Waaa! no quiero morir queridas lectoras, por favor, perdonenme, entre a la secundaria y me es dificil acostumbrarme a los montones de tarea, prometo que actalizare mas seguido, bueno aqui les traigo el capi, se cuidan y nos vemos el... fin de semana, ojala.

-Bibis.


Amy Teffeney.

-A... A... Amy... no llores -me decia Edward.

-¡¿Como rayos quieres que no llore?! -la voz se me quebro en la ultima frase- Solo quiero regresar a casa.

-Crei que para ahora, tendrias todo el maquillaje corrido, pero parece que no -le di un zape.

-No uso maquillaje menso.

-Eso explica todo -los dos reimos- puedo regresarte a tu casa...-alze la cabeza instantaneamente.

-¿Si? -dije con un brillo de esperanza.

-Si, pero... no creo que me vuelvas a ver... ni yo a ti.

-Oh -baje la cabeza, no se porque me importaba tanto.

-Yo... Supongo que... si, me gustaria volver -asenti.

-Entonces vamos -me tomo de la mano- señorita -rei.

-Edward, te quiero pedir un favor... -recapacite sobre lo que le pediria.

-¿Si?

-¿Te puedes quedar conmigo?, se que volvere al libro, hasta que eso pase, quiero que te quedes en el mundo real, conmigo -dije apenada.

-Amy... yo... no creo que... esta bien.... -se rindio- me quedare contigo.

Sonrei. Caminamos por una pradera enorme, con pinos alzandose a nuestro alrededor, el crepusculo brillaba en el horizonte y musgo por todas partes.

-¿Sabes?, eres muy deportista -me dijo Edward despues de varias horas de estar caminando.

-No, solo tengo motivacion, aunque tu podrias llevarme -me rei.

-¿Tienes mascotas? -me pregunto cambiando de tema.

-Si... dos perros.

-¿Cuales son sus nombres? -descendiamos por la colina.

-Bubulubu y Muffin.

-¿Bubulubu? -se rio- vaya nombre para un perro.

-Si, bueno, me parecio mas original que Snoopy.

-Un clasico -nego con la cabeza- bien, llegamos.

Ahi, enfrente de mi, habia una puerta enmedio de la nada, con una enorme espiral roja y blanca, como un caramelo. La perilla era de plata y un poco clasica tambien.

-¿Vendras conmigo? -le pregunte.

-Tenlo por seguro -me dijo y abrio la puerta. Me mordi el labio.

-Tu primero... para estar segura.

-Esta bien -atravezo la puerta.

Luego fui yo. En realidad no se sentia nada del otro mundo, solo te setias mareada y segundos despues.

-¿Esto es mi ropero? -pregunte- ¡Genial! ¡Ahora tambien controlas Narnia! -rodo los ojos- Por eso digo que eres David Cullenario, o... Eduardo Copperfield.

(N/A: David Copperfield es un mago famoso P=)

-Amy, ¿Te he dicho que eres bipolar?

-Tu no, los demas si.

-Pues, lo eres.

Reimos y el se acosto en mi cama.

-Espera... ¿Que pasa con mi madre? -pregunte.

-Ah, solo disculpate, y inventale una excusa, yo me quedare aqui viendo una pelicula.

-Muy propio de un vampiro -dije con sarcasmo y sali de la habitacion- ¿Mama?

-¡¿Amy?! -parecio dudar y me abrazo- ¡¿Donde rayos te habias metido?!

-Oh mama, fue, absoluta y completamente... ¡Genial!, fui con unos hippies y me enseñaron a cultivar marihuana, ¡Fume! ¿Puedes creerlo?, luego aposte treinta dolares en un casino barato y ¡trataron de violarme! -mi madre tenia los ojos bien abiertos- Pero llego Dard Bader y me salvo -mi madre solto un suspiro de alivio.

-Ah vaya, era broma.

-Si, es solo para recordarte que hay peores cosas que mi boleta de calificaciones que se encuentra en el cajos superior izquierdo de tu tocador -agarre una galleta y me subi corriendo, ignorando sus gritos.

-¿Que fue todo eso? -pregunto Edward cuando entre y cerre la puerta detras de mi.

-Pues, no le iba a decir que un loco millonario vampiro me llevo a mi libro favorito.

-Buen punto -coincidio.

-Ademas, lo necesitaba, reprobe matematicas -rei.

-Yo te puedo ayudar.

-Si nos quedamos lo suficiente -le recorde.

-Tienes razon.

-¿Que ves? -me tumbe en la cama a su lado.

-Me parece que... Crepusculo, mi historia.

-Ah, pero si ya la conoces.

-Si, pero cambian la historia -hizo una mueca.

-Si, es decir, lo tenian que adaptar al filme.

-Tienes sueño.

-No -debati.

-Si.

-No.

-Que si.

-Esta bien -bufe.

-Duerme y mañana me presumes.

-¿Como supiste?

-No por nada leo mentes -rei.

-Buen punto -repeti lo que me habia dicho.

-Anda, duerme -me paso el brazo por los hombros y me acomode en el hueco de su hombro.

-Buenas noches -le dije.

-Buenas noches, Amy -empezo a cantar una tonada que no pude reconocer, no era la nana de Bella.

Sonaba mas como algo nuevo.

El principio, de una nueva historia.


¡Termine! Perdon fue de lo unico que me dio tiempo en una hora, les prometo que mañana les traigo otro capi, se los juro, Edward de la vida real... le esta pasando algo con Amy.. pero el Edward de nuestra historia, sigue con Bella, no se preocupen, con lo del libro.. estoy pensando que volvera en uno o dos capitulos mas, ¿Que piensan?, bueno, se cuidan.

¿Reviews?