Disclaimer: Love Live! y sus personajes no me pertenecen son propiedad de Lantis, Sunrise y todos los que hicieron posible este proyecto. Sin más que decir que disfruten.
- Y desde este momento tu vida me pertenece…
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Nico se encontraba recostada en la cama preguntándose si había hecho demasiadas cosas malas tanto en su vida pasada como en esta ya que parecía que el karma estaba en su contra, suspiró, tal vez debió haber escuchado un poco más a Nozomi o debió haberse quedado a convivir con todas, "no", se dijo, el problema principal residía en que había levantado aquel extraño artefacto y se puso a pesar profundamente que nunca antes le había ocurrido nada malo por levantar cualquier cosa que estuviese tirada por ahí, pero, y ahí venía el problema, nunca antes había recogido cosas con tan extraña simbología, tal vez si no hubiera ignorado ese detalle antes, en ese momento se encontraría en su casa disfrutando de una deliciosa cena para luego recostarse en su tan amada cama, aunque por lo último no había problema, pero… su madre, ella de seguro estaría muy preocupada porque no había avisado nada, de golpe se paró y revisó su celular… 'sin señal', ahora más que nunca le dolía ver que su celular no la tuviera, volteo a los lados para ver si no había alguna puerta pero lo único que encontró fue la gran ventana por la que minutos antes había salido esa chica llamada Maki diciendo que tenía algo que hacer, al recordar lo que había ocurrido se sonrojo, de la nada esa chica la había besado, pero eso no era lo peor sino que más bien era el hecho de que Nico no había estado con ningún chico antes y por ende era natural que tampoco hubiera besado, -no era precisamente necesario que lo hubiera tenido, bien se lo pudieron haber robado como hace unos momentos-, y tampoco era necesario que fuera un chico, también pudo haber sido una chica, justo como ahora, una chica linda, pensó, su rostro se calentó aún más, su primer beso, se lo había dado una linda chica desconocida que aparte ni siquiera era humana, se asomó por la ventana, para su sorpresa se dio cuenta que estaba a una altura considerablemente lejos, muy lejos del suelo, una caída era una muerte segura, a que loco se le ocurriría hacer una vivienda sin ninguna puerta y cuya única salida fuese una ventana, ah claro, por un momento se le había olvidado que estaba en un lugar habitado por gente que podía volar, se resignó al ver que no iba a conseguir señal y tampoco le iba a ser posible escapar, regresó a la cama y se recostó boca abajo, una vez allí pudo notar el aroma de la pelirroja impregnado en lo que vendrían siendo las sábanas de la cama, cosa que no había notado antes, e incluso pudo encontrar una almohada, sin pensarlo demasiado la tomó entre sus manos e inhaló el aroma que provenía de ella, olía como a frutos silvestres, más específicamente a…
- Arándanos. -Pensó en voz alta.
De todas maneras no es como si hubiera alguien más allí que la fuera a escuchar.
- ¿Te gusta lo que hueles?
- Sí, es tan…
Sin duda el karma se encontraba en acción, se dio cuenta de lo que estaba a punto de decir, rápidamente hizo a un lado aquel objeto y se sentó en la cama, respondiendo de una manera un tanto torpe.
- N-no… no es como hubiera estado ol-oliendo tu almohada o algo parecido, no te hagas ideas extrañas.
- Si claro, a mí me pareció que lo estabas disfrutando, no te interrumpiré más, vendré después solo procura no hacerlo en voz alta o de lo contrario querré venir a verte.
- ¿Qué demo-?
De golpe captó lo que le quería decir, causando que se sonrojara en sobremanera.
- No, espera, ¡yo no planeaba hacer eso usando tu almohada!
- Ah no, entonces que planeabas usar.
Maki contestó en tono burlón y Nico podría jurar que en sus ojos brillo una chispa de… algo que en ese momento no pudo descifrar.
- Nada, porque no planeaba hacer nada.
Hablo de la forma más indiferente que su mente le permitió.
- Ya veo, entonces, ya que tú no tenías nada indecente en mente, no debería haber ningún problema con lo que estoy a punto de hacer ¿o sí?
Nico solo pudo tragar saliva en cuanto vio lo que Maki estaba a punto de hacer o más bien lo que se encontraba haciendo, obviamente debía de desviar la mirada, pero los pensamientos no sanos que estaban naciendo en su mente en ese momento se lo impedían, jamás antes había tenido pensamientos de ese tipo, el beso que le había dado tenía la culpa, sí, eso debía de ser, la culpa era de esa extraterrestre y no de ella, a lo mejor era como un hechizo o algo así y ahora se encontraba bajo su control, no era imposible después de todo había llegado hasta ese lugar como por arte de magia, al momento de quitarse la parte superior de lo que parecía ser su traje Nico pudo notar su espalda desnuda siendo iluminada por la tenue luz de las lunas, parecía ser tersa y suave, sus alas le parecían hermosas, aunque no podía negar que Maki en sí era atractiva, no llevaba algún tipo de sujetador puesto, lo cuál era normal, en cierta forma, ya que no se lo podría acomodar teniendo a aquellas alas cubriendo parte de su espalda, Maki volteo a verla con una completa mirada de satisfacción, sus ojos brillaban más que antes, vio cómo se acercaba y a medida que el espacio se iba reduciendo Nico pudo sentir su corazón palpitar como caballo desbocado. Sintió la cálida mano al posarse sobre su mejilla y como su rostro se sonrojaba por la cercanía, contrario a sus pensamientos Maki no la beso, sino que en su lugar bajo hasta su cuello donde horas antes la había mordido y comenzó a lamerlo, Nico creyó que lo volvería a hacer así que la tomó de los hombros empujándola levemente.
- Tu vida me pertenece ¿recuerdas?, ahora que si gustas puedo hacerte entender por las malas.
- …
Resignación.
Nunca antes se había sentado de brazos cruzados a esperar lo que fuera que iba a pasar, si no estaba de acuerdo se oponía pero jamás se quedaba sin hacer nada, y ahora simplemente eso era lo único que le quedaba por hacer, ¿cómo luchar contra alguien que es tres veces más fuerte que tú?, resignación no era su palabra favorita y tampoco estaba en su vocabulario, pero ahora parecía ser la única solución, volvió a sentir los labios de la Dragonaid sobre su cuello y esta vez no hizo nada para evitar lo que sabía que venía a continuación, pero el dolor que esperaba jamás llegó, en cambio sintió pequeños besos que eran depositados sobre su cuello mientras ascendían hasta llegar al lóbulo de su oreja, lentamente sintió una pequeña mordida que hizo que su cuerpo se estremeciera...
- Desabróchate la camisa.
Nico quiso protestar o al menos lo intento porque Maki no dejaba de darle pequeños mordiscos y ella quería seguir sintiendo el dulce placer que la Dragonaid le proporcionaba aunque luego se arrepintiera de ello. La Dragonaid se separó de ella para observarla mientras se desabrochaba tanto su suéter como la camisa del uniforme y Nico tenía que admitir que era un poco vergonzoso hacerlo ya que tenía a alguien observándola detenidamente mientras lo hacía, con un poco de problemas pudo terminar de desabrocharlas, en cuanto lo hubo hecho Maki acabo de sacárselas y sin esperar ningún minuto más comenzó a trabajar sobre su clavícula para luego dirigirse a su sujetador.
- No hay problema si lo rompo, ¿verdad?
-...
Incluso para Nico era molesto el no poder negarse, pero supuso que estaba bien puesto que al menos avisaba antes de hacer las cosas, sintió un pequeño ardor ya que lo había roto de una forma un poco agresiva y la había rasguñado pero no paso mucho tiempo antes de sentir uno de sus senos ser cubierto por su boca y el otro por su mano, lo cual causó una sensación agradable haciendo que se le olvidara el ardor de hace apenas unos instantes, no lo había notado antes pero Maki ya no poseía esas garras en sus manos como cuando se encontraron en el bosque, aunque aún sin ellos le rasguño así que no quería que lo hiciera cuando las tuviera, también empezó a sentir como cuando Maki se recargaba sobre ella sus duros pezones se rozaban contra su cuerpo, claramente Maki se encontraba igual de excitada por lo que se encontraba haciendo y Nico quería tocarla también pero supuso que no se lo permitiría, a pesar de haberse estado conteniendo todo ese tiempo, no pudo evitar el soltar un pequeño gemido cuando Maki mordió suavemente uno de sus pezones y el otro lo pellizco al mismo tiempo, se podía apreciar el sonido de su cola al golpear suavemente contra el piso, tal vez se estaba conteniendo dado que era gentil con ella, o bien podía estar planeando algo más, supo que era lo segundo cuando levanto la mirada y vio en sus ojos aquel brillo que había visto minutos antes, ahora lo comprendía, ese brillo era de deseo, no podía entender como alguien tan atractiva como Maki podía desear a alguien como ella, bien pudiendo tener a una gran fila de machos Dragonaid esperando por ella aunque si el problema era el género no dudaba que también hubieran hembras que se encontraran a su altura, sin embargo todo pensamiento se esfumo de inmediato cuando sintió como posaba su otra mano sobre su muslo y comenzaba a subir.
- Esto estorba.
Fue difícil quitarse la falda porque Maki no se quitó de su posición ni un momento, Nico estaba comenzando a sentir un cosquilleo en su vientre, claro que sabía lo que era, había leído sobre ello, -lo cual era raro puesto que a la pelinegra no le gustaba leer ni aunque fuera una página de la materia más difícil y la cual por cierto iba a reprobar si no le echaba ganas- pero jamás pensó que todo fuera a ocurrir de esa manera, Maki bajo lentamente hasta estar a la altura de su intimidad donde comenzó a chupar por sobre la ropa interior, Nico quería detener los gemidos que amenazaban con salir así que tapó su boca con ambas manos lo que solo provoco que la Dragonaid se molestara y con su cola retuviera sus manos poniéndolas en la cabecera de la cama, volvió a sentir una calidez abrumadora cubriéndola por completo, abrió los ojos y se dio cuenta de que se debía a que Maki había regresado a su posición inicial y esta vez fueron sus labios los que Maki besó, sintió como sus bragas eran bajadas a la vez que los dedos de Maki la penetraban y eso causo una sensación aún más placentera de lo que pudo haber imaginado antes, abrumada por el incesante calor y la excitación Nico simplemente no pudo retener el fuerte orgasmo y apenas quiso gemir por la liberación recién obtenida Maki volvió a atacar sus labios sin compasión. Cuando hubo terminado Maki se separó de ella y se le quedo mirando de una forma victoriosa, lamió sus dedos y Nico pudo captar una sustancia viscosa en ellos entonces cayó en la cuenta de que eran los que se habían encontrado en su interior y no pudo hacer más que sonrojarse, sus manos aún se encontraban firmemente sujetadas por lo que no tenía forma de liberarse, esta vez sintió los dedos de Maki entrar en su boca para posteriormente ser besada, un beso que sabía a Maki y a ella en una combinación en donde Nico detecto su propio sabor y se dio cuenta de que si sabía a Maki nada le iba resultar desagradable, porque Maki no lo era en absoluto.
- Te ves tan adorable con esa expresión lasciva en tu rostro, Nico-chan.
Se quitó de donde estaba y soltó sus manos, se puso la ropa que anteriormente se había quitado y se dirigió hacia la salida.
- ¿D-dónde vas?
- No tengo razón alguna para contestarte.
Dijo de forma fría.
Esas palabras habían destruido el ambiente que se había formado allí, Nico volvió de golpe a la realidad, para Maki solo era un objeto, algo así como su esclava, algo que podía ser desechado en cualquier momento y eso le dolió, su familia, sus amigas, su mundo, en un solo día lo había perdido todo y no había sido para bien, no se arrepentía de haber obtenido el primer orgasmo de su vida ese día -bueno tal vez luego dijera que sí porque su gran orgullo era otra cosa que no podía dejar de lado, pero muy en el fondo sabría que era lo contrario- pero sí que lo hacía de haber caído en ese otro mundo. Acomodó su ropa y se dijo a si misma que de nada le servía lamentarse ahora, lo hecho, hecho estaba, se preguntó si la iba a dejar dormir en su cama o tendría que hacerlo en el piso, no quería empezar una nueva discusión cuando llegara, el simple hecho de saber que iba a ser usada y tratada de esa forma, hacía que se le hiciera un nudo en el estómago, no quería usar sus almohadas así que tanteo el lugar ya que apenas y se encontraba iluminado a ver si encontraba algo que pudiera usar como reemplazo, encontró algo que no era ni muy suave ni muy tosco y que le podía servir, lo acomodó en el suelo y justo cuando se estaba acomodando escucho la voz que menos quería oír en ese instante…
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La joven Dragonaid había salido lo más rápido que pudo de aquella calurosa habitación, llegando hasta el jardín central, jamás le había pasado eso antes, bueno tampoco había tenido sexo y eso así que era normal que fuera la primera vez que le sucediera, pero no contaba con que fuese a ser tan placentero y eso sin contar las expresiones que aquella humana ponía, el tan solo recordar aquello hacía que su temperatura corporal aumentase y obviamente un problema para nada agradable se hiciera presente, fue por aquella razón que tuvo que salir corriendo de allí, tal vez no debió de decir de forma tan indiferente lo último pero el punto era salir de allí y ya.
- Veo que alguien se acaba de divertir.
Dijo un joven con el ceño fruncido, el cielo se despejo un poco dejando ver la rojiza cabellera del muchacho con un gran parecido al de Maki
- ¿Qué quieres Akira?
- Nada, solo venía a ver a mi pequeña hermanita y me encuentro con esto. ¿Era necesario hacerlo?
- ¡P-po-por supuesto que sí!, si la marco como mía nadie se atrevería a hacerle daño.
Se sonrojo.
- Si tú lo dices. Como sea es una humana y no sabe nada de nosotros y aun así lo hiciste, si yo estuviera en su lugar justo ahora me sentiría realmente dolido, ¡digo! Acabo de llegar a un mundo que no conozco y una extraña prácticamente abuso de mí y me abandono, o ¿tú qué opinas?
Maki no contesto, su hermano tenía razón después de todo, y por si fuera poco antes de irse no mostro ni un poco de delicadez con ella, ¡¿en qué carajos estaba pensando?!, ¡ah sí!, en no perder el control por supuesto.
- ¿C-cómo estas tan seguro de eso?
- Te conozco desde hace 15 años Maki, solo quiero dejar en claro que cuentas conmigo para cualquier cosa, sigues siendo mi hermana menor después de todo.
Sin más se marchó, Maki pensó que tal vez lo mejor sería regresar en cuanto antes y ¿disculparse?, no, ella era una Dragonaid con un gran pero gran orgullo como para hacer algo como eso, ya se le ocurriría otra cosa en el camino, al llegar observo como la chica estaba acomodando algo en el suelo lo cual le hizo fruncir el ceño, que acaso no pensaba dormir con ella, no, eso sí que no se lo permitiría.
- ¿Qué estás haciendo?
Aunque la respuesta era más que obvia aun así se aventuró a preguntar.
- Tratando de evitar causarte problemas.
- Fuiste un problema desde que te encontré.
Bien, había empezado mal… de nuevo.
- Lamento haber sido un problema para ti, en todo caso ¿no hubiera sido mejor que me mataras en ese momento? o ¿quieres hacerlo ahora? por mí no hay problema, si me quieres matar, mátame, si prefieres que muera allá afuera entonces, déjame fuera, cualquier lugar es mejor mientras no estés cerca.
Eso no era lo que iba a decir, pensó Nico, que la matará, apreciaba mucho su vida como para tirarla a la basura después de haber sobrevivido a las primeras horas en ese mundo.
Eso hizo que Maki se sintiera culpable, su hermano tenía razón después de todo. Si era por ella podía mandar al diablo el orgullo.
- Lo siento.
- Hable en serio- ¿no, espera, qué?, digo… yo ummm... soy yo quien te debe una disculpa, tienes toda la razón, tú tienes todo el derecho sobre mí, solo te pido que cuando te canses de mí no me dejes a la deriva.
- ... ¿Por qué estás ahí?
- S-supuse que no me querrías en tu cama y-
- Ven.
Fue una orden clara, y Nico no quería desobedecerla, después de todo ella misma lo acababa de admitir, Maki tenía todo el derecho. Camino hacia la ventana ya que era el lugar donde ella estaba, una vez que se encontró frente a ella se dio cuenta de que no tenía fuerza como para verla a los ojos, por lo que se quedó mirando al suelo, se sentía dolida y perdida.
- Que tengo que hacer, ¿desvestirme, o es que ahora me toca a mí complacerte?
- ¿Por qué crees que sólo voy a usarte?
- Si, por qué será.
Sin permiso una lágrima se deslizó fuera.
- Estás llorando.
- No, es solo que yo...
Sin previo aviso Maki la abrazó cosa que la sorprendió, no se esperaba eso.
- ¿P-por qué?
- Quieres dejar de hacer preguntas innecesarias.
- Entiendo.
En realidad no te entiendo, pensó Nico, pero al menos estaba recibiendo algo que no era frialdad e indiferencia de parte de ella. La posición en la que se encontraba era realmente acogedora, no lloro, había pasado por cosas peores sin hacerlo y además no iba a dejar que una extraterrestre a quien apenas conocía la viera llorar, tener sexo era una cosa diferente pero definitivamente la gran Yazawa Nico no iba a dejar que nadie la viera en una posición tan vulnerable, ni siquiera su amiga de la infancia -y casi hermana- Nozomi, quiso quedarse así por más tiempo, pero sintió un fuerte dolor de estómago, y sus tripas chillaron causándole una gran vergüenza.
- Supongo que tienes hambre ¿no?
- Ummm… yo…
- Está bien, después de todo ya me alimentaste así que ahora me toca a mí.
- Espera… ustedes… ya sabes… ¿hacen eso siempre que les da hambre?
Preguntó curiosa y a la vez sorprendida la pelinegra. Una leve risa -y hermosa por cierto- se pudo escuchar de parte de Maki y sintió su cara arder, ya se había sonrojado demasiadas veces ese día y temía seguir haciéndolo.
- Ummm… solo lo diré una vez, lo hice porque eras tú y digamos que ya te quería comer desde que probé tu sangre, en ese momento te lo dije ¿recuerdas?, además sabes bien, -la tomó de la barbilla para poder mirarla a los ojos, con su pulgar delineo sus labios y luego bajo a su cuello- cada parte de ti lo sabe. Pero no, nosotros también comemos al igual que ustedes y si no fuera así entonces no dejaría nada de ti.
Y otro sonrojo más que agregar a la lista del día.
- Ahora ven conmigo.
La tomo de la mano y la llevo hacia la pared, se preguntó que le iba a hacer esta vez y para su sorpresa la pared se movió dejando ver un largo pasillo iluminado, después de andar caminando de un lado a otro Nico ya no podía aguantar más, se encontraba exhausta, le habían pasado tantas cosas ese día que ya no sabía si era bueno o malo el hecho de que se encontrara allí, iba a preguntarle a Maki si ya pronto llegaban a donde tenían que ir cuando vio que habría nuevamente la puerta de un lado de la pared y se encontraba una gran mesa en el centro, había aproximadamente unos treinta Dragonaids reunidos alrededor del gran banquete que se llevaba a cabo.
- No va a compartir princesa Nishikino.
- Lo siento, pero por el momento no.
- Oh, qué lástima, podía haber sido un buen aperitivo.
- Supongo.
'Por el momento no', eso significaba que en un futuro sí la iba a dejar con esos tipos, la idea de pensar en ser la 'comida' de todos esos extraterrestres le dio miedo e inconscientemente se tensó, Maki apretó un poco más fuerte el agarre que mantenía sobre ella pero siguió mirando al frente.
Llegaron hasta lo que se podría ver como la cocina, una vez estando allí Maki la soltó.
- No creí que estuvieran aún aquí, ahh, como sea puedes comer algo de esto.
Nico meneo la cabeza en señal de negación.
- ¡Pero si ni siquiera los has probado!
- Por esa razón.
El lugar estaba iluminado por antorchas y se preguntó por qué razón Maki no tendría ninguna encendida en su cuarto. Vio como se acercaba a la mesa y la invitaba a sentarse así que simplemente fue a donde se encontraba, en las sillas se podía apreciar que tenían la mitad superior incompleta se fijó en donde se encontraba Maki y se dio cuenta de que estaba diseñado para no causar incomodidad y permitir que sus alas fueran libres, con esfuerzo tomo el asiento que se encontraba al lado para sentarse pero tal parecía que Maki no tenía intenciones de dejar que se sentara ya que al contrario que ella sin mucho esfuerzo pudo devolver el asiento a su lugar, ¿y donde se supone que me voy a sentar entonces?, pensó, antes de que pudiera expresar su pregunta vio como Maki le hacía señas para que se sentara en sus piernas.
Al ver la mirada incrédula de Nico solo desvió la mirada.
- ¿Q-qué?, no es como si fueras a llegar de todas formas.
Eso fue lo primero que se le había venido a la mente y por lo tanto lo había dicho sin pensar.
- ¿¡Que has dicho!?
Ese comentario sí que le había molestado, siempre le molesto que hicieran bromas con respecto a su estatura, así que reaccionó con un poco de violencia.
Vio como la sujetaba del cuello del traje y se acercaba a ella, esa cercanía no era buena, no en ese momento, después de todo había gente cerca y… entonces sintió el delicioso aroma de Nico introduciéndose en sus sentidos, ya había dejado de lado su orgullo momentos antes, al diablo con la gente también, con su cola la trajo más hacia sí.
- Que conste que fuiste tú quien se me insinuó.
La sentó sobre la mesa.
- La cena de hoy será Nico-chan como platillo principal.
- Es-espera no fue mi intención.
Comenzó a besar su cuello y a desabotonar ambas blusas.
- ¡Ah!, en serio vas a hacerlo ha-hay personas cerca y…
- Solo tienes que guardar silencio y nadie lo notara.
Fue bajando hasta llegar a su pecho donde continuo besando, ya no tenía otra molesta prenda como la primera vez lo cual era bueno, mordió levemente sus pezones procuro hacerlo de forma suave, trataba de controlarse después de todo no quería lastimarla además se encontraban en un lugar público y no le gustaba la idea de que alguien más a parte de ella la escuchara gemir, su cola se meneaba lentamente, podía percibir las vibraciones que hacia cuando golpeaba contra el suelo, dio un rápido vistazo hacia arriba solo para ver a Nico tapándose la boca con una mano para reprimir sus gemidos, sentía su problema aparecer pero no quería parar ahora, subió un poco la falda que le estorbaba nuevamente y bajo hasta quedar frente a su intimidad, aquella que ya había probado antes, bajo sus bragas para que le dejara libre esa zona y comenzó a lamer, succionar, chupar, antes no la había podido tomar libremente porque Nico no había querido cooperar tampoco pero ahora sentía las contracciones del cuerpo ajeno y claramente pudo notar como Nico posaba su mano libre sobre su cabeza y la empujaba contra ella, esto hizo que se excitara aún más, su cola empezaba a hacer más ruido y también sus alas se comenzaban a mover de manera lenta y suave, los gemidos de Nico se podían escuchar un poco más, al parecer ya no era suficiente con que cubriera su boca, tendría que acabar con esto en poco tiempo así que introdujo su lengua dando leves succiones y eso basto para que se corriera, bebió el blanco fluido que acababa de emanar antes de levantarse para besarla, Nico correspondió el beso, empezó a frotar su cadera contra la de ella a lo cual Nico sorprendida se intentó separar pero no se lo permitió, debido al calor del momento mejor prefirió dejarse llevar, dejarla hacer lo que quisiera con su cuerpo estaba bien, después de todo se lo debía… en cierta forma.
- Esta bien que eres la princesa, todos acá lo saben y puedes hacer lo que quieras y eso pero… ¿no deberías hacer eso en tu habitación?
- ¡¿…?!
El color se esfumo rápido de su cuerpo, las habían descubierto y para Nico eso no podía ser peor.
- Akira -dijo Maki en un tono de advertencia.
- ¿Qué?, solo me preocupo porque mi pequeña hermana a alborotado a los invitados y parece que ni siquiera le importa. -Parecía tener una sonrisa burlona.
Entonces es… su hermano. Bien, eso lo hacía aún más peor.
- L-lo siento no fue mi intención.
Volvió a repetir las mismas palabras de hace un rato, esperaba que esta vez sí sirvieran para algo.
- No tienes que disculparte. -Le regaño Maki.
- No te preocupes, Maki tiende a ser un poco impulsiva algunas veces, así que te aconsejo que te vayas acostumbrando.
Nico volteo a verlo, aún seguía estando atrapada entre la mesa y Maki pero eso no fue algún impedimento para hacerlo, el chico, que respondía al nombre de Akira, parecía tener la misma edad que Maki si no es que un poco más, el cabello rojo más oscuro y una sonrisa burlona que -de no ser porque era la primera vez que lo veía- pensaría que era permanente, poseía el mismo traje que Maki con la diferencia que el suyo llevaba una estampilla con algunos de los signos que había visto en aquel objeto.
Akira parecía haber estado examinando todo el tiempo a Nico y eso no le había agradado, Nico era suya y de nadie más, a veces le molestaba la idea de no poderle leer la mente a su hermano, y no era porque no quisiera o no pudiera sino más bien se trataba de una habilidad "sellada" por así decirlo que le impedía leerle la mente a su familia y no entendía el porqué de aquello. No recordaba cuando había sido la última vez que había deseado tanto saber algo justo como en este momento, pero ahora deseaba detener a su -a veces- insoportable hermano mayor que se encontraba por abrir la puerta para obtener su respuesta.
- No importa cuánto busques jamás lo sabrás.
Dijo burlón justo antes de salir por aquella puerta.
- Tsk, que se cree.
- Umm, Nishikino-san, creo que debería vestirme.- Dijo con tono temeroso.
Volteo a verla, Nico parecía haber estado evitando su mirada todo este tiempo, su mirada carmín tenía ese brillo especial que había visto cuando se había corrido por primera vez y del cual no pudo disfrutar, tanta plática hizo que se olvidara de su 'problema' de tal forma que ya se le había pasado. Suspiro. Mejor escogería algo para que su acompañante comiera.
- Bien.
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Se encontraban reunidas cinco chicas en un pequeño café que se ubicaba en el centro de Akihabara.
- ¿Qué pasa con Nico-chan?, hoy parecía demasiado rara.
Pregunto una chica con el cabello corto de color jengibre.
- Quién sabe, hoy en el descanso se veía molesta, ¿qué le hiciste Nozomi?
Esta vez hablo una rubia.
- Eh, yo nada, estabas ahí conmigo, más bien desde hace un rato tengo un mal presentimiento, como si Nicocchi se fuera a meter en problemas.
- Bueno tal vez Nico-chan la pase bien.
Susurró la peli-gris pero para su mala suerte Eri había alcanzado a escucharla.
- ¿A qué te refieres con eso Kotori?
- Ah, a nada Eri-chan.
Puso la mejor sonrisa que tenía para disipar cualquier posible sospecha.
- Bueno, Kotori y yo tenemos que retirarnos.
Dijo Umi con la misma voz serena de siempre.
Ambas chicas se retiraron del lugar de manera sospechosa por lo que Eri iba a seguirlas pero Nozomi la detuvo sosteniéndola del brazo, al final las tres que quedaban decidieron dejar el tema de Nico por la paz y empezar a charlar sobre los exámenes que se aproximaban. Aunque no lo aparentaba Nozomi siguió preocupada por aquel mal presentimiento que tenía acerca de la persona a la que quería como si fuese su hermana.
Dos chicas, una peli-gris y otra peli-azul, se encontraban caminado rumbo a un bosque, ya casi iba a anochecer por lo que debían de verificar el estado de su plan. La peli-gris iba tarareando una canción -más específicamente la de parallel heart- mientras que la otra se mantenía alerta a cualquier cosa que fuera extraña.
- ¿Crees que el plan haya funcionado?
Dijo la peli-azul con cierto toque de inseguridad, cosa que no era normal en ella.
- ¡Por supuesto Umi-chan!, después de todo es algo que ellos mismos crearon, solo tenemos que esperar y cumplir con su deseo.
Umi volteo a verla, los ojos de Kotori emanaban pureza absoluta, no le sorprendía por qué no pudo resistirse a cooperar con este peligroso plan, aun así no pudo evitar mencionar lo que por unos días ya había estado rondando en su mente.
- Aunque debo admitir que este 'deseo' me parece más una utopía.
Finalizo suspirando.
- Solo espero que Nico haya venido por aquí.
- No te preocupes Umi-chan, te aseguro que todo saldrá bien.
Eso era algo que ella misma quería creer, 'para hacer que los demás confíen en ti, primero debes de aprender a confiar en ti misma'. Eso era algo que le había dicho un día su madre hace mucho tiempo atrás y lo cual había aprendido muy bien. Tenía que mostrarse firme, sin titubear ni un solo segundo, porque ya había arrastrado a Umi hasta esto y si algo salía mal estaba segura que iban a culpar a la arquera a pesar de que la que llevo a cabo todo fue ella, lo que más le preocupaba era la reacción que había tenido la peli-morada. Siguieron caminando hasta llegar al camino que Nico usaba como atajo para llegar a su casa, buscaron por los alrededores para ver si había señales del dispositivo MGK-73656, el cual para su buena suerte no encontraron.
- Ves Umi-chan, todo salió de acuerdo al plan.
Dijo con total alegría.
- Hey Kotori, Nico… ella… ¿ella va a regresar?
- No lo sé. Pero estoy segura que estará bien.
- Eso espero.
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Regresando a Ashbell…
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Un joven que llevaba grabado en el traje el nombre de Captain se acercaba a la habitación donde se encontraban los Reyes, al llegar frente a ellos se inclinó haciendo una reverencia.
- Su Alteza, hemos investigado el dispositivo que transporto a la humana a nuestras tierras, al parecer es el mismo de aquella vez. -Dijo con completo respeto.
- Eso es bueno, pero Captain ya sabes que puedes dejar las formalidades mientras ella no esté.
- Entiendo Oonogi-sama.
- Y dime, ¿cómo van las cosas con mi hija? -Habló esta vez la reina.
- Ha empezado a mostrar cambios en su comportamiento, debiéndose la mayoría a la presencia de la humana.
- Ya veo, eso significa que el proceso de 'transición' se ha adelantado.
- ¿Quiere que hagamos algo con la humana Suzuki-sama? -Pregunto Captain.
- No, solo hay que esperar a que ella lo descubra por su cuenta, después de todo es la Princesa, tiene que hacerlo.
- Entiendo, con su permiso me retiro.
El joven salió de aquella gran habitación que ocupaba en su mayoría todo el último piso del gran castillo, ambas personas se encontraban en lugares diferentes.
- Así que… asqueroso spriggan, eh, vaya, pensé que ya lo habías superado.
- No descansare hasta matar a ese tipo con mis propias manos.
- Pero antes tenemos otras cosas que hacer ¿no?
- Si, pero por el momento… hay que dejarlo así.
Ambos finalizaron aquella plática tan… comprometedora.
Y bueno así finaliza el capítulo de hoy, gracias por sus comentarios me esforzare para publicar mas seguido, sin más que decir hasta la próxima actualización. Yanne.
Kim: Que bueno que te haya gustado, aquí está la continuación.
OphiellTheFallenAngel: ¿Oh en serio?, ¿a qué otra historia te recuerda?, claro si se puede saber, gracias por tu review.
Guest: Me alegra que te haya gustado, sigo diciendo, ¿a cuál historia se parece?
Cacher1988: Gracias por tu review y aquí esta la continuación.
377owo: Gracias por esperarme y pues ya ves, ya se la comió :O, jeje.
También gracias a todos los que leen aunque no dejan sus review, lo resubí porque en el anterior no aparecieron las notas y perdón por eso, tendré más cuidado para la próxima. Yanne. Que tengan un feliz día, tarde, noche, depende la hora a la que lean esto.
