Bueno, hoy llega ya el segundo capítulo, lo he escrito entero entre ayer y hoy y lo acabo de terminar ahora, pero es que he estado de vacaciones y no había encontrado tiempo para escribirlo

Este capítulo es entero de Regulus y el siguiente sera de Corvus XD, es necesario todo lo de este capítulo para que conozcais a mi Regulus, al Regulus que yo he creado en este AU, y por que yo es como me lo imagino, aunque aún hay cosa que explicar de él.

Bueno no os entretengo más y os dejo el capitulo

DISCLAIMER: Harry Potter no me pertenece pero Vlad y Alois si, yo uso a los pj de J.K. Rowling en mi propio plot y no gano nada con esto.


En un lugar alejado de la ciudad, que por tanteo se situaría en Alemania un hombre se sentaba en un sofá y cerraba los ojos intentando despejar su mente de la carta que acababa de recibir de parte de los Malfoy

Querido Regulus,

Antes de nada quería saber que tal te encontrabas, hace muchos años que no teníamos noticias tuyas, a Lucius le sorprendió mucho tu carta pidiendo que sacásemos al niño de los Potter de la casa de sus tíos muggles, y la verdad es que estamos muy contentos de haberlo hecho, el niño había sufrido lo inimaginable allí, tenía su cuerpo tan destrozado… ¡Le había violado su tío!¡Un muggle! Aun no me lo puedo creer del todo, y eso es solo la punta del iceberg, tenía casi todos sus huesos dañados, y los músculos, y huesos rotos y mal curados, y estaba tan delgado, tan mal nutrido, ¡me asusté! Durante unos segundos deje de ver al niño y vi a mi Draco en su lugar y casi me da un ataque.

Pero bueno, Lucius le llevó a nuestro medimago privado y ya han curado la mayor parte de las lesiones, también te quería informar de que tenía un bloqueo de magia y memoria, también se lo hemos quitado y es un metamorfomago, un trato de los Black que hacía mucho que no se presentaba en la línea principal.

Vayamos ahora al tema principal, el chico se llama Corvus Regulus Black, y su cumpleaños es el 21 de Junio, el solsticio de Verano, Corvus como nombre de constelación, cosa Black, Regulus como su padre, y Black su obvio apellido. Y su madre resulta que es mi hermana, Bellatrix, ¿cuando?¿cuando lo hicisteis?¿Te lo dijo? ¿Lo sabías? ¿Lo sospechabas? Bella está casada, y ahora en Azkaban…¿Que pasó?

Espero que me respondas pronto, además, necesitamos saber que vas a hacer con el muchacho, ¿vendrás a llevarlo contigo? ¿Nos lo quedamos nosotros? Responde cuanto antes, además, ¿qué te parece si te vienes un par de semanas aquí con nosotros para conocerlo? Sabes que en nuestra casa siempre eres bienvenido, pero por favor, responde, el chico quiere conocerte, Lucius le ha hablado de ti y esta enamorado de la idea de verte. Está encantado de tener un padre vivo, y no a los Potter, que los muggles le habían dicho que habían muerto en un accidente de coche borrachos...En fin, Responde pronto y mandale una carta al muchacho si no puedes venir.

Con Amor

Narcissa Malfoy

Regulus apretaba la cara mientras contenía las lágrimas, en inmediatamente cogía un cacho de pergamino y una pluma y tinta, para escribir la respuesta a su prima, y luego una pequeña carta a su hijo, si a su hijo, su pequeño Corvus.

Querida Prima,

Actualmente me encuentro bastante bien, vivo en un apartamento muy agradable en un distrito mágico de Alemania, no es una casa lujosa pero vivo bien, y aun nadie sabe que estoy vivo, aparte de vosotros.

Por lo demás la verdad es que estoy tan sorprendido como vosotros, hace varios años los goblins de Gringotts me mandaron una carta de parte de mi hermano, parece ser que había sido su último deseo antes de entrar a Azkaban, en ella me comentaba sobre un niño, hijo de los Potter y me decía que debían mandarlo conmigo, al ser el padrino y estar indispuesto para el cargo, o sino a Minerva McGonagall, que era su madrina, pero que jamás debía acabar en casa de unos muggles que por lo visto eran parientes de Lily Potter, pero la carta la leí hace pocos meses tras pasar un periodo en el que perdoné a mi hermano por varias cosas e inmediatamente investigué sobre el chico y poco después descubrí que había pasado justo lo que mi hermano advertía, por eso, ya que si yo pisaba por Inglaterra se desvelaría que no morí y no es bueno eso, os mandé la carta, pero nunca me esperé esto, Bella y yo… Bella y yo estuvimos teniendo una relación desde casi Hogwarts, eran encuentros casuales, y después de que a Bella le dijeran que no podía tener hijos, no recuerdo por qué, empezamos a tener encuentros más habituales, Lestrange nunca estuvo interesado en Bella así que aunque lo sabía no dijo nada, aunque poco a poco el hombre se acabó enamorando de Bella, y nuestras visitas se redujeron más...Aun así… Cuando la guerra estaba en auge solo la ví un par de veces antes de desaparecer y declararme muerto, nunca ví a Bella embarazada...aun me cuesta creerlo, un niño, un pequeño, y Bella lo ha llamado según la tradición Black…

Tras leer lo del muchacho, sabiendo que es mi hijo no puedo pasar por alto eso, yo me ocuparé personalmente de esos muggles, desearan no haber nacido…

Durante un par de meses cuidarle como si fuese vuestro hijo Cissa, luego iré a Inglaterra y si me lo permitís viviré unos meses con vosotros mientras arreglo nuestra ancestral mansión, ya que tras la muerte del abuelo Arcturus, nadie la ha usado, y no, no pienso volver a Grimmauld Place aún… demasiados recuerdos oscuros. Le mandaré una carta a Corvus también, con algún regalo, porque su cumpleaños ha sido hace poco… Tengo muchas ganas de verle, me mantendré en contacto.

Un gran abrazo,

Regulus Black, Lord de la casa Black

Releyó la carta 3 veces antes de doblarla y meterla en un sobre y poner el sello de cera con la cresta de la casa Black, y después, tras suspirar varias veces y dar varios tragos al vaso de Whisky de fuego que tenía al lado, tomó otro pergamino en el que escribió la carta para Corvus.

Querido Corvus Regulus Black,

No se muy bien como comenzar esta carta, debo admitir estar tan sorprendido como tu de todo este lío, pero por encima de todo te quiero, aunque aun no te haya visto, me siento orgulloso de ti, por haber sobrevivido a esos muggles, y porque se que vas a seguir esforzándote y te vas a convertir en un hombre increible.

Ahora mismo estoy en Alemania, llevo viviendo aquí durante años, pero creo que en cuanto deje todo quí bien organizado, me volveré a Inglaterra, aunque eso va a causar una gran conmoción en la sociedad inglesa, ya te contaré el porqué, por lo menos me mantendré en contacto hasta que vuelva, supongo que solo serán algunos meses, hasta entonces espero que disfrutes con los Malfoy, se muy bien que te tratarán como si fueses su hijo, ya que Narcisa era mi prima, y hermana de tu madre.

Respecto a tu madre no se muy bien qué decir, supongo que es un tema delicado, pronto oirás cosas terribles de ella, pero que sepas que en verdad es una mujer increíble con un gran carácter y es preciosa.

Corvus, o Regulus, si prefieres que te llamen así, nunca más, te lo puedo asegurar, vivirás lo que tuviste que pasar con los muggles, a partir de ahora verás lo que es ser un niño de verdad, y serás como cualquier niño mágico cuando el año que viene elijamos a qué escuela irás.

Quiero que cuando me respondas me cuentes alguna que otra cosa sobre tí, lo que aprendes lo que te gusta, las dudas que tienes, quiero conocerte, eres mi hijo y como tal te voy a dedicar toda mi vida.

E insito en que te quiero, y tu madre también, estoy más que seguro, y no te preocupes, que antes de que te des cuenta, ya estaré yo a tu lado, siéntete orgulloso de quien eres y mantén tu barbilla en alto, eres Corvus Regulus Black y no tienes nada de lo que avergonzarte.

Con mucho amor y cariño.

Regulus Arcturus Black, tu orgullosos padre y Lord de La Antigua y Ancestral casa Black.

Terminó la carta y la dobló con mucho cuidado y la guardó en otro sobre y lo selló de nuevo con otro sello de vera, después salió a la zona comercial, que estaba a apenas un par de pasos de su apartamento y rebuscó hasta encontrar un par de regalos para su pequeño, apenas conocía al chico, pero al menos le mandaría alguna cosa.

Mientras buscaba encontró tres cosas que sabía le gustarían, una preciosa lechuza albina, un diario de cuero negro con sus iniciales grabadas, y por último un broche, en el que encargó un grabado en esmeralda con la cresta Black, y envolvió lo tres regalos y mandó todo con la lechuza, dejando una nota de que eran sus regalos de este año.

Después de eso Regulus volvió a salir a la calle, esta vez con dirección al ministerio del lugar, allí nadie le tomaba por muerto, nadie le perseguía ni quería matarle, por lo tanto podía caminar bajo el nombre de Regulus Black con orgullo. El ministerio de allí o estaba oculto como el de Inglaterra, por lo contrario se encontraba en un rascacielos tipo muggle, que más o menos tenía 20 pisos, y los departamentos se dividían en esos pisos, que además cada uno, a pesar de lo enormes que eran, estaban encantados para ser el doble de grandes, y contaban con otro pequeño edificio de 10 plantas anexo detrás que solo era accesible para los inexplicables y los niveles más elevados para los aurores, ya que era la zona de entrenamiento. Regulus se dirigió a la primera planta del edificio principal para pasar la revisión de varita, como siempre, y después atravesó todo el edificio hasta el secundario, donde, antes de entrar se cambió de ropa y se puso una túnica negra de cuerpo entero con capucha y un hechizo que impedía que nadie pudiese ver nada dentro de la capucha, y entró a la sección principal del segundo edificio, donde unas simples escaleras dividían la sección de aurores de la de los inexplicables, y bajó hasta una puerta negra de metal. Allí colocó su identificación en un cachito pequeño de la puerta que, a no ser de ser trabajador de ahí, difícilmente distinguirías del resto de la puerta. Entró inmediatamente a lo que era una sala con 20 puertas, cada una señalada con una runa, entró en la que ponía "negro" Black, su propio nombre, su runa, su espacio personal, cubículo, despacho, como quiera uno llamarlo. Allí observó su mesa de trabajo, encima de ella había un relicario plateado, que en la zona central tenía el símbolo de las reliquias de la muerte, bajo el cristal, en una tinta negra que brillaba como si fuese recién pintado. Era antiguo, y emitía un aura negra muy poderosa. Se sentó frente a la mesa y sacó su varita y lanzó de nuevo el mismo hechizo que llevaba usando los últimos tres días, el de análisis, y aun así ya sabía el resultado, nada, no reaccionaba. Después lo intentó de nuevo abrir, pero era imposible, y no tenía sentido, porque no tenía ningún cierre aparente. El relicario lo había encontrado hacía años en inglaterra, en una de las veces que había visto a Sirius antes de que se fuera a casa, en su mochila. Sospechaba que era de los Potter, por que eran los únicos que Sirius había conocido que descendieron directamente de los Peverell, que a su vez eran los creadores de la leyenda de las Reliquias de la muerte. Esa era la única explicación, pero ahora ya era muy tarde para poder descubrir la verdad, por que los Potter estaban muertos, todos, y la línea aparentemente estaba muerta, porque el único hijo que habían tenido había resultado no ser otro más que su propio hijo, suyo y de Bella, cosa que le seguía pareciendo increíble, porque los medimagos habían dicho que Bella no era fértil…

Antes de que sus pensamientos le sacasen aún más del tema, un golpe en la puerta le hizo dejar de pensar. Entró otro hombre con la capucha bajada, por su cara se deducía que que tendría ya unos 80 años, que apenas era la mitad de la vida típica de un mago, tenía el pelo aún negro, con alguna que otra calva, y una barba de varios días, los ojos con ojeras de varios días sin dormir y muchas arrugas en la cara, el hombre tenía una cicatriz, como de un garrazo, que le cruzaba el ojo derecho hasta la nariz. También le faltaba un cacho de oreja que parecía hecho por un agujero de bala muggle.

-Black- Le dijo en un inglés mal pronunciado- ¿Como vas con tu proyecto? ¿Tienes dos días libres para otro?

-No he avanzado- Dijo Regulus- Pero si que me puedo permitir unos días, y luego además necesito hablar con usted.

-Bien- Dijo- Sígueme, vamos al departamento de aurores a supervisar unas armas.

-¿Al departamento de aurores?- Preguntó incrédulo- Si llego a saberlo no aceptaba

-Por eso mismo no te lo he dicho- Respondió el mayor- Ahora, no vamos como inexplicables sino como agentes del departamento de inventos, así que toma esta identificación.

Regulus solo levantó las cejas y tomó la identificación, mirando la estúpida foto que llevaba, que era antigua, y su nombre escrito debajo, acompañado de un sello del ministerio y varios números de identificación. Subieron hasta el piso central, que ahora estaba lleno de aurores tomándose el café del descanso. Ninguno de ellos les vio subir hasta allí, y cruzaron el descansillo hasta el ascensor del lado opuesto y subieron hasta el piso 7, que era la de la oficina de la Cabeza de Aurores. y entraron a la salita de espera donde la secretaria les hizo esperar mientras avisaba a su jefe. Tras unos minutos salió un hombre mayor, de unos 70 años, tenía puesta la ropa de combate al estilo muggle y enseñaba los brazos y también parte del pecho y la espalda, que estaban llenos de cicatrices. El hombre estaba casi calvo, con todavía una pequeña mata de pelo rubio. Sus ojos eran azules, y debajo de ello una grandes ojeras anunciaban el poco descanso que conllevaba la posición que ejercía.

-Hola- Les dijo el auror- Mi nombre es Vladimir Ners, soy el jefe de la sección de Aurores.

-Encantado Vladimir- Dijo el jefe de Regulus- Mi nombre es Alois Merstnich, y soy de la sección de investigación, me acompaña Regulus Black, mi compañero, somos los encargados de supervisar la nueva arma.

-Es un placer conoceros Alois, Regulus- Dijo el auror- Os pido que me llaméis Vlad, aun siento que estoy en un lío si me llaman por mi nombre completo.

Sin decir nada más y solo intercambiando un par de sonrisas tímidas los tres bajaron hasta la entreplanta aurores/inexplicables y Vlad habló.

-Cadetes y Capitanes- Dijo en un tono firme y serio- Vamos a la sala de entrenamiento, cada equipo a la suya y con la rutina habitual, mientras tanto yo, acompañado de estos dos chicos de la sección científica iremos revisando cómo lo hacéis y dependiendo que como vayáis os introduciremos un arma nueva, solo la usaran los mejores, y no permitiré que nadie que no sea excelente siquiera la toque.¡Id!

-¡Si,señor!- Gritaron todos al unísono

La gran marabunta de gente se separó por equipos y cada uno subió a su sala correspondiente. Los tres mientras subieron al primer piso de entrenamiento y entraron a la primera sala, que aun estaba vacía y allí Alois explicó en qué consistía el arma.

-La verdad-Dijo Alois- Es que esta "arma" también es un escudo, es esta piedra negra.

Entonces, desenvolviendo un pañuelo de seda sacó una piedra del tamaño de una mano, negra y brillante, que con el ojo experto de Regulus, se apreciaba tenía la superficie llena de runas en varios diccionarios, ya sean griegas, nórdicas o élficas, un trabajo excepcional de un inexplicable.

-Su funcionamiento- Continuó el mayor- Es complejo, aunque no demasiado, por eso solo lo deben usar los mejores, o más sensatos aurores, también por eso he traído a Regulus, porque se que es un excepcional combatiente con cabeza.

Regulus levantó una ceja por el inesperado elogio de su jefe, pero de inmediato, se quitó la túnica de encima y dejó ver su ropa, que era bastante apropiada para combate, una camiseta de manga corta negra con cuello en v, luego unos pantalones militares muggles y unas botas militares negras de piel de dragón, al cuello además llevaba una cadena con dos placas, muy al estilo muggles de nuevo, donde estaba su nombre escrito en una de ellas y en la otra el escudo de los Black.

-Lo dicho- Dijo Alois viendo las pintas del muchacho- Para tí supongo que sera fácil controlar la piedra ya que he notado que has visto las runas grabadas. Dependiendo de como canalices tu magia puedes transformarla en cualquier arma, y si no infundiendo magia de forma pura se transforma en un escudo que equivaldría al menos a 3 protegos potentes, prueba.

Regulus cogió la piedra del pañuelo, apenas pesaba a pesar de su apariencia, era suave al tacto, y podía sentir la magia saliendo de ella solo con tocarla, entonces decidió probar primero el escudo y dejó que su magia saliese y se canalizara hasta la piedra, de la que al poco salió una luz dorada que lo envolvió de pies a cabeza.

-¿Puedo usar hechizos mientras mantengo el escudo?-Preguntó Regulus de inmediato

-Aún no hemos podido desarrollar eso- Dijo Alois- Prueba el resto de cosas.

Regulus entonces en su mente se enfocó en una espada de doble filo y dejó que su magi llevase esa idea a la piedra que en segundos cambió de forma hasta tomar la deseada, Regulus la movió de un lado otro comprobando que seguía sin pesar casi nada, y realizó un par de movimientos de demostración, con suavidad delicadeza y fluidez. Después sin descanso imaginó una daga de plata con mango negro, y repitió la pauta anterior, solo que esta vez hasta lanzó la daga a la diana más cercana, la cogió sonriente y lo transformó después en una pistola muggle, que obviamente, en Alemania, que la tecnología muggle estaba más mezclada con los magos, no sorprendió a ninguno de los demás. Apuntó y disparó 3 veces, después volvió a cambiarlo por una lanza, una ballesta, un arco, y cualquier arma que se le ocurrió, cada vez más fascinado por las habilidades de la piedra, y exhibiendo sus habilidades a todos los aurores que habían ido entrando a la sala a lo largo del tiempo, sorprendiendo a más de uno con sus habilidades. Al largo rato se cansó y se detuvo y volvió a visualizar la piedra en su mano dejando que recuperara su forma normal, no parecía haberse estropeado ni cambiado un ápice, y al recuperar su forma, las balas, las flecha que había creado y el resto de proyectiles desaparecieron.

-Es brillante- Dijo Regulus volviendo a colocarla en el pañuelo- Espero que me permitas quedarme con una de esas.

-¿No querrías unirte a los Aurores?- Preguntó Vlad con una gran sonrisa- Tienes una habilidades sorprendentes chico, ojala mis muchachos fuesen tan buenos como tu, ¿aprendiste en inglaterra a luchar así? Es ahí de donde vienes, ¿no?

-Si, aprendí allí, pero no es habitual- DIjo Regulus- Podríamos decir que tuve un buen maestro, además, en Inglaterra en la escuela mágica no te enseñan artes marciales muggles, las aprendí por mi cuenta cuando salí de allí, siempre me había fascinado mucho el arte de la guerra muggle, por eso mi forma de vestir, y el saber usar tantas armas muggles, un auror normal que la use probablemente se limitará a usar el escudo y la gran variedad de espadas y dagas que tiene, y no le será nada más necesario.

-Es increíble- Dijo Vlad- Tu eres increible, chico, Alois, tienes un gran compañero, cédemelo de vez en cuando.

-No se yo si podré- Dijo Alois- Su cabeza es tan brillante como sus habilidades.

Después de elogiarle un poco más y conversar los aurores a su alrededor se pusieron a entrenar, de esa sala sacaron a dos prometedores y de las siguientes otros 13 más, teniendo a 15 aurores prometedores al final de la mañana, les dejaron comer mientras les explicaron el funcionamiento y esa tarde les dejaron probarla, al media tarde sólo 10 habían sido verdaderamente capaces de darle el uso requerido y tenían una piedra cada uno y se estaban turnando para tener duelos a dos, al principio con varitas, y si perdían la varita, o querían cambiar, usando la piedra.

Regulus también consiguió una piedra y luchó contra muchos de los aurores, luciendose en todo momento y presumiendo de habilidades. Al final de la tarde cuando volvían a los inexplicables, los dos contentos, Regulus le recordó que tenían que hablar y se sentaron en el despacho de Alois.

-Alois- Dijo Regulus- Me he puesto en contacto hace poco con mi familia en inglaterra por una antigua carta de mi hermano y...no se como decirlo sin que suene demasiado a locura…

-Dilo ya chico- Le respondió su superior- No creo que sea tan malo

-No- Dijo el joven- No es malo, todo lo contrario, es genial, pero… es que… He descubierto que tengo un hijo allí…

-¿Un hijo?- Dijo atónito- ¿De cuando? No has vuelto desde hace 10 años...no puede ser…

-Sí-Dijo Regulus- Tengo un hijo de 10 años en Inglaterra, así que tal vez… me convenga, si no cambiarme de trabajo, al menos mudarme allí con él y tomarme un descanso hasta que empiece el año que viene el colegio el…

-Entiendo-Dijo Alois- ¿Cuando te tienes que ir? Me gustaría tenerte aquí al menos un mes más para varias pruebas más con la piedra… Además, ¿no tendrás allí problemas? Esos bebedores de té se piensan que estas muerto, no hay forma de que puedas escapar de que te descubran vivo.

-Lo sé- Dijo el menor- Pero estoy dispuesto a tomar el riesgo por mi hijo, su madre está en un lugar del que no puede cuidarle ni verle, por lo que está viviendo con mi prima ahora… pero según me han dicho, ellos lo han rescartado de un luaga r muy malo y está mentalmente inestable… y quiero conocerlo.

-Te entiendo- Dijo Alois- Yo tengo 3 pequeñas bestias en casa desde hace ya unos años, te organizaré una baja por alguna estupidez y espero que me vuelvas en Septiembre del año que viene, es cuando comienza el curso ¿no?

-Sí- Dijo Regulus- Muchas gracias Alois, te debo una, si quieres me quedo hasta el mes que viene, y así me das una baja de un año entero, ya que el mes que viene es Septiembre, y te ayudo con todo lo que pueda.

Después de esto se separaron y Regulus volvió a su despacho donde siguió, con una renovada excitación, a abrir el relicario, que, tras toda la tarde usando hechizos cada vez más oscuros, se abrió con un simple "Obscura Aperta Nero" un hechizo casi olvidado para abrir objetos antiguos oscuros.

Dentro del relicario había una nota y un anillo, con el símbolo de los Peverell también, en un idioma que no reconocía. Intentó entonces todos los hechizos de traducción que se le ocurrieron sin ningún resultado, frustrandose de nuevo, y a las 8 de la tarde se volvió a su apartamento cansado con el relicario en el bolsillo, junto con la nota y el anillo, esperando a la inspiración divina para descifrarlo.

Al llegar a su apartamento, la lechuza que le había regalado a su hijo le esperaba sentada en el alféizar de la ventana, rápidamente la abrió y dejó al ave entrar y posarse en su mesa, después le cogió la carta de la pata y le dió una chuche para lechuzas de las que tenía para su propia lechuza. Miró el remitente y sonrió al verlo, escrito pluma con una tinta temblorosa aún " Corvus Regulus Black, heredero de la Noble y Ancestral casa Black"

Abrió la carta con ansias y temblando y leyó las palabras de su hijo, su amado hijo, suyo y de Bella.

Querido Papá,

Se me hace raro llamarte así pero debo admitir que me gusta, siempre había soñado con tener un padre, y ahora te tengo, no sabes lo feliz que estoy.

No puedo gran cosa porque apenas soy un niño pero yo también te quiero y sea cual sea el motivo por el que volver a Inglaterra será una conmoción, no me importa, porque eres mi padre y te quiero, esperaré con ansias a que vuelvas, los Malfoy son muy majos y agradables conmigo, Draco me está ayudando a escribir esta carta, porque acabo de aprender a escribir a pluma hace poco.

Sobre mamá, la tía Narcissa me ha dicho que está en la cárcel por apoyar unos ideales que a la sociedad actual no les gustaron, así que, como por lo que yo sé, lo que ha hecho no es malo, nada de lo que digan me va a importar, quiero también a mamá porque ella no me abandonó a los muggles, de eso estoy seguro.

Los muggles me hicieron cosas malas, pero el tío Lucius dice que pagarán por ello con creces y que no me debo preocupar por eso más. Pero, ¿me podrias mandar una foto tuya y de mama? Tía Narcissa dice que ella no sabe donde las guardó. Quiero una foto de vosotros

Estos días con los Malfoy he aprendido muchas cosas, me han estado enseñando etiqueta, política y tradiciones, junto con lo necesario para ser mago, me encanta la sociedad mágica, ¡Es fascinante! ¿Alemania es como inglaterra? Me gustaria visitarla contigo algún día.

También me han comprado una varita,mide veintiocho centímetros, y está hecha de acebo, con una pluma de fénix en su centro, además el la varita gemela del Señor Oscuro, eso me dijo el hombre raro de la tienda, y sabía mi antiguo nombre, ¿es malo?

He practicado magia con Draco y me encanta y el Tío y la Tía dicen que tengo una memoria eidética por que soy capaz de aprender muy rápido, pero yo creo que es porque me gusta mucho todo.¿Tu como eras?

Por último, el Tío me ha dicho que soy un metamorfomago, se escribe así ¿no?, y que por eso puedo cambiar cosas de mi cuerpo, y mola mucho, pero por ahora solo sé cambiar i pelo de color y poco más, mis ojos son sin embargo verdes esmeralda intente lo que intente, tío Lucius dice que puede ser un glamour muy poderoso puesto por alguien más, y que vamos a ir a ver a Navi y a Danny, mi medimago y mi psicomago, y ellos van a ver que me pasa, tal vez es que aun no domino mi magia del todo bien…

Bueno, ¿me contaras cosas de allí?¿ En qué trabajas?¿La ciudad es bonita? ¿Que cosas te gustan?¿Cómo eras de pequeño? Hay tantas cosas que quiero saber de ti, ojala te puedas venir pronto. Ahora me voy a cenar con los Malfoy, la lechuza se llama Hedwig, es preciosa, igual que el diario y el colgante, el diario lo voya a usar para todo lo que me pase de aquí a cuando me dure, y el colgante lo voy a llevar siempre conmigo.

Muchos besos y abrazos

Corvus Regulus Black, heredero de la Noble y Ancestral Casa Black

PD:Tío Lucius me dijo que debía firmar así, ¿está bien?

PD2: Me gusta mucho Regulus, pero es tu nombre así que llámame Corvus que también me encanta.

Regulus sintió cómo le caían un par de lágrimas del borde de sus ojos, el chico era tan dulce, aun no se creía que tuviese un hijo, y menos que fuese tan increíble,memoria eidética, la varita gemela del Señor Oscuro, eso es tan increíble como peligroso. Y él le había traicionado, tal vez la mejor idea era ir a ver si aún podía remediar su error, porque los años apartado de Inglaterra le habían hecho ver que el Lord tenía más razón de lo que aparentaba.

Por otro lado le sorprendía lo sincero que era el muchacho, había temido un rechazo por su parte, pero le quería, y no solo eso le había contado de todo, y quería también a su madre, aunque apenas sabía nada de ella, el chico era de verdad sorprendente, y era un metamorfomago, Regulus se rió al ver que estaba sobreescrita la palabra varias veces, demostrando que apenas sabía cómo se escribía.

Regulus estaba ya en su mente planeando la lenta y dolorosa tortura y consiguiente muerte de los muggles que habían osado a rozar a su pequeño Corvus, porque, incluso si no fuese su hijo, jamás perdonaría que nadie le hiciese eso a un niño, mágico o no, pero si encima es mágico, que es normalmente algo difícil, y en su propio casi casi sorprendente e imposible, es aún más imperdonable lo que los muggles se habían atrevido a hacer, tan imperdonable que Regulus estaba cada vez más seguro de que un buen repaso a su colección de maldiciones más oscuras no estaría de sobra, por el contrario, sería la mejor idea posible, de esa manera se aseguraría de dar ejemplo, aunque no iba a permitir que nadie se enterase, de lo que pasaba cuando levantabas tu mano contra un niño mágico,un sangrepura, un Black, y sobretodo el hijo de Regulus Arcturus Black

Regulus estaba cada vez más ansioso de conocer al chico, por lo que con mucha alegría y dando saltitos de un lado a otro de su apartamento se cambió en su pijama y se hizo una cena ligera, la comió e hizo su tanda de ejercicios nocturnos, para mantenerse en forma, porque ese día no había sido capaz de vencer a esos aurores por suerte sino por consistencia a la hora de trabajar su cuerpo.

Después de eso se levantó del suelo y se sentó en la mesilla, leyendo de nuevo la carta entra de su hijo y sacando un nuevo papel y tinta para responderle, comenzando como siempre con un "Querido Corvus Regulus Black, hijo mío" y dejando que su corazón más que su mente llevase su mano sobre el papel, exprimiendo sus sentimientos y sobretodo, sus ganas de conectarse cada vez más con su hijo.

Tras esto cogió de nuevo la carta de su hijo y se durmió con ella en el pecho, imaginando al pequeño a su lado y pensando en que foto de él y Bella mandarle, puesto que las más recientes no eran adecuadas para los ojos de los menores de edad.


Se acabó ya el capitulo, ¿opinion? como siempre digo se agradece mucho cuando lo decis XD

Bueno, no creo que haya mucho que decir hoy, pero bueno, comentarme lo que opinais y yo os responderé en todo lo que pueda, como siempre os recuerdo que si preferís leer en también la tengo bajo el mismo nombre y mismo usuario, os dejo que me stalkeis

Estoy bastante contenta de este capítulo y de esta historia y espero que llegue a ser tan buena o mejor que Perverse, por que a pesar de ser parecidas, no lo son, y tengo la sensación de que esta sera muy diferente al final

No se que mas decir, son las 3 de la mañana y apenas funciono, mañana si eso cambio las notas de autor.

¿REVIEWS?

Besos y Abrazos

Rika Regel