Disclaimer: los personajes aquí mencionados no son de mi propiedad, todos son obra de Akira Toriyama.


– ¿Qué sucede Videl? –dijo este arrodillándose para poder sostenerla.

– Gohan… mi padre… mi padre se encuentra en peligro.

– ¿Qué? –contestó un confundido Gohan.

– Por favor Gohan –dijo está tocando su cabeza– ¡lo van a matar!

– ¿Y sabes donde se encuentra?

– En el callejón #3495, Departamento A22.

Gohan la tomo en brazos y la dejo sentada en el pórtico de su casa.

– Por favor espérame acá, no te muevas, yo iré a buscarlo.

Sin esperar la respuesta de ella emprendió vuelo en búsqueda de Mister Satan, la ojiazul solo se quedó observándolo como desaparecía en el cielo mientras aún mantenía puesta una mano en su cabeza producto de la fuerte jaqueca que había tenido.

No le importaba lo fresco que se había vuelto la noche, ni tampoco la humedad del lugar en el cual se encontraba sentada, solo esperaba que Gohan pudiera encontrar sano y salvo a su padre.

Rogaba a Kami porque fuera así, no era que dudara de Gohan, al contrario, pero sin embargo nunca se podía saber lo que podía ocurrir.

Los minutos fueron avanzando haciendo que Videl cada vez se impacientara más y más, la fuerte briza hacía que esta se estremeciera y la única solución que tenía para mantener el calor de su cuerpo era frotarse con sus manos los brazos.

Ya había pasado aproximadamente veinte minutos y aún no tenía ninguna noticia al respecto, quizás fue una falsa alarma pensaba pero al segundo se contestaba a su propio pensamiento, ella estaba segura que no era una falsa alarma, lo único que podía hacer era tratar de calmarse.

Cuando ya no tuvo más paciencia y estaba comenzando a pararse para emprender vuelo pudo sentir la presencia de Gohan, estaba cerca, hizo que por un momento se calmara pero al percatarse que solo podía sentir un ki y no el de su padre los nervios volvieron apoderarse de ella.

Con impaciencia sin dejar de golpear el suelo con su pie se quedó pegada mirando al cielo hasta que lo pudo visualizar acercase. Una vez que este llego a donde estaba pudo darse cuenta que no estaba equivocada, el venía solo y sin su padre.

– Videl lo siento tuve que llevarlo al hospital – dijo en modo de excusa era evidente que la chica lo primero que preguntaría es porque no venía con él- por suerte llegue a tiempo.

– Él… él… ¿está bien?

– Bueno dentro de todo si, ven sube a mi espalda para que podamos saber más.

El chico la cargo sobre su espalda y una vez que la ojiazul estuvo bien sujetada a su cuello emprendió vuelo hacia el hospital.

– Doctor por favor dígame ¿cómo se encuentra? –preguntó afligida hacia el doctor que venía recién saliendo de la sala de cuidados intensivos.

– Bueno aparte de todos los golpes en distintas áreas de su cuerpo y sin mencionar que pudimos parar con una hemorragia gastrointestinal además de varios golpes con armas punzantes, se podría decir que está estable. Pero como estamos hablando de Mr Satan esto no debe ser absolutamente nada, ya se recuperara.

Videl suspiró de alivió puesto que no fue tan grave como pensaba, tan solo le tomaría unos días para volver a la normalidad.

Miro hacia atrás y vio a Gohan sentado este enseguida levanto su cabeza para encontrarse con su mirada y dedicarle una sonrisa, la chica solo pudo responder se acercó a él y se sentó a su lado.

– Me acaba de decir el doctor que no es nada grave, se recuperara rápidamente.

– ¿Qué más se puede esperar del gran Mr Satan no crees? –dijo de manera simpática.

– Me parece que estás cansado, deberías volver a casa. Yo estaré bien.

– Ni loco, me quedaré aquí contigo para acompañarte un rato o si no te aburrirás un montón.

– En ese caso, deberías llamar a casa para avisar ¿no crees? Tu madre debe estar preocupadísima.

– Tienes mucha razón lo había olvidado por completo, iré por un teléfono público para llamar. De vuelta te puedo traer algo, ¿deseas un café?

– Si por favor –dijo sonriéndole.

– Está bien, no me tardaré.

La chica lo siguió con su mirada hasta verlo desaparecer de la sala, meneaba la cabeza de un lado a otro sin poder quitar la sonrisa de su rostro, como podía ser tan despistado como para olvidar que desde su mismo reloj podía realizar una video llamada, bueno quizás quería estirar un poco las piernas después de haber estado tanto tiempo en asiento esperando a que un doctor saliera de la sala de cuidados intensivos.

Saco su ipod y comenzó a revisar las redes informáticas, lo que más temía es que esto se filtrara a la prensa, menos mal que aún no aparecía nada. Era un alivio para ella ya que así evitaría el estar prácticamente arrancado de los periodistas hostigosos tratando de sacar alguna información acerca de su padre.

Se puso un auricular y comenzó a buscar una buena canción para relajarse, miró nuevamente el ipod para asegurarse de que hora era, no podía creer que eran las 1:45.

Llegó Gohan con dos cafés y se sentó a su lado, la saco de sus pensamientos.

– Gracias.

– ¿Por qué? ¿Qué hice?

– Nada tonto –sonrió– es solo que… gracias por acompañarme.

– Ah… me estaba empezando a preguntar si es que había hecho algo malo.

Videl le ofreció su otro auricular libre, este enseguida lo coloco en su oreja.

– Me relaja.

– Mañana tenemos un día bastante pesado.

– Si, trabajo de historia y más exposición oral en inglés, que pesado Videl.

– Tonto –le pego un codazo en sus costillas– te olvidas de tener que lidiar con Ireza.

– Vaya se me había ido –poso una mano en su rostro– entonces será un día de locos.

Las horas ya habían avanzado y una vez que le dijeron a Videl que su padre se encontraba en perfectas condiciones tan así que sería trasladado a una sala individual de reposo le comento a Gohan que ya era hora de volver a casa puesto que en un par de horas tendrían nuevamente clases.

Caminó hacia su casa cuando ya eran cerca de las 6:56 para tomar un baño y comer algo para luego ir la Orange High School.

Ya había preparado su mochila, guardo sus materiales y por supuesto tomo el regalo de Ireza no podía olvidarlo.

- Buenos días chicos –dijo sentándose al lado izquiero del rubio Sharpner.

- Buenos días de que hablas –le dijo Iresa con sus ojos bien abiertos- ¿Cómo está tu papá? ¿Se encuentra bien?

¿Tú como tomaste la noticia?

Ella supuso en seguida que ya se habían enterado los medios respecto a lo sucedido con su padre.

- Él está bien no hay de qué preocuparse. A todo esto, feliz cumpleaños Iresa. –dijo entregándole su bolsa en donde venía el regalo.

- ¡Ay amiga gracias! –la abrazo tanto que en cualquier momento podría haberla asfixiado.

Bien había funcionado su táctica de entregarle el regalo poder distraerla, lo que menos quería era dar explicaciones o contar que había sucedido, después de pasar casi toda la noche sin dormir lo único que quería es que se terminará luego el día para así poder marcharse a descansar un rato.

- Hey! ¿Pero qué es eso? – dijo Videl mirando confundida lo que estaba escrito en el pizarrón.

- Ni me preguntes… - le contestó su rubio compañero. – aunque me parece extraño, tu nunca tienes problemas en temas de estudios, lo que es a mí no hay caso con ellos. – se apoyó en el respaldo de la silla con sus dos manos tras la nuca- yo creo que tanta junta con ese Gohan te está afectando un poco.

Videl guardo silencio ante tal comentario de su compañero, aunque no pudo evitar sonrojarse, ni siquiera sabía porque le dijo eso, ¿a lo mejor los vio el día de ayer en el centro comercial?

En ese momento un ruido ensordecedor se escuchó en la sala, a más de uno logro despertar ya que con lo aburrida que estaba la clase muchos habían tomado esa opción.

- Son Gohan ¿estas son horas de llegar? – le regaño el profesor.

- Lo siento es que tuve problemas camino a la…

- ¡No me interesa! por favor espere afuera si no se da cuenta en cinco minutos van a tocar para el recreo, por favor retírese. – trato de decirlo de manera tranquila pero se notaba que ya estaba a punto de salirse de sus cacillas- Como veo que TODOS tomaron atención a la materia recién pasada quiero para la próxima semana un ensayo de dos planas tamaño carta escrito a mano acerca de la clase de hoy, pueden salir.

- Lo que nos faltaba –pensó- un profesor con mal humor desquitándose con sus alumnos.

Se paró del banco y una vez que tomó sus cuadernos caminó rumbo hacia la salida, notó que Sharpner le hablaba pero ni se inmutó ante eso, la verdad lo que menos quería era hablar con él.

Solo quería salir, quería verlo, ¿QUE? ¿Qué acabo de decir? ¡No Videl que estás pensando!

- Hola Videl – hizo una mueca simpática y sus ojos se entrecerraron.

- Hola ¿qué tal estás? ¿Por qué llegaste tarde?

Camine hacía el bebedero que quedaba a la vuelta del pasillo, este tan solo me siguió.

- Bien, digamos que vivo demasiado lejos de Ciudad Satan .

- Bastante lejos diría yo –rió– ¿Algún problema en casa?

- No, no, ninguno. Mis papás entendieron por qué había llegado tan tarde, te mandaron muchos saludos y están muy contentos de que no le haya pasado nada a Mister Satan.

- Gracias.

Llegue al bebedero y tome un poco de agua, la necesitaba, estuve toda la clase con una sed enorme pero preferí no pedir permiso al profesor para salir al baño porque ya me había dado cuenta de que si lo hacía lo más probable es que su respuesta haya sido un no rotundo.

– ¿Cómo estuvo la clase?

– Terrible Gohan, no entendí absolutamente nada, además andaba algo malhumorado.

– Créeme que lo noté –rio ante ese comentario.

– Les dije que el viernes irías a casa.

– ¿De verdad? – dijo entusiasmada.

– ¿No vas a ir? – hizo una mueca.

Por favor no me mires así.

– Pero si te lo prometí y las promesas no se rompen, además quiero ir.

– ¡Ah ya! muy bien.

– ¿Qué vienes con "muy bien" acá? eh! –dijo pegándole un pequeño empujón.

– Ya, ya. Es suficiente – trato de ponerse serio pero volvió a reír – Vamos a clases mejor, tocaron como hace cinco minutos.

¿Pero cómo? estaba tan concentrada en la conversación que no tomó atención a nada más. Sin más que decir solo asintió, era verdad, en los corredores no quedaba casi prácticamente nadie.

Solo ruego que la profesora de historia no haya despertado de mal humor como el anterior y nos regañe por la tardanza.


Lamento tanto el haberme demorado tanto en actualizar pero si les contara seguramente no me creerían, lo bueno que puedo decirles para las pocas lectoras es que me adelante con varios capítulos para no tener que estarlas haciendo esperar meses como lo hice.

Espero seguir contando con su apoyo y cualquier opinión o lo que sea será bien recibido. Sayonara!