dedo de en medio para después lanzarse a correr fuera de la habitación.

-¡No dejaré que me partas el culo por tercera vez, no más!

-¡Vegeta, te necesito!

Vegeta se echó a correr con más velocidad, para después separar sus pies del suelo y comenzar a volar. En su rostro se mantenía una sonrisa entre burlona y divertida. ¿Cuánto tardará Goku en encontrarlo? Tal vez segundos, lo más que podía tardar son minutos. Sus pies volvieron a tocar el suelo justamente en el jardín interior, detrás de un árbol. Recuperó el aire, no es que estuviese cansado, si no que sentía ahogo ante la sensación de saber que era necesitado por Goku, y se sentó a los pies del gran árbol.

Sintió una respiración en su cuello, justo del lado derecho, junto al Ki de Goku.

Volteó con rapidez su cabeza al lado derecho pero no vio nada, segundos después sintió lo mismo pero del lado izquierdo. Volteó la cabeza nuevamente pero nada, y después volvió a sentir lo mismo… del otro lado.

-¡Basta, Goku!- gruño.

Escuchó la risa a su derecha y, esperando encontrarlo, miró, más nada. Y después a la izquierda, nada, después a la derecha. ¡Mierda, se estaba volviendo loco! (Vegeta, estás siendo troleado XD)

Y perdió…

Con dignidad, pero al final perdió contra Goku.

¿Pero quién dijo que se dejó dominar? (¡Seme que se respeta!)

[…]

-¡V-Vegeta! ¡No tan fuerte!

Su espalda se encorvó con demasiada fuerza que movió un poco el colchón de la gran cama de Vegeta, mientras el susodicho sólo se dedicaba a entrar y salir con fuerza del cuerpo de Goku, sintiéndose en el cielo, más negándose a decirlo en voz alta.

-Pero si has sido tú el de la calentura…- murmuró deteniéndose un momento, haciéndose el ofendido.

Sonriendo a la vez para sus adentros, Vegeta comenzó a jugar un poco con Goku.

-¡N-No, Vegeta!

¿Por qué siempre tenía que ser Vegeta el vencedor? Con sólo mirar su cara; las cejas alzadas ligeramente y mordiéndose el labio inferior, le daba a que Vegeta se sentía ofendido o triste. Y eso lo hacía sentir mal.

-¡N-No es verdad, enserio! ¡No te detengas!- llevó sus manos al trasero de Vegeta y lo movió contra él, logrando que lo envistiera. Más él lo movía, Vegeta sólo se quedaba quieto, la mirada baja, y en su rostro una sonrisa orgullosa.

Goku ha caído, otra vez.

Ahora su parte favorita, hacerse el uke sensible.

-G-Goku, se siente bien…-

-Vegeta…-

Pocas veces lo escuchaba tan dócil con él, eso le gustaba, le hacía sentir hombre, y también le daban ganas de violarlo. Y no sólo en término de violarlo con su autorización, más bien con o sin ella él lo quería violar.

-Por favor, Vegeta, sigamos…- y también pocas veces suplicaba a Vegeta.

-¡Eso esperaba escuchar!

-¿¡Pero qué…!?

[…]

Yamcha caminaba por los extensos pasillos después de que Bulma se le entregase, otra vez.

Y otra vez ese dolor en su pecho al saber que no tenía lo que quería. Pero volviendo al tema de Bulma, al parecer Vegeta tenía algunos meses ya que la dejaba… ¿Cómo decirlo? Abandonada. Ya no le hacía caso y por eso la peli-azul volvía a sus brazos, mientas él sólo esperaba a una persona.

Goku...

Nunca pensó que le llamaría la atención ese muchacho que de niño acompañó a Bulma a por las Dragon Ball.

Pero la tiene, tiene toda su atención.

Salió de sus pensamientos al escuchar quejidos fuertes, parecidos enormemente a cuando golpeaban con mucha, pero mucha fuerza a Goku. (Ustedes entienden… ./.) Se asustó y ya no caminó, sino que corrió hasta llegar a una habitación, más específicamente en la puerta de una habitación, una de tantas.

Pobre inocente que no se enteraba que era la habitación de Vegeta. Donde muchas cosas pasaban dentro de esta habitación que antes era lúgubre y aburrida. Ahora, entre sus paredes, dos amantes en su encuentro lejos de la realidad, en su burbuja.

Abrió un poco la puerta y miró en el interior, esperando saber quién era quien le hacía daño a Goku.

[…] (Viene lo interesante xD)

Su garganta se limitaba a soltar fuertes gruñidos parecidos a los de un mono enfadado, no, más bien furioso. Sus músculos estaban resaltados, más de lo normal. Nuevamente esa imagen mental de sus colas enredadas entre sí, estrechándose una a la noche, moviéndose de un lado a otro, pero juntas, sin despegarse, sin alejarse.

Las embestidas eran duras, sin delicadeza, la cama tocaba a cada segundo la pared, para luego alejarse y repetir el proceso.

Vegeta pensaban que la cama no aguantaría mucho más…

Pero pensándolo bien.

¡A tomar por culo la cama, yo quiero romperla!

¿A alguno de los dos le importaba si la cama se rompiese?

-¡V-Vegeta más fuerte, sé que no eres débil!

-¡Estás en lo correcto!

-¡Ahh! ¡Sabía que eras más fuerte!

No.

A nadie le importaba.

Mejor dicho…

¡A romper la puta cama! (xD)

Su aliento se atascó en su garganta y, encorvando mucho más su espalda; y haciendo que Vegeta se asombrase de su flexibilidad, movió sus piernas y con ellas, tan fuertes, logró mover a Vegeta hasta dejarlo bajo él, justo después de que él se enderezase, claro está.

-¿Qué tienes planeado…?

Goku sólo sonrió y sacó a Vegeta de su interior con lentitud, sintiendo un líquido y por el olor se enteró de que era un poco de sangre. Dejándolo a él y a Vegeta insatisfechos al no conseguir esa liberación que necesitaban. Pero Vegeta notó algo diferente en ese momento…

Al no tener la cabeza con lo máximo de calentura pudo notar otro KI además del de su pareja y él, Trunks estaba dormido, y podía afirmarlo, como un tronco y la de pelo azul estaría dormida al igual que su hijo. Después de todo, eran altas horas de la noche y ellos sólo eran un híbrido y una humana débil.

Yamcha

Descubierto, lo había descubierto.

Ya hablaría a su forma con el patético humano que iba al gimnasio y de todos modos; o lo mataban o simplemente se distraía con las hembras que miraba.

Patético.

Mientras con Goku…

Goku no pensaba dejarlo a medias, eso nunca.

Después de todo, él era Goku, un Sayajin el cual siempre terminaba lo que empezaba.

Y eso le encantaba de sobremanera a Vegeta…

-Sigues siendo tan rudo como siempre, Vegeta. Ahora me duele el trasero.- se quejó Goku.

Vegeta sonrió.

-Esa es mi marca…

Te hace sólo mío…

-Imaginé algo así.

Si Yamcha quiere oír a Goku gemir, con gusto. Después de todo, no pasará mucho antes de que muera.

-Oye, deberías montarme un rato, me duelen un poco las caderas…

Si, era algo duro mantener un ritmo igual de duro y más en un culo duro, más bien estrecho, era comprensible que las caderas le ardiesen mucho. Y de pasada, le daba a Yamcha lo que quería.

[…]

¡Maldito Vegeta!

¡A-A-Algún día lo mataría por esto!

¡Tenía que ir a entrenar!

Pero… ¿para qué negarlo?

Vegeta era tan sexy cuando estaba desnudo y Goku lo era también.

¡Quizá no era mala idea mirar un poco más, no señor!

[…]

-¡¿Eh?! ¡No haré algo tan vergonzoso, Vegeta!

La cama rechinaba cada vez más, no aguantaría mucho tiempo. Posiblemente sólo horas.

-¿Y por qué no? Dices que te gusta, deberías comenzar a buscar algo tú mismo ¿Acaso eres débil?

-¡Para nada, enserio!

Vegeta soltó una pequeña risa con su voz ronca, tensando a Goku igual de lo que sus actividades anteriores lo habían hecho, haciéndolo recordar que estaba sobre el miembro aún duro de Vegeta y con semen dentro de su interior, escurriendo entre sus piernas.

-V-Vegeta, te necesito, de verdad…

-Busca lo que quieres y todo se resolverá, vamos, no seas terco.

-Eso es vergonzoso.

-Bien, porque ya tengo mucho sueño y no aguanto más.- mintió Vegeta con una sonrisa.

Vegeta se acomodó mejor en la cama y colocó su cabeza en una almohada, sabiendo que Goku no tenía lo suficiente para aguantar, después de todo… ¿Quién sabía más de Goku que el propio Vegeta?

[…]

Estaba prácticamente con el corazón en la mano, una gran empalmada en sus pantalones y su cara roja. Nunca, de verdad, nunca pensó que vería a Goku haciendo eso. O al menos con ChiChi pero… ¡Para nada con Vegeta!

Sentía toda la ira e impotencia era muy grande al saber que Vegeta le quitaba siempre lo que quería.

¡Estaba decidido!

¡Mañana a primera hora entrenaría!

Pero antes, debía ir, despertar a Bulma y resolver su problema entre sus piernas, comenzaba a doler.

[…]

Y Goku se montó de a poco en poco sobre el miembro de Vegeta soltando ligeros suspiros, puede que no fuese su primera vez, estaba lejos de serlo, pero siempre Vegeta daba algo nuevo y eso le gustaba.

Era la primera vez que se montaba sobre Vegeta y estaba emocionado.

Vegeta soltó un suspiro una vez que Goku dejó de moverse, pues lo tenía enteramente dentro de él, y con sus manos tomó las caderas masculinas de Goku.

-Cuando quieras…- soltó de golpe Vegeta después de minutos donde Goku no se movía.

-S-Sí… Bueno, yo…

-¿Y ahora qué?

-Me da vergüenza…

-No me salgas con mierdas como esa, hace momentos estabas tan dispuesto que me sorprendes.

-Bueno, no estoy tan viejo, era normal que tuviese energía.

-¡Jo, ¿enserio?! ¡Sólo muévete como si saltaras!

-¿Así?

Goku se elevó y se dejó caer con demasiada fuerza sobre Vegeta.

Vegeta ahogó su respiración y se tensó.

-¡No tan fuerte, bruto! ¡Dioses, me golpeaste el estómago!

-¡Discúlpame, Vegeta!

Goku cerró con fuerza sus ojos y sus manos se volvieron puños sobre el ancho y masculino pecho de Vegeta, al tiempo que se disculpaba. Y para Vegeta, simplemente fue irresistible ver como las piernas de Goku, a los lados de su cadera, juntaba sólo las rodillas.

-¡Tsk!

Ser tan adorable debería ser delito para ti, Goku.

-¿Ah? ¿Huh? ¿V-Vegeta?

Vegeta había tomado los muslos de Goku y le había dado vuelta hasta dejarlo nuevamente bajo él.

-No sirves para esto, mejor déjamelo a mí.

Y volvieron a comenzar.

Una y otra vez por esa noche, casi hasta el amanecer…

Y de un momento a otro algo interrumpió las embestidas.

Un fuerte ruido se hizo presente junto a la pequeña sensación de caer para los dos amantes.

-¿Comprarás otra?

-Por supuesto

Las patas de la cama habían pasado a mejor vida.

[…]

La noche era pesada, casi toda la población dormía plácidamente mientras otras trabajaban hasta tarde o tenían doble turno, algunos triple. Algunos vándalos se paseaban por las calles con sus respectivas bandas mientras charlaban y reían, mientras otros correteaban a algunos compañeros a modo de juego. No todo era bueno, algunos si robaban. Los gatos molestaban a los vecinos y los perros los perseguían por cada callejón.

Era, después de todo, una noche tranquila.

A pesar de ser unas altas horas de la noche, posiblemente rozando ya las 4 o 5.

Goku abrió los ojos lentamente sintiendo un cuerpo encima del suyo. Sonrió al saber de quién se trataba por las marcas en su espalda que casi cada noche él mismo plasmaba a la fuerza en esa ancha espalda. Pero Vegeta en veces era tan bruto al moverse que solía dar muchas veces en "ese" punto que tanto le gustaba y lo hacía en momentos de inconsciencia.

Y hablando de inconsciencia.

Perdí la conciencia…

Sonrió un poco y se incorporó dejando a Vegeta a su lado. Una duda asaltó su mente y miró su propia clavícula, mirando que, efectivamente, un chupete estaba en ese lugar, a la altura de su pectoral derecho, bueno, un poco más arriba. Su sonrisa se ensanchó un poco más.

Siempre la deja en un lugar visible…

Vegeta se revolvió entre sueños al no sentir el calor de siempre y, siguiendo órdenes silenciosas directo de su cerebro, llevó una de sus manos con toreza buscando esa fuente de calor que le fue retirada. Su mano final mente llegó hasta una pierna de Goku y se quedó aferrada a él, al tiempo que las mejillas de Goku se sonrojaban con ligereza.

¿Será que en sueños también me buscas…? Vegeta, eres tan tierno…

Acercó su rostro de poco a poco al rostro relajado de Vegeta hasta posar sus labios dulcemente en la amlia frente de Vegeta.

Y sin saberlo, lo despertó.

¿Goku…?

Es tan amplia y tan linda… Kawai…

Sus labios bajaron con lentitud hasta la clavícula de Vegeta, tensándolo.

¡Ni siquiera pienses en violarme! ¡Yo te daré más duro! ¡Jah!

-Siempre me deja una marca, ahora yo le dejaré una a Vegeta…

Abrió sus labios levemente y entre ellos salió su rosada lengua ara después comenzar a serpentear en una zona específica en la clavícula de Vegeta, y sin saberlo, casi en el mismo lugar donde él tenía su marca. Unos momentos después se encontraba absorbiendo con algo de fuerza la zona, así era como recordaba vagamente que Vegeta le daba esas marcas en su cuello, muslos, brazos, pecho, casi en todo su cuerpo. ¡Incluso en los pies!

Kuh…

Vegeta se decidió a hablar una vez que Goku separó sus labios de su clavícula y miraba la rosada/rojiza marca que él mismo había hecho en él;

-Te he dicho que pares de ser tan lindo.

-¿Vegeta? ¿Huh?

Goku quedó debajo de un Vegeta algo sonrojado y con una sonrisa que nunca había visto en él.

Una sonrisa sincera…

Sigo soñando. Después veré a Vegeta bailando con comida a su alrededor, estoy seguro. ¡Es que esto es imposible de creer! No lo puedo evitar, yo… Yo quiero… ¡Yo quiero…!

-¡Oye, quédate quieto!- se quejó Vegeta al sentir un fuerte y constante forcejeo de parte del sayajin bajo él.

-¡N-No! ¡Suéltame!

-¡¿Pero qué carajo te pasa ahora?!

Después de un forcejeo Goku quedó finalmente arriba de Vegeta, y este no pudo evitar que su sonrojo se intensificara junto al palpitar de su corazón al ver a Goku acercarse a su rostro… No… A su… ¿Frente? ¡¿Enserio?!

Y el sonido de un beso resonó en las cuadro paredes pintadas de blanco, seguido de una queja.

-¡¿Pero qué haces…?!

Y nuevamente ese sonido húmedo de un nuevo beso.

-¡Deja mi frente, maldita sea!

-No quiero.

-Kuso…

Y nuevamente y por tercera ocasión el mismo sonido pero más intensificado.

-¡Que te quites!

Vegeta llevó sus manos a su frente y miró con mala cara a Goku que se había puesto en 4 arriba de él, mirándolo desde arriba con una sonrisa que antes consideraba estúpida pero ahora le parecía que mataría a todos sólo por hacer que esa sonrisa no se fuese.

-Me gusta tu frente, Vegeta.

El sonrojo se extendió desde su nariz hasta sus mejillas y negó rítmicamente con la cabeza.

-¡No, quítate de encima, estás delirando! – apretó sus manos en su frente.

Goku llevó una de sus manos, al tiempo que aguantaba todo su peso en la otra, a el mentón de Vegeta para hacer que alzara un poco la cabeza y al logarlo hizo que esta no se moviera.

Sin dejar atrás su sonrisa se fue acercando al rostro de Vegeta y su mano que mantenía la cabeza firme comenzó a acariciar la mejilla sonrojada del príncipe Sayajin.

Y otro beso resonó, pero no en la frente.

-Mmm…

-K-Khu…

Sus lenguas comenzaron a buscarse unas a otras con delicadeza, algo que nunca usaban. Sus ojos cerrados, unos relajados y otros apretados. La mano que acariciaba la mejilla de Vegeta comenzó a ascender hasta posarse por las manos que retejían la frente de su poder. Y con lentitud, y aprovechando que Vegeta estaba ocupado profundizando el beso, comenzó a retirarlas con suavidad y con lentitud.

Una vez la frente descubierta Goku dejó atrás el beso de boca a boca y repartió un gran y sonoro beso en la frente de Vegeta.

-¡Te he dicho que te quites, maldito bastardo! –sonrojado a extremo Vegeta alcanzó a decir. (¡E-Es tan hermoso! *0*)

No me tientes, ¡maldita sea!

Vegeta se incorporó y tiró a Goku de la cama, pero para su desgracia Goku terminó de culo contra el suelo; sentado.

Vegeta le miró por unos segundos y después, y aún en la cama, alzó a Goku por las axilas y él mismo se paró en la cama, haciendo que Goku sólo tuviese a él y sus manos para no caer, pues sus pies colgaban, pero confiaba en que Vegeta lo sostendría.

Vegeta miró unos segundos los ojos negros de Goku y después retiró la mirada con brusquedad e incluso más sonrojado que antes.

-Keh…

Ahh…

La cara de Goku se sonrojó rápidamente y esto lo notó Vegeta.

-¿Goku…?

Cerró sus ojos con rapidez y se tensó aún en brazos de Vegeta mientras sus manos cubrían un bajo su dormida entrepierna.

-V-Vegeta… Ah…

-¿Qué te pasa?

¡No puedo leerte la mente, maldita sea, responde!

-¡Ah!

Se quedó en silencio tras ese fuerte gemido/quejido de Goku pensando en qué rayos le ocurre para que actuase así.

-¡No me digas que te pone cachondo que te levante así!

-¡No es eso…! Ah… Maldición, Vegeta. ¡N-No puedo!

-¡¿Pero qué rayos te pasa?!

-¡Está saliendo!

-¡¿Qué rayos está saliendo?!

-¡Esto es vergonzoso!

-¡Keh, deja de gritar como una puta y dime que cosa "está saliendo"!

-¡Maldición, tu semen está saliendo!

-¿Heh…?

Sus manos se encogieron hasta su pecho y, ante esta acción, Goku terminó contra el suelo nuevamente y con rapidez abrazó sus piernas al tiempo que soltaba pequeños jadeos.

-…

-Ah…

-…

-Ahh.

-…

-A…- Vegeta le cortó:

-¡Deja de gemir, maldita sea!

-¡Pero es que no se puede evitar! ¡Si al menos lo sintieras, tú…! ¡Tú…! ¡Ahh…!

-¡Cállate!

Vegeta chistó la lengua y se levantó de la cama para después cargar a Goku en brazos a Goku.

-¡Pero sí que pesas! ¡Uff!

-Ahh… V-Vegeta, está saliendo…

-Te dije que no me tentaras, Goku

¿Cuándo dijiste eso?

-¡Pero está saliendo!

Vegeta gruñó incómodo.

La puerta se abrió por sí sola y dejó pasar al baño a Vegeta con un Goku en brazos.

Vegeta dejó en el suelo a un semi dormido Goku mientras abría la llave del agua fría y después la caliente; nivelándola y llenando de poco a poco la bañera. Pero no tenía paciencia de sobra y menos con sueño así que mandó todo al carajo y simplemente eligió la manguera de la ducha.

Con un suspiro y una pequeña y casi invisible sonrisa volvió la posición de Goku; sentado al lado de una puerta ya cerrada, y lo volvió a cargar.

-Pff, un hombre como tú es muy pesado…- murmuró Vegeta por lo bajo.

Ahogó un gemido cuando sintió nuevamente como el semen de Vegeta salía de su interior hasta que prácticamente sentía las gotas blanquecinas en sus pantorrillas, no quería volver a "tentar" a Vegeta, el trasero le dolía mucho aún después de las últimas… ¿7 rondas? ¿8? No recordaba bien, tenía demasiado sueño como para recordarlo. Quizá sólo estaba exagerando y sumaba más al conteo original.

Enserio, ya ni siquiera sabía lo que estaba pensando. La somnolencia era mucha.

Sintió algo frío en su trasero y después como era acomodado en dos palos largos y carnosos. Vegeta lo había sentado primero en la tina de porcelana pero después lo sentó arriba de sus piernas.

Goku se sobresaltó al sentir manos abrirle las piernas y negó con la cabeza.

-No estoy para otro encuentro, Vegeta…

-No estoy haciendo lo que crees…

Llevó con suavidad sus manos hasta la entrada de Goku y comenzó a adentrarlos dentro de él, logrando que se tensara.

-V-Vegeta…

El agua tibia comenzó a bajar sus cabellos junto a los de Vegeta, pero olvidándose de eso, y el hecho de que su cuerpo también comenzaba a mojarse por el agua, sentía los dedos de Vegeta en una forma medio extraña…

-¿Q-Qué haces, Vegeta?

-Sólo te hago una… limpieza profunda. Tengo que limpiarte adecuadamente.

Sus dedos dentro de él; 4 de una mano y la otra mantenían los muslos firmes y separados, sus cuatro dedos obtuvieron la forma de gancho y, olvidándose del poco asco que sentía al tocar su propio semen, comenzó a sacar sus dedos aún con forma de gancho; trayendo con ellos su propia eyaculación.

-Ahh… E-Está saliendo… Ngh…

-Mejor cállate, eso me comienza a tentar, Goku.

Mordía su labio inferior tratando de callar sus quejidos de placer al sentir como Vegeta inconscientemente tocaba ese punto en su interior que le gustaba con las yemas de los dedos. Tiró su cabeza hacia adelante y cerró con fuerza sus ojos al tiempo que la mordida en su labio incrementó su fuerza, tratando de que algo de dolor lo distrajese.

Pero su miembro en proceso de "levantamiento" le decía que no estaba haciendo un buen trabajo, y lo peor, la muñeca de Vegeta lo rozaba y eso hacía que Vegeta, si es que su miembro se elevaba más, notase su creciente excitación.

-¿C-Casi terminas…?

-¡Rayos! Eyaculé mucho…

Oh no…

Y más mierda para Goku.

Y después, la muñeca de Vegeta rozó la base de su miembro y Goku no pudo reprimir un gemido.

-No estarás en serio, ¿verdad, Goku?

-N-no, yo…

-Mira que ponerte así sólo por la limpieza…

-Disculpa, yo…

-Y lo peor de todo es que no pienso volver a eyacular dentro de ti, o al menos hasta que se me olvide, lo cual, será mañana en la noche, eso puedes apostarlo.

-Sí, Vegeta, pero…

-Y no tengo de otra, así que apresúrate en correrte para que podamos irnos a dormir.

¡Déjame hablar, Vegeta! ¡Yo…! ¡Kuh…!

Y su mano apretó el miembro necesitado de Goku, haciendo que él se tensara. También movió sus dedos dentro de él ahora estratégicamente para darle en aquél punto que, sabía, le gustaba tanto a Goku, y a él también. ¿Para qué negarlo? A él también en las pocas ocasiones que era el uke de la relación.

-¡Tsk, V-Vegeta!

Entrecerró sus ojos y echó su cabeza para atrás, no podía evitar NO sentir placer, la mano de Vegeta ahora era tan experta y… Sintió como era elevado.

-Ven, quiero hacer algo que tenía en mente desde hacía mucho tiempo. Además, es más rápido para que te corras y pueda dormir más rápido.

¡Malditos nervios!

¿Para qué negarlo?

Él, el príncipe de una raza medio extinta donde había sólo 2 weyes vivos (xD) y que además eran de sangre pura y uno tenía sangre real, se sentía nervioso sólo por darle placer a su pareja.

¡Pero es que…! ¡Era la primera jodida vez que intentaba lo que tenía en mente! Desde aquél momento…

FLASH BACK

Movió su mano con más rapidez sobre el miembro sobre excitado de Kakarotto, lo quería todo, todo de él, ser poseído por un Sayajin rudo y fuerte como lo era él. Quería probar cada parte de ese Sayajin que se retorcía ante la rapidez con la que movía su mano. Le encantaba ver como su pecho y tórax se alzaba con cada arqueamiento y sus oídos se sentían dichosos por escuchar cada jadeo de Kakarotto, cada vez más fuerte, más profundo…. La base cada segundo que pasaba se hacía más gruesa y él mismo sintió la punta de su miembro húmeda aún en el traje medio destrozado azul donde sentía también que ahora estaba mojado en la entrepierna. Recordaba perfectamente la lengua traviesa de Kakarotto enrollándose en su dureza y añoró esa deliciosa sensación pero no era tiempo de ser egoísta, debía de compensar a Kakarotto por el placer de su primer encuentro y no conocía una mejor manera que darle placer. Subió sobre él y cuando quiso retirar su mano de esa parte tan sensible de él sintió un profundo gruñido de Kakarotto.

-No lo hagas o me haré el Súper Sayajin fase 3 y te follaré tan duro que no podrás caminar en dos semanas como mínimo….-

¡¿Pero qué….?!

Goku sabía que fue rudo al decir semejantes palabras pero era lo que su instinto Sayajin dictaba, y no se negaba, no quería que Vegeta retirara su mano de su miembro ya que en ese momento en el que sus dedos se separaron de él sintió un enorme vacío, solo, sin nadie, como si toda su vida hubiera sido un espejismo pero su verdadera felicidad era junto a su amado... junto a Vegeta.

La voz de Kakarotto era tan profunda, ronca y masculina… nunca lo había escuchado hablar con alguien así. Con esa voz que carecía de emociones sentía que podría cumplir esa promesa y decidió mover con más velocidad su mano sobre él. Las fuertes respiraciones y jadeos de Kakarotto se volvieron locos gemidos que hacían eco en la gran cueva. Lo sintió temblar en cada embate que su mano hacía sobre él y a cada momento sentía más y más grande al igual que grueso ese gran pedazo de carne que su mano tocaba hasta que no podía con una sola, si quería hacerlo bien necesitaba las dos. Se sentó entre las piernas de Kakarotto con una mirada de absoluta concentración…. Una mano tomó el tronco de él y con la otra la colocó arriba de la otra para apretarlo y con dos de sus dedos se encargó de la punta y estas quedaron perfectas, como si encajaran en un perfecto puzzle donde, de mil piezas, ellos eran el perfecto centro. Kakarotto se acercaba a algo ya que su espalda comenzó a doblarse y con una de sus manos tomó la suya

-¡Voy a….! ¡Ah!- su voz sonó tan necesitada que apretó inconscientemente la punta súper húmeda de él.

Goku sintió que su mundo giraba alrededor a Vegeta cuando sintió como lo apretaba aún más y con eso fue más que suficiente…. Un gemido salió desde lo más profundo de su garganta clamando por salir desde momentos antes para ser finalmente liberado pero con más fuerza. Sintió como ese nudo de su bajo abdomen bajaba más y más hasta llegar a su miembro y a continuación salió por este en forma líquida. Trató inútilmente de regularizar su pesada respiración.

¿Esto es de Kakarotto?

Entre sus dedos podía sentir perfectamente un líquido que mojaba casi toda su mano y sintió el estremecimiento de él como si fuera el propio y su ronco gemido de satisfacción puramente masculina. Retiró con suavidad su mano de la zona de Kakarotto escuchando el suspiró de él. ¡Genial! Ahora su mano se sentía tan viscosa y pegajosa, que era lo mismo, ahora que pensaba bien. Se sentó y le dio la espalda a Kakarotto mirando ese extraño líquido entre sus dedos, chorreando por su palma hasta la muñeca. Un gruñido de sorpresa salió de su garganta al sentir unas fuertes piernas alrededor de las suyas, cerrándolo, una mano intrusa sobre su miembro y… ¡Auch! Sentía dos pequeñas y cilíndricas formas adentrarse con fuerza en su interior. Chasqueó la lengua al sentir la mano de Kakarotto comenzar a moverse en sincronía casi perfecta con sus dedos dentro de él, vergonzosa mente su miembro correspondía a las caricias de Kakarotto en contra de su voluntad, la punta comenzó a humedecerse y sus mejillas ardieron al saber que estaba ahora a merced de un hombre casi en celo y que era puro músculo detrás de él.

FIN DE FLASH BACK

Desde aquél momento en el que quiso sustituir su mano por otra cosa. (Ustedes seguro comenzarán a comprender ./.)

-Venga ya…

Acostó a Goku correctamente recto y dándole la espalda a él y después tomó una almohada en extremo suave.

-Levanta.

Goku se levantó un poco usando de apoyo sus manos, más bien parecía que estuviese haciendo lagartijas (de ejercicio) pero bueno, de igual modo Vegeta metió esa almohada debajo de Goku, pero esta era tan larga que pasaba por el pecho y por la cara de Goku y tal vez un poco más allá de la cabeza.

-Muy bien, abajo.

Y Goku se dejó caer pesadamente en la almohada, sintiéndose levemente elevado del torso para arriba.

-¿Me darás un masaje, Vegeta? Soy feliz…- dijo ilusionado con voz aniñada.

Vegeta es tan bueno…

-Sí, sí, lo que digas.

-Qué bien…

Vegeta soltó un suspiró al tiempo que sintió sus mejillas calientes, se movió hasta los pies de la cama y alzó las piernas de Goku y, con movimiento demasiado rápidos, colocó su cuerpo del torso para adelante en el colchón de la cama, mientras doblaba sus piernas justo donde la parte trasera de las rodillas tocaba el borde de la cama.

-Comencemos, que comienzo a tener sueño.

-Mmm… ¿Vegeta…?

-Sólo trata de que sea rápido…- murmuró al tiempo que alzaba las caderas de Goku un poco más, pues sentía como la ingle de Goku le aplastaba todo el rostro, y miró el miembro rebotar ligeramente, ahora apuntando entre su nariz y su boca.

Tragó saliva indeciso.

Sus labios se separaron ligeramente y acercó su cabeza hacia el miembro erecto en su totalidad, hasta que sintió como una gota de pre semen caía en sus labios entre abiertos. Ignoró su propia muestra de asco y, nuevamente tragando saliva, sacó su lengua y lamió la punta del miembro de Goku.

-¡Gahh…! ¿Vegeta, pero por qué…?

Vegeta decidió que, como odiaba estar haciéndole eso a otro hombre, decidió entretenerse un poco con algo que le gustaba. Y así fue como llevó sus manos hacia el trasero de Goku y de paso detenía las caderas escurridizas de Goku, al parecer, le gustaba eso que le estaba haciendo. Pues bien, eso significaba que iba por buen camino.

Decidió llevar las cosas a un nivel más extremo, pues los gemidos de Goku comenzaban a excitarlo aún más y eso comenzaba a hacerse un problema ya que su meta principal es Goku, pero bueno, para eso existía "Manuela" (La mano derecha, ustedes entienden… Masturbación)

Abrió más sus labios y metió la lengua nuevamente dentro de su cavidad bucal, escuchando triunfante el gemido protesta de Goku. Cerró sus ojos y, apretando el duro trasero de su pareja potencial, metió todo el miembro de Goku en su boca.

¡N-No tienes por qué hacerlo, Vegeta! ¡Ngh!

-¡Vegeta! ¡Ahh!

Se arrepintió.

La cabeza de ese gran pene se le enterraba en la campanilla. ¡Dios! Cuantas ganas tenía de devolver la comida de hacía horas atrás había devorado. Apretó sus párpados y prácticamente tragó todo el pre semen que tenía en la boca pero podía sentir un pequeño hilo de algo bajar por su labio inferior y aún podía sentirlo bajar hasta su cuello, pero no tanto como el inicio.

Sólo por Goku…

Bajó un poco la cabeza sintiendo un alivio al no sentir esa sensación de ahogo y comenzó a absorber con fuerza el miembro de Goku para después soltarlo y volver a repetir el proceso.

-¡Vegeta! ¡Ahh…!

Apretó con fuerza la almohada entre sus manos hasta que sintió como sus manos prácticamente sus manos se tocaban a través de la tela y el relleno. Alzó su cadera y sintió temblar sus piernas mientras ahogaba todo lo que podía los gemidos contra la almohada con un poco de éxito más podía oírse a sí mismo gemir como toda una colegiada. Intentó embestir la boca de Vegeta más sintió como algo apretaba su trasero y lo mantenía en su lugar.

¡N-No!

-¡Q-Quita tus manos, Vegeta! Mmm…

Vegeta pensó que era lo más correcto dejarlo moverse sobre él pero aún le era imposible pensar que tenía una gran polla dentro de su cavidad bucal. Y es que… ¡Él era Vegeta! Era un Sayajin con orgullo, demasiado. Pero después de todo…

La curiosidad ataca con lo mejor.

Dejó de apretar los cachetes traseros de Goku y comenzó a acariciarlos suavemente, y después a palparlos con suavidad.

A como pudo, Vegeta murmuro aún con un intruso en su boca:

-Si quieres sentirte bien, muévete tú mismo.

Y Goku no se hizo de esperar, movió con brutalidad sus caderas contra la boca de Vegeta sintiéndose real mente bien, no se comparaba con la sensación de estar dentro de Vegeta pero en realidad no estaba para nada mal. ¿Así se sentía Vegeta cuando él le hacía eso? Quizá si lo hacía más seguido Vegeta volvería a darle un oral así de bueno.

-Guh… ¡N-Ni pienses que volveré a hacer esto! – como si hubiese leído sus pensamientos, o como si alguna persona le hubiese dicho lo que pensaba. (Jeje…)

Bueno, en ese caso, aprovecharía por todo lo que pudiese en esa ocasión.

La cabeza de Vegeta se alzaba y bajaba con ligereza gracias a los movimientos de Goku. Su nariz blanca chocaba de vez en cuando con los negros vellos de la zona pélvica de Goku, haciendo que este se estremeciera aún más.

Seguía envistiendo fuertemente contra la estrecha boca de Vegeta sintiéndose real mente bien. Quizá Vegeta no se le hallase declarado, pero de igual forma se sentía tan bien a su lado, y no sólo cuando tenían entrenamientos nocturnos, si no a cada momento con él, le gustaba verlo entrenar.

Los movimientos de Goku comenzaron a volverse más torpes, a cada embestida se sentía más y más cerca del tan ansiado orgasmo que Vegeta casi tan amablemente le ofrecía en bandeja de plata. Su boca no dejaba de abrirse cada vez más y más, sería una completa suerte que no despertase a nadie con el volumen de voz que tenía.

Y Vegeta lo mordió.

Y él explotó.

-¡Duele! ¡Ah! ¡Vegeta!

Vegeta se sentó con rapidez en la cama y Goku quedo con sólo punto de apoyo las manos que aún le temblaban. Vegeta racticamente sentía que cargaba de Goku casi todo su peso con su propio rostro. Sacó con rapidez el miembro de Goku y escupió toda su eyaculación.

-¡Joder, que amargo! ¿Eh?

Vegeta tomó las caderas de Goku y lo bajó lentamente de él, vaya, al parecer se había cargado con todo su peso cuando se sentó sobresaltado al sentir ese sabor amargo.

-Vegeta…

-Duérmete ya, dobe.

-Vegeta-teme… ¡N-No te vayas!- gritó al ver de reojo como Vegeta comenzaba a abrir la puerta y casi salía por esta.

-¿Qué pasa ahora?

Goku cerró los ojos y se acomodó de modo que le diese la espalda a la propia colcha.

-¡D-Duerme conmigo, onegai!

Vegeta le miró por el rabillo del ojo antes de salir por la puerta completamente desnudo. Total, nadie estaba despierto además de ellos dos.

-Vegeta…

Decepcionado comenzó a revolverse en la cama sintiendo como las sábanas azules, desde hacía horas desechas, estaban algo mojadas. Apretó las sábanas bajo él y cerró los ojos, intentando inútil mente encontrar el sueño que hacía momentos lo atormentaba.

Y la puerta se abrió de golpe.

Goku abrió los ojos con rapidez y después sintió algo metálico en su abdomen.

-Come –ordenó el recién llegado.

-Vegeta…

Vegeta le sonrió prepotentemente a Goku y se alejó sólo para medio cerrar la puerta, después volvió a su posición anterior.

Vegeta habló:

-Seguro a que tienes hambre, te conozco, no lo niegues. Ahora sólo trágate todo y después dormiremos.

Goku miró a Vegeta con los ojos brillosos y asintió rítmicamente con la cabeza. Vegeta intentó tapar el cuerpo de Goku con la frazada azul rey pero este se negó.

-No me incomoda.

Pero a mí sí, me dan ganas de seguir…

Está bien.

Goku llevó la tostada a su boca al tiempo que miraba como Vegeta le daba la espalda, ya sentado en la orilla de la cama. Miró el gran banquete que estaba en un gran plato de metal y tomó la mitad a como pudo.

-T-Tú también, Vegeta.

-No lo necesito

Un sonido delató a Vegeta de su mentira.

-¡B-Bueno, quizá sólo un poco! ¡Joder, dame eso!

Y entre risas comenzaron a comer, pero Vegeta antes que nada fue a lavarse los dientes, no, más bien toda la boca, creo que el lector sabrá por qué pero por si acaso, el sabor amargo de él semen de Goku aún no se había ido.

Y después sí, comenzaron a comer juntos.

Vegeta sonrojado por el ofrecimiento de Goku de darle de comer y Goku feliz por no ser decepcionado por Vegeta.

[…]

Vegeta comenzó a abrir los ojos lentamente sintiendo un peso extra arriba suyo. No tardó en recordar los sucesos de hace horas y sólo se limitó a acariciar la espalda ancha de Goku. Soltó un suspiro al sentir mucho calor y retiró con brutalidad la frazada azul que los cubría a ambos.

-Vegeta…

-Despertaste. –para nada era una pregunta, era una afirmación.

Goku se alzó un poco hasta quedar cara a cara con Vegeta.

Ambos sonrieron.

Vegeta se fue acercando de poco a poco a los labios de Goku para después tomarlos en un mal intento de beso suave, pero después de todo, eso no le iba para nada a él. El beso cambió rítmicamente de tono cuando Goku dio el siguiente paso, meterle lengua a Vegeta siempre era lo mejor para él, y más si Vegeta soltaba quejidos en sus labios, era demasiado bueno para ser verdad.

Pero lo era.

Y me encanta…

Supongo que no está tan mal.

Vegeta colocó a Goku rápidamente debajo suyo y envolvió su cuerpo con el de él en un abrazo apretado.

-Vegeta… Kuh…

-Alguien se acerca.

Apretó más contra sí el cuerpo de Goku y esperó la llegada de él que sabía había estado espiándolos en sus últimos encuentros.

-¿Quién…?

-No hagas preguntas estúpidas, sólo siente el débil KI.

Goku sintió rápidamente aquél KI del que Vegeta hablaba, ese Ki tan conocido desde que era un niño.

-¿Yamcha?

-Tardaste, dobe.

Efectivamente, el pelinegro apenas había ingresado a la habitación pues la puerta nunca estuvo en su totalidad cerrada. Vegeta lo había hecho a propósito, después de todo, tenía asuntos que arreglar con ese humano.

-Estabas tardando, Yamcha. –dijo Vegeta y apresó aún más contra sí el cuerpo de Goku.

-Lo sabías…

-¡No me subestimes, nunca! ¡Tú débil KI es tan fácil de detectar!

Yamcha miró con ojos fulminantes a Vegeta.

-¡No soy débil!

-¡Es lo mismo que decir que no eres niñas, estúpido!

Yamcha apretó los puños y dejó de mirar a Vegeta para posar la mirada en lo que apenas podía ver de Goku.

-Suéltale –ordenó Yamcha.

-No.

-Vegeta…- Goku comenzó a quejarse por la falta de aire.

-¿Desde cuándo?- preguntó Yamcha de repente.

-¿Desde cuándo, qué?- preguntó con brusquedad Vegeta.

Yamcha miró nervioso a Vegeta que cubría recelosamente el cuerpo de Goku con el suyo propio. Ante esto se sintió decepcionado pues él quería ver el cuerpo de Goku desde hace mucho, no el cuerpo de Vegeta, aunque debía de admitir que el tipo estaba bueno, más que él propio Yamcha. (Incluso Piccolo xd)

Chantaje…

Esa palabra le sonaba cada vez más y más atractiva.

-¿Desde cuando salen?- preguntó Yamcha.

-V-Vegeta, me estas ahogando…

-¡Cállate!

Como ese bastardo te miré, estaré feliz de arrancarle los ojos. ¡Goku es mío!

-Respóndame, o en este momento bajo y le digo a Bulma lo que mis ojos vieron.

Definitivamente sacarle los ojos es demasiado bueno…

-¡Desde que me follé a tu madre, largo de aquí!

-V-Vegeta…- Goku comenzó a golpear levemente el fuerte pecho de Vegeta arriba suyo.

-¡Os dije que te callaras!

-¡Me voy a morir!

-¡Joder, deja de molestar!

-¡No puedo evitarlo!

-Prefería cuando gritabas mi nombre y no esto.

-¡Vegeta!

-¡¿Qué quieres ahora?!

-¡Muévete, además, Yamcha escucha todo esto!

-¡Como te deje moverte, esa sabandija verá tu cuerpo, fue suficiente dejarlo escuchar tu voz como para esto, tu voz es sólo mía!

¡¿Mi voz…?!

Ahora mismo Yamcha se sentía tan fuera de lugar, pero le daba igual. Trataba de ver inútil mente algo de piel de Goku cuando este, junto a Vegeta, comenzaron a moverse de un lado a otro. Miró ansioso como al fin podía ver algo del abdomen tanto de Vegeta como de Goku y soltó un suspiro de alivio. ¡Por fin algo de piel que admirar de semejante cuerpo!

-¡Joder, quédate quieto!

-¡Aire, ven a mí!- demasiado dramático, pensaba Vegeta

-Como sigan así, romperán la cama, o lo que queda de ella...- dijo Yamcha.

-¡No te metas!- grito Vegeta, que por fin pudo mantener quieto a Goku debajo de él, pero se levantó un poco para dejar de aplastar demasiado el pecho de Goku, para facilitarle la tarea de cambio de gases, lo que se necesitaba para respirar.

Yamcha gruño. Ya tenía demasiado de los insultos de Vegeta, primero le quitaba a Bulma y después a Goku. Sabía que él tenía toda la culpa por serle infiel a Bulma cuando eran novios pero no pudo evitarlo, su naturaleza en ese entonces fue estar con chicas, y cuando miró a la Bulma de apenas 16 o 18 años fue tras ella como una víctima más, y lo consiguió, se la estrenó y después pensó en casarse con ella, pero no, unas faldas y hermosas piernas pasaron y no pudo evitarlo. Ese Vegeta… ¡Lo mataría algún día! ¡Iría al maldito gimnasio y entrenaría con toda su fuerza! (El gimnasio jajajaja)

-¡Os propongo un trío!- grito para que los dos monos, literal, dejaran de pelear y de una vez obtener lo que tanto quería. Vegeta no estaba nada mal, estaba seguro que no se arrepentiría de nada si lo intentaba.

Jo, qué equivocado está.

-¿Qué…? – Goku no dejaba de sorprenderse y sus mejillas no dejaban de sonrojarse.

-¡Ni de coña, maldita sabandija!

-¡Acepten!- Yamcha sonrió.

-¡V-Vegeta, c-c-cálmate!-

Yamcha no sabía en la que se había metido.

¿Pero quién le diría en el lío en el que estaba metido?

Pues obviamente, Vegeta no. Goku menos.

Pobre Yamcha.

-¿V-Vegeta, por qué cargas Ki?- preguntó Goku.

Vegeta lo ignoró y alzó su mano para después cerrar sus dedos, concentrando su Ki en su palma derecha.

Corre, Yamcha, corre. (¡RUN BITCH RUN!)

Continuará…