Le hacía falta más explicación, pero como fue reto no pude extenderlo ahora. No se si esto se puede pero yo le hice epilogo.
Epilogo
La reunión fue rápida, pero no por eso intensa, los lideres –que los más eran sobrevivientes integrantes de la Orden del Fénix– discutían la estrategia a seguir, Harry esperó un poco, pero antes de que eso se extendiera, dijo tajante.
–Voldemort está muerto y solo son magos como nosotros, no hay ninguno que sea tan fuerte como su señor. Lo que los hace fuertes es el numero y el miedo que nos han hecho sentir, pero eso ya no puede detenernos, no podemos seguir viviendo como parias, mientras ellos se dan la gran vida; torturando y matando a placer.
–No somos suficientes Harry... –dijo Sturgis Podmore.
–¡¿Hasta cuando nos seguiremos escondiendo?!
Gritó descontrolado Harry haciendo que una ola de magia cubriera la cueva donde la reunión se celebraba. Todos los presentes vieron al moreno con asombro. Estando tanto tiempo herido olvidaron que ese chico que ahora contaba con diecinueve años, había acabado con el mago oscuro mas poderoso de ese tiempo, sin embargo como bien dijo este el miedo les había nublado los sentido y anestesiado el valor. Los gemelos Weasley se unieron al moreno colocándose a su lado.
–Gracias a Harry nosotros estamos vivos...
–Pero no podemos conformarnos con esta vida escondiéndonos y mucho menos queremos eso para las nuevas generaciones...
–Y uno de los niños que es nuestro futuro está en peligro no podemos dejarlo...
–Y si esa razón no es suficiente considérenlo como un retribución al espía que salvó a Fred de ser ejecutado.
A esos dos, los otros pelirrojos se les unieron, Percy no se pudo salvar y por eso mismo su familia no permitiría que la familia de Harry se perdiera. Lo demás fue organizar el ataque en el que las defensas sería neutralizadas por Bill y Charly este último con un Dragón como cabalgadura. Harry tomó su varita con la mano izquierda esperando que su entrenamiento para adaptarse al cambio surtiera efecto, pero se juraba que acabarían con todos esos advenedizos que se habían aprovechado de lo heridos que habían quedado los del bando de la luz en la guerra con su Lord y atacaron a las familias de estos haciéndose del poder.
Algunos gigantes se unían a la avanzada guiados por Hagrid. Los inseparables amigos de Harry iban codo a codo con este. El aura del héroe se veía altiva y enardecida, vivió en una ilusión pensando en que Draco y su bebé estaban bien, más la realidad lo golpeó con esa visita de Noni –el elfo de la mansión Malfoy– que les pedía un hechizo para retirar las cadenas mágicas y hechizos de rastreo de sus amos.
La llegada al cuartel de los mortifagos fue tan rápido como se pudo, pues debían tomar desprevenidos a estos a pesar de que los gigantes no pasaban desapercibidos, las defensas de la antigua mansión fueron rotas y las puerta hechas trizas con Reductos. Los mortifagos de guardia fueron pasados cual si fuesen escombros de la misma entrada. El enfrentamiento no se hizo esperar y los hechizos eran lanzados por ambos bandos, los licántropos se lanzaban en contra de la resistencia y hubiese sido una fuerza poderosa de los mortifagos si no hubiesen sido detenidos por los gigantes. Harry vio entre los de túnicas negras a Rabastan y sin titubear, lanzó un Sectusempra que dejó al esposo de Bella convertido en una masa sanguinolenta.
Los elfos sintieron la magia que venía de un ataque y quisieron ver si habían alguien que pudiese ayudarles con su amos, por lo que ambos salieron en busca de ayuda –no sin antes colocar una barrera que protegiera a sus amos–, no avanzaron ni unos pasos fuera de las escaleras cuando una risa maniática les llenó de pavor.
–¡Maldita basura!
Gritó la mujer pelinegra que les cerró el paso, un rayo verde salió disparado contra los elfos y estos supieron que su final había llegado, mas el rayo no los tocó, pues otro los había arrojado a un lado dejándolos inconscientes. Harry no encontró otro modo de salvar a las criaturas que esa, llegó hasta donde Bellatrix lo veía con furia homicida.
–Tú deberías estar muerto.
–No soy tan débil como... Tom. –se burló Harry.
La treta sirvió para que la mujer se descontrolara y atacara sin pensar. Bellatrix lanzó un Crucio contra el moreno que invocó un Protego y usó un Diffindo que la alcanzó la falda de la mujer y con eso una de su pantorrillas. Más eso no detuvo a la mortifaga que siguió atacando sin dar ni pedir cuartel, sin embargo Bellatrix conforme pasó el tiempo supo por que ese maldito mestizo había acabado con su señor, mientras ella ya tenía signos de cansancio, los hechizos de Potter iban aumentando en fuerza, por eso cuando trastrabillo tras evitar un Expulso y vio la luz verde que se acercaba, no sintió asombró alguno.
Harry no perdió el tiempo en revisar el cadáver de la mujer y en cambio bajó cojeando las escaleras que guiaban a la cripta familiar de los Malfoy y agradeció su premura, pues evitó una desgracia. En cuanto sintió a sus dos rubios seguros entre sus brazos lanzó un Patronus para avisar a los otros que los había encontrado. Ron recibió la noticia por el ciervo, este junto con los otros rebeldes estaban en las mazmorras buscando sobrevivientes.
Harry cargó a su hijo al que aún veía embelesado y este a su vez también lo miraba:
–¿Tú papá Hady?
El moreno sintió su corazón y alma llenarse de amor y orgullo.
–Si mi niño soy tu padre.
Draco aún seguía con fiebre, pero no deseaba perderse ese encuentro por tanto tiempo esperado. Samy apareció y se inclinó respetuoso ante Harry:
–¿Ya podemos mover al amo Draco?
–Si por favor. –dijo el moreno que con su brazo hábil cargaba a su hijo.
El elfo levitó con cuidado al rubio y subió por las escaleras seguido por Harry. Llegaron a la casa. Al entrar en la mansión el moreno sintió el cuerpo de su hijo temblar entre sus brazos y con cariño lo calmó:
–Está bien mi niño nadie te hará daño, yo los cuidare a ustedes dos.
Las manitas se aferraron a la ropa del mayor y el de ojos verdes sintió como Duhr escondía la cabecita en su cuello. Los rebeldes se agruparon y juntaron a sus heridos y se dispusieron a regresar a su hogar, ahí los sanadores se pusieron a trabajar de inmediato. Hermione fue la encargada de atender a Draco, fueron horas en las que Harry sostuvo a su hijo para que este se sintiera seguro y confiado de hablar o siquiera ver a su alrededor, pero lo raro fue que ni las caras graciosas o bromas de los gemelos pudieron hacer que el pequeño sonriera. Cuando la castaña salió de detrás de las cortinas –que la separaba de la familia Weasley y Harry– este se levantó de inmediato y caminó hasta ella que con una mano lo detuvo:
–Está fuera de peligro, solo debe tomar algunas pociones. Está dormido.
–Gracias a Merlín. –dijo el moreno y se dirigió a Duhr– Papá está bien.
–¿Shi? –preguntó el pequeño aún desconfiado.
–Por supuesto. –confirmó Harry con una gran sonrisa.
El niño suspiró aliviado y como si solo esperase eso, se acomodó en los brazos del moreno y durmió. Molly se acercó y le pidió el bebé a Harry más este negó:
–Está bien creo que dormiré con él, no puedo dejarlo solo si despierte y no nos ve, seguro que se asustara y como vio no se le da bien eso de convivir con las personas.
La mujer asintió y no insistió. Harry caminó hasta donde el rubio mayor dormía e invocando un catre, se acomodó con su hijo y se quedó dormido.
Horas más tarde una conversación lo trajo del mundo de los sueños, pero no abrió los ojos.
–¿No iremo con lo malosh?
–No amor, ya no regresaremos, ahora nos quedaremos con tu padre ¿No te gusta?
–Shi, dio que cuida a notosh dosh.
–Seguro que si, él nos protegerá.
Draco recibió al niño que lo abrazó y luego dijo como si nada:
–¿Potter piensas seguir espiando nuestra conversación?
Harry se levantó y estiró el brazo. Draco más consciente miró al gryffindor y preguntó:
–¿Que pasa con tu brazo derecho?
–Digamos que es el pago por derrotar a Voldemort, con los escasos instrumentos los sanadores que tenemos hicieron lo que pudieron, espero que regresando San Mungo puedan hacer algo por el.
–Hay muchas cosas que perdimos, pero que podremos recuperar otras... no... Mi madre... ella murió protegiéndome cuando ellos querían sacarme a Duhr.
–Lo siento Draco.
Un incomodo silencio se extendió más Harry lo alejó al preguntar:
–¿Que significa Duhr?
–¡Yo!
Dijo el niño muy orgulloso. Harry acarició las hebras doradas y las besó. Draco sonrió y tomando la mano de Harry dijo:
–Es el nombre de una constelación de Leo y proviene del árabe Al thahr al Asad que significa... –el rubio cortó la frase y besando la mano herida del moreno concluyó.– La espalda del León... Cuando escuche lo de tu muerte, me dije que antes de irte dejaste algo para recordarte... y ese es Duhr.
Los pares de ojos esmeralda se miraron y por fin Harry pudo ver la sonrisa de su pequeño.
A los tres días Duhr ya se paseaba a lado de sus padres sin que pidiera que lo alzaran cada que alguien se le acercaba y eso era un gran avance. Las cosas en el mundo mágico poco a poco se iban restableciendo y con eso las familias regresaban a sus hogares y reconstruirlos con esperanza de un futuro sin amenazas. Harry y Draco optaron por buscar una casa, pues la Mansión Malfoy quedó destruida. Draco recuperó todos su recuerdos y los llevó a Gringotts que quedó en pie gracias a la defensa férrea de los duendes a la invasión y rapiña de los mortifagos.
Hogwarts debía ser limpiada y reparada y para eso Harry y Draco fueron voluntarios, en cuanto el moreno fue dado de alta. Duhr corría por los pasillos del colegió siendo acompañado por Fang en lo que sus padres ayudaban en la reparación del castillo.
La pareja terminaría sus estudios y en agradecimiento de sus servicios en la guerra, los dejarían tener al niño en el colegio en lo que ellos se graduaban. El futuro no estaba escrito, pero parecía prometedor, cuando el pequeño de cabello platino y ojos esmeralda actuaba como un niño sin preocupaciones.
Fin.
