NOTA: Nuevo capítulo...
Estos días empecé atareado pero 3 meses de descanso me ayudaron mucho a planear nuevos capítulos que surgieron al leer mis viejos oneshots... (Fue como un "falta una continuación")
Así que aquí está una nueva entrega en lo que trabajo en el nuevo capítulo de mi fic actual...
Sin más que escribir, les dejo leer... (Y disfrutar, amantes de la perversión, XD)
Más allá de lo esperado
Un nuevo día daba comienzo en el Merry Go y en el camarote de la única mujer a bordo, un rayo de luz que se filtraba en la ventana le daba directamente en su rostro, despertándola…
- ¡Que bien dormí! - exclamó Nami estirándose como si de un gato se tratara, hasta que recordaba quien había sido su compañía la noche anterior -Luffy, despierta- le llamó solamente para darse cuenta que estaba sola en la cama…
- ¿Se habrá ido en la noche? - se preguntó Nami trayendo a su mente todo lo que había sucedido en la oscuridad de la habitación - ¿o habrá sido un sueño? - se cuestionó ruborizada por el beso que se había dado con Luffy…
Dejando de lado esos pensamientos, Nami se levantaba para tomar un baño y después desayunar junto a sus nakamas ya que aún debían navegar hacia el Grand Line…
- ¡Luffy, después del desayuno, vamos a practicar con los cañones! - exclamó Usopp atrayendo la atención de Nami que llegaba a la cubierta para observar como el joven de goma sonreía como si la noche anterior nada hubiese ocurrido…
- ¡Nami! - exclamó Luffy sonriendo al verla - ¿Falta mucho para el Grand Line? - le preguntó viendo fijamente el rostro de su navegante -Aun falta, se nota que no eres paciente- le contestó alejándose un poco ya que las imágenes de lo que había hecho con su capitán rondaban en la mente de la pelinaranja…
-Bueno, mientras tenga a la mejor navegante del mundo podremos llegar, shishishishi- habló Luffy ruborizando a Nami que giraba su rostro evitando mirarlo -No exageres, no es para tanto- le dijo escuchando como Sanji los llamaba para desayunar…
- "¿En verdad lo sabe disimular o simplemente lo soñé?"-pensó Nami caminando hacia la cocina siendo recibida por Sanji que servía comida - ¡Mi dulce Nami-swaaaaan! - exclamó el cocinero con sus ojos en forma de corazones…
-Como fastidias, ero-cook- murmuró Zoro abriendo los ojos al escuchar al cocinero - ¡Sanji, comida! - exclamó Luffy sentándose y recibiendo un plato con carne -Veo que al menos el castigo te ayudó, aquí tienes- habló Sanji terminando de servir para sentarse junto a sus nakamas y desayunar…
-En tres días estaremos cerca de la Reverse Mountain para llegar al Grand Line- habló Nami bebiendo su taza de café provocando alegría en sus nakamas - ¡Qué bien! - exclamó Luffy que terminaba de devorar un pedazo de carne y sonreía para la pelinaranja…
- ¡Vamos a practicar la puntería Luffy! - exclamó Usopp saliendo de la cocina acompañado de su capitán mientras Sanji limpiaba la mesa, Zoro bostezaba dirigiéndose a entrenar y Nami decidía tomar el sol en la cubierta…
Luciendo un bikini color rojo, Nami se acostaba en una silla de playa, mirando como Luffy y Usopp se entretenían destruyendo rocas con los cañones del Merry…
Sintiendo que alguien los miraba, Luffy volteaba dejando momentáneamente su turno para disparar hallando con la mirada a Nami que usaba unas gafas oscuras asoleándose…
En ese instante, Luffy miraba fijamente el cuerpo de Nami trayéndole a la mente todo lo que habían hecho en su camarote, de manera que el azabache empezaba a experimentar como cierta parte de su cuerpo se alargaba en un mal momento…
- ¡Luffy! - lo llamó Usopp alertándolo - ¿No vas a disparar? - le preguntó observando como el azabache se sentaba en la cubierta - ¿Por qué te sientas? - lo cuestionaba atrayendo la atención de Nami que bajaba un poco sus gafas para ver que sucedía…
-Ya me aburrí Usopp, voy a meditar- habló Luffy con su pésima manera de mentir - ¿Sabes que eres muy malo mintiendo? - le dijo el tirador en tanto Nami miraba atenta aquella escena para después levantarse e ir junto a sus nakamas…
-Ya dejen de jugar- habló Nami llegando a donde Luffy permanecía sentado -Usopp guarda el cañón- le ordenó recibiendo una mueca de desaprobación -Eres aburrida- habló el tirador tapándose la boca al instante al observar el aura de amenaza en la navegante…
- ¿Dijiste algo? - preguntó Nami con un tono frio - ¡Nada, ya lo guardo! - le respondió comenzando a empujar el cañón dejando solos a Luffy y a la pelinaranja…
-Eres aburrida, Nami- abucheó Luffy para después sudar frio al ver que Nami se agachaba -No eres el indicado para decirme algo después de que te salve, idiota- susurro viéndolo fijamente para después tocar la entrepierna del azabache…
- ¿Qué haces, Nami? - preguntó Luffy mostrándose agitado al sentir como su miembro era masajeado por la mano de su navegante -Ayer no te quejaste cuando lo toqué- le murmuró cerca del oído aumentando el rubor en el rostro del joven de goma…
-Tu dijiste que no lo contara- habló Luffy cediendo al contacto en tanto Nami alistaba su mano para entrar en los pantalones de su capitán - ¡Luffy! - lo llamó Zoro que se acercaba interrumpiendo todo, de manera que la pelinaranja se alejaba rápidamente yéndose a su camarote…
- ¿Qué sucede Zoro? - preguntó Luffy sintiendo como su miembro regresaba a la normalidad dándole la oportunidad de levantarse – Ayúdame a entrenar- le contestó así que, corriendo, el azabache se mantenía entretenido hasta la cena…
En su camarote, Nami caía acostada sintiendo que su corazón se le iba a salir del pecho - ¡¿Qué estaba pensando?!- exclamó al saber que por poco realizaría algo que pudo ser visto por sus demás nakamas…
- "¿En verdad quería ir más allá con Luffy?"-
Con ese pensamiento en su mente, Nami decidía tomar una siesta para calmarse ya que, por un instante, sus hormonas le ganaban a su lado racional…
Tres días después, Nami tenía la guardia del Merry así que permanecía en su camarote trazando un mapa cuando escuchó que tocaban la puerta…
- ¿Luffy? - preguntó mirándolo en la entrada - ¿Puedo pasar? - le cuestionó mientras la pelinaranja se lo permitía cerrando la puerta del cuarto con seguro…
- ¿Qué pasa? - preguntó Nami sentándose frente a su escritorio para seguir su labor - ¿Por qué únicamente a mí me pides que duerma a tu lado? - habló Luffy con una ligera sombra provocada por su sombrero que cubría su mirada….
- ¿Por qué preguntas? - habló Nami dejando momentáneamente su mapa - ¿Es por lo que sucedió aquella noche? - le cuestionó volteando para ver a Luffy que continuaba sentado sin hacer movimiento alguno…
- ¿Hubieras hecho lo mismo con los demás, si ellos fueran…
Con el rostro ladeado al recibir una cachetada, Luffy se percataba como su sombrero de paja salía volando a unos cuantos metros de la habitación -No puedo creer que digas eso- le contestó Nami con los ojos humedecidos -Sé qué hay personas que lo hacen por cachondeo, pero me duele que pienses que yo soy así- finalizó tomando el rostro de su capitán para que la mirara de frente…
-Esa noche ni entendiste que hicimos y ahora te es fácil juzgar- habló Nami deseando correr a Luffy del camarote -Fue la primera vez, pero algo dentro de mí me dijo que eso que hicimos era algo muy personal- finalmente dijo el azabache levantándose para tomar su sombrero de paja…
-Tal vez esa noche hice eso contigo porque…- habló Nami ruborizada observando hacia otro lado -Porque me gustas- murmuró sintiendo como un sombrero de paja le era colocado en su cabeza…
- ¿Eh? - se preguntó Nami levantando el ala frontal del sombrero -Perdóname, shishishishi- habló Luffy tratando de entender lo que había dicho su navegante…
Zanjado el asunto, Luffy entendía que debía irse, pero era detenido por Nami que sentía un momento ideal para aclarar ciertas emociones - ¿Quieres hacerlo de nuevo? - le preguntó delineando con sus dedos la boca de su capitán…
Sin comprenderlo, Luffy y Nami acercaban sus rostros arrojándose el aliento que surgía de sus labios -Solamente si tú quieres- le contestó recibiendo la respuesta en automático al ser besado y jalado por la pelinaranja hacia su cama…
-Espera Luffy, debo guardar las cosas de mi escritorio- murmuró Nami entre los besos abriendo los ojos al sentir una mano tocar su ropa interior - ¡Luffy! - exclamó ya que en esa ocasión ella vestía su mini falda amarilla y gracias a ello el joven de goma tenía fácil acceso a esa zona…
-Se siente suave y húmedo- habló Luffy que continuaba tocando -Si serás tonto- le dijo Nami dándose cuenta que el azabache le estaba provocando mucho placer a pesar de que aún había una prenda de por medio….
-Espera- habló Nami deteniéndolo ya que, si lo dejaba seguir, ella sabía que llegarían más allá de aquello que podría permitir -Déjame guardar tu sombrero- finalizó apurándose en guardar todo en tanto el joven de goma se acostaba por completo en la cama viendo hacia el techo…
Fue cuando sintió algo encima que Luffy alzó la mirada -Listo- susurro sensualmente Nami sentada sobre la entrepierna de su capitán para agacharse y besarlo profundamente dejándolo estático al principio, pero después correspondiendo el contacto…
- ¡Luffy! - gimió Nami al sentir como su trasero era tocado por las manos firmes de su capitán –"Y parecía ignorante de este tema"- pensó disfrutando –"¿O será su instinto?"- finalizó retomando la sesión de besos…
- ¿No vas a apagar la luz? - preguntó Luffy al recordar ese detalle en aquella ocasión -Esta vez será diferente- le respondió Nami agachándose -Y mucho más placentero- susurro cerca del oído del azabache que sentía como su entrepierna era masajeada por la mano de su navegante…
-Nami- susurro Luffy observando como su miembro crecía dentro de sus pantalones así que, aprovechando sus manos libres, tocaba los pechos de la pelinaranja - ¡Luffy! - gimió en respuesta volviendo a besarlo para su sorpresa…
-Quítate los pantalones- murmuró Nami retirando el chaleco rojo que Luffy traía puesto -está bien- obedeció mirando como la pelinaranja se desvestía quedando en ropa interior para subir a la cama junto a él…
-Antes de continuar- habló Nami colocándose encima de Luffy provocando una fricción entre sus sexos -Prométeme que no le contaras a nadie de esto y ni se te ocurra hacerlo con otras chicas- finalizó viéndolo fijamente -Si tu no lo haces con otros hombres yo te lo prometo- le respondió el joven de goma seguro de su promesa…
-Quiero que seas el único- habló Nami besándolo profundamente para liberar el miembro erecto de Luffy y empezar a masturbarlo -Te lo prometo- finalizó guiando sus manos para desabrochar su sujetador dejando libres sus pechos…
- ¿Qué ocurre Luffy? - preguntó Nami sensualmente al sentir como su sexo era golpeado con insistencia por el miembro de su capitán -Quiero tocarte, Nami- le respondió intentando explorar el sexo de la pelinaranja, estorbándole aquella prenda que lo cubría…
-Hagamos algo mejor- susurro Nami empezando a quitarse las bragas y regresando a su posición encima de Luffy que se percataba como su miembro erecto hacia contacto con los labios del sexo de su navegante –"Solamente esto, no tendremos sexo"- pensó la chica poniendo un límite a pesar del inmenso placer que experimentaba…
- ¿Qué tal se siente? - preguntó Nami moviéndose lentamente, logrando que Luffy reaccionara por instinto y se levantara comenzando a chupar uno de los pechos de la pelinaranja - ¡Espera, yo no dije que podías chuparlos! - le recriminó cediendo al placer que le provocaba que sus pezones fueran recorridos por la lengua del azabache…
- ¿Quieres que me detenga? - preguntó Luffy fascinado de lamer aquella zona -Solo no los chupes tan fuerte- alcanzó a murmurar Nami sin detener su cadera que seguía moviéndose rozando su sexo con el de su capitán -recuerda que son muy sensibles- finalizó acariciándole el cabello oscuro…
Inundados en esa experiencia, Nami besaba a Luffy empujándolo un poco para su sorpresa - ¿Qué sucede? - le preguntó viendo el rubor en el rostro de la pelinaranja -Veamos si aguantas esto- le contestó agachándose para llegar a la entrepierna del joven de goma...
- ¡Nami! - exclamó Luffy sintiendo como su pene era recorrido tímidamente por la lengua de su navegante que se concentraba en el glande empezando a chuparlo -Es la primera vez que lo hago, así que no te quejes- le susurro empezando a introducirlo en su boca hasta donde podía para lamerlo logrando un gemido en su capitán…
-Se siente muy bien, Nami- habló Luffy dejando caer su cabeza en la almohada de manera que, sonriendo al ver el semblante del azabache, la pelinaranja se daba más confianza para explorar aquel miembro, chupar los testículos y regresar a la zona de mayor placer en el joven de goma…
-Algo quiere salir- susurro Luffy entreabriendo un ojo por lo que escuchando eso, Nami aumentaba el movimiento hasta que su capitán finalmente se venía en una gran descarga que salpicaba un poco el rostro de la pelinaranja…
-Te corriste mucho- habló Nami levantándose para ver como el pene de Luffy continuaba erecto, listo para una segunda ronda -Para ser tu primera vez con una mujer…- en ese momento, la pelinaranja era interrumpida al ser acostada en la cama por el azabache…
- ¿Qué pasa Luffy? - preguntó Nami nerviosa al pensar que el instinto de su capitán haría que la tomase empezando la relación sexual - ¿Qué piensas hacer? - murmuró solamente para mirar que el azabache sonreía bajando…
Llegando a la zona intima de Nami, Luffy soplaba el ligero vello color naranja provocándole un suspiro a la chica - ¿Qué tanto miras Luffy? - le preguntó ruborizada ya que notaba que él veía con cierta fascinación…
- ¿Qué hago Nami? - preguntó sincero Luffy ya que era la primera ocasión que veía aquella zona y a diferencia de hace tres noches, ahora entendía lo sensible del cuerpo de la pelinaranja -Toca y masajea suavemente mis labios- le respondió tratando de enseñarle, aunque el joven de goma haría algo distinto siguiendo su lógica masajeando los labios de la boca de ella…
- ¡No esa parte idiota! - exclamó Nami con dientes afilados -Esta parte de mi vagina se llama así- murmuró señalando para que así Luffy le entendiera -Ya veo Nami, shishishishi- le respondió ahora sí concentrándose en el sexo de la pelinaranja…
- ¿Sientes ese pequeño bulto? - preguntó Nami tocándose -si frotas se siente muy bien- continuó ansiosa esperando que Luffy usara sus dedos, recibiendo algo mucho mejor - ¡Por todos los mares, Luffy! - gimió la navegante ya que Luffy le chupaba el clítoris introduciendo sus dedos para aumentar el ritmo…
Gimiendo por aquellas sensaciones, Nami se tocaba los pechos imaginándose que Luffy se los chupaba hasta que su cuerpo llegaba al tan deseado orgasmo…
- ¡Luffy! - exclamó Nami yéndose a otro mundo en tanto el azabache seguía lamiendo y recibiendo aquel líquido que surgía del sexo de la pelinaranja…
Regresando a la realidad, Nami sabía que había sido suficiente, pero viendo el pene aun erecto de Luffy, suspiraba para ayudarle a terminar de nuevo - ¿Qué haces Nami? - le preguntó al ver como su miembro era atrapado entre los pechos de la pelinaranja…
Empezando a moverse, Nami chupaba el pene de Luffy que continuaba extasiado hasta que llegaba al clímax con una nueva descarga que era recibida entre los pechos de su navegante…
-Eso fue fantástico- murmuró Nami que aún no podía creer que hubiese tenido sexo oral con Luffy y lo más importante: esta vez no había sido por las hormonas, era por algo que empezaba a consolidarse…
- "Me estás demostrando que eres el indicado"-
Con ese pensamiento en su mente, Nami abrazaba a Luffy quedándose dormida con una sonrisa al sentir que su sueño iba en camino a cumplirse gracias a la familia que estaba conformando junto a su capitán…
Unos instantes después, Luffy miraba hacia el techo acostado en la cama siendo aún abrazado por Nami que dormía profundamente…
"- ¡Promete que cuidarás la dulce sonrisa de Nami o te buscaré para matarte! - había exclamado Genzo viendo fijamente a Luffy -lo prometo- le respondió devorando el pedazo de carne que traía- "
-Yo te cuidaré Nami- murmuró Luffy mientras su cuello era rodeado por las manos de la pelinaranja atrayéndolo hacía sus pechos -Duérmete- le susurro logrando una sonrisa en el joven de goma que ahora comprendía más cosas…
Pero eso sería reafirmado después que Luffy sufriera una pérdida y entrenara 2 años alejados de sus nakamas para regresar y nunca perderlos…
END
¿Qué tal este nuevo lime?
Más sorpresas se acercan así que atentos...
Si llegaron hasta aquí, les agradezco mucho su tiempo para leer...
Un abrazo de Bepo...
