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¡Grr! gracias por su reviews tan geniales!

Rated M por Lemon.

Sasusaku.

Masashi Kishimoto®

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Dєlιяιυм

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.capitulo segundo.

¿Que hay de malo en mi?
¿Por qué me siento así?
Me estoy volviendo loca ahora

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Hacia calor, demasiado.

Los tacones estaban asesinando a sus pies, la ropa se le pegaba como papel húmedo a la piel y el calor del licor le embriagaba la garganta.

Y su novio no ayudaba mucho.

— Quiero hacerte mia, Sakura le susurro en el nacimiento de su atormentado cuello, acariciando su figura a través de la sencillez de su falda oscura.

Gruñó femeninamente como respuesta, certera de que el había pasado por alto el mohín de sus mejillas. El se carcajeo cerca de su oreja, casi sin poder evitarlo, acarició los labios de la chica que tanto le gustaba.

Acepto la caricia, lamiendo fugazmente la punta de sus dedos, Si no salimos de aquí moriré asfixiada acoto hábilmente mientras el espacio de aquel rincón se reducida cada vez mas, no eran los únicas parejas con necesidades aquella noche. Dio una rápida vista panorámica, ahora que por fin el había cedido de sus intenciones de follarsela ahí mismo en el área mas oscura del Pub, buscando el micro-vestido fucsia de Tenten.

Te llevare a tomar un poco de aire y los hermosos ojos grises de Kobu resplandecieron bajo las tenues luces que bailaban al ritmo de la música del ambiente.

Dejo que la tomara del brazo y la jalara guiándola por todo el camino, topándose en un momento con la panorámica de la chica de coletas coqueteando con uno de los jounin recién llegados del Sonido. Tenten si que apunta alto, sonrió cómplice al darle la señal. Abrazándose mas a su chico para poder atravesar la pista de baile sin quedarse enganchada a algún desprolijo bailarín, deseo poder darle un buen golpe a uno que otro entrometido que estropeaba su huida. Sonrío aliviada cuando la potente luz verde de la salida de emergencia brillo en sus pestañas, era el final del laberinto humano.

¿Contenta?— lo escucho soltar con ironía.

— Totalmente— arremetio recuperando por completo el tono de su voz, que había naufragado por varias horas bajo el poder del sonido ensordecedor del complejo nocturno.

El fresco viento de la madrugada konohiana les acarició los destemplados cuerpos y la de cabellos rosas, se permitió arrancarse literalmente los infernales tacos color ciruela, antes de caminar descalza por en empedrado de las calles, ya lejanas del ritmo de música. El sonrió tiernamente al verla en sus estatura original, deteniendo su marcha, para chocar sus alientos nuevamente.

Entonces si su novio la acariciaba tan sutilmente, si le demostraba con gesto y actos todo lo que ella valía para el, si ella misma había dejado que atravesara esa barrera de su intimidad, si ella le regalaba falsos derechos camuflados de roces, si compartían noches de sabanas y suspiros, si reían y disfrutaban de su tiempo juntos, si podían ir a una discoteca a beber juntos, si el la aceptaba con todos sus defectos que machacaban a sus virtudes, si el conocía el regocijo de su boca y ella la calma de su piel, y si juntos podrían tener un futuro juntos..

Entonces..

¿Porque no es feliz con el?

¿Por que no puede formalizar la relación?

¿Por que no puede dejar que su equipo completo lo vea como su pareja?

¿Por que no puede evitar sentirse incompleta?

El la encerró en un abrazo traicionero delineandole algo mas de piel que la del cuello, respondió besando su mandíbula y aferrándose a su firme cuerpo. Jugo a tirar de sus pelirrojos cabellos mientras el reacomodaba su brasier en algun extremo que no incomodaba al paso de su boca.— Sakura-a..— gimio prepotente y áspero cuando sus sexos se saludaron.

¿Porque ella no podía gemir con tanta pasión como el?

¿Porque si se había entregado en cuerpo no podía darle aquello que con los ojos le reclamaba?

Sasuke-kun, grito mentalmente— Kobu..—suspiro con cansancio cuando el la deposito suavemente en el piso.

¿Porque no podía dejar de pensar en Sasuke, ?

¿Porque no podía dejar de delirar con el cuando estaba con su novio?

¿Porque no quería ver la reacción del perfecto rostro del Uchiha cuando le presentara a su pelirrojo?

¿Porque no podía evitar sentirse completa con una mirada del azabache?

—¿Quieres quedarte en mi casa, Sakura?—inquirio con preocupación al verla tan apagada, quizás no debió dejarle beber tanto ni hacerle el amor en un callejón.

—No, esta bien— se ato el sucio y corto cabello en un especie de mini-rodete.— Tengo una guardia en la mañana— finalizo con un sonrisa que el le pareció resplandeciente.

El trato de no derretirse con ese gesto y le dio un beso de buenas noches, antes de verla perderse en la penumbra de la escalera a su departamento.

La fría cerámica seria lo mas frío que sus pies descalzos acariciaron esa madrugada, detallo con mucha delicadeza el tallado del marco de la puerta mientras el calor de una taza de café le abrazaba la mano.

Sasuke la confundió, y mucho. Primero desde que había regresado, le había dejado muy claro delante de desconocidos y durante la su primera misión de reconciliación del Team 7juntos y con una clienta anciana muy chismosa, que ellos eran nada mas y menos que compañeros de equipo.

En términos simples, la había botado indirectamente.

Y a ella le había dolido tanto. Habia llorado como una estúpida abrazada a su almohada, apenas se hizo la desentendida de ir a comer con los chicos a Icharaku Ramen, como en los viejos tiempos. Pues los nuevos tiempos apestaban; Sasuke estaba de vuelta en Konoha junto a ella, no con ella. Compartían el tiempo en equipo y nada mas.

Y como una bofetada rápida, la realidad le dio en el medio de la cara;

Tenia veinte años

!Por Kami-sama!

...y nunca había tenido un novio, nunca había tenido una cita y nunca había tenido contacto con el otro sexo mas que para golpear o curar, nunca se había acostado con ningún chico, por Kami, nunca había besado a ningún chico. Porque ella, Sakura Haruno, alumna de la Quinta y mejor ninja medico de su generación, había guardado los momentos dorados de su adolescencia, instantes en que debieron robarle besos y coquetear quincianeramente, para el único chico que la había vuelto loca a la tierna edad de siete años, Sasuke Uchiha. Se suponía que debía tener citas con el, seria el azabache que le robaría besos y le daría caricias que le revoloteaban en el estomago, creyó que seria el, con quien tendría su primera vez, que le pegaría el letrero de mujer en la estúpida frente que tenia. Penso que ellos harían el amor.

Ingenua.

Ilusa.

Tonta.

.. estúpida!- recalco con deseo su olvidado Inner.

Y como el pedazo de mujer que se creía, se seco las lagrimas y se volvió a recortar el cabello. Y se arrojo a un mar de insinuaciones masculinas, que ella creía que no existían. Se hizo muy cercana a Tenten, un amiga casi-hermana, que estaba viviendo la misma situación que ella pero con otro poderoso referente de un Clan. Y juntas descubrieron de los colores de la noche nocturna en la Aldea, de la sensaciones, de los placeres y algo por lo cual su padre lloro el primer día en que su pequeña entro al Kinder, descubrió a los muchachos.Y que ella le parecía bastante atractiva a aquellos seres, que le invitaban tragos y alegaban muy cortesmente sus curvas.

Uno mas que ninguno, sobresalió entre ellos; Kobu Hamato, un joven carpintero de veinticinco años, humilde y atento, que había sido arrastrado prácticamente por sus amigos para pisar esa noche el Pub, cuyo mayor deseo era tener una vida tranquila, en donde sus cabellos rojos brillaban bajo la luz de sol y sus orbes color gris cenizas que con solo mirarte te pueden expresar sentimientos o pensamientos fácilmente. Desde el primer momento le habia transmitido mucha seguridad y calidez.

El mundo había dejado ser Sasuke Uchiha, aunque ella pensaba intermitentemente en el.

En un primer momento se había sentido satisfecha, feliz y deseada..

y como todo en su vida, le encontró el defecto rápidamente.

Ella era el problema, ella no hacia lo imposible por complacerlo, ella había pensado si Sasuke besaba tan bien como el.

El era perfecto, y no era Sasuke, pero ella es demasiado estúpida y no puede olvidarlo.

Y para completar el combo, el Uchiha de la nada, irrumpía en el peor momento de su carrera en el Hospital y le reclamaba como suya. Después de tanto tiempo a los pies de el, había esperado a que ella comenzara a vivir su vida para darse cuenta de que le pertenecía. Era como un crío, y ella era su juguete, solo cuando veía que alguien mas lo usaba, lo reclamaba.

Bailo con la cabeza de un lado a otro y bebió el primer sorbo del tibio café, sus ventanas se bañaban con los primeros y los mas dorados destellos de Sol, como su piel que se reconfortada con esa luz de la mañana que le hacia cosquillas.

Quizas nunca podría tocar al sol, pero podría jugar con un par de mimos de las estrellas.

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¡Era un estúpido!

Podia ser el peor amigo, hermano y ser humano.

¿Pero el peor ninja, también?

Cinco días.

Cinco malditos y condenados días. Habían transcurrido desde que había iniciado la cacería del bastardo.

Y nada-

Nada mas que unos patéticos datos, que no le servirían ni para encontrar un gato.

Nadie veía nada, nadie sabia nada, nadie le quería contar nada.

Eran probable que los aldeanos le temieran, no era su aceptación la que le importaba, pero los estúpidos molestos con los que compartió años de gennin vivían con la cabeza y el culo en un agujero, en donde nada importaba mas que ellos. ¿De donde había sacado Sakura a ese tipo? Habia intentado seguirla, pero la pelirrosa era mas escurridiza, tenia un itinerario muy ocupado, no se quedaba un instante quieta y faltar a un exhaustivo entrenamiento con Hatake Kakashi era un lujo que un ex-traidor como el no se podía permitir, y cuando retomaba su vigilancia a la pelirrosa ella se le escurría como arena en las manos.

¿Donde quedo, la molesta niña que le pisaba los talones?

Hizo su vida...

lejos de ti.

Era mas que obvio que la chica lo estaba evadiendo, que hacia hasta lo imposible para no encontrarse con el, no era ninguna casualidad que Naruto le informara que cinco minutos antes de que el llegaba la pelirrosa ya se había marchado. Y esa era la razón por la que el seguía insistiendo con ella.

Si se había vuelto tan madura y tan socialmente activa, ¿Porque ni siquiera podía mirarlo a la cara? Tenia la certeza, en su interior, que Sakura seguía teniendo sentimientos intensos con el. Pero por alguna razón que el desconocía ella se había negado y cerrado a esa posibilidad. Cuando el todo este tiempo no habia hecho mas que preservar esa relacion hasta que su situación criminal se estabilizara. Hasta que todos los rencores estuvieran muertos y todas las situaciones fueran aclaradas. No había querido poner a la kunoichi en una situación incomoda con la Aldea, con las personas que lo odiaban.

A el le disgustaba bastante tener que andar demostrando sus sentimientos por ahí.

Pero las cosas con Sakura se habían retrasado demasiado:

Habia tenido miedo de perder nuevamente a alguien cercano a el.

Si iba a darle para adelante con ella, era totalmente en serio y con sensaciones verdaderas. Y eso significaba encariñarse con la ninja-medic, crear un vinculo irrompible de cual ambos serian protagonistas.

Pero cuando Kiba le dijo eso, no pudo evitar sentirse como le arrancaban a una parte de el. Como si algo que siempre había estado ahí, se hubiese desvanecido sin que el lo note. Se sintió ultrajado, estafado y dolido, pero por algún motivo, no se sintió enojado con Sakura sino bronca con el mismo, y luego, finalmente, con el maldito y desubicado bastardo.

Ahora sentía odio por ese malnacido.

Sakura era su compañera, era la unica chica con la tendria contacto de ese tipo.

Era la unica mujer a la cual deseaba, por que ella era tan hermosa y obstinada.

Tan fuerte y tan fragil al mismo instante.

De solo pensar que mientras el estaba acostado en su cama, el innombrable estaba con ella.

tocándola.

besándola.

Folland-...— Maldición!— de un salto se incorporo aunque las sabanas se le enredaron en el cuerpo.

No podía perder mas tiempo.


¿Reviews? :/

Bhodi