Gracias a las que han leido y tambien por los comentario. Este es un Two- shot que nace de la cancion "Nina buena" de Ricardo Arjona. No soy buena con las escenas subidas de tono pero me encanta escribirlas (lease perver) y a pesar de ser mi primer historia aqui tengo muchas mas que posiblemente las subire y muchas nueva que vienen en camino.

Como ven Hermione es toda una adolescente con hormonas desatadas asi que esperen lo imposible de ella porque como ya dijo ni ella misma se reconoce en estos momentos, pero ahi esta su buen amigo para ayudarla a encontrar su camino. Espero que el final les guste y gracias a las que siguen la historia.

-No harás nada, eres muy buena para atreverte- se atreve a sonreírle confiado luego del susto y el golpe en la espalda.

Las palabras le calan en lo mas profundo y antes de que él termine de formular mas insultos en su cabeza ella estrella sus labios contra los suyos, le mete una mano detrás de la nuca y se pega a su cuerpo lo mas que puede.

Es explosiva la sensación que ese contacto desata en ella. Desde las fuerzas descomunales que sus labios ejercen sobre los de Harry exigiendo mas y obteniéndolo. Hasta la reacción que el resto de su cuerpo experimenta, restregándose contra ese firme cuerpo caliente que la atrae como imán. Las manos de Harry se apoyan en su espalda baja y la empujan mas cerca, aumentando la fricción exquisita.

Se separa forzosamente de los labios de Harry y lo mira aun sin quitar la mano de su cuello y sin que él las quite de su espalda.

-¿Por qué me llamas así?- Harry tiene los ojos de un verde oscuro y respira con los labios abiertos, a esa distancia Hermione es capaz de percibir el olor de Harry haciendo qué la noche bajo la tienda en el bosque de Dean llegue a su cabeza claramente. Y se pregunte si esa noche alguna vez se ha ido. No, es la respuesta inmediata de su subconsciente.

-Demuéstrame que no lo eres y te lo diré- insita Harry acercándose a ella.

-¿Me sigues provocando? Sabes que no puedo decir no a los retos- le acaricia detrás de la oreja con el índice y le sonríe confiada.

-Lo se perfectamente, entonces… ¿Aceptas?

-No lo dudes- vuelve a besarlo obteniendo nuevamente esa lluvia de escalofríos subiendo y bajando por la espalda, acumulándose en el vientre mientras las manos de Harry la toman de las caderas y la presiona contra la suya- ¿Convencido?- dice en medio del beso como un gemido contenido.

-No aun- lleva una mano hasta el cabello de Hermione y hunde los dedos en su castaña mata de rizos. Hermione levanta la mano que mantenía inmóvil y se la desliza acariciando desde los hombros hasta el pecho aumentando las exigencias en cada contacto.

-Harry… esto es…

-Excitante- termina la palabra chocando sus caderas nuevamente y es entonces que Hermione puede sentir la erección creciente que golpea contra su vientre y le es imposible retener un gemido- Hermione no sabia que eras capaz de hacer un sonido tan hermoso- le desliza los labios hasta el cuello y ella no puede evitar tirar la cabeza hacia atrás sujetándolo del pelo con fuerza.

El hace un examen meticuloso con los labios, primero el lado derecho, luego el izquierdo. Luego sube siguiendo la línea de la yugular hasta delinearle la quijada con la lengua y los dientes.

Hermione sabe que esto es lo que necesitaba sentir desde hace mucho, porque en este momento se siente en el cielo ¿o en el infierno? ¡Da lo mismo! porque se siente bien. Y puede asegurar que Ron jamás le haría sentir de esta forma aunque se lo propusiera.

-Déjame demostrarte que tan equivocado estas sobre mi- toma el rostro de Harry entre las manos levantándolo hasta tenerlo a la altura de su boca nuevamente, lo besa deslizándole la lengua por los labios antes de metérsela en su boca para jugar con la de él. Siente que enloquecerá de tantas sensaciones. Su cuerpo es sensible y a la vez ansioso de ser tocado, y la presión que la erección de Harry hace sobre su vientre la hacen desear verlo…desnudo y dispuesto para ella, solo para ella. ¿Desde cuando tiene estos deseos tan fuertes por él? Tal vez desde que lo descubrió sonriéndole irónico, o tal vez desde que temió perderlo en la batalla, o podría ir más atrás hasta la noche donde él la hizo poner en duda su amistad después de ese baila tan íntimo. O puede ser que siempre hayan estado ahí, esperando a ser liberadas, esperando el momento justo. Y ese momento había llegado, y de que forma.

-Hermione te deseo- esas palabras no hacen más que aumentar su propio deseo.

-¿Estas seguro?- separa sus bocas y Harry aprovecha para volver a besarle el cuello atreviéndose a ir un poco más abajo, por el esternón y subiendo nuevamente hasta el cuello.

-Creo que lo puedes comprobar tu misma- su voz es mas un gruñido mientras restriega las caderas contra ella haciéndole notar lo obvio.

-Ahhh- suelta sin vergüenza aferrándose a su espalda- no hablo de eso, ya me había dado cuenta de tu buen estado de animo- Harry alza el rostro para verla a los ojos. Hermione le sonríe deslumbrante.

-Te vez tan hermosa así, toda despeinada, con los labios y las mejillas rojas- comenta acariciándole el rostro con los dedos.

-Estonces debes de estar orgulloso de ser el responsable- le deposita un beso suave y rápido para poder seguir hablando sobre el argumento verdadero. Pero aun así ese contacto tan breve y puro es capaz de hacerla vibrar hasta la medula- pero yo hablo de si estas seguro de lo que estamos haciendo. Esto cambiara nuestra relación.

-Solo si tú quieres que cambie. Yo seguiré siendo tu amigo y deseo que tú sigas siendo la mía. Pero te deseo, mucho. Y no me es desagradable ser el amigo que conoce cada centímetro de ti, cada reacción tuya- se inclina a besarle la mejilla, luego la nariz y por ultimo le acaricia el labio con el índice- no prometo nada y no creo que tu lo hagas tampoco. Solo prometo hablar contigo de todo sin esconderte nada por mas difícil o complicado que sea- Hermione esta encantada nuevamente con los movimientos de sus labios al hablar, se mueven majestuosamente y la caricia que sigue ejerciendo con el índice aumentan las ganas de sentirlo en los lugares mas íntimos de su cuerpo.

-Tampoco me importaría conocerte mas… profundo- ladeo la sonrisa y parpadea inocentemente.

-¿Cómo eres capaz de decir una cosa tan vulgar con esa cara tan inocente?- gruñe Harry.

-Tengo muchos talentos escondidos.

-Me encantaría descubrirlos uno a uno.

Hermione lleva las manos hasta el primer botón de la camisa sin quitarle la mirada.

-Puede que te conceda ese honor- sigue con los otros botones sin despegar sus ojos de los verdes de Harry.

-Espero estar a la altura de semejante reto- murmura, lleva su mano hasta la cuerda del albornoz verde y la tira despacio dejándolo entreabierto.

-Besas bien, ese es un punto a tu favor- sube las manos hasta los hombros tocándole la piel y le desliza la camisa por los brazos.

-¿Tienes mucho parámetros de comparación?- ella se detiene en su camino descendiente desde el pecho hasta las caderas y lo mira con la ceja alzada.

-Diría que menos que los tuyos ¿Te importan mucho los números?- ve como Harry retiene el aire cuando su mano se detiene sobre su ombligo, luego lo ve retomar es aire relajado y excitado que la a puesto a mil.

-Nunca e sido bueno para las matemáticas, solo me preocupa no estar a la altura- lo ve alzar el labio inferior en un gesto despreocupado.

-No te preocupes Harry lo estas haciendo de maravilla- él lleva una mano hasta el albornoz y lo abre sin quitárselo, observándola con ojos hambrientos.

-Eso espero, soy un principiante, pero prometo poner todo mi esfuerzo- lleva la mano extendida hasta el estomago de Hermione y la desliza de arriba hacia abajo, pasando por los lados y deteniéndose en el elástico del pantaloncillo.

-Ya somos dos entonces- ella retoma su tarea y le desabrocha el cinturón, lleva los dedos hasta el borde del pantalón y alza los ojos hasta los de él. Saca el botón del ojal y desliza la cremallera mordiéndose el labio mientras Harry la sigue acariciando.

Al improviso él se deja caer de rodilla tomándola de las caderas y atrayéndola hasta él, donde inicia a besarle el estomago mientras le desliza las manos por la espalda. El movimiento es rápido y se ve obligada a sostenerse del hombro de Harry y del estante a su espalda por las sensaciones fuertes y abrumadoras que los besos le están provocando en esa zona tan sensible.

-No se como puedo sentir estos deseos tan hambrientos por ti si son tan nuevos que aun no termino de procesarlos todos.

-Son tan reales como los míos Harry, los siento crecer cada segundo.

Harry lleva las manos hasta las caderas de Hermione y mete los índices bajo el borde de la camisa subiéndola despacio y besando cada centímetro de piel que descubre.

-¡Es tan abrumador! Ahora que conozco tu olor y tus besos no podré dejar de tenerlos nunca- le es difícil hablar entre besos. Se desliza ya sobre el nivel del ombligo y no puede evitar morderle las caderas ganándose un apretón en el hombro y un excitante gemido- Jamás pensé que te desearía de esta forma tan fuerte. Excepto cuando…

Para Hermione cada palabra es una corriente placer, cada palabra es un susurro frió que choca contra su piel bañada. La burbuja que se esta formando en su vientre se esta iniciando a hacer mas grande.

-Excepto cuando bailamos- presiona los labios al final de la frase porque un nuevo mordisco la hace sacudirse de placer.

-Excepto cuando bailamos- concuerda- si no te hubieras ido no se lo que hubiera hecho contigo.

El silencio que sigue el final de sus palabras y la inesperada inmovilidad que presiente de Hermione lo hacen alzar los ojos buscando algún signo de incomodidad o de arrepentimiento pero los ojos cerrados fuertemente, la boca entre abierta que exhala mas de lo que inhala y el pecho que sube y baja con fuerza lo hacen sentirse orgulloso de su tarea. Ha llegado al límite de los senos y no puede evitar ponerse de pie despacio y colocar las manos sobre los costados a la altura de esos redondos y apetecibles senos que se alzan con ímpetu.

-Si no me hubiera ido no estaríamos haciendo esto. Aquí. Así- responde y abre los ojos sorprendiéndose por encostrarlo de frente. Siente las manos de Harry cerca de los senos y no puede mas que morir de la espera y él lo sabe y la esta torturando. Hermione se inclina y esta vez es ella quien le besa el cuello, dejándose envolver por el olor de Harry, dejándose liberar por la pasión que él la hace sentir. Mientras lo besa le recorre la espalda con las manos, delineado los omóplatos, siguiendo la línea de su espalda, deleitada por sentir los firmes músculos contraerse con cada roce, haciendo que se autoestima se infle, porque es ella quien lo hace temblar, es ella quien le provoca esos gemidos delicados que salen de sus labios, es ella y nadie mas.

Harry la separa delicadamente y la besa. Beso feroz del que ambos se aprovechan para desvestir al otro. Él toma la camiseta que a dejado enrollada bajo de los senos y la sube haciéndola separar de su boca por un instante mientras alza los brazos, no tiene el tiempo necesario de observarlos pero si los explora con las manos, acariciando los pezones con los dedo y obteniendo como recompensa una feroz mordida en el labio inferior. Siente las manos de ella en las caderas, bajándole los pantalones y los boxer a la vez. Hermione baja los pantalones hasta donde sus manos le permiten llegar sin soltarle la boca. Harry se quita los zapatos y luego mueve las piernas para que los pantalones terminen de salir, es atraída contra su cuerpo y sus senos ya delicados –por el trato poco caballeroso pero excitante que Harry ejercía– no hicieron más que agradecer el contacto de la piel de él. Este acercamiento los hace romper el beso solo para descubrirse envueltos en los brazos del otro, cubiertos de una capa de sudor en la frente, con los ojos inyectados de deseo al estado puro. Hermione siente la erección de Harry golpear contra su estomago, piel con piel, caliente sobre su estomago frió por los besos húmedos que a recibido. Se mueve contra ella para aumentar ese contacto placentero y Harry suelta un grito de placer que resuena en su oído.

Es Hermione quien se separa y desde una distancia decente lo observa. Desnudo frente a ella se ve mucho mas alto y fuerte, y su erección… ¡Merlín! Se sintió húmeda en medio de las piernas de solo verla y la boca se le llena de saliva.

-Eres lo mas maravilloso que e visto, y no es que haya visto mucho de esto o mejor dicho, no e visto de esto pero aun así sigues siendo maravilloso- se justifica divertida.

-Me harás sonrojar Hermione- le resta importancia, desvía los ojos hasta los senos y luego de regreso a sus ojos- diría lo mismo de ti pero estas aun muy vestida.

Harry se acerca a ella y giran hasta quedar de frente uno del otro. Da un paso y ella retrocede con una sonrisa maliciosa, lo vuelve a intentar y esta vez no se mueve. La toma de la cintura sin pegarla a su cuerpo, ella dobla las rodillas despacio dándole tiempo a él para que la siga. Cuando las rodillas de Hermione tocan el suelo se echa hacia atrás sabiendo que Harry entenderá. Se extiende sobre el piso que ahora no le parece tan frió, y él no le quita los ojos de los suyos. Harry coloca los codos a ambos lados del cuerpo de Hermione, a la altura de los pechos y una pierna entre las de ella.

Hermione lleva las manos hasta sus pantaloncillo y los desliza por las piernas, ve la duda por un segundo en los ojos de Harry y llevando las manos hasta el cuello lo jala contra su boca haciendo que caiga sobre ella completamente desnudo. Lo besa, beso con lenguas desesperadas, beso con pasión descubierta, beso en pausa desde hace quien sabe cuando, beso que se disfruta por nuevo. Harry no detiene sus manos que la acarician a lo largo y ancho de su anatomía, ella no detiene sus caderas que lo buscan anhelantes de fundirse con él. Enrolla una pierna alrededor de la de Harry haciendo más presión. Lo desea y no puede esperar mas, abre las piernas un poco mas y flexiona las rodillas, Harry parece no enterarse de sus intenciones y continua besándole el cuello, el mentó y el escote de los senos sin detener las manos que la recorren de punta a punta. Así que ella lleva las manos hasta su erección y la guía hasta su entrada, lo siente tensarse, lo siente frenar las manos y lo besos, alzar los ojos hasta los suyos donde esta segura no encontrara dudas. Harry cubre su mano sobre su miembro y la ayuda a encaminarse, ambos sueltan el agarre y el empuja las caderas hacia abajo mientras la ve tranquila en espera. Despacio se desliza dentro de ella sintiendo el calor que lo envuelve, calor abrumador y estreches demencial.

-Sigue- son las indicaciones que recibe de ella y su camino es lubricado y húmedo, entra casi sin problemas y se queda quieto una vez que el espacio es completamente lleno, y él se siente completo, casi al borde de llorar por esa sensación curativa que el calor del interior de Hermione irradia, se siente feliz, completamente feliz. La ve con los ojos fijos en los suyos, con un leve apretón de labios, traga saliva temiendo haberla lastimado, pero luego de unos segundos la siente moverse debajo de él agitando las caderas y ahora no puede retener esas ganas de embestir contra ella una y otra vez como loco, como desquiciado. La besa. Lo besa. Gritan por más y lo obtienen.

Se besan en medio de cada penetración, en la quijada, en la nariz. Usan hasta los dientes cuando sienten los espasmos suben desde su conexión hasta sus pechos. Hermione lleva las manos hasta el trasero de Harry arañándolo, estrujándolo, presionándolo más contra ella. Sintiendo mas de lo que pensó que sentiría en su primera vez, tal vez luego pensara en las consecuencias de este acto improvisado, ahora solo quiere disfrutar cada estocada, cada beso sobre los pechos excitados, cada gota de sudor que se desliza contra el cuerpo de Harry, solo quiere disfrutarlo a él por completo.

Siente esa burbuja endemoniada explotar y no le queda mas que agitarse mas contra él, pero Harry parece no alcanzar aun su orgasmo y continua moviéndose. Se levanta un poco y se coloca de rodillas entre las piernas abiertas de Hermione, sale despacio y ella se queja con un gemido, vuelve a entrar lento y obtiene otro gemido de parte de Hermione. Lleva una de las manos hasta la rodilla flexionada de su chica y vuelve a retirarse.

-Oh Harry, para esta tortura- gimotea ella al sentirse llena de nuevo, pero él no la escucha y continua entrando y saliendo con parsimonia por unos minutos mas.

Inicia a moverse un poco mas rítmicamente viendo como las caderas de ella van a su encuentro. Lleva la mano libre hasta el pubis de Hermione y lo acaricia.

-Oh santa mierda- dice entre dientes. Satisfecho por la reacción lleva el índice hasta el clítoris excitado y lo acaricia con movimientos circulares.

-Eres… Mas hermosa... Cuando estas excitada- murmura sin aire. Siente el corazón en la garganta, los pulmones a punto de explotar y la corriente de placer atravesar su cuerpo. Da unas embestidas feroces y luego se viene con un grito potente al mismo tiempo que Hermione arquea la espalda y alza las caderas recibiendo su propia descarga de placer.

-¿Que horas serán?- Hermione estira sus brazos sobre la cabeza y da un bostezo. Se pega más al pecho de Harry y esconde su rostro.

-Creo qué más de las una. ¿Cansada?- pregunta llevando una mano hasta los cabellos enmarañados que le esconden el rostro y siente su respiración golpear contra su pecho.

-Un poco ¡Dame aire Harry!- comenta divertida. Se separa y toma su misma posición apoyando la cabeza en la mano mientras se acuesta de lado. Ahora están frente a frente, descansando luego de haber tenido sexo en el piso de la biblioteca en el pasillo de "literatura e historia Muggle"

-Yo solo preguntaba- lleva su nariz hasta la de ella y las juntas en una caricia- te queda bien este nuevo look.

-¿El de "niña-buena-que-tiene-sexo-con-su-mejor-amigo-que-tiene-novia-y-que-hace-unas-semanas-ella-también-tenia"?

-Muy graciosa. En primer lugar no tengo novia. Nunca ha existido un verdadero "Ginny y Harry"

-Tampoco un "Hermione y Harry"- rebate ella.

-Ahora si. Y dos- dice restando importancia a lo dicho por ella- me has convencido que no eres una niña buena. Eres una niña muy, pero muy mala. Y si, ese look de "Niña-mala-y-salvaje-que-ha-tenido-sexo-delisioso-con-su-mejor-amigo" te va de lujo.

-Gracias- dice orgullosa- por lo de niña mala, me alegra haber cambiado tu concepto sobre mi.

-Mi niña mala, mía- le acaricia el arco de las caderas amorosamente.

-¿Desde cuando tan posesivo?- pregunta tierna y juguetona.

-¿Contigo?- alza una ceja y recibiendo un asentimiento de cabeza de ella- Contigo siempre- recibe un beso de agradecimiento.

-Hablando de niña buena ¿Me dirás porque me llamas así?- Harry niega y de un movimiento veloz Hermione lo tiene con la espalda contra el piso sujetándole las manos a la altura de la cabeza sentada sobre su estomago- Habla tramposo.

-Si estas así no creo poder concentrarme- Hermione lo ve mal y luego le da otro rápido beso y se levanta. Toma su albornoz verde y cubre un poco su cuerpo- como si no te conociera ya- se burla Harry que se sienta de frente a ella.

-¡Habla!

-Ok, que mal humor. Pues por el hecho de terminar con Ron luego de ver como te besaba en la cámara de los secretos. Parecía que todo iría bien entre ustedes y de repente me entero que lo dejas porque no es lo que pensabas.

-Y según tu ¿Qué es lo que yo esperaba?

-No lo se, me imagino que Ron es muy aventado y algunas veces imprudente en sus acciones

Hermione rompe en carcajadas, tenia razón, todos están pensando equivocadamente.

-¿Qué?

-Es lo contrario a lo que piensas. No se como se veía ese beso desde afuera pero te aseguro que de maravilloso y apasionado no tenia nada. Además ¿No te e demostrado que la aventada e imprudente soy yo?

Mientras Hermione sigue riendo Harry esta en silencio ceñudo, luego de un momento se une a las carcajadas de ella.

-Eso lo se hasta ahora así que no me puedes juzgar- se defiende.

-Será mejor que nos vallamos a dormir sino mañana no nos levantamos- Harry pareció recordar algo y se lanza contra ella llevándola a terminar en el piso- Harry- se queja.

-¡Feliz cumpleaños Hermione!- dice antes de besarla. Ella se sorprende por haber olvidado que era la madrugada de su cumpleaños y recibe feliz su primera felicitación- Ven te quiero dar un regalo que se me acaba de ocurrir.

-Harry aunque me haya gustado… ¡Y mucho!- Harry le sonríe orgulloso- creo qué por hoy es suficiente- La mira mientras se coloca el pantalón de un brinco.

-No hablo de esto, vamos vístete.

Ella obedece intrigada y se apresura a ponerse su pijama y trata de acomodar su cabello. Harry la lleva por los pasillos oscuros hasta el tercer piso.

-Se supone que e comprado algo para ti pero esto es una regalo extra ya que tú me has dado una genial fiesta- dice burlón ganándose un golpe en el hombro.

-El espejo de Oesed- exclama ella al reconocer el marco del viejo espejo- pensé que no querías saberlo.

-Antes no. Tenia miedo, ahora te tengo a ti para afrontarlos- ella se cuelga de su cuello y lo besa. Harry camina hasta tomar la tela que lo cubre y dando un fuerte suspiro tira de ella dejándola caer. Regresa y se para junto a Hermione sorprendido de ver lo que ve y a la vez satisfecho.

-Harry creo qué el espejo esta mal- se sorprende y la mira interrogante.

-¿Porque? ¿Qué vez?

-A nosotros- Harry sonríe, se coloca detrás de ella y la cubre con los brazos atrayéndola hacia él, apoya la quijada en el hombro y le habla suave al oído.

-Yo veo lo mismo- siente como ella se pone rígida con su contacto e inicia a mover el trasero contra sus caderas.

-Entonces esta arruinado definitivamente- dice complacida de sentir esa burbuja iniciar a formarse nuevamente en su vientre.

-Y yo que pensé que eras mas lista que yo- la ve enojarse- no lo entiendes. El deseo mas profundo de tu corazón se refleja en ese espejo.

Hermione termina de entender las palabras y sonríe tontamente.

-Vamos a dormir, mañana por la noche te daré otro regalo de cumpleaños privado.

-Esto no es justo, yo estaba tranquila y tú me provocas. ¡Ahora cumple!- amenaza.

-La espera es más excitante. Vamos a la cama, no a la misma claro esta- Ella regañadientes lo sigue. Sabiendo que el espejo no esta para nada dañado. Harry le ha hecho experimentar nuevos horizontes y puede que el modo de llegar hasta donde han llegado es raro, pero no le importa, ella seguirá siendo una niña mala para que el se comporte bien con ella.