Disclaimer: Daiya no Ace/Ace of Diamond/Diamond no Ace es propiedad de Yuji Terajima mientras qué Love Live School Idol Project es propiedad de ASCII Media Works…de ser míos no tendría la necesidad de empezar este proyecto.
Nota: "Este escrito es un reto express del foro El abrevadero".
Palabras: 456.
Hola
Era un día como cualquier otro o eso trataban de aparentar.
Ella había salido a dar un paseo, quiere despejar su mente y olvidar que una vez más su madre eligió por ella.
(Es un ave que no puede volar y escapar de su jaula, está cansada de ocultar su tristeza)
Aunque él haya permitido dejarse tentar (los golpes de su abuelo y los constantes eres un "idiota" cortesía de su familia son los que influyeron en realidad) no está convencido con la decisión que le hicieron tomar.
(Un sol que está cansado de sonreír, de fingir ante todos que está bien)
Ella camina sin un rumbo en específico, su aflicción le ciega para ver algo más allá de su tristeza.
Él hace lo mismo, camina para llegar a su "destino" su pésima orientación sumando que es la primera vez que esta en Tokyo lo hacen perderse sin saber a dónde tiene que ir.
Cada uno esta inverso en su propia desdicha, ambos están "perdidos"… no se percatan de cómo su desgracia se sincroniza y los pone en el mismo lugar.
Paso a paso, poco a poco como un par de imanes se van atrayendo.
(Ella siente calor y él tiene ganas de volar)
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Una piedra ―que casi le hace tropezar― le vuelve a la realidad, por primer vez divisa su entorno; se sorprende al observar que se encuentra en el parque. Con lentitud se dirige hacia esa banca que vio desocupada, toma asiento y suspira…odia no tener el valor de decir lo que su voz calla ―sabotea― y decir lo que en verdad quiere.
Sus piernas le duelen y con el orgullo levemente mancillado (a causa de estar deambulando por una hora sin llegar a los dormitorios espíritu de Seidou) accedió a pedir indicaciones para llegar a donde se supone que debe estar… siendo así no comprende cómo es que llego a un parque. ―sentado en una banca, recuperando energía—
(Aunque a veces no lo parezca su mente le señala que tal vez esto es una señal de que su "decisión" fue errónea)
—Es tarde para eso, Eijun—murmura para sí.
(En su caso no le queda más que resignarse —una vez más—)
—Por lo menos Umi-chan y Honoka-chan estarán conmigo—se dice. Lo único bueno de su futuro "destino".
Recuperado busca una nueva persona que le dé indicaciones.
Ella ve la hora en su celular, sabiendo que ya es momento de regresar a su jaula.
Un suave céfiro sopla…
Él ve un bello par de joyas verdes y ella se derrite ante esas iris de tinte caoba.
Es raro, los segundos pasan, se mantienen en silencio, se observan, cada uno con la mirada fija en su contra parte…
Se saludan diciéndose, hola.
