Palabras: 4711
Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. Sólo esta historia.
Nota de la autora: Wazzup! Recién lo pude subir TT-TT estos días he estado muy ocupada y con NADA de inspiración... Espero que me perdonen. Como recompensa les dejo este capítulo nuevo de PRIMERIZOS y dentro de un rato subo el cap 25 de Black Sakura (que hasta donde he avanzado ya tiene mas de 2500 palabras :D). El de By My Side, lo estaré subiendo el domingo o tal vez (solo tal vez) mañana! En este cap habrá mas lemmon y varios flashbacks!
*Cada (-) es un cambio de punto de vista
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Capitulo 2: Esa cosa anticonceptiva
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Habían pasado solo dos años desde nuestra primera vez. Al año siguiente le había pedido su mano a su padre, y meses después se mudó conmigo. Al principio tuvimos leves discusiones ya que no estábamos acostumbrados a convivir con el otro, pero con el paso del tiempo lo supimos superar y arreglarlo. Ambos teníamos diecisiete y cuando cumpla dieciocho finalmente se convertiría en mi esposa.
Todavía teníamos pequeñas discusiones por el lavado de ropa, la limpieza del hogar y cosas así; pero lo mejor de ellas eran las reconciliaciones. Y las reconciliaciones eran mi parte favorita de nuestras discusiones por una simple razón: hacer el amor con mi novia Sakura Haruno. Esa hermosa chica de cabello rosa e hipnotizantes ojos de color jade.
La primera vez que nos hicimos uno, fue la primera vez que veía a una chica desnuda. Todo de ella era pequeño: sus senos, sus pezones, su ombligo, su boca, su trasero y su intimidad. Se le veía bastante tímida y algo nerviosa al igual que yo, pero lo supimos superar y nos pudimos fundir en el cuerpo del otro. No he tenido una mejor sesión de sexo oral desde entonces y las imágenes de Sakura de esa noche permanecen en mi mente especialmente atesoradas.
Pero ahora mi novia ya no era la misma, había madurado mucho en especial físicamente. Sus senos habían aumentado de tamaño bastante, sus curvas se habían vuelto mucho más visibles a simple vista, su trasero se había agrandado ligeramente y ese toque de timidez estando en la cama se había desvanecido. Ahora era una diosa en la cama. Dios, teníamos relaciones todos los días y en cualquier lugar: en la cocina, en la sala, en la lavandería, en medio del bosque, entrenando, en la ducha, en la sala, en el estudio, en el baño de algún restaurante. Incluso cuando ella estaba en sus días me hacía sexo oral y yo solo la dejaba en bragas para tocarla y besarla en todos lados. Y a comparación de nuestra primera vez, ahora podíamos llegar hasta quince rondas seguidas con diferentes posiciones y sin cansarnos por completo. Mi ronda favorita fue cuando la hice mía por primera vez en la tina. Nuestra relación era bastante sexosa y a ambos nos encantaba. Yo nunca he sido un hombre de palabras, por lo que hacerle el amor era una de las formas de expresarle cuánto la amaba y cuánto la necesitaba de mi lado.
Flashback
Ambos habíamos llegado de una misión larga y por fin estábamos a solas en casa. Habíamos estado acampando en el bosque con Naruto y Kakashi durante la misión y nos habíamos bañado desnudos los dos juntos en el río durante la noche. Habíamos tenido relaciones solo una vez en la carpa lo más silencioso que pudimos, pero había sido algo incómodo para ambos. Por eso se lo quería compensar teniendo sexo en la tina. Nunca lo habíamos hecho en la tina, más sí en la ducha un montón de veces. Pensé que sería mejor cambiar la rutina.
Ya nos íbamos a dormir. Nos habíamos estado muriendo de hambre cuando llegamos a la aldea, por lo que no nos importó comer ramen. Y con nuestros estómagos satisfechos, regresamos a nuestro departamento. Había pensado comprar una casa grande con jardín en un futuro cercano para mis hijos, pero todavía no habíamos tocado el tema. Era de un tamaño perfecto para ambos: una pequeña sala comedor, una cocina con una pequeña mesa en donde tomábamos desayuno, la habitación principal en donde teníamos una cama de tamaño queen solo para nosotros y una tv grande, un cuarto de estudios, la lavandería, y dos baños.
La invité a bañarse conmigo, invitación que tomó como algo completamente normal ya que siempre hacíamos el amor ahí por las mañanas, pero cuando entró al baño quedó maravillada. Había hecho un clon al llegar a la aldea y lo había organizado todo. Había puesto velas de color blanco con olor a vainilla, había pétalos de rosas rojas encima de la abundante espuma que tenía el agua de la tina y pedazos de sus mochi favorito, así como también tomates cortados en delgadas rodajas.
-Aww... ¡Sasuke-kun! -me dijo abrazándome fuertemente y frotando sus ahora grandes senos contra mi pecho.
Se puso la bata de seda roja que Ino le había regalado de broma por su cumpleaños y se quitó la ropa, para luego darse la vuelta y encontrarme ya dentro de la tina. Me guiñó el ojo sensualmente y yo solamente le di una media sonrisa, abriendo mis brazos invitándola a entrar. Desató el pequeño nudo de la prenda, y ésta cayó delicadamente al suelo. Restregó ambas piernas como si tratara de esconder su intimidad, y con solo ese movimiento logró excitarme. Mi miembro se alzó por encima de la espuma y ella me miró divertida.
-Mi amiguito te necesita aquí y ahora. - le dije seriamente señalando a mi compañero de batalla.
Dio un par de pasos y se puso de cuclillas al costado de la tina. Con sus largos dedos rozó el borde distraídamente (aunque sabía que en el fondo ella solo estaba fingiendo) y llevó sus manos a mis cabellos para besarme. La tomé de la nuca delicadamente y ella bajó ambas manos a mis hombros para poder entrar a la tina.
Fin del Flashback
Sentí como nos volvíamos uno por quinta vez en la noche y como sus paredes vaginales se empezaban a dilatar. La abracé torpemente y besé sus labios por milésima vez. Cambiamos posiciones y ella se recostó sobre mi pecho. Volteé a ver la hora y solamente eran las diez. La había notado algo distinta esa noche y la curiosidad me carcomía por dentro.
-Sakura... -susurré como advertencia y ella levantó la vista para verme fijamente a los ojos. Esa mirada de miedo la hubiera reconocido en cualquier lugar.
Miró hacia el otro lado y se mordió el labio. Pasó su lengua levemente por él y empezó a acariciar mi pecho con la punta de sus dedos mientras nos cubría con la sábana. Besé su frente para que sepa que haría lo mejor por no molestarme con ella si lo que decía lograba enojarme.
-Hey...- susurré contra sus labios. - ¿Qué sucede?
-Es sólo que estos últimos días me he estado sintiendo un poco mal por las pastillas, y quería decirte que creo que tendremos que usar condón...
-Sakura, ¿no quieres tener hijos?- le pregunté yo preocupado.
-Claro que si quiero Sasuke... Pero ahora me parece muy pronto. ¿Te parece si esperamos un año y medio?
-Condón, huh... Soy yo, ¿o nunca hemos usado?- le pregunté con un toque de broma, y ella soltó una risita que hizo que el ambiente tenso se vaya. Me abrazó fuertemente y besó mi mejilla audiblemente.
-¿Una ronda más?- me preguntó con una sexy sonrisa.
Me había hecho unos exámenes generales y Tsunade-shishou había detectado algo en mi orina, ocasionado por las pastillas del día siguiente. Me dijo que no tenía opción: si quería tener descendencia, Sasuke tendría que usar condón. Nunca en toda nuestra relación habíamos usado condón pero supongo que siempre había una primera vez para todo.
Suspiré cansada y descanse mi cabeza en el escritorio durante unos cuantos segundos. ¿Quién diría que después de un arduo entrenamiento con la mismísima Hokage y luego encuentros diarios con tu novio te llevarían tan lejos? Ahora era la segunda al mando del hospital y encargada de gran parte del papeleo. Tsunade había mandado de misión a Shizune, dejándome todo el papeleo a mí. No sé si era Karma o simplemente el hecho de que estaba teniendo un mal día.
Terminé de rellenar el último papel del día y le di una mirada rápida al reloj de su habitación. Sasuke había salido por una corta misión desde el día anterior y lo extrañaba como si se hubiese ido por años. Quería que me abrace y me bese con una ternura infinita, tal y como lo había hecho en nuestra primera vez. Ya eran las cinco y media. Y según lo que me había dicho Tsunade-shishou tomando en cuenta los reportes que había mandado durante la misión regresaría a las cuatro de la tarde.
Me sentía cansada y con necesidad de hacerme uno con Sasuke, quien en ese preciso momento tal vez se encontraba peleando contra una banda de ninjas rebeldes. Me lo imaginé haciendo uno de sus jutsu de fuego mientras perlas de sudor se perdían dentro de su pantalón. Me imaginé a esas gotas de sudor penetrar sus bóxers hasta donde estaba su grande y hermoso pene, que penetraría mi vagina fuertemente haciéndome retorcer de placer pidiendo más y más. Cómo extrañaba su pene. Me encantaba acariciarlo cuando habíamos terminado de hacer el amor. Me encantaba besarlo por toda su longitud y lamerlo como si fuera una paleta también. Me encantaba llevármelo a la boca y que me llene con su semen. Me encantaba juguetear con él usando mi nariz, embriagándome de ese olor masculino único de él que simplemente me volvía loca.
Empecé a acariciar mis curvas por encima de mi bata, imaginando que era él quien lo estaba haciendo. Ya no era esa chica plana de la que todos se burlaban. Sasuke se había encargado de decirme siempre lo bonita que era, a pesar de que no me lo creía. Cuando mi cuerpo se empezó a desarrollar más externamente, fue ahi en donde me lo creí. Logré vencer a la timidez estando con Sasuke, tanto así que yo misma me sorprendía hablándole sucio a mi novio cuando hacíamos el amor de una forma salvaje. Le decía cosas como "Sasukeeh-kuuuhn, ¿quieres que me lo coma?", "Sasuke Uchiha. ¡Tu pene dentro de mi vagina ahora!", "Bebé... Tengo hambre de ti... ¡Quiero tu leche! (N.A: Leche de Sasu-cakes = semen de Sasu-cakes), "Me fascina tu pene, ¿sabes?"...
Estrujé mis senos levemente, quienes solamente estaban cubiertos por la fina tela de mi bata de dormir de seda ya que no estaba usando sostén. Gemí levemente y me imaginé a Sasuke besando mis pezones. Abrí mi bata lentamente y jugueteé con mis pechos, peñiscándolos y estrujándolos. Acaricié mi cintura con mis pulgares y bajé hasta mis caderas. Llegando finalmente al elástico de mis bragas de color rojo escarlata de encaje, lo jalé un poco para bajar la prenda. Mi esencia inundó la habitación. No me estaba corriendo todavía, pero la imagen de Sasuke masturbándose con mis bragas simplemente me excitaba mas.
Flashback
Tsunade me había mandado a recolectar hierbas medicinales como de costumbre, pero mi Sasuke no podía acompañarme porque acababa de venir de una misión el día anterior. No nos habíamos visto por una semana, y a pesar de que habíamos tenido una sesión de 'hacer el amor' el día anterior de casi seis horas (Seis horas en las cuales nos tocamos, nos besamos, nos miramos, nos dijimoss cosas muy cursis o muy sucias en el oído; seis horas en las cuales mi novio se las ingenió para hacer una posición distinta cada vez que nos hacíamos uno); necesitábamos pasar más tiempo juntos.
-Okaeri...- murmuró él con una pequeña sonrisa.
Como la niñita linda e inocente a quien le gustaba ese chiquito de ojos bonitos seguía viviendo en mí, no pude resistir abrazarlo. Él había regresado de entrenar con Kakashi, como una de sus típicas rutinas diarias. Me dio un pequeño beso en los labios, para luego atraerme en sus fuertes brazos. Besó mi cuello inocentemente y me miró a los ojos. Yo le sonreí como siempre y él acarició mi cabello. Rozó dulcemente su pulgar con mi mejilla y sentí mariposas en mi estómago. Nos besamos durante unos cuantos minutos más sin decir nada, ya que nuestros besos y miradas lo decían todo. Decían cuánto nos amábamos, lo perdidos que estaríamos sin el otro, y mil cosas más.
-Tsunade me mando a una pequeña misión...- le comenté cuando ya estábamos en la cama, después de una hermosa sesión de hacer el amor.
-Y conociendo a Tsunade-sama supongo que te dejó ir sola...- susurró besando mi espalda.- ¿Cuándo partes?
-Quería que partiese lo antes posible. Iré mañana por la mañana...- respondí con algo de flojera.
-Te voy a extrañar mucho...- dijo, para luego besar mis labios con cariño.
-¿Y si te dejo mis bragas bañadas en nuestros fluidos-
-Para masturbarme y poder oler esa esencia tuya que me vuelve loco, en tu ausencia?- completó él. Sonrió de medio lado y se paró de la cama para sorpresa mía.
Su trasero era perfecto y no pude evitar mirarlo fijamente. Vi como rebuscaba entre mi ropa interior y cogió sus bragas favoritas, que era una tanga de hilo de color negro transparente. Empezó a juguetear con ella entre sus dedos mientras que caminaba hacia la cama con una sonrisa divertida. Sasuke podía ser incluso más pervertido que el mismo Jiraya cuando se lo proponía.
Fin del Flashback
Realmente no era la primera vez que me toqueteaba, pero estaba en tanta necesidad de sexo que ya no aguantaba más. Mis pequeños gemidos empezaban a invadir el cuarto de estudio. Mis latidos, al igual que mi respiración, se me hicieron incontrolables. Me imaginé a Sasuke haciéndome todas esas caricias. Sus dedos pálidos que, a pesar de todos los duros entrenamientos por los que había pasado, seguían siendo extremadamente suaves. Solté un gritito de satisfacción cuando finalmente sentí esos fuertes y familiares brazos rodearme por detrás y alzarme del suelo. Su particular olor de recién bañado invadió la habitación y eso me excitó aún más. Su mirada llena de ternura con un toque de rebeldía que se reflejaba en el espejo, hizo que me derritiera internamente. Me mordí el labio levemente para que él también se excitara y al parecer resultó, porque su típica media sonrisa apareció en sus labios.
-Bebé...- murmuró cuando ya estábamos tumbados en la cama.
Sakura se había encargado de quitarme la ropa en cuestión de pocos segundos. No sé cómo, pero ambos ya estábamos completamente desnudos en la cama tocándonos y besándonos como si no hubiera un mañana. Me había tardado un poco porque tenía que entregar el reporte de la misión al ser el capitán y por ende recibir el sermón de Tsunade. Lo bueno es que finalmente ya estaba con mi chica desnuda debajo de mí y a pocos minutos de que nos hagamos uno. No podía creer que había pasado dos días desde la última vez que la había visto y que estaba tan desesperado por hacerla mía, al igual que ella. Su mirada tan sexy y tierna a la vez me lo decía todo. Teníamos que apurarnos si no quería que eyacule afuera de ella, aunque la imagen de Sakura bañada en mi semen no era tan mala.
Con mi mano derecha abrí el primer cajón de mi mesa de noche y estirándome un poco, saqué una de las cajas de condones. Las había comprado un día antes de irme, ya que cuando volviese de la misión dudaba que tuviera tiempo. Sakura me dio una de esas sonrisas que hacían que sintiese esas cosas revolotear en mi estómago. Me hacía sentir raro, pero feliz de alguna forma. Abrí la caja con cuidado para sacar el primer condón que utilizaríamos en nuestras vidas y cambiamos de posiciones para que me lo pueda poner, aunque no tenía la más remota idea de como se hacía. Miré a mi novia buscando su ayuda y ella se mordió el labio, como diciendo que ella tampoco sabía cómo funcionaba. Pero luego me acordé que la señorita de la farmacia me había dado un pequeño manual.
Flashback
-Ok Sasuke... Esto no puede ser tan difícil y menos vergonzoso. Somos jóvenes por lo que no es nada raro y simplemente no quiero quedar como un chico irresponsable al tener relaciones con su novia. El plan es sencillo: Entro a la farmacia, pido una tira de condones y lubricante, pago en caja, recojo el paquete, y me largo.
Suspiré levemente para ganar algo de dignidad, y entre al dichoso lugar en donde compraría lo que necesitaba. Para mi buena suerte no había nadie esperando, por lo que rápidamente me acerqué a donde estaba la chica que atendía. Ella me dio una sonrisa de bienvenida, y no una coqueta como las que estaba acostumbrado a recibir por la mayoría de chicas y mujeres solteronas. Me hizo sentir un poco más seguro y menos nervioso. Abrí la boca para hacer mi pedido, pero no salió ninguna palabra. Entré en pánico y dirigí mi mirada hacia otro lado. La chica soltó una pequeña risita y me tomó de las manos.
-Creo que sé que es lo que buscas. Y no te sientas avergonzado o nervioso, todos llegan a la edad en la que ya quieren tener relaciones con su pareja. Debes sentirte orgulloso por quererlo hacerlo bien y seguro en tu primera vez.
-Si tan sólo supieras que mi novia y yo hemos tenido relaciones desde hace dos años...- pensé yo con sorna.
-Bueno chico... Tengo varios tipos de condones para ti y tu chica. Te mostraré todos y te explicaré masomenos para qué sirve cada uno, ¿si?
Asentí levemente con la cabeza y la chica se fue a buscar los condones. ¿De cuándo acá había tantos tipos? Pensé que sólo había uno, cuya función era evitar el contagio de enfermedades sexuales y el embarazo. Me quedé frustrado conmigo mismo esperando a que la chica vuelva, dándome cuenta de que realmente era un caso perdido en estas cosas del sexo; que lo único que sabía era como darle placer a mi Sakura y penetrarla como a ella le gustaba, probando siempre nuevas posiciones. Creo que tendría que pedirle a mi chica que me explique más sobre el tema. Ella debería de saber cómo funcionaban estas cosas; más aún por el hecho ser una gran ninja médico y mujer.
No pasaron más de dos minutos, y la chica de la farmacia se apareció con una tira de paquetitos, que yo asumí que eran los condones. Me dio otra de esas sonrisas que te hacían sentir seguro y las puso sobre el mostrador. Me mostró el primer paquetito, que decía en grandes letras NORMAL. Supuse que ése era el que yo tenía en mente comprar desde un principio. Estuve a punto de pedirle que me llevaría ése pero, como si ella supiese que iba a pedir eso, me interrumpió. La miré con una cara de pocos amigos ya que no tenía mucho tiempo, pero terminé haciéndole caso de alguna manera.
-Ok, como te habrás podido dar cuenta, este es el condón normal. Y por normal nos referimos a que no tienen sabor y que son bastante seguros.- me explicó, para luego sacar otro que decía EXTRA SENSIBILIDAD.- Bueno, el nombre en realidad lo dice todo. Es para tener más sensibilidad en el momento que la haces tuya.
Siguió explicándome sobre los retardantes, más común para los chicos de mi edad que eyaculaban con bastante rapidez; sobre los fluorescentes, que realmente me lo recomendaba usarlo si teníamos las luces apagadas (y que si hoy había luna llena, daría un ambiente muy romántico); los de textura, que eran los ideales para darle placer a ella ya que tenían la textura de un pene; los de sabores, por si teníamos sexo oral y no perturbarnos al tener que soportar el olor del condón normal; y los XL, que servían para quienes habían sido dotados por la naturaleza y tenían un pene grande. Me mencionó más, pero estos son los que más recuerdo.
-¿Te decidiste por alguno?
-Si eh, dame una caja de doce de los de sabor a fresa (por que mi novia adora esa fruta), una caja de extra sensibilidad y un par de los fluorescentes por favor.- le dije, hablándole por primera vez.
-¿Ves? No es tan difícil.- me respondió y luego me preguntó si quería algo más.
-Me preguntaba si es necesario comprar lubricante...-Bueno, mi novio siempre compra para que el condón sea más fácil de poner. Si es tu primera vez utilizando condón, te recomiendo que lo hagas también.-Ok, entonces dame los condones que te pedí, el mejor lubricante que tengas... Ah y también esas pastillas para el dolor cuando les viene la regla...- le pedí a la chica, acordándome que Sakura estaría en sus días la semana que venía.
-Ok, serían 5200 yenes
Me fui a pagar a caja ya más relajado y la señora que atendía me felicitó por ser un chico responsable. Como regalo, me dio un condón de sabor a chocolate y me dijo que ella (refiriéndose a mi Sakura) me lo agradecería con doble sentido de palabras. Me dio mi vuelto y voucher, para despedirse con una sonrisa pervertida tal y como Jiraya. Ésta solo me dio más miedo. Llegué a la entrega de pedidos y la chica que me había atendido (al mirar su etiqueta me di cuenta de que se llamaba Ayumi) soltó una risita al entregarme mi pedido. Deduje en el momento de que había escuchado a su compañera de caja hablar conmigo. Me dio la mano, en forma de presentación y yo con cortesía respondía a su saludo.
-Mi chico es muy tímido para venir a comprar estas cosas, así que yo lo hago todo el tiempo. No eres el primero que viene por lo mismo. Cualquier cosa, llama al delivery de la farmacia y pide que te pasen conmigo. Serás libre para hablarme cuando me necesites, ya sea por problemas con la chica que te robó el corazón o para charlar un rato. Fue muy grato conocerte...- paró de hablar al darse cuenta de que no sabía mi nombre.
-Sasuke, Uchiha Sasuke - le respondí rápidamente, también con una pequeña sonrisa.- Eh, ¿algún otro consejo?
-Te dejé un pequeño manual con tu pedido, pero te recomiendo que ambos se laven bien después de que hagan el amor. Es algo saludable y romántico al hacerlo juntos. Te lo digo para que no se te infecte tu pene o genitales por el uso del condón.
-Ah...- asentí con la cabeza y le agradecí, para luego retirarme.
End of Flashback
-Me dieron un manual en la farmacia...- le dije y ella asintió levemente.
Rodamos abrazados para acercarnos al borde de la cama y ella estiró su brazo para coger el manual. Tomó el pequeño manual y ambos inspeccionamos el folleto por completo. La primera parte te preguntaba si realmente ya estabas listo para tener tu primera relación sexual pero ambos ya la habíamos tenido hacía mucho tiempo, por lo que pasamos a la siguiente. Esta decía 'Cómo utilizar un condón: antes del acto sexual'. Sakura y yo nos miramos al mismo tiempo, y ella le dio una mirada rápida a las indicaciones. Leyó la primera indicación en voz baja, pero lo suficientemente alta como para que la escuche.
-'Primero verifica si la fecha de vencimiento no ha caducado'.- tomé el envoltorio entre mis manos buscando la fecha y me di cuenta de que no vencería hasta dentro de seis meses. Asentí levemente y ella continuó con la lectura. -'Asegúrate de guardar los condones en un lugar fresco y libre de humedad.' ¿Te parece si guardamos unos cuantos en tu mesa de noche y unos cuantos en la cocina?
-Hmph... Eso mismo te iba a preguntar... - le dije con una media sonrisa. Me dio un sonoro beso en la mejilla y sacudió mi cabello.
-'Abre el paquete cuidadosamente evitando que este se rompa. No utilices los dientes o tijeras.' -ambos cogimos el paquetito entre nuestros dedos y lo abrimos, sacando el condón. Era de un color azul y tenía una puntita que sobresalía, que me hacía recordar a mis pezones cuando mi novio los ponía erectos. -'Cuando el pene esté erecto, coloca el condón sobre el glande y asegúrate que la punta esté hacia afuera. Te recomendamos que le pongas un par de gotas de lubricante para que sea más cómodo'
Miré sin descaro al hermoso pene de mi novio y como siempre, ya estaba listo para penetrarme. Lo acaricié levemente con la punta de mis dedos mientras él le ponía el lubricante al condón. Cuando estuvo listo, lo colocamos en la punta de su miembro asegurándonos que la punta del condón sobresalga. Le di unos cuantos besos por toda su longitud, pero se sentía algo raro al tener el condón en la punta.
-'Coge la punta del condón y deja un aproximado de media pulgada, para luego empezar a desenrollar el condón hasta la base del pene.'- leyó él. -'Es importante que ese espacio se deje, ya que es ahí en donde se almacenará el semen. Con la ayuda de tus dedos evita que quede alguna burbuja de aire, ya que pueden ocasionar que se rompa el condón en medio del acto sexual.'
-Hazlo tú...- me susurró al oído y delicadamente desenrollé el condón por todo su miembro.
Nos miramos de nuevo y Sasuke me atrajo por la nuca para besarme lentamente. Un beso lleno de cariño y que me excitó por completo. Me empecé a mover de arriba a abajo como si ya me estuviera penetrando y su amiguito se alzó todavía aún más. Me dio un beso bastante apasionado y cambiamos de posiciones, quedando yo abajo y él arriba. La siguiente página hablaba de 'Cómo usar un condón: durante el acto sexual'. Habían unas imágenes de caricaturas deformadas que explicaban cómo hacer el amor usando condón. Sasuke me miró divertido y supe que quiso seguir las indicaciones del folletito a pie de la letra, y sin excepciones.
-'Mímense. Dense muchos besos, abrazos y caricias.'- leyó él, mientras acariciaba mis senos y daba pequeños besos también. Yo simplemente me atiné a besar sus hombros y acariciar toda su espalda.
-'Las caricias subirán de tono y se irán excitando. Utilicen mucho las zonas erógenas.'- leí yo. Su pene no dejaba de hacer presión en mi muslo y se sentía tan bien. Sasuke mordisqueó mis pezones y fue dejando un rastro de saliva hasta mi ombligo, en donde también dio muchos besos.
-'Cuando su chica esté lo suficientemente excitada, coloque su pene encima de su vulva y con movimientos circulares deje que se adentre en su vagina lentamente'
Ambos gemimos levemente cuando sentí su pene dentro de mi finalmente. ¡Se sentía tan rico! Sasuke se dedicó a besarme durante la lenta y placentera penetración, haciéndolo muy romántico y adorable de su parte. Yo seguí su movimiento con mis caderas, aumentando en casi nada el ritmo de las embestidas. No pude sentir como se corrió, pero él sí sintió cuando me corrí. No dejamos de acariciar el cuerpo del otro mientras estábamos juntos. Mi vagina se empezó a dilatar y Sasuke sacó su pene aún erecto de ella con mi ayuda. Le di una pequeña lamida a todo su falo para excitarlo un poco y lo besé varias veces y por distintos lados. Cogió el manual para leer qué teníamos que hacer luego de usar el condón y lo leímos juntos.
-'Asegúrate de sacar tu pene erecto después de eyacular. Con mucha precaución (y con la ayuda de tu chica) quítate el condón, cogiéndolo de tal forma que el semen no se derrame.'
Ambos sacamos el condón de su miembro y con cuidado lo dejamos encima de la mesa de noche de Sasuke. Nos acariciamos durante un largo rato, dándonos besos y abrazos. Cambiamos de posiciones y le di un casto beso a la punta de su pene, para luego dar pequeños besos por toda su longitud de nuevo y también por esa costurita que me encantaba lamer siempre antes de que me penetre y sus testículos.
-Usted ha hecho un trabajo excelente...- le dije a su pene dándole otro beso y Sasuke se rió levemente por mi actitud infantil. -Tanto así que le pediré a Tsunade-sama que nos dé a tu sexy dueño y a mí un par de semanas de descanso para que entre a mi vagina un mínimo de diez veces al día, ¿ok?
-Será un verdadero placer srta. Haruno...- respondió mi chico como si fuera la voz de su pene.
Me reí ante las tonterías que acabábamos de decir y él me atrajo en sus brazos. Nos tapó a ambos con la sábana y besó mi frente, para apagar la pequeña lámpara que había estado alumbrando la habitación.
-Te amo chica sexy...
-Yo también Sasuke-kun
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YAY! Lalalalalala! Estoy feliz porque por fin lo pude acabar! Un capitulo mas y se acaba este three shot :) espero que les haya gustado y que me dejen un review para saber sus opiniones!Abrazos
Hatsumi :D
