Estragos de un brillo de sol

Cap. 1

Inesperada Visita

"Hora de volver al juego"


Canadá

Una mujer de cabellera azul zafiro adornada con dos franjas, una de color morado y otra de color rosa, vestía con ropas bastante formales, pero aun así se podía apreciar que tenía una buena figura, salía de una institución, para ser más precisos de una escuela secundaria luego de un agotador día de trabajo. A lo lejos otra mujer la miro y se le acercó, al igual que la peli-azul, iba vestida de manera formal, su cabello tricolor, rosa, verde y azul se agitaba con elegancia, tenía piel blanca y desprendía un aura que hacía que la miraras con respeto.

Así que, una escuela secundaria, ¿eh? –llamo aquella mujer.

La peli-azul quedo totalmente estática con tan solo escuchar la voz de aquella mujer a sus espaldas, poco a poco comenzó a voltearse y reconocerla, rápidamente dio la vuelta completa como si de un robot se tratase.

— Di-di-directora Celestia —apenas y pudo pronunciar ese par de palabras.

— ¿Qué tal Twilight? –respondió con una pequeña sonrisa en los labios.


Brasil

Una cansada Rainbow se dirigía hacia su hogar después de una agotadora sesión de entrenamiento, lo único en lo que pensaba era en recostarse y recibir los apapachos de su esposa.

— Fluttershy ya llegue –dijo con desgana, pero no recibió la amable respuesta de su pareja como era siempre.

— Emm… Fluttershy, ¿estas por aquí? –decía mientras caminaba por los pasillos de su hogar. Logro divisar en la cocina cierta cabellera rosa claro que conocía a la perfección.

— Oye estoy hablándote, ¿qué es lo que tanto v… –la corredora se quedó callada al ver al personaje que se encontraba bebiendo una taza de té en su cocina, como si fuera su casa.

— ¡Oh, mi querida Rainbow!, que gusto me da verlas de nuevo –inquirió con una sonrisa aquel hombre con cabello blanco y negro.

— Di… –Fluttershy no término de decir el nombre.

— …Discord… –concluyo Rainbow.


Florida

— ¡Mufins!

— ¡Sandwis!

— ¡Mufins!

— ¡Sandwis!

— ¡MUFINS!

— ¡SANDWIS!

— ¿Cuánto tiempo crees que sigan así? –pregunto Limestone a su hermana.

No lo sé, pero, Cherry Popper tendrá la última palabra –respondió Maud seriamente como era costumbre.

Y en efecto una pequeña niña de no más de 5 años, con cabello rizado y esponjado (herencia de sus progenitores) de color rojo cereza he inmensos ojos azules, presenciaba aquella discusión.

— Cherry, ya por favor dinos que quieres que sirvamos en tu fiesta de cumpleaños. –Suplico ya desesperado Chesse.

— Verdad que quieres ricos y deliciosos mufins. –Trato de convencerla una vez más Pinkie.

— Eso no es verdad ella quiere sandwis. –Contra ataco de nuevo Chesse.

— Mufins

— Sandwis.

—¡PASTEL DE CEREZA! –gritó al fin la pequeña niña.

Ambos padres quedaron sorprendidos ante la repentina petición, pero eso no les impidió sonreír y decir al mismo tiempo:

— Pastel de cereza entonces.

— Espero no interrumpir nada. –dijo una voz desconocida, bueno no tanto para cierta pelirrosa que volteo enseguida hacia la puerta.

—¡Subdirectora Luna! –grito al percatarse de quien se trataba.


Francia

Applejack se encontraba organizando la producción de la granja Sweet Apple Acres, ya era la última actividad del día y podría ir de vuelta a su hogar con su familia.

— Sabes, sigo sin creer que tú y Rarity hagan pareja. –Decía una voz detrás de ella, al voltear se encontró con un rostro muy conocido.

— Decana Cadence –dijo casi en un susurro.

Es bueno volverte a verte, pero necesito hablar contigo, también con Rarity, sé que te diriges a tu casa.


Canadá

Un pequeño niño de ojos y cabello verde se encontraba pegado a la ventana de su casa.

— Tranquilo Spike –llamó su padre.

— Perdón papá, pero mamá dijo que llegaría temprano para estar con nosotros, además, las vacaciones acaban de comenzar, ¡estoy muy emocionado!

— Yo también hijo, pero sabes que las vacaciones son cortas solo será un fin de semana y luego yo tendré que encargarme del campamento de nuevo.

— Un fin de semana es suficiente –dijo el niño con una gran sonrisa, misma que aumento al ver un auto conocido – ¡llego mamá, llego mamá! –decía al momento en que saltaba y corría fuera de la casa para recibir a su mamá. Pero su carrera fue interrumpida al ver a una mujer desconocida para él, salir del auto con su madre.

— ¡Oh!... tú debes ser Spike. –Decía aquella mujer con una amable sonrisa en el rostro.

Spike –llamo su madre.

El pequeño por instinto propio corrió hacia los brazos de su madre.

— Mamá, estaba esperando a que llegaras –decía el pequeño, pero enseguida pregunto – ¿Quién es ella?

— Ella… pues es...

Era obvio que Twilight no tenía la menor idea de cómo referirse a quien alguna vez fue su maestra y consejera, claro que no iba a decir de buenas a primeras que era la directora de una agencia secreta que mantenía el equilibrio de las grietas que se formaban entre la realidad y la ilusión.

— Fui maestra de tu madre. –Respondió tranquilamente Celestia, al ver como su ex estudiante se debatía con su problema mental.

— Ya veo –respondió el pequeño niño con una despreocupada sonrisa.

Vamos directora, hay que entrar. –Invito Twilight a su maestra.

Una vez adentro se encontraron con Timber, Twilight le dio una rápida explicación de la presencia de su invitada para luego argumentar que tenía que hablar con ella sobre un asunto. Una vez solas, Celestia vio que era hora de explicarle a su ex alumna el verdadero motivo de su repentina visita.

— Tienes una linda familia. –comento Celestia.

— La mejor de todas –expresó Twilight con gran orgullo –pero aun, no me ha dicho la razón de su visita, ¿no será algo relacionado con las Mane Six o sí?

— Como siempre tu intuición es excepcional, y contestando tu pregunta, la respuesta es sí.

Twilight dejo salir un largo suspiro antes de responder, pero su maestra tomo la palabra.

— Se lo que dirás así que déjame hablar primero, no vengo a convencerte a que reclutes a tu equipo y tengan de nuevo una batalla para mantener el orden entre dimensiones.

— Si no es eso, entonces, ¿de qué se trata esto?

— Las necesitamos.

— Dijo que no tendría otra batalla.

— Y así es, verás, la cosa es simple, necesito que entrenen a un grupo de jóvenes para que ellas mantengan el equilibrio entre la realidad y la ilusión.

— Pero usted tiene a los mejores entrenadores para eso, incluso a los que nos entrenaron a nosotras, asique, ¿para qué nos necesita?

— Porque a lo que ellas se enfrentarán, no se compara con lo que ustedes un día combatieron. Estos son otros tiempos y otros peligros completamente diferentes, además, yo no puedo entrenarlas como lo hice un día con ustedes.

— ¿Qué diferencia abría?

— Ustedes son un equipo, y como tal, eso las ayudara.

— ¿Y si me niego?

— Sería una pena, pero tendría que llamar a las Mensajeras de la Luna.

—¿QUÉ? –una impresionada Twilight gritó al escuchar aquel nombre.

Una sonrisa apareció en el rostro de Celestia, al momento que decía –Así es, Twilight ustedes son importantes pero recuerda que nadie es indispensable.

— Pe-pero ellas son… es decir, nosotras peleamos con ellas en nombre de usted y ellas en nombre de Nightmare Moon, digo sé que se reformaron y todo, y Luna ya no es como solía ser en ese entonces, incluso yo las ayude pero, ¿le confiaría una misión tan importante a alguien así?, no es que seamos mejores, pero me preocupa.

— Ósea que si te interesa.

"DEMONIOS, había olvidado la capacidad de convencimiento que tenía la directora Celestia sobre mí", pensó Twilight después de notar que había caído en la trampa.

— Escucha Twilight, la misión de estas jóvenes no es como cuando enfrentaron a Tirek, no, si ellas fallan no solo la realidad será alterada sino que podría ser destruida desencadenando un caos, al ser la ilusión la dominante sobre la realidad, así que te preguntare solo una vez, ¿dejarías el futuro de la humanidad en manos de alguien entrenado por las Mensajeras de la Luna?

Twilight sintió un escalofrió recorrerle todo el cuerpo, suspiro resignada ella sabía la respuesta al igual que Celestia.

— ¿Cómo sabe que el resto aceptara? –preguntó.

— Por dos cosas; una, ellas también tienen una familia que cuidar y segunda, porque su líder ha aceptado –declaro Celestia con una sonrisa.

— Solo una cosa más –dijo Twilight, sorprendiendo un poco a Celestia.

— ¿Y qué seria eso?

— Este fin de semana, me la voy a pasar con mi familia, después de eso podré hacer lo que me pide, y quiero estar segura de que volveré a casa después de cumplir su encargo.

— No te preocupes como te dije solo quiero que las entrenen no habrá misiones de campo para ustedes y durante ese transcurso aun seguirás en contacto con tu familia. Bueno, no te quito más tiempo nos vemos al culminar el fin de semana, y no te molestes en acompañarme sé dónde está la salida. –Se despidió Celestia.

Una vez que Celestia se fue, Twilight dio un gran suspiro de resignación

—Igual que la última vez –Fue lo último que dijo antes de ir de nuevo con su familia.


Bueno he vuelto estaba pensando en subir un capitulo semanalmente pero luego pensé: haber no tengo nada que hacer y tengo tiempo de sobra así que decidí subir capitulo nuevo cada que estuviera listo y aquí esta.

Ahora contestemos un pequeño regalo que me dejaron no se de quien sea pero bueno

Si al principio no estaba segura si incluirlos pero que puedo decir me encanta hora de aventura y el Lich no se tal vez te sorprenda.

Gracias por darle una oportunidad a este finc.