Aquí les dejó el segundo cap. Este es el explosivo encuentro entre estos dos polos opuestos. Espero les guste. Ya saben dejen sus reviews mis queridos :D

Disclaimer: Gravitation pertenece a Maki Murakami, yo solamente tomó sus personajes para mis historias locas y diversión xD

Capitulo 2: Y el valiente príncipe ¿aparece?

El despertador no paraba de sonar y Shuichi aún seguía bajo las sabanas. Era su primer día de clases y de seguro llegaría tarde.

—Buenos días Nakano-san, ¿aún no ha venido Shindou-san? —dijo tranquilamente Fujisaki.

—Nop, ya se retrasó demasiado. Ese niño jamás se toma nada en serio… ¿cómo planea vivir de esa forma? Tan irresponsable.

—jajaja pareces su padre, te preocupas demasiado por él.

—Por supuesto que lo hago, ese idiota es mi mejor amigo. —Hiro sonó relajado y sonriente cuando lo dijo pero a Fujisaki aquello le hizo sentir incomodo.

—Mmm bueno… iré a mi asiento… —Se retiró tímidamente.

La clase empezó tranquilamente y el nuevo profesor de literatura se presento ante todos, pero luego de veinte minutos de iniciada la clase, alguien entró abruptamente al salón destruyendo toda la calma.

—¡Gomen! ¡Me quede dormido y luego se me hizo muy tarde! No podía hallar mi mochila y había perdido mi libro de algebra. Disculpas sensei, se lo recompensare —dijo Shuichi gritando lo más fuerte que podía mientras entraba al aula.

Shuichi había cambiado mucho los últimos años, ahora tenía 16 años y era todo lo contrario a cuando era un niño. Era completamente extrovertido, al grado de ser un terrible fastidio para todos los que lo escuchaban hablar sin parar, Hiro sabia muy bien que se trataba sólo de un distinto mecanismo de defensa de Shuichi contra el mundo, a la mayoría le sorprendería descubrir lo complejo que podía volverse el peli rosa. Detrás de esa molesta actitud se escondía un chico un tanto diferente.

—Sólo cierra la boca y toma asiento —dijo el nuevo profesor con una voz asesina y sin siquiera volver a verle.

—¡Enseguida! —Shuichi corrió a su asiento sin dejar de sentirse ofendido por el comportamiento de aquel profesor. ¿Cómo se atrevía a tratarlo así? Él sólo quería ser amigable y explicar su situación, se sentía muy molesto—. Profesor, creo que no le agrado un poco mi saludo pero no era razón para hablarme de ese modo.

—Cerraras la boca o saldrás del aula.

—¡¿Qué? Bien intente esto por las buenas pero si no me queda más opción. ¡Deje de comportarse como un imbécil, sensei! Exijo una disculpa inmediata —sonrió victorioso Shuichi levantándose de su asiento.

Todos en el aula guardaron silencio, la valentía de aquel chico rozaba con la estupidez. Incluso Hiro y Fujisaki se hallaban atentos a aquella escena. El profesor se dio la vuelta del pizarrón y caminó directo hacia el peli rosa, se paró delante de él con todo el deseo de asesinarle.

—Pequeño bastardo, siéntate y ten la boca bien cerrada o yo mismo me asegurare de tenerte muy bien callado. —Shuichi tragó saliva. Aquel hombre lucia tan molesto que le dio mucho miedo, sus brillantez ojos resplandecían y sus rubios cabellos resaltaban su suave tez, por muy guapo que fuera ese hombre, Shuichi juraba que era un asesino.

—Está bien.

—Jum, ¿así que me tienes miedo? —sonrió irónicamente el profesor.

—¡Claro que no!

—¿En serio? —El profesor volvió a verle severamente y el peli rosa dejó escapar un gritillo—. Baka, pon atención en clase. —Su voz se había suavizado y parecía entretenido.

—¡Espero que tenga algo muy bueno que enseñarme!

—Te sorprendería.

—¡¿Ah si? Pues yo también tengo algo muy bueno, excelente, para enseñarle y…

—¿Cuál es tu nombre? —preguntó el profesor con curiosidad, olvidando su tonta pelea; el resto de alumnos se extraño, él mismo sensei había aclarado que no deseaba conocer el nombre de ningún estudiante.

—Soy Shindou Shuichi, un chico con sueños.

—Mucho gusto, Shuichi. Yo soy Yuki Eiri, destructor de sueños de niñitos cabeza hueca sin talento —contestó con suma ironía.

—El gusto es todo mio —respondió el chico para luego sentarse otra vez.

—Eres un buen chico. —Sonrió el profesor Yuki para luego voltearse y continuar la lección en el pizarrón.

Las clases de literatura se habían vuelto molestas con ese idiota como profesor pero Shuichi le demostraría, de cualquier manera posible, que él tenía más que talento y suerte para triunfar y hacer sus sueños realidad.

Continuara…

Espero les halla gustado. Dejen sus opiniones! Besos!