Hola! Gracias por sus comentarios, me animan a seguir. Admito que esta semana no estuve muy inspirada u.u
Disculpen si hay faltas de ortografía
Espero que les guste el capítulo! Les dejo leer!
Como Kumiko creyó, llegó bastante rápido. Miro su reloj, había llegado 5 minutos antes de la hora prevista, entro en el establecimiento y decidió sentarse en una mesa que estaba justo a un costado de una ventana para esperar.
-¡Kumiko!- era Mamiko que acababa de llegar. Se sentó con Kumiko -Llegaste bastante rápido- con una sonrisa burlona agregó -¿Tanto me extrañaste?-
-Callate-
-No te preocupes, yo también te extrañe- Sonrió cálidamente.
Kumiko se sorprendió, pero inmediatamente devolvió la sonrisa -Yo igual te extrañe hermana-
Ambas empezaron a reír cálidamente por la felicidad que sentían en ese momento.
Segundos después un mesero les trajo el menú del establecimiento.
-¿Que vas a pedir?- preguntó Mamiko viendo el menú
-Mhm...un frappé de café ¿y tú?- mirando a su hermana
-Yo...yo pediré un té helado de durazno- dicho esto dejó su menú a un lado -¿Y bien?-
-¿Qué?-
-¿Cuándo entras a clases?
-Dentro de 4 días-
-Así que el lunes...-
-¿Por qué preguntas?-
Antes de que Mamiko pudiera responder el mesero llegó a pedir su orden
-¿Les tomó su orden señoritas?- preguntó con una pluma y un cuadernillo en mano.
-Um...Si- respondió Mamiko volviendo a mirar el menú -A mi me trae un té helado de durazno y a ella un frappé de café por favor-
-Bien, ¿algo más?
-No, por ahora no, gracias-
Dicho esto el mesero hizo una reverencia y se fue.
-¿Entonces por qué preguntas?-
- Por nada en especial...-
-¿Segura?-
-Claro-
-Bueno, si tu lo dices...-Kumiko dijo no muy convencida con la respuesta de su hermana
Segundos después el mesero llegó con sus ordenes -Aquí tienen, un frappé de cafe- dejó la bebida enfrente de Kumiko -y un té helado de durazno- la dejó enfrente de Mamiko -¿se les ofrece algo más?-
-Uhm...no, así estamos bien, gracias-
-Muy bien, si necesitan algo no duden en pedirlo- hizo una reverencia y nuevamente se fue.
Mamiko le dio un sorbo a su bebida -¿y cómo es la escuela en Inglaterra?-
-Uhm...-probó su bebida - Pues es un poco diferente- su mirada se posó en la ventana, viendo como pasaba la gente - pero tampoco es algo extraordinario...-
-Uhmm...- observó la misma ventana -Creo que puedo entenderte un poco-
Se quedaron en silencio por un rato viendo como pasaba la gente de un lado a otro, algunos hablando por teléfono, otros yendo a prisa y algunos jóvenes regresesando a sus casas.
-Oh! Por cierto...- empezó Mamiko -¿cómo es qué te decidiste estudiar música?- tomo un sorbo.
Kumiko sonrió -Buena pregunta...- dio un sorbo a su bebida -Uhnm...cuando estaba en Inglaterra también había bandas, pero decidí no unirme por...por...por ciertas razones- miro a su hermana -poco después en una presentación importante que iba a dar la banda de mi escuela, hubo un incidente y curiosamente la persona que tocaba el eufo salio lesionada- dejó salir un suspiro -escuche que la parte del eufo era muy importante para la pieza...y como solo habia un eufo en la banda...ellos iban a cancelar el concierto, todos se veían tristes y es por eso que yo...-
Mamiko interrumpió -te ofreciste para tocar el eufo en su lugar no?- sonrió - me sorprende que hayas hecho eso... Siendo sincera, no me lo esperaba...- hizo una pausa -pero me alegra-
Kumiko se sonrojo levemente -Eh... si...-dio un gran sorbo a su bebida de una forma deliberada intentando sin éxito cubrir su rubor de su hermana.
Mamiko solo río por debajo.
Kumiko solo desviaba la mirada de su hermana.
-Continua, ¿que paso después?-
-Al final la presentación fue un éxito, los de la banda se sorprendieron mucho porque tocaba muy bien el eufo y eso era extraño...asi que ellos me preguntaron si quería unirme a su banda- miro nuevamente a la ventana -les dije que no me interesaba-
Mamiko notó la mirada de tristeza de su hermana, no sabia el por que la tenia, así que para aligerar un poco el ambiente dijo -eso aún no responde mi pregunta...
Kumiko río -no comas ansias- volvió a mirar a su hermana -desde ese dia, me empecé a llevar bien con los chicos de la banda, fue tanto así que si me apetecía tocar el eufo, ellos me lo prestaban, un día les pregunte si podía intentar tocar otro instrumento a parte del eufo...-
-Supongo que ellos te respondieron que si-
Kumiko asintió -Efectivamente, es así como aprendí a tocar el trombón- esto último lo dijo dedicándole una sonrisa a su hermana.
Mamiko por su parte abrió los ojos por su sorpresa
Kumiko continuo -Siempre quise tocar el trombón, me gustaba mucho cuando lo tocabas para mi cuando eramos niñas-
-...-
-Así que quise a aprender a tocarlo más, cuando tu dejaste la música por la universidad-
-Gracias- Mamiko respondió saliendo de su sorpresa, sonrió - ahora quiero que algún día lo toques para mi ¿si?-
Kumiko devolvió la sonrisa -¡Claro!-
-Lo espero con ansias-
-¡Si!...oh! Si como te estaba diciendo aprendí a tocar el trombón, todos se sorprendieron ya que en menos de un mes lo tocaba con mucha habilidad- sonrió - de hecho, me pidieron aprender a tocar otros instrumentos ya que aprendía muy rápido-
-Oh! ¡Genial! ¿Y qué instrumentos aprendiste a tocar?-
Kumiko puso un dedo en su mejilla pensando -Uhmm...el bajo... el corno...la tuba...la flauta...uhmm...¿qué más...qué más...?-
-¿Qué me dices de la trompeta?...-Kumiko se tensó -si no mal recuerdo su mejor amiga tocaba ese instrumento, ignoro si aun lo toca...creo que se llama Reina...-
Kumiko se retorció en su asiento de manera incómoda, mirando su bebida.
Flashback
Estaban en el salón de música de la preparatoria Lancaster, todo el mundo estaba asombrado de lo bien que tocaba Kumiko los instrumentos. Algunos excitados decían.
-¡Toca la última parte de la pieza en flauta!-
-¡No, mejor que lo haga en trombón!-
Entre otros comentarios más, Kumiko, por su parte, se arrepentía mentalmente de complacer las solicitudes de sus compañeros de aprender a tocar otros instrumentos a parte del trombón y el eufo, seguía sumida en sus pensamientos hasta que que escucho algo...
-¿Y por qué no intentas tocar la trompeta?, para la tuba se necesita una gran capacidad pulmonar, así que la trompeta no sería ningún problema para ti- dijo esto extendiendo una trompeta a Kumiko.
-Yo...no...-comenzó Kumiko, intentando de crear una excusa lo bastante convincente para no tener que agarrar la trompeta.
Todos se dieron cuenta que Kumiko se veía algo nerviosa e inclusive incómoda.
-¿No te gusta?- preguntó uno acercándose a Kumiko.
-Eh?...Ah! Si! No me gusta mucho- Kumiko agradeció mentalmente de ayudarle con su excusa -en mi escuela pasada, hubo muchos problemas en la sección de trompetas...se me hizo muy problemático eso...- mintió
-Oh...ya veo...-dijo un trompetista con un tono triste
Kumiko se dio cuenta -Ah! Pero eso no quiere decir que no me guste el sonido que produce la trompeta... Y sin ellas la banda no seria nada...es mas hace que resalte la pieza con los solos que hay de trompeta..y...y...estoy divagando...- agachó su cabeza avergonzada.
Todos del salón empezaron a reír de la actitud de Kumiko.
Por su parte Kumiko aun estaba un poco avergonzada, pero eso quedaba en segundo plano, ella estaba sumida en sus pensamientos, recordando a una chica de ojos color púrpura, tez blanca, largo cabello negro, que tocaba la trompeta y respondía al nombre de Reina. La verdadera razón de no querer intentar tocar la trompeta, era que le iba a recordar a la persona más importante de su vida, a la persona que más ama en su vida, y ella no quería recordarla, sabia que no era bueno para ella y más si quería olvidar su amor no correspondido.
Fin del Flashback
-¿Kumiko?..- Mamiko empezó a mover levemente a su hermana -¿Kumiko?...¿Kumiko?-
-¿Eh?...
-¿Pasa algo? Te quedaste observando el vaso por un buen tiempo...-
-Ah...no, solo recordé algo- sonrió, pero su sonrisa no llegó a sus ojos, Mamiko se dio cuenta pero decidió no decir nada. -No, no aprendí a tocar la trompeta, no tuve la oportunidad- mintió
-Y-ya veo- dijo Mamiko observando el vaso vacío de su te helado -¿Qué pasó luego?- preguntó intentando en desaparecer el ambiente algo pesado que se había formado entre ellas.
Kumiko sonrió, aliviada de que su hermana no preguntará nada relacionado con la trompeta -Poco después recibí una beca para entrar a una de las mejores universidades de música, ya que el instructor de la banda me recomendó, fue fácil entrar- tomó lo último de su bebida - cuando nuestros padres me dijeron que íbamos a regresar, pedí mi cambio a Japón a una universidad de música, me aplicaron un examen práctico y uno teórico y dependiendo de como saliera en mi examen me iban a asignar la escuela- hizo una pausa, sonrió -Y por lo visto me fue bien, ya que me asignaron a la mejor universidad de Tokio de Música-.
-¡Wow!, felicidades hermanita, me alegro de que hayas seguido mi consejo.- Sonrió.
Poco después pidieron la cuenta y pagaron. Salieron del café y empezaron a caminar sin un destino definido.
-Sabes Kumiko...- empezó su hermana caminando con las manos dentro de sus jeans - antes de que te fueras al extranjero, me di cuenta que habías cambiado mucho-
-¿Mhm?..- miro levemente a su acompañante - ¿A que te refieres?-
-Bueno...a lo mejor es cosa mía pero...antes, tu no tenías un camino que seguir, no aspirabas a algo realmente- se detuvo -creo que el cambio fue a partir de que entraste a la preparatoria-
Kumiko igual se detuvo, mirando a Mamiko.
-No se que paso exactamente en tus años de preparatoria en Japón, pero me alegra de que haya pasado, ahora te aferras a lo que quieres realmente...lo mas posible es que sea esa la razón por la que nuestros padres no te estuvieron presionanado- miró el cielo -Tu te aferraste a lo que querías hacer, no te importaba lo que ellos decían de ti y en cambio yo...me deje llevar por lo que decían de mi...-
Kumiko se sorprendió de lo que escuchó -La verdad no se si cambie como tu dices, y si cambie no recuerdo como solía ser antes, pero...-sonrió burlonamente -mire como se mire...a ti te trataron mejor, conmigo perdieron la fe-
Mamiko río -Tal vez, pero aun así me alegra que te aferres a lo que quieres en verdad...- recordando la mirada triste de Kumiko agregó -y espero que puedas arreglar pronto tus problemas-
-¿Eh?- Kumiko respondió pero no recibió respuesta, su hermana estaba caminando nuevamente, no insistió más.
Al día siguiente en la mañana, sonó el celular de Kumiko, ella por su parte toda somnolienta, tomo su celular y respondió sin ver la pantalla donde mostraba quién era.
-¿Bueno~?- su voz se escuchaba moribunda.
-¡Kumiko-chan! ¡¿Por qué no nos avisaste que ya habías regresado?!-
-¡Oah!- Kumiko hizo un grito extraño, se sentó rápidamente -¿Hazuki?-
-La mismísima, ¿por qué no nos avisaste?-
-¿Cómo te enteraste?- atacó Kumiko con otra pregunta.
-Ah eso...me lo contó Tsukamoto-
-Geh!..-Kumiko hizo otro de sus sonido extraños. -¿Cómo se entero él?... Ah! Lo más posible es que mis padres le dijeron...-
-Kumiko?- Hazuki la saco de sus pensamientos -¿Por qué no nos dijiste?
-Lo siento, he estado ocupada-
-Mhm..ya veo- hizo una pausa -Hay que vernos, te espero al medio día en la estación de Tokio- dicho eso, Hazuki colgó.
Kumiko suspiró. Miro su reloj, apenas eras las 9 de la mañana. Pensó en dormir un rato pero estaba casi segura que se iba a quedar dormida, así que optó por levantarse a desayunar.
A las 11:30 de la mañana ya estaba lista para salir, agarro sus llaves y salio de su departamento.
Cuando llego Hazuki aún no había llegado, miró su reloj, eran las 12:06 -Por qué me dice que venga a una hora si ella va a llegar tarde- suspiro, miro a su alrededor buscando a Hazuki.
-¡Buu!- grito Hazuki por la espalda de Kumiko.
-¡Ahh!- Kumiko dio un brico
-Jaja!- Hazuki empezó a reír tan fuerte que las demás personas empezaron a observarlas de manera extraña.
-Vaya forma de saludar- dijo en tono apático Kumiko
-Lo siento- limpiándose una lágrima por tanto reír -Tenía que hacerlo-
-¿Y bien?, ¿Para que querías verme?-
-¿Cómo qué para qué? Si no mal recuerdo...¿no estuviste más de un año afuera?, es decir, ¡que no has vivido lo que tiene que vivir un jóven en Japón!-
-¿Eh? ¿A qué quieres llegar con esto?- preguntó Kumiko con una cara de confusión
Alzando los brazos de manera triunfar -¡Venimos aquí para que saques tu licencia de conducir!-
-¡¿EH?!...¿Y yo para que la necesito? ¡Ni si quiera tengo auto!-
-Ni yo- sacando algo de su bolsa -pero aún así yo tengo la mia- dijo esto mostrandosela a Kumiko.
Kumiko suspiro -debí imaginarme algo asi-
Hazuki termino arrastrando a Kumiko al lugar correspondiente.
Eran las cinco de la tarde aproximadamente, Kumiko iba caminando observando su licencia de conducir -perdí un día entero por algo que no voy a utilizar...- suspiro fatigada
El tono de su celular la saco de sus pensamientos
-¿Bueno?-
-Hola Kumiko, ¿podemos vernos? Tengo algo que entregarte.-
Estaba Kumiko a diez minutos de su casa esperando a su hermana.
Pasaron lo minutos y Mamiko aún no llegaba -Ya se tardo...- justo cuando pensó eso, un auto se estaciono frente de ella.
-¡Sube!- grito el conductor del vehículo
-¿Eh?...- Kumiko se acercó a la puerta del copiloto y se asomó. Para su sorpresa era Mamiko.
-¡Vamos sube! No me puedo quedar mucho tiempo parada aqui-
-¿Eh?...Ah! Si!...- Kumiko rápidamente subió. Se puso su cinturón de seguridad -¿Y este auto?-
-Me lo prestaron- sonrió -hoy se lo tengo que entrar a su dueño-
-Uhm...¿y a donde vamos?-
-Espera y verás fue lo único que contesto Mamiko
El recorrido duro por lo menos 5 minutos. Se detuvieron en en calle principal donde habían varios edificios pequeños con departamentos -¿Dónde estamos?-
-Bienvenida a mi casa- dijo Mamiko
Kumiko rápidamente volteo su cabeza al edificio que estaba enfrente
Mamiko se empezó a rascar la cabeza-Te invitaría a pasar pero...mi departamento es una selva jeje-
-No me sorprende-
-Tan directa como siempre-
-Lo siento- Kumiko volvió a mirar el edificio ¿y que es lo que me querías dar hermana?-
-Oh! Si...uhm...bueno...-saco la llave del auto y se la extendió a Kumiko -felicidades por tu ingresó a la universidad-
-¿Eh?- Pregunto sorprendida
-Bueno este es mi regalo- comenzo a explicar Mamiko -Pero se me olvido que tu no tienes licencia para conducir, así que...no lo vas a conducir ahorita, pero cuando la saques lo podrás hacer-
Kumiko sonrió -¡Gracias hermana!- abrazo a su hermana -Y no tienes de que preocuparte- saco algo se su bolso -ya tengo licencia para conducir- mostrándosela
Ahora Mamiko estaba asombrada -Pero...¿cómo?-
-Una compañera me obligó a sacarla hoy- recordando como Hazuki le habia llevado a rastras para sacarla, pero se lo agradeció mentalmente por hacer eso ya que podría conducir ahora su auto.
-Me alegra- acaricio la cabeza de Kumiko -¡Oh! Y no te preocupes por mi, yo ya tengo auto, este me ayudaron nuestros padres a comprarlo para dartelo a ti y te puedas mover fácilmente-
-Gracias nuevamente hermana-
Kumiko llegó a su departamento, dejó sus llaves. Miro a su alrededor, aún no había acomodado sus cosas, tampoco había comprado víveres, suspiro.
Agrarro nuevente sus llaves y salió a buscar algo para comer.
Cuando regresó Kumiko eran alrededor de las once de la noche, no conocia muy bien los alrededores y se perdio varias veces intentando de encontrar algo para comer.
Entro a su cuarto, se puso su pijama y cuando se acostó casi inmediatamente se quedo dormida.
Eran las 8:30 de la mañana cuando el celular de Kumiko sonó -Mhm..- Kumiko se retorció en su cama por el ruido -Lo más posible es que sea Hazuki...¡¿que querrá ahora?!- Kumiko agarro su teléfono sin ver nuevamente la pantalla en donde decía el nombre de la persona que le hablaba.
-¿Bueno?- contesto con voz somnolienta.
-Kumiko...-
-¡¿R-Reina?!- Kumiko se despertó completamente, sentándose en su cama recargadose en la cabezera.
-...¿Podemos vernos?...-
Espero que les haya gustado el capítulo :D
Se aceptan críticas, felicitaciones, recomendaciones, etc.
Gracias por leer, un saludo a todos, hasta la otra!
Panda2501
