Capítulo 1: Yuri Plisetsky vs El Mundo.

Yuri acababa de recibir la peor noticia que podría recibir jamás, y claro, era obvio que Victor no se daba cuenta de eso porque simplemente por el hecho de ser Victor tiene una habilidad impresionante para no darse cuenta de las cosas aunque estén frente a su nariz.

—No Victor, no es genial ¿Acaso no puedes pensar racionalmente o el amor por ese cerdo ya te quitó toda la cordura? Son rivales y tú vienes y los invitas a entrenar en la misma pista que nosotros, Altin ya me ganó una vez no planeo permitir que lo haga de nuevo.

—Es que tuviste un mal aterrizaje de ese Triple Axel, y su Quad Salchow es muy bueno, escuché que lo aprendió de J.J ¡Pueden aprender algo el uno del otro!

— ¡Enseñarme cosas es tú trabajo viejo Calvo! —Si algún día muere de forma prematura a causa de alguna enfermedad producida por el estrés enviaría las facturas médicas a la leyenda viva del patinaje, ya que su comportamiento no le podía provocar otra cosa más que ira pura—¡Llama a tu novio japonés y retira tu estúpida invitación!

—Yurio, no puedo hacer eso. Ellos ya tomaron el avión hacia Rusia deberían llegar cercano la noche… Espera ¿Dijiste novio? ¿Yuuri y yo parecemos novios, verdad? ¿Crees que pueda dar el siguiente paso una vez que llegue?

—Me marcho, ya no puedo contigo, me voy a enfermar de los nervios si sigo viviendo contigo.

— ¡Pero Yurio! Tu abuelo dijo que podías seguir entrenando aquí solo si vivías conmigo—Diablos, la palabra del abuelo es ley absoluta, está amarrado al idiota hasta quien sabe cuándo— Además Otabek es solo dos años mayor que tú ¡Se llevarán bien viviendo juntos!

—Espera ¿Qué dijiste?

—Oh, Otabek ocupará la habitación de invitados y Yuuri dormirá conmigo ¡No es genial! Seremos como una familia, podríamos salir a pasear juntos a Makacchin y ver películas en Netflix toda la noche.

— ¡Cuándo diablos su relación escaló tan rápido! —No pudo más y lanzó su botella de agua al hielo— ¡Él apenas podía estar medio metro cerca de ti sin sufrir un ataque de pánico! ¿Ahora vivirá con nosotros, y el otro idiota también? Lo siento Victor, pero me estás incitando a cometer homicidio.

— ¿No te llevas bien con Otabek? Yo los había visto hablar en los últimos banquetes.

— ¡Claro que no me llevo bien con él! ¿Me vez cara de ser tan idiota como sus otros amigos? El solo hecho de que exista me pone de los nervios, no me hago responsable si Pyocha destruye sus cosas o las orina.

—Creo que te vendría bien un receso, podrías ir a comprar café con Mila— Cada vez que Victor tenía problemas para lidiar con los problemas de actitud de Yuri recurría a la pelirroja, quien parecía tener todo un magister en ciencias de Plisetsky, con mención honrosa en comprender las raíces de su ira— ¡Mila! ¿Puedes acompañar a Yura por un café? — Ella comprendió el asunto solo con ver el rostro del menor, y como si pesara menos que una pluma lo tomó de un brazo y lo llevó a la cafetería "Java Lava" la más cercana a la pista de patinaje, un lugar de reunión ya usual entre todas las personas que entrenaban allí.

—Bien ¿Qué te acompleja, pequeño tigre? —Preguntó la pelirroja dejando el vaso con chocolate caliente frente al menor, ella en cambio compro un latte de avellana— No me vengas con el cuento de que Victor te desespera, esa no es tu cara de "Victor está siendo desesperante"

—Es que es culpa de Victor, el idiota trae a esos otros dos idiotas a Rusia ¡Y no solo eso! Si no que ahora tengo que aguantar que vivan conmigo en la misma casa, mi tolerancia tiene un límite, Mila — Con una mano el rubio trazó una línea imaginaria en el aire— Y todo este tema la sobrepasó hasta aquí —elevó la mano hasta estar por sobre su cabeza.

— ¿Con idiotas te refieres a Otabek y Yuuri? Ustedes dos son realmente ruidosos, todos escuchamos, agradece que Georgi no es chismoso —Como respuesta solo recibió un suspiro molesto del menor— Aun no entiendo por qué Otabek te desagrada, a mí me parece que es un tipo bastante genial.

— ¿Acaso conoces a ese idiota? Lo que me faltaba, se supone que estás de mi lado, Mila.

—Creo que a veces te encierras tanto en tu mundo de competencia que no te das el tiempo de conocer a los competidores, ganó el bronce en el Mundial, compartimos con Sara y sus amigos durante el banquete y la pasamos bien, es un poco callado pero me parece un chico genial ¿Acaso te hizo algo?

—Se supone que yo tenía que aplastar a Katsuki en competencia, estoy seguro de que él algo le dijo para que decidiera retirarse, estoy seguro de que no conocían su mutua existencia y luego de la noche a la mañana

—Yuri, creo que estás viendo demasiada televisión…—La pelirroja piensa que su joven amigo sacaba conclusiones a partir de nada, y aunque no conocía toda la historia, desde cualquier perspectiva parecía que Yuri estaba exagerando— Si esto es porque te molestó que te quitara el oro en el Trofeo de Francia, son cosas que pasan, no puedes ganar siempre…

— ¡Que no es eso! Estoy seguro de que él es un idiota, y al parecer soy el único que lo ve.

—Yuri ¿Debería preocuparme por este comportamiento? Creo que estás sobre reaccionando un poco, la verdad es que no lo conozco mucho pero no parece un tipo malo, también dices que Victor es un idiota pero en realidad solo es un poco… Exagerado.

—Trajo a vivir con él a una persona que conoce hace apenas unos meses.

—No lo culpo—Ella se alzó de hombros— Está enamorado y Yuuri es un tipo adorable, la verdad es que me agrada ver a Victor así, desde que dejó el patinaje que no lo había visto sonreír de forma tan brillante, creo que le ayudará a sentar cabeza.

— ¿Ahora haces terapia a todo el equipo o qué? —Frunció el ceño y dio un largo sorbo a su chocolate

—Debería hacerles llegar una factura por uso de mi tiempo, y dar la mitad a Java Lava por el uso de espacio. — La pelirroja apoyó el codo sobre la mesa y puso a descansar el mentón sobre su mano— Mi consejo es que dejes de pensar demasiado las cosas, tal vez estás viendo un lado malo de Otabek que tan vez ni siquiera existe, y si Victor los invitó a vivir a su casa pues hay que intentar hacer la convivencia lo más sana posible y si resulta que el chico en verdad es un idiota pues puedes ocupar la cama extra que tengo en mi habitación, sabes que mis padres te adoran. —Dio un sorbo al café— Ya no quiero café, no puedo consumir azúcar hasta la próxima semana.

—Para qué diablos lo compraste, entonces.

—Porque Victor paga.

—Buen punto.

Esa tarde después del entrenamiento Yuri volvió a la casa de Victor donde no ayudó a ordenar en lo absoluto y cuando el peliblanco salió a buscar a sus invitados se encerró en su habitación a esperar que el vuelo se retrasara o algo similar, Pyocha se acurrucó en su regazo y estuvieron viendo la televisión por un rato, unos 20 minutos hasta que el cansancio de entrenar pudo más que el frágil cuerpo del ruso y lo mandó al mundo de los sueños hasta que fue despertado por el fuerte rugido de un motor cerca de la casa.

—Qué diablos… —Pyocha bajó del sofá y Yuri se acercó a mirar por la ventana del edificio (Que no era muy alto, ya que en el edificio solo habían unos 6 apartamentos duplex tan grandes que solo la gente estúpidamente rica como Victor podían pagar y aproximadamente 2 pisos más abajo vio estacionarse una motocicleta, la raíz del ruido que le despertó — Oh, esa motocicleta es muy genial— Pensó que podría ser alguno de los pocos vecinos del edificio o una visita, sin embargo cuando el conductor se quitó el casco pudo reconocer el corte de cabello, ese maldito corte de cabello— Entonces este día no fue una maldita pesadilla— Murmuró, golpeándose la frente con la pared, aunque sabía que todo formaba parte de la realidad había una parte de él que quería creer que estaba teniendo un sueño muy realista— Esa motocicleta dejó de ser asombrosa.

Al poco rato sonó el timbre de la puerta y aunque no tenía intención alguna de abrir la puerta sabiendo de quien se trataba, pero tampoco tenía intenciones de recibir reprimendas de Victor así que solo se limitó a abrir sin decir nada, solo volvió a su cómodo sofá donde Rick y Morty le hacían olvidar que el ser que más detesta en el mundo estaba en su sala.

—Con J.J y Leo veíamos a menudo esa serie antes de que me fuera a entrenar a Japón ¿Acabas de empezar? —Dijo el Kazajo apenas entró— Victor y Yuuri llegarán en un rato, Victor conducía a 60 km en una pista de 90— Nuevamente, no hubo respuesta— Ok, comprendo, pretenderás que no existo, vale —Y así lo hicieron ambos, entre ambos solo existió el ruido del televisor hasta que el rubio extrañó la presencia de Pyocha en su regazo, como era lo usual. Cuando se dio la vuelta vio algo que definitivamente le puso de los nervios. La minina disfrutaba de estar entre los brazos del moreno y no solo eso, se frotaba constantemente a sus manos para recibir caricias y por si fuera poco Makacchin también se sumó a la escena usando sus patas para llamar la atención del recién llegado.

—Par de animales traidores.

— ¡Yurio, llegamos, ven a saludar! —Gritó Victor entrando con un montón de maletas en las manos.

— ¡No me grites idiota, estoy aquí!

—Pensé que estarías en tu cuarto encerrado, ya hoy estás con rabieta de adolescente.

—Victor juro por Dios que te mataré mientras duermen ¿Por qué diablos tardaron más que el otro idiota en llegar?

—Otabek conduce muy rápido su motocicleta, es muy peligroso Otabek, deberías tener más cuidado— Alegó el peliblanco cruzándose de brazos— ¿Qué no sabes que esas máquinas son como ataúdes con motor.

—Tú eras quien conducía muy lento— Tanto el aludido como su entrenador dijeron al mismo tiempo.

— ¡Es por seguridad!

—En Japón a quienes conducen muy lento les pasan una multa que cuesta lo mismo que la de exceso de velocidad— Yuuri dijo, antes de tomar una maleta y entregarla a su pupilo— Prepararé la cena, que Victor te muestre donde vas a dormir y mañana partimos a las 5.

— ¿Entrenan por la tarde? ¿No es más agotador de esa forma? —Preguntó el entrenador ruso, mientras Yuri solo miraba como su gata no tenía planes de alejarse de su peor enemigo, de Makacchin lo esperaba, Makacchin los ama a todos, pero Pyocha aceptaba a muy pocas personas y se sentía traicionado por verla tan encantada con el otro patinador.

—Cinco de la mañana, Otabek está haciendo un curso universitario en línea y solo tiene disponible para entrenar durante esas horas, y la verdad es que levantarme a esa hora me da más energía— Debe admitir que eso sí es impresionante, Yuri no es una persona que está de buenas durante las mañanas y su cerebro no lograba hacer conexiones efectivas hasta por lo menos las 8.

— ¿Entonces no estarás conmigo cuando despierte? —Victor usó esa mirada de perro regañado que Yuri detesta ver— ¡Pero Yuuri! — El rubio lanzó una almohada del sofá a su entrenador.

—Victor, que no se dé cuenta de la tortura que es vivir contigo los primeros cinco minutos, si vas a torturar a alguien al punto de que quiera irse, que sea al tipo de la motocicleta.

—Siempre es un gusto saber que soy bienvenido— Añadió Otabek con sarcasmo, tomando su maleta— ¿Te molesto si te pido que me muestres donde voy a dormir? Me gustaría acomodar mis cosas.

—Claro que eres bienvenido, Otabek, Yurio solo bromea— en el camino hacia el segundo piso, Victor aprovechó de golpear suavemente la cabeza del más joven a modo de reprimenda— Las habitaciones individuales están arriba, acompáñame… Yuuri, la cocina es tuya, puedes tomar lo que quieras y Yurio, por favor, compórtate— Se escucharon pasos subiendo a la segunda planta del apartamento y en el primer piso, solo quedaron ambos Yuri y las mascotas, el rubio caminó hacia su gata para tomarla en brazos, debía quitarle de encima el aroma a enemigo.

—Pyocha no te acerques a gente como él, es peligroso, ese chico es malo.

—Realmente no te agrada Otabek ¿Verdad? —Por un momento el rubio olvidó que había otra presencia allí, por lo que se sobresaltó de inmediato antes la interrupción del japonés— Oh, lo siento, no quería molestar, es solo que me llama la atención que te desagrade, no los había visto compartir antes.

—Por él es que dejaste el patinaje, a mí no me engañan, yo iba a derrorarte en mi debut senior. Es por su culpa que no pude hacerlo.

—Creo que no estoy entendiendo…

—Es porque eres demasiado crédulo, te darás cuenta algún día.

Katsuki mostró en su rostro pura confusión, pero su pequeña conversación privada no pudo continuar ya que Victor apareció a mirar fijamente como el japonés cocinaba con los ojos llenos de amor como si Yuri no estuviese presente, el chico no pudo más con la escena y solo se fue a seguir viendo televisión, si quisiera ver a dos tórtolos mejor buscar en la sección de romance que ver a su entrenador y al de su rival jugando a la casita.

Cenaron una cosa japonesa que Katsuki llamaba Katsudon, tenía sopa, carne de cerdo y otras cosas que no podía mencionar, pero estaba delicioso, aunque mencionó varias veces que hizo lo que pudo con los ingredientes que habían, no dejaba de estar delicioso. Luego la conversación se volvió un intercambio entre el idiota y Yuuri sobre programas de entrenamiento, saltos de otros y cosas similares, aburrido para Yuri, Victor le hablaba de esas cosas todo el día y la verdad es que solo quería terminar su plato para poder pedir otro antes de que alguien más pida.

Después de la cena Otabek ayudó a Yuuri a lavar los trastes de la cena, ambos rusos se fueron a sus cuartos y el entrenador tomó esa oportunidad para preguntar por las cosas que el joven rubio dijo cuándo quedaron solos.

—Yurio te culpa de que dejara de patinar— La relación entre el japonés y el kazajo iba más allá que entrenador/deportista sino que con el tiempo se habían hecho amigos, compartían ciertas cosas y en pos de la confianza que les caracterizaba, al menos con él no se callaba nada— No entiendo por qué piensa eso.

—Con que te lo mencionó—El moreno se alzó de hombros, la verdad es que no tengo idea, nos encontramos el día de tu último Grand Prix fuera del baño en el que te encerraste, me pateó y luego en el banquete me dijo que todo es mi culpa, la verdad es que no tengo idea, debe pensar que con Leo y J.J te dijimos algo que te alejara del patinaje o algo así ¿No te dijo nada? Él entró al baño antes que nosotros.

—Pateó la puerta, vio que estaba allí, me miró con desprecio y luego se fue. Otabek ¿Por qué no me lo dijiste? Hubiese buscado otro lugar para quedarnos si tienes problemas con él, sabes que en realidad quien tomó la decisión fui yo, creo que está malinterpretando todo.

—Si mi vida dependiera de como Yuri Plisetsky me ve, ya me habría suicidado, me trae sin cuidado, Leo dice que el que nada hace, nada teme — Otabek terminó de guardar los vasos en su lugar, luego sacudió sus manos— No tengo intención de cambiar de entrenador, así que hasta que tenga dinero para pagar un alquiler iré donde tú vayas.

—Está bien, pero si llega a ser molesto dime, tu madre me acribilla si nota que estás pasando un mal rato aquí… Podrías intentar hacerte su amigo.

—No puedes entablar amistad con alguien que no está interesado en forjarla, pero gastar lo que me queda la energía en subir esas escaleras e irme a dormir. Te diría lo mismo, pero de seguro no lo harás, buenas noches Yuuri.

—Buenas noch.. Espera ¿Qué quieres decir con eso, Otabek Altin? —Le gritó el japonés a su pupilo desde el primer piso, ya que el kazajo ya estaba arriba— ¡Mañana serás hombre muerto! —Yuuri intentó ocultar que su cara estaba roja como tomate, pero finalmente tuvo que ayudarse con un poco de agua fría para que Victor no se diera cuenta.

— ¡Por favor, que sea una muerte lenta y dolorosa! — Se escuchó responder al más joven de los rusos desde su cuarto.

Nota de la autora

SE SUPONE QUE HOY POR LA MAÑANA TENDRÍAN MI NOTA EN FISIOPATOLOGÍA Y AÚN NO LA TIENEN, QUE MÁS QUIERES DE MI UNIVERSIDAD.

En fin, Yuri está siendo un gatito enojado, Mila es la terapeuta oficial del fanfic y se inicia la convivencia entre los protagonistas. No es secreto que amo mucho a Mila y que creo que es full la amiga/hermana de Yuri y que cuando va a su casa la mamá de Mila lo devuelve gordito a su casa.

No sé si en Rusia existan pero una vez fui a estudiar a un edificio donde solo vivía gente de mucho dinero y aunque pareciera un edificio normal apenas y tenía unos 6 departamentos más grandes que mi casa, en algo así vive Victor, que sea dúplex significa que tiene dos pisos.

Vendrán más encuentros directos entre Yuri y Beka porque como sabemos él simplemente no hace caso, y ver a la persona que lo desespera todos los días lo va a sacar de quicio varias veces ¿Cómo evolucionará la relación entre esos dos?