Capítulo 2: Darién hizo qué?
Todo ha ocurrido muy rápido, hace solo unas horas pensábamos que Serena vivía su sueño y ahora nos damos cuenta de que todo es falso.
Ella es como nuestra hermana por qué nunca nos dijo?
Sin embargo, ahora tenemos en nuestras manos un pequeño libro con hojas desgastadas en las cual ella, nuestra mejor amiga y princesa plasma su vida.
-"Yo lo leeré." Me ofrecí mientras tomaba el pequeño libro en mis manos y empecé a leer los pensamientos de mi amiga.
Fue algo gracioso, podía sentir su alegría y entusiasmo en sus primeras páginas, esa era la Serena que conocí.
Amy Mizuno es muy amable e inteligente. Vive en un gran apartamento con madre, su madre es una doctora y su padre un artista. Su tipo de sangre es A, cumple años el 10 de septiembre, su comida favorita es el sándwich porque puede comerlo mientras lee. Me ayuda a estudiar y me recuerda mis deberes, a veces se olvida de disfrutar la vida pero afortunadamente siempre estoy a su lado y le recuerdo que puede divertirse. He escuchado a los chicos del instituto decir que Amy es una chica genio asocial y me preguntan la razón por la que paso tiempo con ella… son idiotas, sé por la forma en que todos la evitaban que no tiene muchos amigos y no está acostumbrada a relajarse, ella no tiene la culpa de que todos sean unos envidiosos.
Ellas son como las hermanas sobreprotectoras que nunca tuve, somos muy unidas, ellas parecen saber todo sobre mí y a veces asusta la facilidad con la que pueden leer mi mente, pero debo admitir que yo puedo hacer lo mismo con ellas.
Me sentí orgullosa de la forma en que Serena piensa sobre mí y lo mucho que me conoce, yo jamás le dije mucho sobre mi vida pero aún así se las ingenió para escribir algo como eso y el hecho de que piense en mi como una de sus hermanas me honra.
Nos conocemos y entendemos como si nos hubiéramos conocido de toda la vida.
No creo que ella haya podido ocultar algo tan malo, ella misma admite que nosotras la conocemos a la perfección.
Leí con calma las siguientes páginas: febrero 18, febrero 26 y finalmente llegué al 16 de marzo.
La página tenía un estilo de letra diferente, algo arrugada y con manchas, sin embargo no me importó mucho, pensé que ella comió mientras escribía.
Darien, llevó a Serena a una fiesta universitaria y Serena está disgustada. Es extraño, jamás nos dijo haber estado en un evento como ese. Se emborrachó, Darien tomó algunas copas de más, nunca pensé que él fuera a hacer algo parecido en compañía de Serena. Sencillamente no es correcto.
Fue entonces que me paralicé al llegar al siguiente párrafo.
"Eres mía y solamente mía. Voy a hacerte mi mujer hoy y nadie podrá decir lo contrario." Esas fueron sus palabras exactas. Tenía miedo. Darien me quitó mi ropa y me recostó contra la pared para empezar a besarme de una forma extraña mientras apretaba mis senos con fuerza. "Serena, me amas?"
Cubrí mi boca, leí esa parte una, dos y tres veces, con el mismo horror, con esperanza de que hubiera sido mi imaginación. No era mi imaginación, es verdad.
¿Cómo podía decirle que no lo amaba? Yo lo amo con todo mi corazón, siempre fui la que intentó fortalecer nuestra relación, llore por él y he hecho todo por él. "Te amo."
"Entonces demuéstramelo, quiero pasar al siguiente paso de la relación. Soy un chico de 21 años y tengo mis necesidades, si no puedes cumplirlas tendré que buscarme a otra que las cumpla. Yo no quiero buscarme a otra ¿Quieres que lo haga, amor?"
No podía dejar de temblar, no podía hablar y las lágrimas no dejaban de caer. No podía leer en voz alta algo tan atroz como eso.
Nosotras siempre confiamos en Darien, lo dejamos estar al lado de nuestra luz, nuestro bello ángel y princesa, y él…
Ese maldito bastardo se aprovecha de su inocencia de esa forma.
Ella tenía 14 años y él tenía 21, una niña que apenas está descubriendo el mundo y una adulto, eso jamás debió suceder.
Ella, mi princesa fue manipulada y violada por ese desgraciado.
Y la razón por la cual jamás lo contó fue:
No puedo decirle a ella o a las chicas por temor a que me regañen. Tengo solo 14 años, me van a decir que soy una irresponsable y quien sabe que más, sobre todo por quejarme a espaldas de Darien. No quiero que Darien me vea como a una inmadura y se busque a otra.
¿Cómo pudo pensar que nosotras haríamos algo parecido?
Esta Serena, es una chica completamente asustada, temerosa del rechazo por algo de lo cual se sentía culpable.
Con miedo a que ese malnacido la deje y la reemplace.
No puedo soportarlo, me siento tan impotente frente a esto. Nosotras simplemente dejamos que se aprovecharan de nuestra mejor amiga y no hicimos nada para evitarlo.
-"Amy?" Sentí a las chicas intentando hacerme reaccionar.
-"No voy a leerlo en voz alta." Declaré extendiendo el diario a Mina.
Una por una leyó lo que había escrito en el diario, una por una rompió al final del texto y muy pronto el cuaderno quedó en la mitad de nosotras.
Llantos, gritos, amenazas de muerte y horror, nadie había podido permanecer sumiso después de haber leído esas páginas
Fue cuando nos dimos cuenta del gran error que habíamos cometido.
Un hombre que haga eso no puede ser precisamente un príncipe azul.
Y Serena, soportó todo eso en silencio.
Con intriga y masoquismo, levanté nuevamente el libro y leí en voz baja al notar
Desde ese día no he dormido bien
Y lo más preocupante de todo es que me molesta que me toque mi novio, huyo de mi novio como si tuviera una enfermedad contagiosa.
No soy capaz de concentrarme en nada, no quiero comer tanto como antes en realidad no he comido en dos días.
Una depresión, está deprimida y asustada, y lo peor de todo es que jamás lo noté.
Siempre supe que sus notas estaban sufriendo, ese ha sido uno de sus peores periodos académicos, pensé que era por falta de esfuerzo, pero después de leer esto puedo ver que es más que obvio lo equivocada que estaba.
Manipulada, violada y presionada por su novio.
Me siento tan rota, triste, vacía e inútil. No sé qué hacer.
¿Siempre había sido así y apenas lo noté?
No hay ni una pizca de la Serena alegre y torpe que conocí, solo una Serena deprimida, asustada que escondió su dolor detrás de sus hermosas sonrisas angelicales.
El hecho de que en conjunto la siguiéramos tratando de la forma usual, señalando sus errores sin compasión también tuvo su impacto.
¿Tan malas amigas somos?
Le fallamos, jamás notamos su dolor, y al ver su sonrisa simplemente dábamos por sentado su felicidad.
¿Qué más nos oculta?
