Ahome, tu crees que uno después de la muerte puede recordar su vida pasada?

Ahome esaba algo confundida por aquella pregunta, pero luego se quedo pensando en la respuesta correcta para darle.

Ahome: no estoy muy segura de que responderte…la verdad, cada vez que morimos renacemos, y al renacer comenzamos algo nuevo, dejando el pasado atrás. Aun asi…si alguien que yo quisiera muere, lloraria por supuesto, por la gran perdida que tendria, pero si por cosa del destino, aparece un ser en mi vida que me diga "Ahome, soy yo…", me daria cuenta de que es la persona que perdi y que tanto quise, y le creeria por mas extraño e ilogico que eso sea, y viviria de nuevo con ese ser…

Inuyasha se la quedo mirando sorprendido, viendo como el rostro de Ahome reflejaba como una especie de paz interior, mientras ella contemplaba la inmensidad de aquel hermoso atardecer.

Miroku: hey chicos! La cena ya esta lista!

Ambos se pararon, pero Ahome se quedo helada; Inuyasha la estaba abrazando por detrás.

Inu…ya…sha…

Inuyasha se separo de ella y la miro a los ojos, dando una pequeña sonrisa.

Inuyasha: no se por que, pero desde hace dias me provocaba hacer eso…

Ahome le sonrio, y ambos fueron con los demas. Ya cuando todos estaban tratando de dormir, Inuyasha se recosto en un arbol al otro lado de donde se encontraba Ahome. Por mas que lo intentaba, no lograba comprender las palabras que ella le habia dicho en la tarde. Es cuando de repente, siente que algo estaba mal, y ve que el claro en el que ellos se encontraban era iluminado por una luz purpura. Inuyasha miro al cielo algo asustado.

No…no puede ser…

Aquella luz comenzo a absorber los arboles que se encontraban alrededor del claro.

Despierten!!!! Rapido!!!!

Inuyasha, que sucede!?

Kouga: no puede ser….es Naraku!!!

Todos dejaron rapidamente el claro, que momentos después fue absorbido por aquella extraña luz. Corrieron hasta llegar al lago en que descansaron. Aquella luz los siguió, y paro frente a ellos, tomando la forma de Naraku, pero su cuerpo estaba como cuando era un hombre mitad bestia, su parte humana, y lo demas de todos los monstruos que habia absorbido su alma cuando era Onigumo. Todos se pusieron en guardia, pero no contaban con que Naraku tenia tres fragmentos de la perla de Shikon que logro conseguir. Inuyasha era el que mas peleaba, no queria arriesgar a Ahome, Sango, Miroku o Shippou. Kouga y Ayame eran de gran ayuda, tenia que admitirlo, y Miroku no podia hacer mucho ya que uno de los tentáculos de Naraku le atraveso el brazo izquierdo, pero por lo menos absorbia pequeñas partes del cuerpo monstruo de Naraku.

Naraku: pagaran lo que me han hecho!!!

Naraku los tenia algo agotados, pero Inuyasha peleaba para protejerlos a todos, es cuando Naraku le atraviesa el corazon inyectandole veneno, lo que causo que Naraku se debilitara un poco. Inuyasha no podia moverse, el veneno recorria rapidamente su cuerpo, y lo mantenia paralizado, y empezaba a cegarse…solto a colmillo de acero y se arrodillo en el suelo, gimiendo. Ahome se acerco dificultuosamente a el.

Inu…yasha…estas bien?

Ahome…ahome no…no te veo…

Ahome se quedo helada. Inuyasha estaba ciego.

Ahome: no sientes mi aroma, Inuyasha?

No…no…puedo…

Inuyasha se tumbo en el suelo. Ahome oia que le costaba respirar.

Inuyasha no…no me dejes, no puedes dejarme! – Ahome comenzo a llorar, y las lagrimas caian en el rostro de Inuyasha, pero este no las sentia

Ahome…salvate….no dejes que te mate, no a ti…por favor…eres muy importante para mi…

Inuyasha!...tu tambien lo eres, por favor…resiste Inuyasha…

Ah…..que ironia….justo cuando quiero verte o sentirte…no puedo….que fria y cruel es la vida…no lo crees?

Inu…yasha...que dices?

Aho…me por…favor sal….vate…

Inuyasha….Inuyasha!!!

Ahome…te quiero…

Y ese fue el ultimo suspiro de Inuyasha. Ahome se quedo viendolo con lagrimas en los ojos.

- Pues…yo te amo…

Ahome no aguantaba tanta tristeza en su corazon, contemplando el rostro apacible de Inuyasha, cuando un deseo algo grande le vino al corazon. Y se inclina en el rostro del cuerpo inerte del joven mitad bestia, y lo besa.Todos se quedaron viendo aquel espectáculo, hasta Naraku, el cual al ver luego a Ahome, se sorprendio bastante. Ahome se paro mirandolo con odio, mientras su cuerpo comenzo a brillar con un destello violeta.

- Tu…

Se le acercaba cada vez mas, a pesar de estar herida, se encontraba caminando firmemente hacia Naraku, el cual se podia ver en su mirada temor.

Esto…nunca de lo perdonare, maldito…

Y lo mas rapido que pudo, le lanzo una flecha que contenia una gran carga de energia espiritual, la cual destruyo por completo a Naraku. Ahome cayo de rodillas, y antes de caer inconsciente al suelo dijo como un lamento:

- Inuyasha….por que…

Pasaron unos cuantos dias, y todos ya estaban algo curados de las heridas que recibieron en la pelea contra Naraku. Ese dia, estaban enterrando el cadáver de Inuyasha justo en frente al arbol sagrado. Todos se encontraban muy tristes, mas que nada tambien por Ahome.

"Inuyasha…sin ti todo me parece mas vacio, sin vida…ahora lo unico que me queda es buscar los fragmentos de la perla de Shikon con los demas…pero prometo venir a visitarte siempre…y tambien quiero que sepas…que nunca te dejare de amar…"