Después de salir del departamento de Magnus se dirigió a toda prisa a encontrarse con sus hermanos. Durante todo el camino y durante la pequeña pelea con los demonios no pudo dejar de pensar en la próxima vez que vería al brujo. Casi no prestó atención al combate, lo que le costó algunas heridas con veneno que no podría curar con runas, pero al no ser graves no le importó.
De vuelta al Instituto, alrededor de medio día, se limitó a contestar con asentimientos y uno que otro 'Ahá', Isabelle ya sabía donde había estado su hermano pero no podía molestarlo delante de Jace (aunque el rubio ya se imaginaba lo que estaba pasando).
Sus padres estaban en Idris con Max, pero deberían volver este fin de semana, si todo salía bien. Y Hodge se había ido, justo después del ataque del Demonio Mayor.
Cada uno de los Cazadores se dirigió a su habitación a ducharse y Alec les avisó que no lo molestaran porque iba a dormir un rato. Jace e Isabelle intercambiaron una mirada desconcertada, Alec nunca dormía fuera de los horarios normales…o comía fuera de los horarios…simplemente no hacía nada que estuviese fuera de los horarios o de las reglas.
Luego de asearse, Alec se recostó en su cama pero no podía quedarse dormido, pensando en todo lo que le había dicho al brujo y preguntándose de donde había sacado el coraje para expresarse así…aun más, ¿como se había atrevido siquiera a ir a ver a Magnus?.
Y tenían una cita.
El martes.
Cita, cita, cita, cita, ¿Realmente era una cita?, por mucho que lo repitiera en su mente no terminaba de convencerse. Simplemente no lo entendía, no entendía porque el Gran Brujo de Brooklyn se había fijado en él.
No es que se quejara, pero el joven Cazador de Sombras siempre había tenido un bajo autoestima, siempre opacado por la extrema belleza de su hermana, el talento innato de Jace en…todo, que su hermano pequeño Max fuese más inteligente que él, su descubrimiento sobre sus propias tendencias sexuales y tantos otros detalles en los que no había vuelto a pensar desde…bueno, desde esa mañana, cuando fue a ver a Magnus.
Incapaz de dormir, decidió hacer algo productivo con su tiempo y optó por leer un libro. Mala idea. Tenía muchos libros, ya que leer era su actividad favorita, pero al ser un Cazador de Sombras solo tenía esos que describían a los demonios y subterráneos, como matarlos o torturarlos para obtener información. Inmediatamente recogió todos los ejemplares que tenía en su habitación y se dirigió a la biblioteca, donde encontró un lugar para cada uno de ellos. Aún así la sensación de asco no desaparecía. ¿Cómo pudo leer esos libros tantas veces y no sentir nada?.
-"Pensé que ibas a dormir" – dijo una voz detrás de él.
Sobresaltado por la inesperada interrupción de sus pensamientos, Alec giró bruscamente sobre sus talones, casi haciéndose daño. Era Isabelle.
-"No lo lograba".
-"Eso te pasa por tener rutinas tan estrictas….¿Estas bien?, te noto un poco pálido" – Alec la miró con una ceja enmarcada – "Más de lo normal quiero decir".
-"Nada solo estoy cansado" – 'No es completamente mentira', pensó el mayor.
-"No soy 'tan' tonta hermanito" – Comenzó a decir la chica – "Sé a donde fuiste esta mañana, agradece que te cubrí con Jace, estaba haciendo muchas preguntas".
-"Grr, gracias, supongo" – Le comenzaron a sudar las manos, el joven sentía como se erizaban los vellos de sus brazos y no podía evitar morder su labio inferior hasta casi hacerse daño. No quería seguir con el tema, de hecho no quería escuchar a Isabelle, ni verla o a cualquier cosa o persona que supiera sobre su 'más oscuro secreto'…. No es como que muchas personas supieran de todos modos.
-"Tranquilízate, no quiero detalles" – Le dijo su hermana, descifrando la expresión de su cara, y luego agregó alegremente – "Solo venía a decirte que vamos a almorzar, yo cocinaré".
-"Mmm, ah, lo siento no tengo hambre" – Contestó lentamente, fingiendo muy bien la repulsión que le producía la idea.
-"Oh, está bien, le diré a Jace que no vas a bajar a comer porque quedaste satisfecho con Magnus" – Le dijo la chica, con claro doble sentido y una mirada maliciosa.
-"Eres malvada…" – Alec suspiró, derrotado – "¿Y como lograste que Jace aceptara comer túcomida?".
- "Lo desafié, ya sabes, es tremendamente orgulloso"- Respondió simplemente, dándose la vuelta y caminando hacia la puerta – "Mandaré a Iglesia a buscarte cuando esté listo" – Y salió de la habitación.
Se demoró unos minutos en notar que estaba solo, al reaccionar se echó sobre el sofá, limitándose a mirar el techo. 'No tengo escapatoria', realmente no quería comer…lo que sea que iba a preparar su hermana, pero suponía que valía la pena por haberse juntado con Magnus, y valía la pena porque sabía que por esa visita había obtenido otra cosa: Una cita.
'Ahora me comporto como esas hormonales chicas mundanas'. Simplemente tendría que inventar una buena excusa para su ausencia el martes y así no podría ser chantajeado por Isabelle.
Después de una hora de estado vegetal, que a Alec le pareció muy poco, Iglesia entró a la biblioteca, llamando su atención con suaves maullidos.
-"¿Ya es la hora?"
-"Miau"
-"¿Piensas que no voy a sobrevivir, verdad?"
-"Miau miau"
-"Ya veo, te dio pescado, eres un gato fácil de sobornar"
Sintiéndose ridículo por hablar con el gato, el Cazador de Sombras se levantó rápidamente, causando un leve mareo y caminó a un paso veloz hacia la cocina. 'Mejor terminar con esto rápido'. El camino se le hizo más corto, más frió y mas oscuro.
Cuando llegó sintió un fuerte olor a quemado, entre dulce y ácido. Se le revolvió el estomago. Entró valientemente a la cocina.
-"¡Alec!, siéntate ya está servido" – Le dijo Isabelle con una sonrisa atan grande y sincera, que el nephilim se sintió mal por pensar mal de su comida.
-"Ya… - Miró a su alrededor – "¿Dónde está Jace?".
La sonrisa de su hermana desapareció en un instante, y su mirada reflejó tristeza y desilusión. Alec se arrepintió inmediatamente de haber preguntado, pero antes de que pudiese disculparse o cambiar de tema su hermana habló.
-"Dijo algo de que Clary lo había llamado y que no se estaba rindiendo, solo estaba 'aplazando el desafío'" – Isabelle se sentó y su hermano la imitó – "Yo solo quería que pasáramos tiempo juntos, como familia…matar demonios no cuenta".
-"Ya será para la próxima vez, por lo menos estamos nosotros dos".
La chica se limitó a asentir y comenzó a comer de su plato. Alec observó el suyo. ¿Qué era eso? 'Por el Ángel' pensó 'Voy a morir'.
Aún así ingirió(evitó mascar y saborear más de lo necesario) toda la 'comida' y se las arregló para mantener una conversación decente con su hermana, la cual fue en su mayoría sobre unos chicos que había conocido y blabla. Aún así el joven agradeció silenciosamente el hecho de que no se tocara el tema de Magnus, porque sabía que Izzy se moría de curiosidad.
Al terminar cada uno lavó sus cosas, Isabelle le informó que saldría con un 'amigo' y Alec no tuvo más remedio que volver a su cuarto. Él no tenía 'amigos', bueno…quizás uno. Un poco más animado con ese último pensamiento, el muchacho se tendió en la cama, sobre las mantas y se quedó dormido instantáneamente, con una leve sonrisa.
Se despertó con un fuerte retortijón en el estómago, confundido miró la hora en su celular, alarmándose al ver que eran las 3 de la tarde. '¿Qué diablos?' pensó todavía adormilado el joven Cazador. Se incorporó lentamente, sintiéndose mareado, co la cabeza pesada y el cuerpo adormecido.
Con todas sus fuerzas se duchó, se vistió y se lavó los dientes, se dirigió a la cocina pensando que quizás le estaba afectando la cantidad de horas que llevaba sin comer.
El esfuerzo para llegar lo hizo sudar exageradamente y se dio cuenta, tardíamente, que el olor a comida le daba nauseas. Vació lo poco que le quedaba en el estómago a sus pies.
Se tambaleó, y apoyó todo su peso en el marco de la puerta. Después todo se volvió negro.
Se oían murmullos, pisadas, sollozos. 'Demasiado ruido' pensó, y luego '¿Dónde estoy?'. Lentamente abrió los ojos, pestañeando varias veces para acostumbrarse a la luz. Todos los ruidos cesaron.
-"Alec…lo siento, no fue mi intención, ¡Lo juro!" – Isabelle estaba al lado de su cama sollozando levemente.
-"Fuera, todos fuera, necesita descansar, yo le explicaré" – Alec no alcanzó a reconocer la voz, pero todos salieron de la sala dándole una mirada preocupada. No lo había notado pero ahí habían estado todos: Jace, Clary, Isabelle, Simon… y Magnus, quien era el único de pie, a cierta distancia de él.
-"¿Qué pasó?, ¿Dónde estoy?" - Le dolía la garganta al hablar y su voz salió ronca.
-"Estas en la enfermería, te encontraron desmayado en la cocina, rodeado de vomito" – Respondió el brujo tranquilamente.
-"¿Cómo pasó eso?".
-"La 'comida' de tu hermana, querido".
-"¿Cómo…?" – Realmente no se imaginaba a su hermana intentando envenenarlo.
-"No fue intencional, aparentemente… tomó los 'ingredientes' equivocados."
-"Ah"
Silencio. Silencio. No era incomodo, solo que el Cazador de Sombras no podía pensar claramente todavía, pero cuando su mente volvió a la vida se dio cuenta de que algo no encajaba.
-"¿Qué estas haciendo aquí?" – Le preguntó a Magnus, con una mirada confundida.
-"¿Te molesta?" - Le respondió el brujo, con una ceja alzada y una clara mirada herida.
-"No, no…solo que… ¿tu me curaste?, ¿Por qué no usaron runas?".
-"Te curé, las runas no podían hacer nada, no contra ese veneno."
-"Oh, gracias, se esta haciendo costumbre que me salves la vida" – Le dijo co una sonrisa un poco dolida, no podía evitar preocuparse porque el otro pensara que era débil o algún tipo de damisela en peligro.
-"No es tú culpa, aunque deberían haberle dicho a Isabelle que no se dedicara a la cocina".
El nephilim se incorporó un poco más y observó al brujo.
-"¿Qué hora es?" – Debería retomar sus obligaciones, entrenar un poco y quizás salir a cazar.
-"Son las dos, con treinta y cuatro minutos P.M., quizás deberías comer algo".
-"Las dos… ¿estuve inconsciente un día entero? – Preguntó atónito el menor.
-"No es que me guste la idea, lo que pasa es tus hermanos son unos testarudos y solo me llamaron cuando sus brillantes mentes dedujeron que sus 'antídotos' no tenían ningún efecto" – Le respondió Magnus con un tono ¿enfadado?, ¿irritado?.
Silencio. Alec recorría la habitación con la mirada, evitando al brujo. Magnus lo observó disimuladamente y con un encogimiento de hombros chasqueó sus dedos e inmediatamente apareció una mesa al lado de la cama del Cazador, con múltiples platos de comida, desde ensaladas y sopas hasta galletas y té.
-"Te dije que deberías comer algo, sino quieres volver a desmayarte, dulzura" – Le dijo al joven, ante la mirada desconcertada de este.
-"¿Pagaste por esto?" – Le contestó nerviosamente.
-"Mmm, podríamos decir que se lo pagué al universo… ya me las arreglare con mi 'karma' después".
Alec no pudo evitar reír suavemente, casi sin hacer ningún sonido, pero aun así hizo sonreír al otro. Definitivamente era mucho más hermoso cuando no estaba tan serio.
-"¿Qué quieres comer primero?"
-"Una ensalada está bien"
-"…Para empezar está bien"
-"No tengo tanta hambre" – Alec respondió, como si fuese lo más obvio en le mundo.
-"¿Eres anoréxico?" – Dijo Magnus en broma
-"¿Qué?, no claro que no, no tendría fuerzas para cazar o entrenar" – Ahora miraba la mayor como si estuviese loco.
-"Siempre tan práctico… ¡Ok! Entonces yo elegiré el menú de su majestad" – Dijo esto último con un exagerado tono de 'sirviente'.
Al final, Magnus logró que Alec probara un poco de cada plato, postre y tipos de té. El menor estaba cabeceando, totalmente exhausto.
-"¿Esto estropeó nuestra…nuestros planos del martes?" – Alcanzó a murmurar mientras se le cerraban los parpados.
-"Claro que no, esto solo fue…un adelanto forzado".
-"¿Qué podría ser mejor que esto?" – Estaba tan cansado que no tenía fuerzas para avergonzarse de las palabras que salían de su boca… o para darse cuenta de lo que estaba diciendo.
-"Oh ya vas a ver cariño, ya vas a ver." – Murmuró felizmente mientras tapaba con la sábana al, ahora dormido, Cazador de Sombras.
Le acarició la mejilla y sin atreverse a hacer más, se levantó y se dirigió a la puerta, sin embargo antes de salir dirigió su mirada nuevamente al joven dormido y murmuró suavemente "Sueña conmigo hermosura".
